Abril 2024
Espacios Laborales

Un espacio Pet-friendly a la altura de nuestras mascotas

Por Melisa Pietrantonio

Vivir con tu mascota puede ser un reto, no solo porque necesitan de tu atención y cuidado constante, sino también porque equivalen a un desafío de adaptación, diseño de interiores y aprovechamiento de espacios. En la búsqueda de un hogar que refleje amor tanto por el diseño como por las mascotas, la decoración pet friendly se presenta como la solución perfecta.

Las mascotas se han convertido en parte esencial de las familias y quienes tienen perros, gatos o cualquier otro animal se han resignado a decorar su casa de una manera simple y poco llamativa. Esto se debe a que los materiales que eran pet friendly solían poner por encima del diseño, la resistencia y la calidad. Esta tendencia ha venido cambiando gracias a los avances tecnológicos que han permitido desarrollar materiales que, además de ser resistentes al rasgado, disminuyen el olor y manchas, y minimizan la adherencia del pelo, sin dejar de lado el diseño.

Pero, ¿cómo podemos hacer para decorar nuestra casa sin dejar de lado todas estas características y que nuestro hogar refleje nuestros gustos y personalidad? Lo primero que debemos hacer es pensar en los detalles, como los pisos, los accesorios, los muebles y todos aquellos elementos con los que nosotros y nuestras mascotas convivimos.

Pisos pensados para ellos

Las ralladuras, las huellas y el pelo son los principales problemas del piso. Es por esta razón que debemos elegir suelos que hagan frente a estos tres inconvenientes sin dejar de lado el diseño.

Los pisos son el lugar donde más tiempo pasan nuestras mascotas y son más propensos a dañarse, por lo que debemos ser muy cuidadosos a la hora de elegir. Nuestra recomendación para ellos es recurrir a la cerámica o al vinilo. Si bien ambos son fáciles de limpiar, los últimos le sacan una pequeña ventaja a los cerámicos por las siguientes razones: los pisos vinílicos tienen una composición única que permite que haya diferentes diseños, su estructura ofrece una excelente estabilidad eliminando así problemas como la contracción, expansión, encogimiento y agrietamiento, obteniendo como resultado una instalación fácil y durabilidad. Además, las características del piso vinílico dan mayor comodidad al caminar, una notable flexibilidad y resistencia, haciéndolos mucho más seguros.

¿Y las alfombras? Tanto perros como gatos sueltan demasiado pelo y lo recomendable es no usar alfombras o tapetes en la decoración pet friendly, ya que por más que aspires siempre habrá pelo, y si hay algún miembro de la familia alérgico puede ser un problema. Otro inconveniente, y esto va más para los que tienen perro, es que durante el proceso de aprendizaje, el animal hará sus necesidades en el piso, y tener una alfombra implicaría una limpieza y cuidado más complejo para evitar las manchas y el mal olor.

Si decidís tener un tapete en casa, lo mejor es usar uno económico y de fibras naturales, como mimbre o fique, o las gramas sintéticas que cada vez son más tenidas en cuenta a la hora de decorar interiores y exteriores. Las alfombras de fibras naturales como el sisal o el pasto artificial pueden ser una excelente opción, ya que son asequibles, lo suficientemente neutrales para la mayoría de los espacios y se pueden tirar sin demasiada culpa una vez que comienzan a verse gastadas.

Mobiliario resistente y fácil de limpiar

Podríamos decir que los muebles son el corazón del hogar y los que le dan estilo a los espacios. Cuando tenemos mascotas estos son los que más sufren, porque los animalitos suelen morderlos, arañarlos y acostarse en ellos.

En la decoración pet friendly lo ideal para sillas, sillones, sofás o puffs es que tengan una tela que se adapte a nuestro estilo, pero a su vez que resista las travesuras de las mascotas. En ese sentido, no es recomendable telas como el terciopelo, ya que es un imán de pelos o telas muy finas que se rasgan fácilmente. El producto que mejor se adapta a estas necesidades son las telas vinílicas, también llamadas tapicerías técnicas, revestimientos vinílicos o recubiertas, pues unen lo mejor del diseño, el cuidado y la asepsia. Lo que hace tan especial a estos géneros es su composición. Estos materiales suelen mantener una baja concentración de gérmenes y son 100 % impermeables. Evitan la proliferación de hongos, moho y esporas, que pueden provocar olores desagradables, antiestéticas manchas rosas y negras, e incluso reacciones alérgicas.

Todo esto sin sacrificar color, textura y diseño. Con relación a esto, algo que es muy atractivo de estas telas es que puedes conseguirlas tipo textil o tipo cuero; cualquiera de las dos harán de tus espacios lugares únicos. Si quieres elegancia con un toque clásico, las tapicerías técnicas con aspecto cuero es lo mejor, mientras que si buscas algo más moderno y alternativo las tipo textil son el material por excelencia.

A menos que tu perro o gato sean blancos o negros, evita usar estos colores por completo en la decoración pet friendly, ya que las mascotas mudan de pelaje frecuentemente y no podrás camuflar ese pelo muerto. Los muebles claros son mucho mejor que los oscuros, aunque estos sean muy bonitos, pero en ellos la suciedad se nota enseguida. Cuando se trata de mascotas, la durabilidad es clave. Optá por mobiliarios resistentes a las manchas y fáciles de limpiar, sillones con fundas removibles o materiales repelentes al agua. Esto facilitará la limpieza de posibles derrames o manchas accidentales, manteniendo tu hogar impecable.

Paredes lavables y duraderas

Por motivos que desconocemos, las mascotas, sobre todo los perros, tienden a comerse las paredes, mientras que los gatos a rasguñarlas. Eso sí, ambos inevitablemente acostumbran a subir las patitas sobre ellas dejando sus huellas. Para que esto no pase la recomendación es usar pinturas semi brillantes, pues además de evitar la humedad son fáciles de limpiar. En cuanto a los colores, el más común es el blanco y aunque la suciedad en ese tono es más evidente, lo cierto es que siempre puede limpiarse con un paño húmedo o incluso retocar con pintura.

También se pueden usar tonos cálidos y fríos, pues los colores primarios muy fuertes pueden alterar a nuestra mascota. Los tonos recomendados para las paredes son:

  • Azul claro: transmite calma y ayuda a equilibrar las emociones y bajar el ritmo cardíaco
  • Verde: al estar relacionado con la naturaleza transmite tranquilidad y causa actitudes positivas y buena salud.
  • Tonos tierra y cafés: estas tonalidades suaves nos hacen sentir bienvenidos y cómodos.

Otra forma de proteger a las paredes es utilizando paneles decorativos para darle un aire diferente a cada habitación. Su ventaja es que son fáciles de instalar y en caso de daño, reemplazarlo es simple. También resisten a golpes y presiones, y son de fácil limpieza. El papel tapiz puede ser una opción pero es muy propenso a los arañazos, por lo que no te aconsejamos usarlo para tus paredes.

Zonas designadas y organización inteligente

Incorporar zonas específicas para tus mascotas es clave en la decoración pet friendly. Pueden ser rincones acogedores con camas suaves, juguetes y cuencos de agua. Esto no solo crea un espacio dedicado para ellos, sino que también contribuye a mantener organizado el área de convivencia.

La organización es clave para mantener un espacio armonioso. Utilizá canastos y estanterías para almacenar juguetes, correas y otros accesorios de mascotas. Esto no solo mantiene el orden, sino que también añade un toque decorativo al área.

Para quienes tienen el guacal de su perro en medio de la sala, una alternativa para incorporarlo a la decoración de la casa es cubrirlo con una tela (manta, mantel) que combine con tu diseño interior. Si es pequeño, puede colocarse debajo de un banco o escritorio, algo que también funciona para las cajas de arena para gatos.

Un elemento que nunca falta en la decoración son las plantas, pero cuando tenemos mascotas debemos ser conscientes que, por más de que les digamos que no, se las van a comer. Una alternativa es usar plantas sintéticas, pero cuidado, existen ciertos tipos de lirios, margaritas y azaleas, que pueden ser una amenaza mucho mayor que ellas. En ese caso, lo ideal es usar plantas sintéticas o no tóxicas y, en lo posible, dejarlas fuera del alcance de nuestros amigos peludos.

No cabe duda de que la tendencia de los espacios pet friendly llegó para quedarse. Por esta razón, quienes desean construir un nuevo proyecto, ya sea de oficinas, hotel o centro comercial deben pensar en las mascotas. Pero es importante mencionar que no solo se trata de admitirlas; si no de cuidar que los espacios sean seguros y adecuados para la sana convivencia entre los humanos y sus animales. Por ello es indispensable acercarse con los expertos, pues un espacio pet friendly debe cuidar que las instalaciones sean adecuadas para la limpieza especial que requiere recibir mascotas; esto incluye desde los materiales, colores y disposición del mobiliario.


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