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CONSECUENCIAS DE UN CONFLICTO DEMASIADO PROLONGADO
Una excusa que se escucha con frecuencia por estos días para intentar justificar situaciones críticas es que el conflicto entre el gobierno y el campo contribuyó a enfriar la economía, acelerar la inflación y generar incertidumbre en los inversores. Así vemos que, lamentablemente, no se analizan en profundidad los problemas, dejando pasar oportunidades para resolverlos, sea por prejuicios ideológicos o por falta de evaluación de alternativas al rumbo elegido.
Los aumentos tarifarios producidos en los últimos días y las pequeñas pero continuas alzas en los precios de los combustibles se explican en la búsqueda de una reducción de los subsidios que otorgaba el gobierno para mantener estos insumos estables. Estas modificaciones influirán negativamente en el bolsillo de los trabajadores, debido a que encarecerán el transporte, traduciéndose en un aumento de los precios de los productos que se ofrecen en las góndolas. Los sindicatos ya se encuentran gestionando incrementos en los salarios para achicar la brecha entre lo que perciben los trabajadores y lo que necesitan para cubrir sus necesidades básicas.
La falta de recomposición de la relación con el sector agropecuario, luego del prolongado conflicto por las retenciones, genera una falta de confianza y un retardo en las ventas de los productos primarios, con un efecto impensado en la debilitada recaudación impositiva. Las consecuencias también comienzan a sentirse en las provincias, que buscan salvar sus déficit con modificaciones en las alícuotas de los impuestos provinciales para no atrasarse en los pagos a proveedores y contratistas. Córdoba fue un claro ejemplo de ello, debiendo el gobierno nacional acudir en su auxilio, no sin antes hacerle sentir al gobernador de qué lado estuvo en el reciente conflicto político.
Otro aspecto que genera preocupación es el aumento del gasto público, que el año pasado se desmadró debido a las elecciones nacionales y que este año no pareciera estar debidamente controlado. A eso debiera apuntar el gobierno para que no bajen las reservas y se generen problemas a futuro.
En conclusion, oportunidades de corregir errores existen a cada momento. Sólo falta que no se deje lugar a la arrogancia que tanto rechazo produce en la sociedad y se aspire a lograr la pacificación entre los distintos sectores. Así, sin vencedores ni vencidos habremos ganado todos.
Ing. Ricardo R. Kloster
DIRECTOR
Obras & Protagonistas WEB