Pautas para un empleo Decente
Durante el desarrollo de la reciente Reunión Regional Americana de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que tuvo lugar en Brasil, representantes gubernamentales, sindicales y empresarios de todo el continente trabajaron en la necesidad de encontrar políticas para la creación de puestos de trabajo “decentes”, algo que es totalmente diferente a lograr que la gente esté “ocupada”, según enfatizaron los participantes.
“Hay que comenzar a distinguir entre una simple ocupación y un empleo de calidad. Una persona que junta cartones está ocupada, pero seguro que no está satisfecha”, sostuvo Virgilio Levaggi, director adjunto de la Organización Internacional del Trabajo para las Américas, durante el desarrollo del encuentro. “Generar empleo sin considerar su calidad y los niveles de protección social a los que permite acceder, no conduce al progreso”.
El punto de partida del plan, entre cuyas metas se destaca alcanzar un crecimiento económico promedio del 5% anual en la próxima década, es el diagnóstico que indica que en América Latina hay 239 millones de personas económicamente activas, de las cuales 23 millones están desempleadas y otras 103 millones están ocupadas, pero sin protección social. Según la OIT, hay un déficit de empleo decente de 126 millones de puestos en la región, para cuya resolución recomienda incentivar las inversiones y dar importancia a obras de infraestructura que faciliten la producción. Advierte además el organismo, que los países no deberían basarse sólo en las exportaciones para lograr un crecimiento rápido.
La tasa de crecimiento indicada, “de manera sostenida y no fluctuante”, servirá para generar empleo a un número de personas similar al del grupo de personas que se vayan incorporando al mercado del trabajo. No servirá para bajar la desocupación sino para mantenerla en los niveles actuales, que son del orden de un 10% para los países de la región.
El documento final insta a los países a brindar un mayor y mejor uso de la negociación colectiva, recomendando incluir la variable de la productividad como un aspecto clave para negociar la movilidad salarial. Otros objetivos de la agenda hemisférica son la reducción, a la mitad, del porcentaje de jóvenes que no estudian ni trabajan, poniendo énfasis en brindar las condiciones necesarias para la creación del “primer empleo”, recomendando la puesta en marcha de planes de desarrollo para poblaciones pequeñas y la eliminación de trabas burocáticas para promover la actividad formal.
Cada Estado determinará, ahora, cuáles serán sus prioridades dentro del conjunto de objetivos enunciados en el encuentro. Esperemos sean tenidos en cuenta para mejorar la condición laboral de la región.
Ing. Ricardo R. Kloster
DIRECTOR