Colocación
La superficie de hormigón debe encontrarse seca y lisa, con asperezas no superiores a 4 milímetros. Los salientes más importantes deben eliminarse y los huecos ser rellenados con arena fina o seca o bien mediante una capa de hormigón pobre. Los tabiques divisorios deben ser construidos antes de aplicar el aislante, al menos hasta una altura de 50 centímetros.
Los paneles aislantes se deben colocar a tope y se protegen mediante una lámina de polietileno de 0,2 milímetros de espesor. El material también debe cubrir los paramentos hasta una altura de 8 centímetros y las tuberías que atraviesen la zona del contrapiso, a fin de evitar el contacto rígido con el pavimento flotante.
Es importante saber que cualquier “puente” (contacto rígido) del pavimento, paramentos y tuberías, puede disminuir el índice de aislamiento hasta en unos 10 decíbeles.
Contrapiso flotante
El espesor mínimo de la losa armada debe ser de 4 centímetros, con una dosificación de cemento de 300 kg/m3 y un árido de granulometría de 0 a 7 milímetros. Antes y durante la aplicación del pavimento debe procurarse no pisar el material aislante, colocando tablones para el paso de operarios y carretillas. Para superficies mayores de 30 metros cuadrados o longitudes superiores a 6 metros, deberán preverse juntas de dilatación.
Conceptos de acústica
Aunque suene a “cosa rara”, un muro de hormigón de 24 centímetros de espesor posee un debilitamiento R, medido en dBA, de 60, mientras que un muro de 14 centímetros de espesor, revestidas ambas de sus caras con una placa de lana mineral de 7 centímetros de espesor, tiene un R de 61,2 dBA. Esto se debe a que las placas de yeso actúan como un sistema “masa-resorte-masa”, que proporcionan aislamientos acústicos muy superiores a los elementos de estructura simple y rígida.
Esto se debe a tres situaciones principales:
1) Efecto absorción: Viene determinado por al estructura abierta y micro porosa de la lana mineral. La mayor finura y longitud de las fibras que constituyen la lana mineral provocan la máxima fricción de las vibraciones sonoras, que atraviesan su estructura, absorbiendo la mayor parte de energía.
2) Efecto resorte. La elasticidad de la lana mineral actua como amortiguador, reduciendo la trasmisión de vibraciones entre las hojas cuando el sonido las atraviesa.
3) Calidad de montaje: El nivel de aislamiento acústico depende de los efectos anteriores y la correcta instalación de los paneles aislantes.n