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Vidrieras más atractivas, negocios más rentables

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Una buena forma de atraer nuevos clientes, sobre todo en zonas comerciales donde es masiva la fluidez de gente, es contar con una vidriera atractiva para el consumidor. Un frente colorido, elementos llamativos y una buena combinación de diseño brindarán una imagen positiva del negocio y estimulará el ingreso de público.

Para lograr la atracción de los consumidores es necesario tener en cuenta algunos consejos de decoración en fachadas:

– Una buena decoración: Una forma de hacer atractiva la fachada de un negocio es procurándole una buena decoración, recurriendo, por ejemplo, al uso de letreros, carteles o afiches que, además de ser elementos que “visten” el lugar, permiten promocionar los productos y mostrar las ofertas. Para completar una fachada comercial pueden usarse, también, objetos relacionados con la temática del lugar, luces de colores, plantas (siempre teniendo el cuidado de mantenerlas en buen estado), etc.

– Una vidriera atractiva: Es aquella que muestra productos novedosos y llamativos, cuenta con una correcta iluminación que los destaque, resuelve una adecuada disposición de los mismos, y está permanentemente limpia.

– Limpieza permanente: Una fachada comercial con falta de mantenimiento y limpieza ofrece una muy mala imagen del negocio; además de dar la impresión de ser poco higiénico, descuidado y austero.

Por lo que siempre debemos tener limpia la fachada, lo cual incluye las paredes (las cuales deben ser pintadas regularmente), el piso, la vidriera, los carteles, las plantas, los elementos decorativos, etc.

– Buen uso de carteles y afiches: Usar carteles o afiches con los principales productos, precios y promociones, además de ser una buena forma de decorar la fachada, permiten estimular el ingreso de los consumidores al local.

Un consumidor podría tomar la decisión de ingresar a un negocio si ve un cartel con los precios de algunos productos; mientras que, por otro lado, podría decidir no entrar si no sabe los precios o las promociones que éste ofrece.

– Entrada que facilite y estimule el ingreso: Una entrada oscura, demasiado estrecha o bloqueada por algunos adornos u otros objetos, podría ser una barrera psicológica para el consumidor, mientras que una entrada iluminada, amplia y de fácil acceso estímula y facilita la decisión de ingresar al local.

– Diferenciación con otros locales: Si las fachadas o frentes de varios negocios cercanos tienen cierta similitud, una forma de llamar la atención es teniendo una fachada diferente que se destaque de las demás. Para ésto puede recurrirse a un diseño original, combinación de colores llamativos, uso de carteles luminosos, etc.

Publicidad creativa

Durante los comienzos de la publicidad de masas (allá por los años ‘20 del siglo pasado, aproximadamente), ésta se limitaba casi exclusivamente a informar al posible consumidor sobre las características objetivas del producto o servicio que se ofrecía. Sin dudas, en este sentido los cambios han sido radicales; en la actualidad, las estrategias publicitarias intentan captar la atención de los compradores de una forma mucho menos racional.

Hoy en día estamos más que acostumbrados a ver campañas publicitarias de todos los estilos, colores y tamaños; reclamos que tratan de conectar con nuestro lado más emocional y subconsciente (hay campañas publicitarias que ni siquiera hablan ni enseñan el producto en cuestión). Lograr ésto no es nada fácil, hay que recurrir a altas dósis de creatividad e ingenio. 

La definición de creatividad publicitaria abarca dos elementos importantes: el subjetivo y el material. 

El primero hace referencia al proceso mental mediante el cual, el creativo publicitario aplica sus conocimientos, crea  formas, ideas, situaciones y todo aquello que es producto de su inventiva y que surge como el resultado de un proceso mental. Por tanto, siendo el resultado del ejercicio cerebral del publicista, deberá conjugarlo  necesariamente con los antecedentes informativos o aprehensiones hechas sobre el producto o servicio sobre el cual debe aplicar su labor.

El segundo elemento es la ejecución de esas ideas en la realidad objetiva. Por ello,  todo lo  que crea el publicista deberá, necesariamente, ser aplicable a la realidad,  encontrando también limitantes en los aspectos económicos, sociales, legales, etc. 

De lo  expuesto anteriormente se deduce de manera inequívoca que la palabra creatividad, aplicada a la definición de creatividad publicitaria, no abarca con  máximo esplendor toda su  connotación o significado, por las limitantes que encuentra el creativo publicitario en el ejercicio de su labor.

La capacidad creativa muchas veces nace con el ser humano. Se habla, entonces, de talento innato, pero también se puede lograr su desarrollo y perfeccionamiento a través del estudio serio y profundo de las diferentes técnicas aplicables a la materia. Aun cuando el creador publicitario tenga talento innato, será necesario que lo perfeccione con el estudio de especializaciones afines a estas profesiones.

Más allá de las tendencias del momento y las propuestas tradicionales, la publicidad exterior siempre ha sabido manifestarse a través de fórmulas capaces de convertir los anuncios en auténticas muestras de perspicacia.

Arriesgada y, en muchos casos, extremadamente innovadora, la publicidad en edificios y fachadas, en sus diferentes formatos, técnicas y soportes, nos han dado ejemplo de cómo la creatividad e ingenio en su máxima expresión pueden ser los ingredientes secretos para lograr generar un gran y sorprendente impacto en los consumidores.

El término “Publicidad Exterior” se refiere, de manera general, a las muchas y variadas formas de medios en donde se exhiben mensajes publicitarios a la audiencia, mientras ésta se encuentra fuera de casa.

Básicamente existen tres tipos de anuncios publicitarios exteriores, de acuerdo al tipo de soporte que utilizan: 

– Cartelerías: Son estructuras metálicas, construidas sobre terrenos o azoteas con un plano vertical sobre el que se coloca un anuncio para transmitir un mensaje publicitario a las personas que transitan por calles, avenidas y carreteras. Por efectos prácticos, se procura que las áreas de exhibición tengan tamaños estandarizados, para facilitar la producción y operación de los anuncios.

– Transporte: La publicidad en transportes ofrece una opción económica para llegar a un público urbano en movimiento. 

– Mobiliario Urbano: Son marcos construidos expresamente para la exhibición de anuncios publicitarios dentro de inmuebles con un considerable tráfico de personas colocados en paredes, pasillos, relojes, pantallas de información, etc.

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Muebles para espacios pequeños

La falta de espacio es un problema que se enfrenta muy a menudo, sobre todo en los departamentos actuales. El tener que buscar muebles que cuadren con las medidas disponibles en nuestro hogar no es una tarea sencilla, pero por suerte hay una variedad de mobiliario que tiene como meta principal la practicidad y el reduccionismo.

Cuando tenemos una casa de dimensiones no muy amplias, debemos usar nuestro ingenio para aprovechar al máximo el espacio disponible. Un óptimo y práctico almacenamiento, combinado con ideas sofisticadas y originales, se convertirán, seguramente, en una opción excelente para imprimir en la decoración del ambiente nuestro sello personal.

Las camas abatibles 

En dormitorios de espacios reducidos, muy frecuentes en los departamentos actuales, requieren ahorrar espacio utilizando muebles “especiales”, tal el caso de las “camas abatibles”. Existen en el mercado diferentes modelos de camas abatibles: en apertura horizontal o vertical,  dependiendo su elección del espacio que tengamos para abrir, y en medidas varias.

Este tipo de cama permite contar con más espacio durante el día, al estar recogida y oculta, brindando la misma comodidad de una cama normal ya que llevan un sommier incorporado y podemos acoplarles, además, un colchón de buena calidad.

La principal ventaja de las camas abatibles es el gran ahorro de espacio frente a las convencionales. Se trata de un sistema funcional que se integra perfectamente en el ambiente. Estas camas son aptas para todo tipo de personas, e incluyen un bloqueo de seguridad que impide el cierre accidental de las mismas. Utiliza un mecanismo de resortes de tracción balanceado que debe ser fijado a la pared. 

Mesas de comedor extensibles

A la hora de adquirir una mesa extensible para el comedor, hay que considerar varias pautas: el espacio disponible (muchas veces compramos una mesa de comedor extensible de tales dimensiones que no permiten que se la pueda extender en su totalidad, la limpieza (es muy útil que el material del que esté compuesta la mesa sea de fácil limpieza) y el entorno (que encuadre con el diseño general).

Hay diferentes tipos de mesas extensibles:

  • Mesas extensibles laterales mediante alas: en el lateral de la mesa podemos extraer una extensión, sin mover la superficie de la misma.
  • Mesas extensibles laterales: se desplaza la superficie de la mesa hacia un lado, de forma que en su interior incorpora la extensión.
  • Mesas extensibles laterales con patas desplazables: sobre un lateral de la mesa movemos las patas, de forma que una vez abierta, quedan las patas en cada esquina. Este tipo de extensión es muy práctica debido a que la mesa conserva la misma simetría tanto cerrada como abierta.
  • Mesas extensibles frontales mediante alas: son muy funcionales en cocinas y espacios pequeños, en los que necesitamos un fondo de mesa estrecho, pero que a la hora de abrirlo, nos permite tener una mesa amplia para comer.
  • Mesas extensibles tipo libro, de patas desplazables: Una versión mejorada de la extensión frontal para mesas, ahora, desplazamos las patas delanteras de la mesa, que normalmente incorporan unas ruedas para facilitar el proceso, y la superficie de la mesa dobla su tamaño, teniendo la comodidad, de quedar las patas en las esquinas de la mesa.
Camas con cajones o baúles debajo

Aprovechar el espacio que queda libre debajo de la cama con cajones para almacenar todo tipo de elementos, desde abrigos hasta ropa que no usamos pero que no queremos descartar, es una buena opción para lograr ganar espacio. También existen sistemas para utilizar todo el espacio debajo de la cama, ideales para guardar cobijas y ropa de temporada. Gracias a esta solución resulta fácil levantar el colchón y poder acomodar y acceder a lo que se guarda. La base del colchón también se puede usar como zapatero o revistero, con un diseño moderno de cama baja.

Mesas nido y elevables

Estas mesas, cuadradas, incluyen cuatro asientos, también cuadrados, dentro de ellas, de forma que si se tiene un solo sofá y poco sitio para otros sillones, puede utilizarse los sitios para sentar a cuatro personas más. Las mesas de centro elevables tienen un sistema que permite subirlas hasta una altura cómoda para comer, por lo que, en estudios o ambientes reducidos, evitan el uso diario de una mesa de comedor mayor. Además, hay algunas con huecos y baldas, muy útiles para guardar.

Mesas de comedor plegables

Este tipo de mueble se solía usar en las cocinas pequeñas pero su uso ha sido incorporado, también, a los livings reducidos, con modernos diseños, algunos muy decorativos. Cerrada y plegada incorpora, además, sobre un costado, cuatro sillas, que se doblan igualmente. Sirve como consola o mesa de apoyo que, pegada a la pared, apenas ocupa espacio.

Sofás cama

El sofá cama es un mueble de gran utilidad en los hogares, especialmente en apartamentos pequeños o estudios donde, a veces, el living y el dormitorio comparten espacio. Cuando se compra un sofá cama hay que asegurarse que se ajuste a las necesidades y comodidad buscadas, especialmente si se va a dormir habitualmente en él. Tendremos que medir muy bien la habitación, contando los metros que ocupa el sofá cerrado y abierto.

Otras alternativas

Sofás que contienen zona de almacenaje y asientos son ya habituales. Los venden con asientos reclinables y extensibles, que hacen de ellos muebles muy cómodos. También se encuentran con “chase lounge” abatible, que incorporan un arcón muy útil para guardar almohadones y mantas. Algunos incluyen puffs en sus laterales que pueden usarse como asientos extras o reposapiés.

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Un lugar para nuestra bodega

Los vinos están de moda y para disfrutarlos no hace falta ir hasta un restaurante o un wine-bar, porque en nuestra casa podemos tener una pequeña bodega que satisfaga las necesidades de la familia y de los invitados. En este artículo compartimos una guía con consejos y pautas a tener en cuenta para lograr nuestra propia cava.

La decisión de tener una pequeña bodega en nuestra casa debe empezar a concretarse encontrando el espacio justo para almacenar las botellas: un lugar oscuro y con la humedad adecuada, que mantenga una temperatura lo más constante posible. El sótano es, sin duda, el sitio ideal, pero como la realidad es que los departamentos no tienen sótanos y que hoy en día también los altillos y desvanes son lujos que muy pocos poseen, habrá que agudizar el ingenio para encontrar un armario debajo de la escalera o algún rincón protegido de la luz que pueda convertirse en bodega.

A pesar de que el vino está muy relacionado con la cocina, éste no es el mejor lugar de la casa para guardarlo y de más está decir que no conviene conservarlo cerca del horno ni de ninguna otra fuente de calor. Ahora, si no hay otra posibilidad, las alacenas debajo de la mesada son una opción para armar estantes que permitan guardar las botellas acostadas, de modo que el vino toque el corcho, lo haga hincharse y así se limite al máximo la entrada de aire. En los días de limpieza general de la cocina habrá que recordar que a las botellas conviene no tocarlas ni limpiarlas.

En un estante alto se pueden colocar dos tablas de madera en forma de cruz para que queden cuatro espacios que permiten guardar el vino recostado. También hay distintos tipos de “bodeguitas” de encastre (desde las más comunes de pino hasta otras de diseño) que se pueden ubicar en el lugar más conveniente.

Otras opciones son los armarios en los pasillos, que suelen ser oscuros o algún mueble en el comedor –siempre que esté protegido de la luz, que afecta el sabor-. Si se encuentra un mueble adecuado o se manda a hacer, es posible guardar en el mismo espacio las botellas, las copas, los sacacorchos, los decantadores y todos los elementos con los que se cuente para el servicio del vino.

Si en la casa son amantes del buen vino y puedan hacer la inversión, también existen heladeras especiales para conservar vino que aseguran la temperatura, la oscuridad y la humedad justas.

A la hora de elegir los vinos para guardar, conviene buscar los jóvenes y de muy buena calidad para tenerlos un año o un año y medio añejándose en la bodega hogareña. Y siempre es posible llamar al teléfono de atención al cliente que ofrecen todas las buenas bodegas para pedir asesoramiento sobre el guardado y el tiempo de añejamiento ideal para ese producto en particular.

A diferencia del añejamiento en madera, que le aporta sabores al vino, guardarlo en una botella de vidrio con corcho –ambos elementos neutros– no va a modificar su sabor: sólo el paso del tiempo va a hacer que vaya perdiendo algunas de las notas más frutales y suaves propias de la juventud para ir adquiriendo los sabores más intensos de la madurez.

Claves importantes a considerar

El lugar: lo primero que debe hacerse es elegir el lugar donde instalará la cava, teniendo en cuenta algunas cuestiones. Por ejemplo, que los vinos deben conservarse en un lugar con la menor luz posible, fresco, ventilado y sin vibraciones que pueden alterarlo (con esto queda descartado ubicar la cava cerca del equipo de música o bajo una escalera).

La posición de la botella: la posición de las botellas debe permitir el contacto constante del vino con el corcho, de modo que éste permanezca húmedo e hinchado, e impida la entrada de oxígeno (lo cual hace que el vino se avinagre). La mejor manera de ubicarlas es recostadas, incluso cuando ya fueron abiertas.

La temperatura ideal: el lugar donde almacene los vinos debe tener entre 15 y 18 grados centígrados (para los vinos tintos) y entre 5 y 10 grados centígrados para los blancos. Trate de cuidar a su vino de los cambios de temperatura (por lo cual no conviene armar la cava cerca de un horno, chimenea, etc.)

La humedad: si el ambiente es muy seco o hay un exceso de humedad, el corcho se puede deteriorar, con lo que el vino puede pudrirse al ingresar aire en la botella.

Si no se tiene un ambiente que pueda asignarse exclusivamente a la cava, se sugiere buscar sectores de la casa que tengan las características mencionadas más arriba (pocas variaciones de luz, temperatura y humedad) y preparar un sector para guardar allí los vinos.

Hoy hay muebles especiales para guardar vinos, que pueden ubicarse en el living, el comedor o cualquier otra parte de la casa. Pero si no se tiene un espacio mejor, un lugar viable puede ser el interior de un mueble “de guardado”, como un placard.

Pero además, puede armarse una pared con estantes, o colocar las botellas en la parte superior de una barra-bar. Así, además de almacenar las botellas dará un toque de calidez al ambiente.

Una vez definido el lugar donde estará su cava, debe pensar en cómo va a acomodar los vinos de forma que las botellas queden inclinadas hacia abajo y sólidamente apoyadas. Una buena opción es organizar casilleros de madera. Los estantes pueden realizarse con maderas no perfumadas, como las de álamo o paraíso, o provenientes de zonas húmedas, como quiri y timbó, y deben tener 1,5 pulgada como mínimo. Como mobiliario complementario, puede pensarse en organizar un sector íntimo, ya sea con un living o una pequeña mesa y pocas sillas que hagan juego con la cava, o banquetas especiales que le permitan “acodarse” a la barra para disfrutar con tranquilidad y silencio de su copa.

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Vestidores un lugar especial

Su principal función es la de almacenar y guardar la ropa de una manera ordenada, cómoda y práctica. Actualmente son considerados en la mayoría de los proyectos de construcción y refacción de viviendas, teniendo en cuenta que existen distintas soluciones para poder desarrollar este área, aún en superficies reducidas.

El sitio ideal para situar el vestidor es un ala del dormitorio (como una sala independiente) o bien entre el baño y la habitación. Lo ideal es que le entre luz natural, tanto para iluminar como para ventilar. Si ninguna de estas opciones es posible, podemos instalarlo en la entrada del dormitorio, en pasillos e incluso hay quienes lo colocan dentro del baño.

Si disponemos de espacio suficiente, la forma ideal de vestidor será en “U” (o en “L” si uno de los muros da a una ventana). Los que van en pasillos o zonas de transición al baño suelen ir enfrentados.  En caso de que el espacio sea menor, con una sola fila se podrá tener un placard.

Los módulos en los vestidores son esenciales, ya que son los que dan orden y armonía al habitáculo. Se aconseja que vayan del suelo hasta el techo, para poder dividirlo en tres zonas principales: la zona baja (para zapatos, pantalones, cajones, etc.); la zona media -que llegaría hasta los 2 m de altura- (para ropa de uso diario) y la zona alta, que sería el valijero (para almacenamiento de ropa de otras temporadas, ropa de cama y toallas).

Los vestidores se diferencian de los placares por no poseer puertas. De esta forma, el techo valijero se extiende hasta los 60 cm de profundidad. Se aconseja utilizar tonos claros, con la idea de visualizar mejor los colores de la ropa.

En cuanto a los materiales, existen en la actualidad una amplia gama de alternativas. 

Un vestidor ideal requiere de entre 7 y 10 metros cuadrados de superficie. Estos lugares suelen dejarse abiertos para mantener la ropa a la vista en todo momento. Pueden tener, adicionalmente, grandes espejos y estantes específicos para almacenar elementos diversos.

Se recomienda calcular su profundidad con un mínimo de 45 cm, de forma tal que permita albergar en su interior estantes, cajones, percheros y zapateros. Para los zapatos, las opciones son variadas, ya que puede elegirse entre canastos, bandejas corredizas o estantes inclinados y regulables.

Al momento de diseñarlo, la idea es aprovechar el espacio que se tenga, por pequeño que sea, y hacerlo funcional. Hay que tener en cuenta que un buen vestidor debe generar una buena distribución de la ropa, ser práctico y tener valor decorativo. Si el espacio es importante, las opciones de diseño serán mayores, permitiendo “jugar” con diferentes alternativas. La clave consiste en aprovechar toda la altura del cuarto con elementos abatibles, que permitirán el ahorro de espacio como los pantaloneros, los zapateros, o incluso pequeñas tablas de planchar, todas opciones que pueden ir escondidos en el interior. También se pueden agregar bancos para sentarse al vestirse o calzarse los zapatos.

La elección de los colores, también va a depender de las predilecciones del diseñador, pero hay que tener en cuenta que los colores suaves siempre tienden a “agrandar” el espacio.

¿Qué materiales usar?

Elegir el material o materiales de los que se va a componer el vestidor no es tarea sencilla: hay que pensar y seleccionar bajo un criterio bien respaldado para que nuestra elección sea la más óptima a lo largo del tiempo. El elemento más apreciado es la melamina combinada con aluminio. Si se recurre a la madera lustrada, debe tenerse en cuenta que el secado final del lustre tarda de 4 a 6 meses y, por tanto, la ropa se impregnaría de su olor si se lo utiliza rapidamente.

En cuanto al fondo, se recomienda usar directamente la pared pintada, lo cual evitaría la generación de hongos.

El orden de las prendas de vestir es fundamental para crear un espacio confortable del que no nos den ganas de salir nunca. La mejor manera de mantener el orden en un vestidor y lograr convertirlo en un elemento más de la decoración de nuestro hogar es colocar la ropa por gama de colores y tamaños, sin recargar demasiado los percheros y cajones para evitar que las prendas se arruguen, y colocar en los estantes más cercanos la ropa de uso diario.

Zapatero y espejo, elementos esenciales

Un zapatero no puede faltar. Suele colocarse en la parte inferior, intentando que esté separado de la ropa, aunque también es común verlos en estantes verticales. Éste puede adoptar diferentes formas, ya que los diseños que podemos encontrar son muy variados. Algunos constan de baldas, con una bandeja extraíble, opción que ofrece gran capacidad en poco espacio. Otra alternativa consiste en una especie de cajón, con mayor profundidad de lo habitual, con un sistema de apertura abatible. La mejor opción es colocarlo en una zona retirada de la ropa para evitar malos olores y utilizar sus cajas originales para resguardarlo del polvo.

Otro elemento que no debe faltar en los vestidores son los espejos. Uno de dimensiones generosas permitirá que nos podamos mirar, al probarnos las prendas. Los ideales son aquellos de cuerpo entero, con iluminación integrada. Si no se dispone de mucho espacio, se lo puede colocar en la puerta de algún armario. Los espejos aportan mucha luz y dan una mayor sensación de amplitud en los espacios.

Los espejos son un accesorio muy útil en un hogar, ya que no sólo pueden usarse en el vestidor o en el dormitorio sino que también pueden colocarse en otras zonas más visibles de la casa, como la entrada, donde la gente suele mirar su reflejo antes de salir de la misma para asegurarse de que su apariencia es la adecuada. No significa que porque el espejo se encuentre del lado de adentro del vestidor y nadie lo vea tenga que ser “feo” o no tener formas, Es bueno que siempre tratemos de tener cosas agradables en cuanto a la decoración de nuestras respectivas casas, para sentirnos a gusto con lo que nos rodea y hacer más feliz nuestra vida.

Un lugar especial para cambiarse, acomodar nuestras prendas y disfrutar de un poco de orden y comodidad en nuestra habitación es indispensable para cualquier familia. Por este motivo, considerar un espacio para un vestidor es esencial a la hora de proyectar un hogar. No solo aporta utilidad, sino que ofrece al ambiente un diseño decorativo y distintivo. Sólo restará ponerlo en práctica.

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Cómo es el primer hotel que funciona debajo del Océano Índico

Está en las islas Maldivas, al sur de la India. La suite cuesta 50 mil dólares por noche, fue construida en Singapur y montada en partes en le fondo del mar.

El año pasado, la cadena Conrad abrió el primer hotel submarino en la isla Rangali de las República de Maldivas. Este Conrad Maldives ya tiene en funcionamiento sus suites «underwater» a más de 5 metros de profundidad, cubierta por el agua del Océano Índico.

La República de Maldivas es un archipiélagoubicado al sur de la India, en pleno océano que disfruta de uno de los paisajes más paradisíacos del planeta.

La villa subacuática lleva el nombre de «Muraka«, que en el idioma maldivo se traduce como «coral», apelando a la forma  en que el edificio «descansa» en le fondo del mar. La construcción submarina tiene generosos techos vidriados que permiten observar la vida marina que la rodea.

Pero aún siendo un destino aventurero acorde con el espíritu de los que están dispuestos a dormir en un hotel hundido en el mar, las instalaciones no descartan nada del lujo que los Conrad tienen en la superficie.

La villa, con partes hundidas y otras en la superficie, está equipada con un bar privado, cuartos de mayordomo, gimnasio y piscina infinita sobre el mar, además de una cubierta de relajación para broncearse y relajarse. Bajo el agua, la enorme cama, la ducha y la bañera tienen vistas panorámicas del océano. 

Cada pieza de la estructura modular de Muraka se construyó en Singapur y luego se envió a las Maldivas, antes de sumergirlas y anclarlas al fondo. Construir este hotel fue una verdadera hazaña de ingeniería. Ahmed Saleem, el arquitecto de la residencia submarina se mostró ampliamente satisfecho con su obra, «La finalización de Muraka es un logro personal de por vida», dijo.

Alquilar la suite cuesta a unos US$ 50 mil por noche, aunque solo está disponible para un mínimo de cuatro noches. Léase: US$ 200,000. Claro que esto, además de la vista del fondo del mar, incluye un chef personal y un barco privado y una actualización automática a la categoría Hilton Diamond. Además de la suite Muraka, el Conrad Maldives tiene el primer restaurante de cinco estrellas sumergido en el mar.

Para los turistas que no se sienten tan valientes como para pasar cuatro noches debajo de mar, el Conrad también tiene con una serie de villas de lujo sobre el agua.

Fuente: www.clarin.com/arq