Aislamiento acústico del poliestireno expandido
El poliestireno expandido se puede flexibilizar para ser utilizado en varias aplicaciones donde se emplee el sistema Masa+Muelle+Masa, como forma de aislamiento acústico. El producto resultante se conoce en el mercado como poliestireno elastificado o flexibilizado.
Se comercializa en forma de planchas para su empleo en suelos flotantes o bien en forma de paneles complejos adherido a placas de yeso laminado (o cartón-yeso). Esta forma de aislamiento acústico es muy eficaz tanto para el aislamiento del ruido aéreo de las fachadas y paredes medianeras como para la reducción del nivel de ruido de impacto en forjados.
El poliestireno es inflamable, como otros muchos materiales de construcción. Sin embargo, ésto es sólo relevante si se lo evalúa como un material de aislamiento expuesto. La filosofía de seguridad frente al fuego de la Unión Europea ha sido desarrollada con el propósito de evaluar las estructuras o productos en "condición final de uso". Por lo tanto, existirán requisitos estipulados en relación con el elemento de construcción completo. Se recomienda, por ello, que el poliestireno expandido siempre esté protegido por un material de recubrimiento.
En grandes desarrollos (cubiertas inclinadas), se recomienda el empleo de cortafuegos. Tomando estos factores en consideración, se puede concluir que el poliestireno expandido no representa un excesivo riesgo de incendio ni destacan en un incremento del riesgo de densidad de humos cuando se instalan correctamente en las aplicaciones recomendadas.
Ahorro energético y protección del Medio Ambiente
El poliestireno expandido, siendo un material de aislamiento térmico eficiente y efectivo, puede desempeñar un papel en la reducción de las emisiones de dióxido de carbono en la atmósfera, haciendo una contribución muy positiva para la disminución del calentamiento global.
La energía utilizada para su fabricación se recupera en seis meses por medio de la energía ahorrada en los edificios en los que se instala. Durante toda la vida útil restante del edificio, el poliestireno reduce sus requisitos de energía exigiendo, por tanto, menos combustión de combustibles fósiles, lo que da lugar a que se genere una menor cantidad de anhídrido carbónico. Al final de su vida útil, se puede reciclar o recuperarse la energía térmica contenida en él mediante su incineración en plantas energéticas o de eliminación de residuos con un diseño adecuado, para la calefacción local o para la generación de electricidad.