Agosto 2023

Bahía Urbana. Una empresa que pisa fuerte

Cuando hablamos de construir, los más de 28 años de experiencia en el desarrollo y comercialización de departamentos, hacen de esta empresa una de las más reconocidas de Bahía Blanca.

Con variedad de locaciones, siempre cuentan con un departamento para cada necesidad. La innovación en proyecto, la calidad

de los materiales y la experiencia de los operarios y profesionales que trabajan en ella, logran que sus edificios tengan cuidados detalles de terminación y gran valor de reventa.

Para conocer en profundidad su historia y trabajo en la ciudad, tuvimos la oportunidad de conversar con Víctor Ricardo Silvetti, quien junto a Pablo Vicente Franco es uno de los encargados de la firma. Víctor nos cuenta al detalle cada uno de sus objetivos y cómo fue que lograron afianzarse en el mercado inmobiliario como una de las empresas constructoras más importantes de nuestra ciudad.

¿Cómo nació Bahía Urbana? “Corría el año 1994, y si bien con Pablo nos conocíamos desde la escuela primaria y el barrio, éramos compañeros en la UNS. Las ganas de aprender y sumar alguna experiencia laboral hicieron el resto. Al cabo de una semana de la primera conversación, ya teníamos la posibilidad de hacer nuestra primera obra. Nuestro objetivo inicial fue aprender, sumar experiencias, tomar contacto con la realidad. Para ello nos nutrimos de la experiencia de profesores, familiares y amigos, a quienes consultábamos permanentemente. Cada tarea que debíamos realizar nos llevaba horas de planificación, así llegábamos a la obra con una idea clara de cómo la íbamos a realizar y de los materiales y herramientas que debíamos adquirir. Sin dudas, una de las etapas más emocionantes de los casi 30 años que transcurrieron desde entonces”, afirma Víctor. “Al comienzo conformamos una sociedad de hecho y en el 2005 constituimos BAHÍA URBANA adoptando tipo societario de SOCIEDAD ANONIMA. El compromiso y responsabilidad en nuestra empresa en ambas etapas ha sido el mismo”.

¿Cuál es su visión sobre la actualidad del sector de la construcción? “La industria de la construcción es diferente a otras. En nuestro caso, el hecho de ser desarrolladores inmobiliarios implica que el tiempo que transcurre desde la compra de un terreno hasta la entrega de un edificio oscila entre tres y cuatro años, esto se ve afectado indefectiblemente por la coyuntura de nuestro país. En ese lapso de tiempo pasan gobiernos, crisis políticas, cambios en las variables económicas, escasez de materiales, complicaciones de todo tipo que todos los argentinos conocemos y hemos aprendido a convivir con ellas”, resalta.

“Es por esto que las empresas constructoras siempre debemos seguir adelante pase lo que pase. En nuestro caso es importante identificar la posibilidad de acción en esa coyuntura y emprenderla sin dudar. Lo peor sería quedarse en el camino con las obras sin terminar. La herramienta más importante emocionalmente es el optimismo, está en nuestro ADN. La mejor forma de ser optimistas es reinvertir en lo que hacemos, en nuevos desarrollos. En este contexto, entendemos que las perspectivas son buenas para la industria de la construcción. La concreción de varias obras de envergadura, producto de inversiones privadas y públicas, requerirá de bienes y servicios que las empresas bahienses se encuentran capacitadas para brindar”.

¿Qué diferencias fundamentales encuentra entre los años de creación de la empresa y los años que vivimos hoy? “Fundamentalmente la escala de los emprendimientos. Los desafíos son cada vez mayores por múltiples aspectos. El capital más importante para una empresa constructora son las personas que trabajan día a día: los operarios y profesionales. Sin ellos sería imposible la ejecución de las obras. En consecuencia, debemos estar preparados de antemano para iniciar una nueva obra cada vez que se concluye con otra, ya que la rueda no puede detenerse. Esto involucra a muchísimas personas, el equipo es enorme más allá del personal propio, incluye a ingenieros, contadores, abogados, programadores, arquitectos, diseñadores, inmobiliarias, publicistas y un enorme grupo de trabajo que comprende también a los proveedores. Por otro lado, la escala de los emprendimientos varía debido a las necesidades del mercado inmobiliario, los cambios económicos y el planeamiento de la ciudad. Esto hace que debamos adaptarnos y prepararnos profesionalmente para cada uno de los emprendimientos que comenzamos”, se sincera.

Luego de la pandemia, muchas empresas comenzaron a utilizar las redes sociales como puente y vidriera de sus trabajos. ¿Cómo resolvió esto Bahía Urbana? ¿Le dieron más importancia a las redes o ya venían trabajando en ellas? “Siempre dejamos que nuestras obras y clientes hablen por sí mismos, nunca habíamos incursionado en redes ni publicitado nuestros productos. La pandemia y el hecho de que todo el mundo se volcara a las redes, hicieron que nos adaptemos a esta tecnología. Si bien teníamos una página web, no la actualizábamos frecuentemente, y su formato había quedado muy antiguo. Tanto la web como Instagram y Facebook, nos trajeron una nueva generación de clientes. La necesidad de abarcar estas nuevas tecnologías nos llevó a contratar especialistas en marketing digital. Esto, acompañado de una publicidad más tradicional y la construcción de varios showrooms, completó un combo al que hoy en día no se puede dejar de prestar atención”.

Bahía Urbana ha desarrollado proyectos realmente interesantes. ¿Cuáles fueron los que más marcaron el crecimiento de la empresa? “El crecimiento de la empresa no está marcado por un proyecto en particular. Los cambios del mercado inmobiliario, principalmente impactados por la economía, fomentaron que fuéramos cambiando la tipología de nuestros departamentos. Al comienzo estábamos especialmente orientados a los departamentos de uno y dos ambientes con una superficie de entre 25 a 40 metros cuadrados. En la actualidad, si bien continuamos con esta tipología, comenzamos a proyectar edificios con departamentos de hasta 150 metros cuadrados y cuatro ambientes”, nos comenta Silvetti.

“El ritmo de las inversiones, la calidad de las terminaciones, el servicio de post venta y, por sobre todas las cosas, el compromiso de todas las personas ligadas a Bahía Urbana, son los factores que más han impulsado el crecimiento de la empresa”.

¿Qué proyectos tienen en ejecución? “Hoy tenemos en construcción cinco edificios de distintas características:

Florida 828, consta de cuatro plantas y departamentos de uno y dos dormitorios de 37 y 82 m2 respectivamente, más cocheras cubiertas y descubiertas. También posee una terraza con parrillas y solárium.

Güemes 336, es un edificio de 11 plantas, con departamentos de un dormitorio de 50 m2, dos dormitorios de 100 m2 y de tres dormitorios de 100 m2, cocheras y roof top con parrillas y living exterior.

Thompson 333, consta de cuatro plantas con departamentos de un dormitorio de entre 42 y 50 m2 y de dos dormitorios de 75 m2, además de cocheras cubiertas y descubiertas, también posee un SUM (salón de usos múltiples) con parrillas y cocina;

Güemes 958, es un edificio en esquina con departamentos de un dormitorio de entre 36 y 40 m2, de dos dormitorios de 55 m2 y un local en la esquina de doble altura de 40 m2, todos con vista al frente, cocheras cubiertas individuales y descubiertas, laundry y un roof top que invita al relax y a las reuniones con vecinos y amigos.

O’Higgins 237, es un edificio en torre de 15 plantas. El basamento de doble altura incluye el hall de acceso, entrada a las cocheras del subsuelo y planta baja, y un local de 100 m2 aproximadamente. Las plantas de cada piso son todas iguales, con departamentos al frente y contra frente con amplios balcones de 120 y 115 m3 respectivamente, y dos de un dormitorio con vista lateral de 45 m2. En la última planta está el salón de usos múltiples y el sector de solárium y piscina.

Además de los edificios en construcción, ya estamos preparando los proyectos de los próximos complejos a edificar”, explica.

¿Cuáles son las principales consideraciones a la hora de diseñar una torre de viviendas? “El análisis del mercado y los comentarios e inquietudes que nos transmiten cada uno de los compradores, muchos de los cuales son clientes habituales, determinan las necesidades y los requerimientos que tenemos en cuenta en cada uno de los proyectos que desarrollamos. Las redes sociales y las estadísticas que estas nos brindan, son un nuevo parámetro a tener en cuenta, que anteriormente no existía. Por supuesto que todo lo descrito anteriormente suma. Sin embargo, nuestra intuición más el análisis e interpretación de los códigos de planeamiento urbano y edificación, es lo que nos permite optimizar el total de las superficies disponibles”, describe.

¿Cuáles son las razones del éxito de Bahía Urbana? “A casi 30 años del comienzo, entiendo que la principal razón del éxito fue la convicción de que podíamos desarrollar una actividad de manera sostenida en el tiempo. Para ello, es necesario reinvertir permanentemente y, por sobre todas las cosas, prepararnos y capacitar los recursos humanos en forma permanente, de manera que, al cabo de tantos años, se han convertido en el pilar fundamental de nuestra empresa”, destaca el directivo.

¿Qué objetivos proyectan a futuro? “Las metas a futuro tienen que ver con seguir desarrollándonos como hasta ahora. Construyendo edificios de calidad, adaptándonos a los tiempos y requerimientos que la sociedad plantee”.

¿Cuál es el mensaje que le darían a futuros clientes de la empresa? “A los próximos clientes de la empresa les diría: ¡Pasen a visitarnos, ya hemos construido su futuro departamento!”, concluye.


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