Febrero 2024
Materiales innovadores

Ladrillos de cascara de maní puestos a prueba

Con el norte puesto en cultivar maní de manera sustentable, sacando de este producto su máximo provecho, ingenieros cordobeses comenzaron a fabricar, a partir de las cáscara de maní, ladrillos ecológico de bajo costo para utilizarlos en la construcción.

La elaboración para consumo humano de maní genera un desecho, las cáscaras, las cuales pasan por un procesado con el que se genera energía eléctrica, dejando como restante cenizas, que se convierten en un pasivo ambiental. Pensando en encontrarle una utilidad a las mismas, estudiosos cordobeses comenzaron a elaborar un proyecto para crear ladrillos para construcción.

La idea partió de un análisis de composición química realizada por el Ing. Mauro Uberto, de Rio Cuarto, en el que investigó a fondo el contenido de nutrientes de la ceniza para utilizarlas como fertilizante agrícola. Enfocaron la investigación en desarrollar un ladrillo para construcción, convirtiendo así al maní no sólo como una fuente de alimento y energía sino también un elemento fundamental para la construcción.

El Ing. Agrónomo Guillermo Cavigliasso, director de Prodeman, firma manicera ubicada en la localidad de General Cabrera (Córdoba, Argentina) y actual intendente de la localidad, aseguró que a partir de lo investigado por Uberto, se lograron unos ladrillos ecológicos que son similares a los bloques de tierra compactados que se usan para construcción con muy buenos resultados. Los mismos tienen una dimensión de 30 cm x 15 cm x 8 cm. Se pueden unir con el pegamento corriente que se aplica en los pisos, lo cual facilita y agiliza su uso para levantar paredes, galpones y otras construcciones. Cavigliasso asegura que al ser un ladrillo ecológico, con bajo costo, tendrá una buena demanda y su fabricación generará mano de obra.

Por su composición, se trata de un ladrillo de bajo peso, que demostró tener la resistencia suficiente como para soportar esfuerzos y cargas, se han evaluado: resistencia en húmedo, en seco, conductividad térmica, absorción de agua, valores de acústica, entre otras.

Arrancó la primera construcción con este tipo de ladrillos

Por primera vez en la región y luego de numerosas pruebas realizadas en la fábrica de la empresa Prodeman, se dio inicio a una construcción con ladrillos hechos a base de ceniza de cáscara de maní y cemento en General Cabrera. La Municipalidad recibió una primera donación de 8 palets de 186 ladrillos ecológicos cada uno, para edificar las paredes de una sala y una galería en la Guardería Municipal Blancanieves. Después de la etapa de experimentación, llegó el momento de la utilización de este nuevo material de construcción que aspira a convertirse en una gran solución para la contaminación ambiental.

Con mucho entusiasmo y focalizado en realizar mejoras que colaboren con el ambiente, el intendente Guillermo Cavigliasso destacó el proyecto, conducido por la secretaria de Planificación e Infraestructura de la Municipalidad, ingeniera civil, Alejandra Pisani, y la arquitecta Teresa Buffa. “Es muy importante la reutilización de estos materiales que tenemos en nuestra ciudad. Dentro del Eje Ciudades Verdes quiero resaltar lo que se hace en nuestra ciudad mediante la inclusión de estos materiales en obras importantes para todos, es una obra del Estado Municipal para toda la comunidad, a través de aportes de empresas privadas que son un gran ejemplo de la economía circular, y más allá de ello lo importante es que es un derivado de nuestro maní. Vamos a seguir en ese camino para una ciudad sostenible. General Cabrera hoy está respondiendo a lo que se demanda, la sostenibilidad y la economía circular”.

Se destaca del material, que “es de un color gris oscuro y la idea es poder utilizarlo en una parte donde va a ir revocado y en otra parte lo queremos dejar visto”, indica la arq. Buffa.

A propósito de la construcción, precisó que “las paredes con ladrillos ecológicos no se levantan con cemento tradicional o habitual porque se pega con un pegamento específico que lo conseguimos en Cabrera, pero previamente tuvimos que investigar, es como un pegamento. Se hace con una especie de manga como la que usan los reposteros. Se le ponen dos tiritas en los bordes y eso nada más es lo que consume. Es fantástico y para nosotros es una experiencia nueva, todos los días estamos aprendiendo cómo utilizarlos”.

El ladrillo ya es una realidad y en la localidad de Gral. Cabrera se apuesta a convertirlo en un material que pueda comercializarse y llegar a mas lugares, con el fin de brindar un elemento de calidad, resistente y sustentable.

Fuente: PRODEMAN. Maní Argentino con Calidad de Exportación. Disponible en: https://prodeman.com.

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