Los muebles en obra son los que se construyen a la medida de un espacio, tomando de base nichos o espacios particulares de la casa. Estos mobiliarios no están pensados para ser movidos de su lugar, ya que seguramente no coincidirían con otro sitio. Son una excelente alternativa en las viviendas actuales. Esto se debe, en gran parte, a que ofrecen total libertad y flexibilidad a la hora de adaptarse a cualquier espacio. Además aportan un valor añadido que es la exclusividad al poder fabricarlos según el gusto del cliente.
La mayoría de las veces nos pasa desapercibida la opción de los muebles de obra a la hora de llevar a cabo una reforma o renovación de la casa. Lo cierto es que este tipo de mobiliario puede ser la solución más acertada para los problemas de espacio o para la elección de un diseño único y personalizado.
Tal vez la idea de fabricar muebles a medida sea descartada en muchos casos porque se piensa que son más costosos. En parte es cierto, la inversión inicial probablemente sea mayor frente a los muebles convencionales, pero los resultados tanto funcionales como estéticos son inmejorables. A continuación te contamos cuáles son algunas de las ventajas de hacer muebles de obra:
Este tipo de mobiliario se suele realizar utilizando como material base yeso, ladrillo revestido, pladur o escayola. Posteriormente, en función de la decoración de la estancia, o del prototipo de mueble del que se trate, se puede personalizar más. Para ello se puede pintar, o bien cubrir con planchas de madera o algún metal. Pero generalmente se pinta del mismo color de las paredes de la habitación. También se pueden recubrir de madera en algunos casos, como el de las estanterías o el cabecero, especialmente si las paredes sobre las que están construidos están empapeladas.
Uno de los materiales más utilizados en la fabricación de muebles de obra son las placas de yeso laminado, más conocidas por sus nombres comerciales, como por ejemplo Pladur, Durlock, Tablaroca, dependiendo del país o región. Se trata de una placa de yeso laminado entre dos capas de cartón. Es muy resistente y se utiliza en construcción para realizar tabiques, separaciones de habitaciones, revestimientos de techos y paredes, y también muebles. Para montar estas láminas se utilizan perfiles de acero galvanizado muy livianos. El sistema de construcción en seco, y en especial el de las placas de yeso laminado, es muy sencillo, rápido y limpio. Eso sí, siempre es recomendable recurrir a un especialista en obra seca.
Los materiales indicados arriba, son especialmente resistentes. Lo habitual es crear los módulos con ladrillo y revestirlos del material que quieras y que mejor se adapte al estilo decorativo de tu hogar.
La ventaja de una cocina con muebles de obra es que se puede simplificar mucho su diseño para reducir el presupuesto. Las cocinas, son un espacio muy aconsejable donde podemos implementarlo, ya que, con ellos, solucionamos mesadas y bajo mesadas, islas y lugar de almacenaje. Si estos quedan abiertos, será necesario mantener el orden para evitar el caos visual. Una alternativa es anexar puerta a algunos de estos módulos y dejar otros a la vista. También se puede optar por módulos abiertos con estantes y organizar en ellos los accesorios más pequeños en cestas, cajas o cubos. Combinarlo con otros materiales (madera, piedra, granito, cerámica) es un buen recurso para darle un aire más rústico y natural.
Es importante contar con una buena distribución para conseguir un espacio funcional y cómodo para cocinar. La ausencia de cajones y puerta es tendencia, pero dependerá de las necesidades de cada persona. Los muebles de obra para cocina son compatibles con la instalación de todo tipo de electrodomésticos.
En los baños suele contarse con poco espacio para poder introducir mobiliario. En estos casos los muebles de obra solucionan esos inconvenientes, como la mesada, lugar de almacenaje y hasta receptáculo para la ducha. También se pueden completar con la instalación de una barra como toallero en su frente, para las toallas de manos.
El salón es una de las habitaciones de una vivienda donde con más frecuencia se encuentran muebles de obra. Además, suelen ser los más grandes, ya que acostumbran ocupar una pared entera: los muebles de salón, que suelen tener un espacio para el televisor, varias estanterías e incluso alguna vitrina o armario. En caso de que en alguna de las paredes haya un hueco también se puede utilizar para construir uno o varios estantes con luz en su parte superior.
En los dormitorios los muebles de obra pueden sumarse como vestidores, separadores o tabiques. Esto te permite dividir la cama de la pared y crear una zona de vestidor o de trabajo detrás. Las placas de yeso prensado, posibilitan la instalación de cableado para los apliques. Los cabeceros de la cama pueden estar perfectamente realizados de obra. Una vez construidos basta con revestirlos como se prefiera: con madera, pintados, etc. En el caso de los dormitorios infantiles, los muebles de obra pueden consistir en arcones para guardar juguetes. Se pueden construir a nivel de suelo, y pegados a una o a dos paredes. Por supuesto, con tapa fácil de poner y quitar. Es recomendable que sea lisa, porque entonces hará que el cajón de guardado de juguetes, con unos almohadones encima, pueda servir también como espacio para sentarse.
En lo que refiere a los muebles de obra, los espacios de exterior, como terrazas o patios, son ideales para generar lugares de reunión, realizando confortables asientos a los que se le puede sumar colchonetas y almohadones.
Esta tendencia puede ser la solución perfecta para los problemas de espacio, ya que permite aprovechar al máximo cada rincón disponible del hogar, como desniveles, esquinas o recovecos de la pared, que con muebles de medidas estándar no se podría cubrir. Además, se adapta a los “rincones difíciles” como esquinas, techos inclinados, espacios entre columnas, etc.