Calidad de vida 

Diseño sin barreras

El Plan Nacional de Accesibilidad, promovido por la Comisión Nacional Asesora para la Integración de Personas Discapacitadas (CONADIS), busca concientizar a la población de la importancia de la construcción sin trabas para aquellos que sufren problemas en su movilidad, visión o audición. El fin es suprimir barreras y fomentar el diseño universal.

Dentro de un marco estratégico para promover  y dar coherencia  a las acciones que conjuntamente emprenden gestiones gubernamentales, administraciones y entidades públicas, el Plan de Accesibilidad tiene como principal objetivo suprimir barreras e implementar el denominado Diseño Universal. Se entiende por ésto a la actividad por la que cualquier bien o servicio es concebido o proyectado desde su origen para ser utilizado por todas las personas o el mayor número de ellas posible.

El plan ha sido desarrollado por la CONADIS, como entidad responsable de promover la equiparación de oportunidades y la mejora de la calidad de vida de los más afectados por las barreras: personas con movilidad y/o comunicación reducida. Si bien es la entidad la que velará por su cumplimiento y desarrollo, no sólo ellos deberán ser los encargados de hacer cumplir las normas sino que es la sociedad en conjunto quien debe tomar conciencia de la integración de estas personas a las actividades cotidianas.

Pensando en el Diseño Universal

Este término fue utilizado por primera vez en EE.UU. en 1985 por el arquitecto Ronald Mace, quien además de ser un prestigioso profesional en la materia, diseñador y profesor, es también usuario de silla de ruedas. Su trabajo fue pionero en el diseño accesible, participó en la Ley  de Americanos con Discapacidad (ADA), fundó el Centro de Diseño Universal en 1989 y celebró la primera Conferencia Internacional de Diseño para Todos con el lema “Diseñando para el Siglo XXI”.

Entendemos por Diseño Universal a aquella actividad humana que concibe, proyecta y construye el entorno físico, de manera tal que ninguna persona, sea cual sea su condición, quede excluida de su uso y disfrute. Es decir, que las soluciones que aportaría esta metodología no solo beneficiarían a las personas con movilidad y/o comunicación reducida sino a toda la comunidad.  

Se busca, pues, diseñar sin excluir, reforzando las capacidades del ser  humano, sin discriminar, con diseños y proyectos encaminados a favorecer la vida independiente y la autonomía personal de las personas, siendo éste el pilar sobre el que se asienta la Accesibilidad Universal o Diseño para Todos.

La urbanización deberá examinar las siguientes medidas y normativas:

Senderos y veredas: para que sean accesibles deben contemplar un ancho mínimo en todo su recorrido de 1,50 m que permita el paso de dos personas, una de ellas en silla de ruedas. Los solados deben ser antideslizantes, sin resaltos. La pendiente transversal de los senderos y veredas deben tener un valor máximo de 2% y un mínimo de 1%. La pendiente longitudinal debe ser inferior al 4%. Si se supera este valor, se debe tratar como rampa. Los árboles que se sitúen en estos itinerarios no interrumpirán la circulación y tendrán cubiertos los canteros con rejas o elementos perforados, enrasados con el pavimento circundante. En senderos parquizados se instalarán pasamanos que sirvan de apoyo para las personas con movilidad reducida.

Desniveles: Los vados se forman con la unión de tres superficies planas con pendiente que identifican en forma continua la diferencia de nivel entre el rebaje de cordón realizado en el borde de la acera. La superficie que enfrenta el rebaje del cordón, perpendicularmente al eje longitudinal de la acera, llevará una pendiente que se extenderá de acuerdo con la altura del cordón de la acera y con la pendiente transversal de la misma. Las superficies laterales de acordamiento con la pendiente longitudinal, tendrán una pendiente de identificación, según la que se establezca en la superficie central, tratando que la transición sea suave y nunca con una pendiente mayor que la del tramo central, salvo condiciones existentes, que así lo determinen pudiendo alcanzar el valor máximo de 1:8 (12,50%).

Los vados llevarán en la zona central una superficie texturada en relieve de espina de pez de 0,60 m de ancho, inmediatamente después del rebaje de cordón. Toda la superficie del vado, incluida la zona texturada para prevención de los ciegos, se pintará o realizará con materiales coloreados en amarillo, que ofrezca suficiente contraste con el del solado de la acera para los disminuidos visuales.

Señales verticales y mobiliario urbano: Si las aceras no tienen el ancho adecuado, limitan la circulación de personas en silla de ruedas. Si a ello se suma una mala distribución del mobiliario urbano, directamente se les obstruiría completamente el paso.

Las señales de tránsito, semáforos, postes de iluminación y cualquier otro elemento vertical de señalización o de mobiliario urbano (buzones, papeleros, teléfonos públicos, etc.) se deben disponer, en senderos y/o veredas, en forma que no constituyan obstáculos para los ciegos y para las personas que se desplacen en sillas de ruedas. Para que se cumpla ese requisito habrá que tomar en cuenta un “volumen libre de riesgo” de 1,20 m de ancho, por 2,00 m de alto, el cual no debe ser invadido por ningún tipo de elemento perturbador para la circulación.

Obras en la vía pública: son las llamadas también barreras temporales y son las provocadas por obras en la vía pública o las derivadas del mal e irresponsable uso del entorno urbano por falta de cultura de civilidad.

Respecto a las mencionadas en primer término, cuando las mismas reduzcan el volumen libre de riesgo de la acera se deberá construir un itinerario peatonal alternativo de 0,90 m de ancho, considerando que cualquier desnivel será salvado mediante una rampa.

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Con relación a las nombradas en segundo orden deben reconocerse los siguientes obstáculos: materiales de obras, bolsas de basura, motos y coches en las aceras, coches en esquinas o vados, cajones de verduras, toldos a baja altura, etc.

Escaleras: No tendrán más de (12) doce alzadas corridas entre rellanos y descansos. No se admitirán escaleras principales con compensación de escalones y tampoco deberán presentar pedadas de anchos variables ni alzadas de distintas alturas. Las dimensiones de los escalones, con o sin interposición de descansos, serán iguales entre sí y de acuerdo con la siguiente fórmula: 2a + p = 0,60 a 0,63, donde, a (alzada) superficie o paramento vertical de un escalón no será menor que 0,14 m ni mayor que 0,16 m y p (pedada) superficie o paramento horizontal de un escalón no será menor que 0,28 m ni mayor que 0,30 m, medidos desde la proyección de la nariz del escalón inmediato superior, hasta el borde del escalón.

La nariz de los escalones no podrá sobresalir más de 0,035 m sobre el ancho de la pedada y la parte inferior de la nariz se unificará con la alzada con un ángulo no menor de 60º con respecto a la horizontal.

El ancho mínimo para escaleras principales será de 1,20 m y se medirá entre zócalos.

Cuando la escalera tenga derrame lateral libre en uno o en ambos lados de la misma, llevará zócalos. La altura de los mismos será de 0,10 m medidos desde la línea que une las narices de los escalones.

Pasamanos: Se colocarán pasamanos a ambos lados de la escalera a 0,90 m de altura medidos desde la nariz del escalón hasta el plano superior del pasamano.

La forma de fijación no interrumpirá la continuidad, se sujetará por la parte inferior y su anclaje será firme.

La sección transversal será circular o anatómica; la sección tendrá un diámetro mínimo de 0,04 m y máximo de 0,05 m y estará separado de todo obstáculo o filo de paramento a una distancia mínima de 0,04 m.

Se extenderán horizontalmente a la misma altura del tramo oblicuo, antes de comenzar y después de finalizar el mismo, a una longitud mínima de 0,15 m y máxima de 0,40 m. No se exigirá continuar los pasamanos, salvo las prolongaciones anteriormente indicadas en los descansos y en el tramo central de las escaleras con giro. Al finalizar los tramos horizontales los pasamanos se curvarán sobre la pared o hacia abajo, o se prolongarán hasta el piso.

Las prolongaciones horizontales de los pasamanos no invadirán las circulaciones.

Cuando el ancho de la escalera supere los 2,40 m, se colocará un pasamano intermedio con separación de 1,00 m con respecto a uno de los pasamanos laterales.

Iluminación artificial: La iluminación artificial será de buena calidad aún en pasillos y escaleras -mínimo 300 lúmenes-.

Puertas: Las puertas deben tener las siguientes características:

  • Todas las puertas deberán tener un mínimo de 80 cm de ancho, con apertura de 90 grados. Se excluyen las puertas de closets.
  • Las puertas giratorias no serán el único acceso disponible; se proveerá de una puerta accesible adyacente.
  • En el caso de las puertas de doble hoja, al menos una será de 81,50 cm de ancho, de forma activa.
  • La agarradera, de tipo barra o aldaba, seguros y otros dispositivos serán de fácil manipulación con una mano y se instalará a una altura entre 86,40 cm y 122 cm.
  • En caso de que la distancia con la acera no permita su apertura exterior, deberán tener un retiro del tamaño de las hojas de la puerta más un metro. Podrá eximirse este retiro a las puertas corredizas accionables manualmente desde una silla de ruedas.
  • Las puertas de acceso deberán llevar indicaciones de luz y sonido, para uso de las personas con deficiencia auditiva y visual.

Pasillos: Los pasillos generales, sean exteriores o interiores, y los de uso común en edificios públicos, deberán tener un ancho mínimo de 152,40 cm, en viviendas 91,40 cm, y en centros de educación 182,90 cm, debiendo estar libres de obstáculos.

Cerraduras: Las cerraduras de ventanas y puertas se instalarán a una altura entre 86,40 cm y 122 cm, y se evitarán aquellas que necesiten la utilización de ambas manos, de giro o con fuerza para funcionar.

Entradas a edificios: Del total de las entradas utilizadas por el público en cualquier edificio, al menos una de ellas estará a nivel de la calle o el cambio de nivel será salvado por ascensor o rampa con las condiciones establecidas.

Sillas de evacuación: Los edificios que tengan más de un nivel deberán, como mínimo, disponer de una silla de ruedas especial de evacuación cercano a las gradas en cada uno de sus niveles. Deberá existir personal entrenado para asistir a las personas con discapacidad física, visual, adulto mayor, etc.

Ascensores: Los ascensores deberán tener las siguientes características:

  • Una separación máxima de 2 cm entre la cabina y el piso, y una exactitud en la parada de 2 cm máximo entre el piso del edificio y el piso del ascensor.
  • El ancho mínimo de la puerta será de 81,30 cm y las dimensiones interiores mínimas de 106,70 cm de ancho por 137,20 cm de profundidad.
  • Deberán contar con señalización auditiva y en Braille.
  • La puerta será preferiblemente corrediza.
  • La altura de los botones de servicio (exteriores e interiores) estarán entre 88,90 cm y 122 cm de altura.
  • La velocidad de cierre de las puertas debe permitir el ingreso y egreso sin riesgo para el usuario.
  • En el caso de edificios con elevadores, éstos tendrán parada en todos los pisos, incluyendo sótanos.

Las limitaciones que ofrecen los espacios son un problema común a enfrentar al momento de la construcción. La accesibilidad universal supone un beneficio para todos, no sólo para las personas con discapacidad física. Por eso, a la hora de construir y diagramar un espacio, conviene pensar en términos de igualdad. La meta de la arquitectura debe ser el diseño universal: diseñar para todos.


Fuentes: Plan de Accesibilidad – Comisión Nacional Asesora para la integración de personas discapacitadas | Diseño Universal – Wikipedia | Decreto 914/97 – Ley Nacional 24.314
Publicado en Obras & Protagonistas nº 224. Mayo 2014.

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