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Construcción respetuosa del medio ambiente

Al momento de elegir los materiales para la construcción de un edificio, hay que evaluar sus distintas características, tales como si los mismos son reciclables o no, cuál es su valor ecológico y su contenido energético, de manera tal de obtener una obra que sea saludable y cuidadosa del medio ambiente.

Estas características de los materiales constructivos se consideran en base a lo siguiente:

Material reciclado: son aquellos recuperados de la corriente de los residuos sólidos, separados, procesados y reusados en forma de materia prima para fabricar otro producto.

Material ecológico: un material es ecológico cuando no contribuye a la degradación del medio local o global (destrucción de la capa de ozono o el calentamiento global, la lluvia ácida, contaminación del aire, del suelo y de las aguas, la explotación de recursos no renovables) o cuando no es nocivo para personas y animales. 

Material energético: es aquel cuya fabricación supone un ahorro energético o de combustibles fósiles.

Muchos de los materiales que se utilizan actualmente en la construcción son tóxicos, ya que contienen elementos nocivos para la salud humana, como el cemento, el PVC (tóxico en su fabricación y combustión), el cromo, el zinc de las pinturas y los barnices, entre otros. Asimismo, estos tipos de materiales requieren de un alto consumo de combustibles fósiles para su producción, que además de ser cada vez más escasos y costosos, aumentan la contaminación porque en su combustión emiten grandes volúmenes de gases nocivos. Los materiales ecológicos para la construcción?permiten crear edificios saludables y en?armonía con el medio ambiente.

Frente a estos tipos de materiales, existen alternativas que pueden parecer más caras, pero que a la larga resultan más rentables porque proporcionan un ahorro energético y permiten la construcción de viviendas de mayor calidad, respetuosas con el medio ambiente, renovables, más saludables y más duraderas. Nos referimos a aquellos materiales que son, por un lado, los que la naturaleza proporciona y que se han venido utilizando desde hace miles de años, como la madera, el barro, el corcho o el mármol. A éstos, denominados tradicionales, se les han añadido una serie de materiales nuevos concebidos también para su utilización ecológica, como la termoarcilla, el bioblock, la arlita, la sudorita, el celenit, el heraklith, el caucho E.P.D.M., los geotextiles a base de tejidos de fibra de polipropileno, los cables afumex para instalaciones eléctricas, las pinturas biofa, etc. También podemos encontrar materiales ecológicos elaborados a partir de escombros y de residuos sólidos industriales, que sustituyen el consumo creciente de materias primas escasas o ubicadas en sitios distantes, reduciendo el incremento de costos y resultando, además, más económicos que los tradicionales de construcción.

Además de contar con estos tipos de materiales, las viviendas ecológicas deben ser construidas de manera sostenible en todas las fases, implementando, por ejemplo, sistemas para ahorrar agua y autoabastecerse con energía solar y/o eólica. En este sentido, de poco sirve usar materiales ecológicos si los edificios están mal orientados y necesitan, para calentarse, una gran cantidad de energía, que se produce diariamente emitiendo enormes cantidades de dióxido de carbono. Por su parte, existen también casas modulares prefabricadas, realizadas con materiales ecológicos y con prestaciones para el ahorro de energía. Estas viviendas no afectan al terreno y están pensadas para que al final de su vida útil puedan ser desmontadas y reubicadas. Presentan, como principal inconveniente, el impacto del transporte desde el lugar de fabricación al de implantación.

Síndrome del Edificio Enfermo o del cansancio crónico

Varios materiales de construcción y equipamiento tienen la capacidad de “enfermar” un edificio, alterando la calidad del aire interior. Generan, en sus ocupantes, una patología llamada “síndrome del cansancio crónico”, provocada por una intoxicación de ciertos componentes químicos.

Se trata de un problema no frecuente en viviendas, aunque puede encontrarse en edificios con mala ventilación natural y aire acondicionado, como centros comerciales y oficinas. 

Los principales y más frecuentes contaminantes químicos son: formaldehído, tolueno, xileno, tricloroetileno, percloroetileno, óxidos nítricos, ozono, monóxido y dióxido de carbono, polvo, alcanos, hexanos y otros hidrocarburos.

Una combinación de éstos se pueden encontrar en: alfombras, pisos y mobiliario a base de vinilos (PVC), aislantes termo-acústicos (poliestireno, polipropileno, polietileno, poliuretano, etcétera), pinturas, madera enchapada, cielorrasos, plásticos en general, telas sintéticas, elementos de limpieza, ceras, solventes y aceites, colas para muebles, copiadoras, impresoras y computadoras, entre la multitud de objetos cotidianos.

Por otro lado, los edificios generan contaminación electromagnética y, sin una adecuada puesta a tierra, acumulan electricidad electrostática que provoca una serie de inconvenientes en sus ocupantes.

Otro problema que se presenta es la humedad. Cualquier superficie que esté entre los 15 a 25°C y 65 a 100% HR, es hábitat de contaminantes biológicos como hongos y bacterias, que se concentran en los sistemas de aire acondicionado, muros y techos donde haya condensación, tapizados, alfombras húmedas, maderas, etc.

Debido a que no podemos prescindir de todos estos materiales, es necesario elegir los menos agresivos. Prever una buena ventilación en viviendas, edificios comerciales y administrativos, con el fin de reducir la carga química sin que implique bajar su eficiencia energética, es una forma de evitar estas patologías edilicias.

Composición de los materiales 

Para elegir materiales respetuosos del medio ambiente es importante conocer sus características intrínsecas y las de su fabricación:

Madera: Se deben usar maderas de cultivo. Para evitar su rápida descomposición, las mismas requieren un tratamiento químico. Los menos agresivos se realizan en base a boro, zinc, diclofuanida y permetrín, aunque este último resulta algo irritante. No son recomendados, por su toxicidad, los tratamientos con arsénico, cromo, dieldrín, creosota, lindano y pentaclorofenol (este último ya ha sido prohibido en nuestro país).

Vidrio: Si bien es un material de alto contenido energético y contaminante en su elaboración, resulta totalmente reciclable. Dado que posee una resistencia térmica baja en comparación con los cerramientos opacos, hay que multiplicar las capas con cámaras de aire, o diseñar en las fachadas vidriados dobles, o dobles carpinterías, que no sólo mejoran su comportamiento térmico sino también el acústico. El doble vidriado hermético DVH (R= 0,35 m2°C/W) es la mejor opción. Debe tener una protección solar adecuada a cada orientación. Con el doble vidriado es importante que al menos una de sus caras sea de baja emisividad, y que las láminas de vidrio sean de diferente espesor para maximizar su comportamiento termoacústico.

Hormigón: Posee un bajo contenido energético y es químicamente poco agresivo. El mayor impacto ambiental lo causa la extracción de áridos y por eso es conveniente incorporar en el hormigón elaborado parte de hormigón reciclado.

Mampostería: Las soluciones constructivas con mayor nivel ambiental cumplen con el siguiente orden decreciente:?

El tapial y el adobe. Se trata de dos compuestos de tierra con algún aditivo como paja, para estabilizarlo, o pequeñas piedras, para conseguir un resultado más resistente. Se diferencian por la forma de construcción y se recomienda que ambos estén estabilizados con cal o cemento.

  • Ladrillos huecos o macizos a base de arcillas.
  • Bloques de cerámica alivianada.
  • Bloques de hormigón celular liviano.

Metales: Los diversos metales usados en construcción, desde su extracción hasta su puesta en obra, tienen un alto efecto contaminante, dependiendo de cada metal y la tecnología utilizada en su elaboración. El principal problema de contaminación aparece cuando los metales deben ser protegidos para evitar su corrosión, en particular en el caso del acero. Su mayor ventaja es que son casi totalmente reciclables. Inclusive las escorias de altos hornos se utilizan para elaborar cementos especiales.

Acero: Cuanto más durable se lo hace (galvanizado, inoxidable) más energía consume.?

Aluminio: Es el de mayor contenido energético, pero de muy alta durabilidad. En nuestro país no se usa aluminio primario; el comercializado contiene hasta un 30% de material reciclado.

Otros metales: El plomo y el zinc se encuentran casi agotados. El cobre es noble, pero de muy alto contenido energético.

Aislantes térmicos: La norma IRAM 11601 considera como aislante térmico a todo material que tenga una conductividad térmica por debajo de 0,30 W/m.K. Esto incluye a:

  • Lana de vidrio (0,033 a 0,045 W/m.K)
  • Lana mineral (0,038 a 0,042 W/m.K)
  • Perlita (0,088 a 0,018 W/m.K)
  • Poliestireno expandido EPS (0,032 a 0,041 W/m.K)
  • Poliuretano o PUR (0,022 a 0,027 W/m.K)
  • Vermiculita (0,07 a 0,34 W/m.K)

No se encuentran contemplados el polietileno expandido normal, el hormigón celular y otros.

Energía y construcción

Los materiales de construcción, al momento de su puesta en obra, poseen un contenido energético debido a los procesos de extracción de la materia prima, fabricación, transformación, transporte, puesta en obra, mantenimiento y eliminación. Este es un tema en desarrollo, denominado “ciclo de vida” de los materiales. Los datos de la tabla adjunta son valores medios de diversas fuentes, sin especificar la tecnología de los procesos de elaboración. Es necesario aclarar que la fiabilidad del dato depende de la posibilidad de acceder a los valores de energía consumida en la obtención de un kilo de material de construcción.


Contenido Energético de Materiales(*)

Contenido de energía primaria W/kg.
Aluminio comercial (30% reciclado) 44.444
Pinturas y barnices sintéticos (esmaltes, base solvente)27.778
Poliestireno expandido (EPS)27.778
Cobre primario25.000
Polipropileno primario (PP)22.222
PVC primario22.222
Poliuretano (PUR) con agente hinchante tipo HCFC19.444
Acero comercial (20% reciclado)9.722
Arcilla cocida. Sanitarios7.639
Pintura clásica (de base acuosa)5.556
Vidrio plano5.278
Madera, tablero aglomerado con formalehidos3.889
Arcilla cocida, materiales cerámicos vitrificados2.778
Fibrocemento (de fibras sintéticas o madera)2.500
Cemento1.944
Arcilla cocida, ladrillos y tejas1.250
Yeso (tablero)917
Madera de clima templado833
Mampostería de ladrillos huecos822
Mampostería de ladrillos macizos794
Mortero M-160a (1:3) (cemento/ arena)508
Mortero M-20b (1:2:10) (cemento/ cal/ arena)342
Hormigón H-150 (300-620-1240 Kg/m3) (cemento/ arena/ grava)275

* Se recomiendan los materiales de menor contenido energético.

Por otra parte, hay variaciones en el conjunto de los ámbitos de aplicación (local, provincial, nacional o internacional). Estos valores podrán ir cambiando en el transcurso del tiempo, a medida que se implemente un sistema de etiquetado energético que indique el impacto ambiental relativo de cada material de construcción. Se trata de un proceso ya iniciado en varios países.

A la hora de construir una vivienda ecológica se deben tener en cuenta sustituir los cementos tradicionales por otros naturales, y en los elementos de carpintería, el aluminio por maderas o similares, reducir el uso del acero y derivarse a tierra para que se descargue de electricidad, utilizar materias primas lo menos elaboradas posibles y, siempre que se pueda, recurrir al uso de materiales de procedencia local. Se logrará así reducir los costes y conseguir una mayor integración de la construcción con su entorno, siguiendo los criterios de reciclaje-reutilización para diseñar y construir los edificios de manera que se contribuya al desarrollo sostenible.

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Agua que no has de beber…

Sólo el 2,5% del agua del planeta es apto para el consumo, la industria o la agricultura. Ante este dato y la vital dependencia del agua, es necesario saber cómo tratar y reciclar agua, ya que es un bien cada día más escaso. Una de las formas más fáciles y eficaces de reciclaje es recuperar agua de la lluvia.
A continuación ahondaremos en este tema, por considerarlo un tema de suma importancia el cuidado y la utilización consciente y responsable del agua ante una población cada vez más numerosa.

Es importante aclarar que el agua que podemos recuperar de la lluvia no es apta para consumo humano si no se la potabiliza antes, pero sí es perfectamente utilizable para regar, limpiar el hogar y otras tareas que requieran agua.

La recolección del agua de lluvia puede ser de gran utilidad en zonas de precipitaciones copiosas y también en aquellas otras en las que las lluvias se concentran en una temporada concreta, para así aprovecharla en función de las necesidades y las cantidades recogidas.

Las soluciones más sencillas

La recuperación del agua de lluvia mediante la instalación de un recipiente que recoge el agua que cae del techo por las canaletas, con almacenaje automático, sin tener que estar pendiente de nada, excepto de desconectarlo en los meses de invierno para que no se forme hielo o de abrir las válvulas si la tormenta es importante, con el fin de que no rebose, es la opción más practicable.

Una vez instalado, tan sólo hay que esperar que llueva al menos una primera vez y empezar a utilizarlo a través de un pequeño grifo. Se pueden usar recipientes individuales o instalar varios para aumentar su capacidad, e incluso es factible apilar varios en horizontal y conectarlos mediante un sistema de distribución que confluya en
un sólo grifo.

Si buscamos algo más sencillo aún, habrá que colocar bidones sin tapa, del modo tradicional. Si bien será más limitado a la hora de extraer el agua (sin grifo en el que poder conectar una manguera, por ejemplo) y también al intentar llenarlos, pues la lluvia no siempre es tan fuerte como para que el sistema resulte productivo.

Se recomienda colocar una tela mosquitera para cubrirlos para evitar que el agua se llene de insectos y se contamine.

Cisternas subterráneas o externas

Una opción a analizar es la instalación de cisternas subterráneas. Básicamente se trata de enterrar un tanque que se alimente de agua de lluvia a través de canales u otro sistema de recuperación  de agua, para poder crear un depósito disponible para los usos que necesitemos. Por lo general, las cisternas subterráneas abastecen de agua a las viviendas o a instalaciones industriales, como granjas o fábricas, haciendo llegar el agua mediante bombas que permiten que ésta llegue a cualquier punto, incluyendo un primer o segundo piso o cualquier otra, siempre que el sistema de bombeo lo permita.

La cisterna no tiene por qué ser subterránea, pero normalmente conviene que así sea por cuestiones estéticas y también prácticas.

Otra alternativa es la utilización de cisternas externas flexibles, que permiten su traslado si son de tamaño reducido y, en todo caso, su ubicación resulta más sencilla e incluso pueden esconderse.

Se trata de “bolsas” diseñadas especialmente para este uso, que van llenándose de agua, de un material muy resistente, y que permiten usos tan diversos como la jardinería, el riego de un huerto o para consumo, previo tratamiento en este caso. Siempre que el agua reúna las condiciones higiénicas y sanitarias necesarias para una u otra utilización, el uso lo decidimos nosotros. En el caso de querer ingerirla, sería conveniente realizar análisis previos y, si fuera necesario, llevar a cabo una purificación mediante sistemas ozonizadores o cualquier otro que garantice una adecuada salubridad del agua.

Se trata, en fin, de elegir el sistema que más se adapte a las necesidades que tengamos, al presupuesto que dispongamos y las condiciones climatológicas del lugar en que las ubiquemos. Finalmente, será tan fácil como colocar un contendor debajo de la canaleta, que puede ser desde un barril hasta una cisterna que se alimente de ella, o hacer algo más complejo, como construir una cisterna subterránea, una inversión que será rentable a mediano pero que desde un análisis ambiental lo será desde el primer día.


Cisternas externas de PVC.

Filtros de agua

Hay sistemas de reciclado de agua domésticas que permiten reutilizar el agua del lavabo y de la ducha (aguas grises), para usos que no requieren una alta exigencia en su calidad o potabilidad. La idea es reutilizar este tipo de aguas, que componen el grueso del consumo, para la cisterna del baño, la lavadora, la limpieza doméstica o el riego de jardines.

El sistema Aquacycle ha sido diseñado para viviendas unifamiliares o comunidades de vecinos. Según estudios técnicos realizados en Alemania, esta tecnología permite un 48%. 

Este método limpia el agua de la ducha y del lavabo mediante un sistema biológico-mecánico, sin utilizar productos químicos, obteniendo agua limpia con una calidad constante en cuatro fases, que incluyen el filtrado, bio-cultivos que desmenuzan la suciedad del agua en las cámaras de reciclado principal y previo, y una lámpara UV, que se encarga de esterilizarla. Tras este proceso se obtiene un agua inodora, que puede almacenarse para su uso posterior, cumpliendo las normativas europeas en cuestiones de higiene en aguas de cuarto de baño.

Algunas ideas ingeniosas por el mundo

También la creatividad e ingenio son esenciales a la hora de crear nuestro sistema de recolección. Una opción muy ingeniosa es la denominada Raindrops, la cual consiste en un sistema de botellas que recogen el agua de lluvia de forma individual gracias a su comunicación con una canaleta, permitiendo el uso “in situ” o extrayéndolas de forma independiente. 

El Watree, juego de palabras entre agua (water) y árbol (tree), se parece a un gran paraguas invertido. Con su enorme extensión abarca una importante cantidad de espacio (y funciona así como una gran copa). El Watree puede llegar a ser muy beneficioso cuando se trata de ahorrar agua. Fue creado por el australiano Chris Buerckner -este país posee un bajo nivel de precipitaciones- y puede colocarse en cualquier lugar del jardín, en parques de juegos infantiles o patios. Además de proteger de la lluvia y brindar sombra, el Watree recoge las gotas de lluvia y las transfiere a los tanques de almacenamiento, que pueden estar situados en lugares diferentes, según la conveniencia.

Para todos aquellos propietarios de viviendas ecológicas, la captación de agua de lluvia siempre ha sido una preocupación importante. Con el sistema CISTA esta tarea se ha simplificado, y la idea de que una construcción respetuosa del medio ambiente puede estropear la apariencia de tu hogar es ya obsoleta. Este creativo sistema de recolección de agua pluvial fue diseñado por el equipo de Fig Forty and MOSS SUND Architect. Según ellos, CISTA puede obtener hasta 100 galones de agua de lluvia (equivale a unos 378 litros). Además, no ocupa mucho espacio, se ubica de forma muy conveniente sobre una de las paredes externas de la casa y es de acero inoxidable, pero puede ser cubierto con una enredadera para mejorar su aspecto y hacerlo más “verde”, transformándose en un elemento más de cada casa ecológica.

El sistema Waterwall (pared de agua) hace que la recolección de agua de lluvia sea segura y fácil. Como su nombre lo indica, se trata de paredes que funcionan como un depósito para el almacenamiento de agua, siendo ésta su función primordial. El principal componente de la pared es el tanque de agua. Por lo general son más voluminosos que los tanques normales. A pesar de su tamaño, se le puede proporcionar una excelente capacidad cercana a los 2500 litros. El material que lo compone es polietileno de alta densidad, estabilizado contra los rayos ultravioleta que no permite el crecimiento de algas en el tanque de agua. 

Además de proteger de la lluvia y brindar sombra, el Watree recoge las gotas de lluvia y las transfiere a los tanques de almacenamiento
Una construcción respetuosa del medio ambiente que puede obtener hasta 378 l. de agua de lluvia; de acero inoxidable, puede ser cubierto con una enredadera para mejorar su aspecto
Esta pared  de polietileno de alta densidad estabilizado contra los rayos ultravioletas, funciona como depósito para el almacenamiento de hasta 2500 litros de agua
Un sistema de botellas que recogen el agua de lluvia de forma individual gracias a su comunicación con una canaleta.

La recuperación de agua de lluvia para el aprovechamiento en hogares es una técnica utilizada desde tiempos remotos por nuestros antepasados y sirve para almacenar agua de buena calidad sin mucho esfuerzo. Si analizamos el consumo actual que posee una familia, veremos que hay muchos litros de agua que tranquilamente podemos reemplazar con estos sistemas de recolección, es decir, el ahorro que generamos con su práctica literalmente “nos cae del cielo”.

La recolección de agua de lluvia es ley

La Legislatura Porteña aprobó en el mes de julio del año 2012 un proyecto de ley que exige a los edificios nuevos implementar un Sistema de Recolección de Aguas de Lluvia. Las aguas recuperadas se utilizan en la limpieza de veredas, patios y riego de jardines, con el objetivo de preservar el agua potable y contribuir a crear conciencia para su uso racional. Esta iniciativa había sido presentada en 2010 por la diputada María Karina Spalla (PRO) y fue aprobada con 45 votos a favor y cinco abstenciones.

La ley obliga exclusivamente a los “edificios de propiedad horizontal y/o multifamiliares de más de cuatro plantas, edificios fabriles, depósitos y otros usos a determinar por la reglamentación respectiva cuyos planos se registren con posterioridad a la sanción de la presente Ley”.

No serán incluidos los edificios preexistentes, aunque habrá beneficios para aquellos que voluntariamente adecuen sus instalaciones para cumplir por lo menos con la mitad de los requisitos que pide la ciudad para los nuevos. La ley determina que “el Banco de la Ciudad de Buenos Aires adoptará las medidas necesarias para implementar líneas de crédito preferenciales para consorcios y/o propietarios de inmuebles preexistentes que lo soliciten”.

El sistema consiste en la recolección de aguas de lluvia mediante los conductos pluviales del edificio, su almacenado en tanques de reserva exclusivos y su conexión a la red domiciliaria para provisión en épocas de lluvias escasas y se estima que la implementación de este sistema en su totalidad permitirá un ahorro diario de 300 litros de agua potable por cada inmueble.

La ley aprobada modificó el actual Código de Edificación de la Ciudad, agregándole el Capítulo 5.10.1.4 titulado: “Sistema de Recolección de Aguas de Lluvia. Aguas Recuperadas”. En este capítulo, a lo largo de seis artículos, se detalla quiénes son alcanzados por la ley, las características técnicas del sistema, las características y beneficios para los edificios preexistentes y la forma de mantenimiento de los tanques de reserva.

Publicado en Obras & Protagonistas nº 230. Febrero 2015.

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Sorbetes biodegradables hechos con una hierba

La necesidad de buscar una solución al uso de plástico en elementos cotidianos como los sorbetes hace que cada vez surjan nuevas propuestas para reempazarlo. Como un pequeño aporte, el emprendedor vietnamita Tran Minh Tien ha diseñado un sorbete totalmente biodegradable, cuya materia prima proviene de una hierba prolífica en el delta de Mekong.

Se trata de una planta perenne similar a la hierba que crece entre 40 y 200 centímetros. Se propaga a través de semillas y se encuentra en áreas tropicales y subtropicales de Madagascar, sur de Asia,Australia y oeste del Pacífico. Alcanza una altura de 1,50 metros y usualmente está en tierras bajas.

Si bien los sorbetes están pensados para que se usen en restaurantes también se pueden utilizar en los hogares. En ese caso, se pueden reutilizar. Sólo basta con enjuagarlo, dejarlo secar y colocar nuevamente en la heladera ya que su durabilidad sea mayor, hasta dos semanas.

Además, se recomienda desecharlos junto con los residuos orgánicos. Si terminan en el recipiente con residuos inorgánicos, dificulta su descomposición.

¿Cómo se hacen los sorbetes de hierba?

El primer paso consiste en seleccionar los tallos huecos de la hierba. Luego se lavan y se cortan en trozos de 20 centímetros y se limpian las caras interiores con una varilla metálica. Después del secado, se juntan las pajitas y se envuelven en hojas de plátano.

Hay dos presentaciones para el producto. Una es la opción fresca, que puede perdurar hasta una semana a temperatura ambiente. La segunda es seca. Se coloca al sol durante dos o tres días y se hornean en el horno. Puede durar hasta seis meses a temperatura ambiente.

Se estima que cada se recogen ocho millones de toneladas de plástico en los océanos. Una de las principales fuentes de contaminación son las pajitas de plástico, lo que significa un enorme impacto ambiental para el planeta. Estas bajitas biodegradables de hierban suman un aporte. 

Fuente: https://www.clarin.com/arq

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Un escurridor de platos hecho con algas que no acumula agua

Los escurridores de platos suelen tener una bandeja donde se acumula el agua a medida que se van secando o bien le ponemos un repasador para evitar el goteo. Ahora, en Estados Unidos surgió una solución. Se trata de Dorai Dish Rack, que se basa en un un sistema de secado rápido. Su principal característica es que posee una base especial de algas fosilizadas que absorbe el agua rápidamente, secando los platos sin crear charcos de agua, detergente, suciedad, lo que provoca la acumulación de moho y bacterias.

«El escurreplatos Dorai es un cambio radical para los viejos escurreplatos que hemos estado usando ciegamente durante siglos», dicen desde la compañía. 

Este producto está hecho de un mineral de tierras raras conocido como Tierra de Diatomeas, que se forma a partir de los restos fosilizados de diminutos organismos acuáticos.

La tierra de diatomeas tiene la capacidad de absorber y disipar instantáneamente el agua o la humedad, acelerando la evaporación mientras previene el crecimiento de moho y bacterias.

Usando esta característica, el Dorai Dish Rack permite que las ollas, sartenes, botellas, vasos de vino, cuchillos o cubiertos mojados goteen directamente sobre el Diomat. En cuestión de segundos, el agua se dispersa uniformemente por la placa y se evapora instantáneamente.

Está diseñado en aluminio y resistente a la oxidación. Es plegable, lo que le permite guardarlo en espacios estrechos cuando no está en uso y, además, es desmontable, lo que te permite limpiarlo de forma sencilla.

Este producto viene de la misma firma que inventó el Dorai Bath Stone, que puede secar instantáneamente los pies en el tiempo que se tarda en pisar una alfombra y bajarse de ella.

Fuente: https://www.clarin.com/arq/

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Luminarias de energía solar hechas con botellas descartables, el invento del año

Un proyecto de un joven mexicano que brinda soluciones de energía solar con tecnologías sustentables fue consagrado como el invento del del año, en la ceremonia realizada en Bogotá, Colombia, donde se coronaron los ganadores del tradicional concurso “Una idea para la cambiar la historia”.

Se trató de la quinta edición de la iniciativa de History. Este año compitieron más de 7.900 ideas consolidado al concurso como una oportunidad de desarrollo para los emprendedores e innovadores de la región.

Moisés Venegas fue el ganador, por su proyecto “Aselus”

El ganador fue el mexicano Moisés Venegas quien se llevó un premio de US$ 60.000 por su proyecto “Aselus”, que busca brindar soluciones de energía solar con tecnología sustentable. En segundo lugar, quedó Hernan Asto de Perú con “Alinti” un dispositivo híbrido de arcilla generador de fuente energética (US$ 40.000), mientras que en el tercer lugar se ubicó Cristian Sebastian Arroyo, de Ecuador, con su trabajo Mani, un brazalete magnético para personas con discapacidad en extremidades superiores (US$ 20.000).

“Alinti”, dispositivo híbrido de arcilla generador de fuente energética

Además, Facundo Noya de Argentina con su trabajo Ebers (Plantillas inteligentes para personas con diabetes) recibió un premio especial de US$ 10.000. Mientras que el ganador de la App, Marco Checa de Ecuador, fue destacado por su proyecto Readsigns, un traductor de libros digitales a lenguaje de señas en tiempo real para personas con discapacidad auditiva e iletradas.

Facundo Noya de Argentina con su trabajo Ebers (Plantillas inteligentes para personas con diabetes)

“Hace cinco años vimos nacer ‘Una idea para cambiar la historia’, una iniciativa exclusiva de History, destinada a impulsar la innovación y el emprendimiento social, con la cual celebramos el ingenio y la voluntad humana para cambiar la historia, una idea a la vez. Hoy hemos podido ver como en el corto plazo, se ha consolidado y se ha convertido en una instancia relevante en el apoyo de la innovación y emprendimiento social de Latinoamérica”, resaltó Eduardo Ruiz, Presidente y Gerente General de A+E Networks Latin America.

El proyecto ganador

Aselus es una luminaria solar all-in-one de doble propósito. Por un lado, sirve para la iluminación de espacios interiores: es diseñada para ser montada en techos de lámina, y cuenta con un interruptor y cargador solar. Por otro lado, la versión para exteriores puede ser montada en postes y cuenta con un sistema inteligente que aprovecha al máximo la energía solar para almacenarla en las baterías en días nublados o soleados.

“Aselus”, busca brindar soluciones de energía solar con tecnología sustentable

Lo novedoso es que utiliza materiales como el plástico PET: por cada luminaria se utilizan 20 botellas de PET. También se ha diseñado una mochila sustentable hecha a mano con lonas que incluye paneles solares integrados y un cargador solar con baterías y una lámpara portable para que puedan estudiar en las noches.

Fuente: Clarín