Adalberto Torcuato Pagano. El ingeniero del art decó que dejó su marca en la Patagonia
El título de esta nota es en parte engañoso, pero responde al estilo que acaso mejor representa la obra del ingeniero Adalberto Pagano, quien supo también moverse entre el historicismo
y las propuestas pintoresquitas.
Perteneciente a una familia estrechamente vinculada a la construcción, era hijo de Nicolás Pagano, responsable de las obras de los palacios municipales de Bahía Blanca y Coronel Suárez. Junto con su hermano Gerardo Pagano desarrolló una destacada actividad profesional, participando en la construcción de edificios emblemáticos de Bahía Blanca, entre ellos la sede del Club Argentino, ubicada en avenida Colón y Vicente López, y el Hotel Sudamericano, que se encuentra en Avenida Colón y Brown, además de decenas de viviendas familiares.
Adalberto nació el 24 de enero de 1894, en San Miguel del Monte, provincia de Buenos Aires, egresando con medalla de oro con el título de ingeniero civil en la Universidad de Buenos Aires.
Tras graduarse se radicó en Bahía Blanca, ciudad que atravesaba un proceso de expansión económica y urbana impulsado por el puerto, el ferrocarril y el comercio regional.
En esta ciudad desarrolló una destacada actividad profesional, como ingeniero y constructor. Entre las obras asociadas a su trayectoria figuran el proyecto del diario La Nueva Provincia (1926, ubicado en Sarmiento 64, actual Colegio de Abogados), las instalaciones de la Sociedad Sportiva (1923, hoy Club Universitario, que se encuentra en avenida Alem y San Juan), la sede de la Sociedad Italia Unita junto con el Teatro Rossini (1926, emplazada en Rodríguez y Mitre, actual sede de la CGT), el edificio de la mueblería Española (San Martin 450) y su residencia-estudio en Yrigoyen y Soler.
En varios de sus edificios se impone una línea historicista, basada en estilos del pasado, con trabajadas fachadas cargadas de molduras y ornamentos. También diseñó en estilo pintoresquista y, un rasgo saliente de su obra, fue el uso del estilo art decó.
La denominada Casa Pagano de 1932, ubicada entre las calles Yrigoyen y Mitre, conforma sin dudas una de las muestras más destacadas de ese estilo de la provincia. Inventariada como bien de valor patrimonial de Bahía Blanca, muestra además un singular tratamiento de rejería con diseños del arte mapuche.
Otro trabajo relevante de Pagano fue la remodelación de las plazoletas Payró y Garibaldi, que rodean al Teatro Municipal de Bahía Blanca, realizada en 1931. Como parte de esa intervención diseñó un singular solado de inspiración portuguesa, compuesto por piedras blancas y negras dispuestas en atractivos motivos ornamentales que aportaron identidad y jerarquía al espacio público.
Gobernador de Río Negro
En 1932, durante la presidencia de Agustín P. Justo, Pagano fue designado gobernador del Territorio Nacional de Río Negro, cargo que desempeñó durante 11 años, siendo una de las administraciones más destacadas de la historia rionegrina.
Pagano encaró su tarea con una visión orientada a la obra pública y al desarrollo territorial.
Durante su gobierno se construyeron hospitales rurales, escuelas, juzgados, destacamentos policiales, oficinas de correo, caminos, puentes y edificios administrativos distribuidos en numerosas localidades. Muchas de esas construcciones continúan en pie gracias a la calidad de sus materiales y sistemas constructivos.
Los edificios públicos representaban la presencia del Estado en regiones alejadas y poco pobladas, por caso las localidades de Valcheta, El Bolsón, Los Menucos, Comallo e Ingeniero Jacobacci. Sus edificios se imponen con sus torres almenadas y el uso de piedra del lugar.
También se destacó por su impulso al desarrollo turístico de la ciudad. Entre sus iniciativas sobresale el proyecto del Hotel Nacional de Turismo sobre la avenida Costanera, una obra cuya ejecución asumió personalmente hasta su paralización en 1952. Posteriormente, el edificio fue transferido a la provincia y pasó a albergar dependencias del Ministerio de Economía.
El proyecto se relacionaba con el llamado “Tren Blanco”, formidable tren expreso de coches motor plateado que unía Viedma con Bariloche.
En Viedma, dentro de su actividad privada, construyó silos de hormigón, instaló acequias con un sistema de compuertas y dotó a su vivienda rural de comodidades no habituales en esos tiempos.
Finalizada su gestión continuó participando de la vida pública. Fue convencional constituyente en 1957 y tuvo activa presencia en distintos ámbitos profesionales y políticos.
Falleció en 1959 a raíz de un accidente automovilístico ocurrido en las cercanías de Viedma, cuando se dirigía a su establecimiento rural “Olgadal”. Tras ser trasladado a Buenos Aires para recibir atención médica, sufrió una descompensación cardíaca que provocó su fallecimiento.
