Norberto Arecco. La ingeniería al poder
Norberto Eugenio Eduardo Arecco nació en la Capital Federal el 6 de abril de 1903. Se recibió como doctor ingeniero en el Politécnico de Milán, luego de haber completado sus estudios como ingeniero civil en Roma, título que revalidó en 1929 en la Universidad de Buenos Aires, época en que se radicó en nuestra ciudad.
El profesional desplegó una vasta labor en el campo privado, se desempeñó en el mundo de la arquitectura y la ingeniería, y actuó en política, resultando dos veces intendente municipal electo por el partido justicialista, cumpliendo ambos períodos, algo inédito en la historia local para jefes comunales de ese partido.
Las obras
No es simple establecer la totalidad de obras que realizó Arecco en Bahía Blanca y Punta Alta. No hay un listado oficial, con lo cual muchas veces se las descubre al caminar, al ver grabado su nombre en las fachadas o repasando publicaciones de época. El resumen que sigue da cuenta de parte de ese legado, en muchos casos asociado con el Arquitecto Herminio Manfrín.
Es interesante el gusto de Arecco por el Art Decó, aunque también se puede ver una tendencia hacia la arquitectura moderna.
Es el caso de la fachada del que fuera el cine Rialto, en Chiclana 183, resuelta en 1938 en estilo Art Decó, muy apropiado para cines y teatros, siguiendo la vanguardia impulsada desde Estados Unidos por Miami y Hollywood. Mucha geometría pero también racionalidad para una intervención que también puso en valor el interior del edificio. El Rialto se convirtió luego en el cine Gloria, cerrando su historia en 1967. Reconvertido en comercio, nada queda de aquel frente.
Otra propuesta Art Decó, una casa náutica, inspirada en los trasatlánticos, en Moreno y Terrada, que si bien no fue terminada en su totalidad el dibujo original da cuenta incluso del particular remate de esquina. Fue construida por el club Pacífico como premio de una rifa pro estadio de básquet. En el frente aparece la firma de Arecco junto a la de Manfrín.
Arecco diseñó también su vivienda familiar en la avenida Alem (demolida), en este caso de líneas modernas, cubierta plana, un volumen escalonado con una pérgola en la azotea y balcón al frente.
Finalmente, dos obras destacadas en Punta Alta. Por un lado, junto con Manfrín, el edificio de la parroquia de María Auxiliadora, frente a la plaza principal, resuelta con un llamativo eclecticismo donde aparece el espíritu gótico marcando la verticalidad, arcos de medio punto propios del renacimiento, columnas clásicas y hasta un tratamiento Art Decó en la estilizada torre.
La segunda es una interesante propuesta de ingeniería, donde Arecco actuó como proyectista y director del nuevo estadio del club Sporting. Para eso diseñó una tribuna de hormigón armado cubierta por una losa en voladizo de forma curva. En la parte trasera ubicó un edificio en planta baja con la zona de sanitarios, vestuarios y dependencias.
El intendente
Arecco fue elegido intendente municipal en 1950, por el partido peronista, con el 54,41 % de los votos, duplicando al partido radical que ocupó el segundo lugar. Fue reelecto en 1952, con el 58,82 % de los sufragios, completando su segundo mandato en 1955 y entregando el mando a Santiago Vergé Vila.
Una de sus obras singulares como jefe comunal fue la estructura de hormigón que diseñó en 1954 en una de las esquinas de la plaza Rivadavia, sobre Alsina y Chiclana; un arco inspirado en una curva catenaria, de hormigón armado, que serviría como portal de ingreso a la plaza pero básicamente como escaparate publicitario. Denominado Telereclam, poseía una cabina en altura, sobre la cual se colocaría una pantalla para ubicar publicidades. La obra nació cuestionada por quienes la consideraban una agresión al “bien común” (la plaza) y que favorecía “intereses particulares”. Arecco aseguró que sería “un nuevo elemento de progreso arquitectónico”.
Lo cierto es que con el tiempo el arco se convirtió en un símbolo político, sobre todo luego de la denominada Revolución Libertadora de 1955. Calificado como un “monumento a la alpargata”, fue demolido en 1961.
Otro emprendimiento destacado fue la compra, a fines de 1953, de 20 trolebuses, unidades Mercedes Benz 0 km, para el transporte urbano de pasajeros, que cubrirían un trayecto entre calle Don Bosco y el canal Maldonado hasta la plaza de Villa Mitre. Arecco compró dos subusinas eléctricas y realizó el tendido eléctrico para la alimentación del sistema. A pesar de estar todo dispuesto, el servicio nunca se puso en marcha. Luego de varias propuestas e intentos fallidos, tanto los coches como la instalación fueron subastados.
Una última propuesta de Arecco fue la de dividir la plaza Rivadavia mediante la continuación de la avenida Colón. Esa avenida central sería un bulevar, en cuya isleta se mantenía el monumento de Rivadavia. El paseo dejaría de llamarse plaza Rivadavia para tomar dos nombres: plaza Argentina, sobre calle Sarmiento, y plaza San Martín, sobre Alsina, en la cual se construiría un monumento al Libertador. El proyecto no pasó del papel.
Final
Arecco dejó su legado como ingeniero en varias obras de arquitectura y su marca como intendente municipal. Fue quien expropió el mercado de Abasto de calle Donado al 100 para reconvertirlo en mercado municipal, construyó fuentes en los parques y trabajó por mejorar la infraestructura. Fue además docente, uno de los fundadores del Centro de Ingenieros y ligado al acontecer cultural local.
Radicado en la ciudad de Mar del Plata, falleció en julio de 1992, a sus 88 años de edad.








