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Agua que no has de beber…

Sólo el 2,5% del agua del planeta es apto para el consumo, la industria o la agricultura. Ante este dato y la vital dependencia del agua, es necesario saber cómo tratar y reciclar agua, ya que es un bien cada día más escaso. Una de las formas más fáciles y eficaces de reciclaje es recuperar agua de la lluvia.
A continuación ahondaremos en este tema, por considerarlo un tema de suma importancia el cuidado y la utilización consciente y responsable del agua ante una población cada vez más numerosa.

Es importante aclarar que el agua que podemos recuperar de la lluvia no es apta para consumo humano si no se la potabiliza antes, pero sí es perfectamente utilizable para regar, limpiar el hogar y otras tareas que requieran agua.

La recolección del agua de lluvia puede ser de gran utilidad en zonas de precipitaciones copiosas y también en aquellas otras en las que las lluvias se concentran en una temporada concreta, para así aprovecharla en función de las necesidades y las cantidades recogidas.

Las soluciones más sencillas

La recuperación del agua de lluvia mediante la instalación de un recipiente que recoge el agua que cae del techo por las canaletas, con almacenaje automático, sin tener que estar pendiente de nada, excepto de desconectarlo en los meses de invierno para que no se forme hielo o de abrir las válvulas si la tormenta es importante, con el fin de que no rebose, es la opción más practicable.

Una vez instalado, tan sólo hay que esperar que llueva al menos una primera vez y empezar a utilizarlo a través de un pequeño grifo. Se pueden usar recipientes individuales o instalar varios para aumentar su capacidad, e incluso es factible apilar varios en horizontal y conectarlos mediante un sistema de distribución que confluya en
un sólo grifo.

Si buscamos algo más sencillo aún, habrá que colocar bidones sin tapa, del modo tradicional. Si bien será más limitado a la hora de extraer el agua (sin grifo en el que poder conectar una manguera, por ejemplo) y también al intentar llenarlos, pues la lluvia no siempre es tan fuerte como para que el sistema resulte productivo.

Se recomienda colocar una tela mosquitera para cubrirlos para evitar que el agua se llene de insectos y se contamine.

Cisternas subterráneas o externas

Una opción a analizar es la instalación de cisternas subterráneas. Básicamente se trata de enterrar un tanque que se alimente de agua de lluvia a través de canales u otro sistema de recuperación  de agua, para poder crear un depósito disponible para los usos que necesitemos. Por lo general, las cisternas subterráneas abastecen de agua a las viviendas o a instalaciones industriales, como granjas o fábricas, haciendo llegar el agua mediante bombas que permiten que ésta llegue a cualquier punto, incluyendo un primer o segundo piso o cualquier otra, siempre que el sistema de bombeo lo permita.

La cisterna no tiene por qué ser subterránea, pero normalmente conviene que así sea por cuestiones estéticas y también prácticas.

Otra alternativa es la utilización de cisternas externas flexibles, que permiten su traslado si son de tamaño reducido y, en todo caso, su ubicación resulta más sencilla e incluso pueden esconderse.

Se trata de “bolsas” diseñadas especialmente para este uso, que van llenándose de agua, de un material muy resistente, y que permiten usos tan diversos como la jardinería, el riego de un huerto o para consumo, previo tratamiento en este caso. Siempre que el agua reúna las condiciones higiénicas y sanitarias necesarias para una u otra utilización, el uso lo decidimos nosotros. En el caso de querer ingerirla, sería conveniente realizar análisis previos y, si fuera necesario, llevar a cabo una purificación mediante sistemas ozonizadores o cualquier otro que garantice una adecuada salubridad del agua.

Se trata, en fin, de elegir el sistema que más se adapte a las necesidades que tengamos, al presupuesto que dispongamos y las condiciones climatológicas del lugar en que las ubiquemos. Finalmente, será tan fácil como colocar un contendor debajo de la canaleta, que puede ser desde un barril hasta una cisterna que se alimente de ella, o hacer algo más complejo, como construir una cisterna subterránea, una inversión que será rentable a mediano pero que desde un análisis ambiental lo será desde el primer día.


Cisternas externas de PVC.

Filtros de agua

Hay sistemas de reciclado de agua domésticas que permiten reutilizar el agua del lavabo y de la ducha (aguas grises), para usos que no requieren una alta exigencia en su calidad o potabilidad. La idea es reutilizar este tipo de aguas, que componen el grueso del consumo, para la cisterna del baño, la lavadora, la limpieza doméstica o el riego de jardines.

El sistema Aquacycle ha sido diseñado para viviendas unifamiliares o comunidades de vecinos. Según estudios técnicos realizados en Alemania, esta tecnología permite un 48%. 

Este método limpia el agua de la ducha y del lavabo mediante un sistema biológico-mecánico, sin utilizar productos químicos, obteniendo agua limpia con una calidad constante en cuatro fases, que incluyen el filtrado, bio-cultivos que desmenuzan la suciedad del agua en las cámaras de reciclado principal y previo, y una lámpara UV, que se encarga de esterilizarla. Tras este proceso se obtiene un agua inodora, que puede almacenarse para su uso posterior, cumpliendo las normativas europeas en cuestiones de higiene en aguas de cuarto de baño.

Algunas ideas ingeniosas por el mundo

También la creatividad e ingenio son esenciales a la hora de crear nuestro sistema de recolección. Una opción muy ingeniosa es la denominada Raindrops, la cual consiste en un sistema de botellas que recogen el agua de lluvia de forma individual gracias a su comunicación con una canaleta, permitiendo el uso “in situ” o extrayéndolas de forma independiente. 

El Watree, juego de palabras entre agua (water) y árbol (tree), se parece a un gran paraguas invertido. Con su enorme extensión abarca una importante cantidad de espacio (y funciona así como una gran copa). El Watree puede llegar a ser muy beneficioso cuando se trata de ahorrar agua. Fue creado por el australiano Chris Buerckner -este país posee un bajo nivel de precipitaciones- y puede colocarse en cualquier lugar del jardín, en parques de juegos infantiles o patios. Además de proteger de la lluvia y brindar sombra, el Watree recoge las gotas de lluvia y las transfiere a los tanques de almacenamiento, que pueden estar situados en lugares diferentes, según la conveniencia.

Para todos aquellos propietarios de viviendas ecológicas, la captación de agua de lluvia siempre ha sido una preocupación importante. Con el sistema CISTA esta tarea se ha simplificado, y la idea de que una construcción respetuosa del medio ambiente puede estropear la apariencia de tu hogar es ya obsoleta. Este creativo sistema de recolección de agua pluvial fue diseñado por el equipo de Fig Forty and MOSS SUND Architect. Según ellos, CISTA puede obtener hasta 100 galones de agua de lluvia (equivale a unos 378 litros). Además, no ocupa mucho espacio, se ubica de forma muy conveniente sobre una de las paredes externas de la casa y es de acero inoxidable, pero puede ser cubierto con una enredadera para mejorar su aspecto y hacerlo más “verde”, transformándose en un elemento más de cada casa ecológica.

El sistema Waterwall (pared de agua) hace que la recolección de agua de lluvia sea segura y fácil. Como su nombre lo indica, se trata de paredes que funcionan como un depósito para el almacenamiento de agua, siendo ésta su función primordial. El principal componente de la pared es el tanque de agua. Por lo general son más voluminosos que los tanques normales. A pesar de su tamaño, se le puede proporcionar una excelente capacidad cercana a los 2500 litros. El material que lo compone es polietileno de alta densidad, estabilizado contra los rayos ultravioleta que no permite el crecimiento de algas en el tanque de agua. 

Además de proteger de la lluvia y brindar sombra, el Watree recoge las gotas de lluvia y las transfiere a los tanques de almacenamiento
Una construcción respetuosa del medio ambiente que puede obtener hasta 378 l. de agua de lluvia; de acero inoxidable, puede ser cubierto con una enredadera para mejorar su aspecto
Esta pared  de polietileno de alta densidad estabilizado contra los rayos ultravioletas, funciona como depósito para el almacenamiento de hasta 2500 litros de agua
Un sistema de botellas que recogen el agua de lluvia de forma individual gracias a su comunicación con una canaleta.

La recuperación de agua de lluvia para el aprovechamiento en hogares es una técnica utilizada desde tiempos remotos por nuestros antepasados y sirve para almacenar agua de buena calidad sin mucho esfuerzo. Si analizamos el consumo actual que posee una familia, veremos que hay muchos litros de agua que tranquilamente podemos reemplazar con estos sistemas de recolección, es decir, el ahorro que generamos con su práctica literalmente “nos cae del cielo”.

La recolección de agua de lluvia es ley

La Legislatura Porteña aprobó en el mes de julio del año 2012 un proyecto de ley que exige a los edificios nuevos implementar un Sistema de Recolección de Aguas de Lluvia. Las aguas recuperadas se utilizan en la limpieza de veredas, patios y riego de jardines, con el objetivo de preservar el agua potable y contribuir a crear conciencia para su uso racional. Esta iniciativa había sido presentada en 2010 por la diputada María Karina Spalla (PRO) y fue aprobada con 45 votos a favor y cinco abstenciones.

La ley obliga exclusivamente a los “edificios de propiedad horizontal y/o multifamiliares de más de cuatro plantas, edificios fabriles, depósitos y otros usos a determinar por la reglamentación respectiva cuyos planos se registren con posterioridad a la sanción de la presente Ley”.

No serán incluidos los edificios preexistentes, aunque habrá beneficios para aquellos que voluntariamente adecuen sus instalaciones para cumplir por lo menos con la mitad de los requisitos que pide la ciudad para los nuevos. La ley determina que “el Banco de la Ciudad de Buenos Aires adoptará las medidas necesarias para implementar líneas de crédito preferenciales para consorcios y/o propietarios de inmuebles preexistentes que lo soliciten”.

El sistema consiste en la recolección de aguas de lluvia mediante los conductos pluviales del edificio, su almacenado en tanques de reserva exclusivos y su conexión a la red domiciliaria para provisión en épocas de lluvias escasas y se estima que la implementación de este sistema en su totalidad permitirá un ahorro diario de 300 litros de agua potable por cada inmueble.

La ley aprobada modificó el actual Código de Edificación de la Ciudad, agregándole el Capítulo 5.10.1.4 titulado: “Sistema de Recolección de Aguas de Lluvia. Aguas Recuperadas”. En este capítulo, a lo largo de seis artículos, se detalla quiénes son alcanzados por la ley, las características técnicas del sistema, las características y beneficios para los edificios preexistentes y la forma de mantenimiento de los tanques de reserva.

Publicado en Obras & Protagonistas nº 230. Febrero 2015.

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Vestidores un lugar especial

Su principal función es la de almacenar y guardar la ropa de una manera ordenada, cómoda y práctica. Actualmente son considerados en la mayoría de los proyectos de construcción y refacción de viviendas, teniendo en cuenta que existen distintas soluciones para poder desarrollar este área, aún en superficies reducidas.

El sitio ideal para situar el vestidor es un ala del dormitorio (como una sala independiente) o bien entre el baño y la habitación. Lo ideal es que le entre luz natural, tanto para iluminar como para ventilar. Si ninguna de estas opciones es posible, podemos instalarlo en la entrada del dormitorio, en pasillos e incluso hay quienes lo colocan dentro del baño.

Si disponemos de espacio suficiente, la forma ideal de vestidor será en “U” (o en “L” si uno de los muros da a una ventana). Los que van en pasillos o zonas de transición al baño suelen ir enfrentados.  En caso de que el espacio sea menor, con una sola fila se podrá tener un placard.

Los módulos en los vestidores son esenciales, ya que son los que dan orden y armonía al habitáculo. Se aconseja que vayan del suelo hasta el techo, para poder dividirlo en tres zonas principales: la zona baja (para zapatos, pantalones, cajones, etc.); la zona media -que llegaría hasta los 2 m de altura- (para ropa de uso diario) y la zona alta, que sería el valijero (para almacenamiento de ropa de otras temporadas, ropa de cama y toallas).

Los vestidores se diferencian de los placares por no poseer puertas. De esta forma, el techo valijero se extiende hasta los 60 cm de profundidad. Se aconseja utilizar tonos claros, con la idea de visualizar mejor los colores de la ropa.

En cuanto a los materiales, existen en la actualidad una amplia gama de alternativas. 

Un vestidor ideal requiere de entre 7 y 10 metros cuadrados de superficie. Estos lugares suelen dejarse abiertos para mantener la ropa a la vista en todo momento. Pueden tener, adicionalmente, grandes espejos y estantes específicos para almacenar elementos diversos.

Se recomienda calcular su profundidad con un mínimo de 45 cm, de forma tal que permita albergar en su interior estantes, cajones, percheros y zapateros. Para los zapatos, las opciones son variadas, ya que puede elegirse entre canastos, bandejas corredizas o estantes inclinados y regulables.

Al momento de diseñarlo, la idea es aprovechar el espacio que se tenga, por pequeño que sea, y hacerlo funcional. Hay que tener en cuenta que un buen vestidor debe generar una buena distribución de la ropa, ser práctico y tener valor decorativo. Si el espacio es importante, las opciones de diseño serán mayores, permitiendo “jugar” con diferentes alternativas. La clave consiste en aprovechar toda la altura del cuarto con elementos abatibles, que permitirán el ahorro de espacio como los pantaloneros, los zapateros, o incluso pequeñas tablas de planchar, todas opciones que pueden ir escondidos en el interior. También se pueden agregar bancos para sentarse al vestirse o calzarse los zapatos.

La elección de los colores, también va a depender de las predilecciones del diseñador, pero hay que tener en cuenta que los colores suaves siempre tienden a “agrandar” el espacio.

¿Qué materiales usar?

Elegir el material o materiales de los que se va a componer el vestidor no es tarea sencilla: hay que pensar y seleccionar bajo un criterio bien respaldado para que nuestra elección sea la más óptima a lo largo del tiempo. El elemento más apreciado es la melamina combinada con aluminio. Si se recurre a la madera lustrada, debe tenerse en cuenta que el secado final del lustre tarda de 4 a 6 meses y, por tanto, la ropa se impregnaría de su olor si se lo utiliza rapidamente.

En cuanto al fondo, se recomienda usar directamente la pared pintada, lo cual evitaría la generación de hongos.

El orden de las prendas de vestir es fundamental para crear un espacio confortable del que no nos den ganas de salir nunca. La mejor manera de mantener el orden en un vestidor y lograr convertirlo en un elemento más de la decoración de nuestro hogar es colocar la ropa por gama de colores y tamaños, sin recargar demasiado los percheros y cajones para evitar que las prendas se arruguen, y colocar en los estantes más cercanos la ropa de uso diario.

Zapatero y espejo, elementos esenciales

Un zapatero no puede faltar. Suele colocarse en la parte inferior, intentando que esté separado de la ropa, aunque también es común verlos en estantes verticales. Éste puede adoptar diferentes formas, ya que los diseños que podemos encontrar son muy variados. Algunos constan de baldas, con una bandeja extraíble, opción que ofrece gran capacidad en poco espacio. Otra alternativa consiste en una especie de cajón, con mayor profundidad de lo habitual, con un sistema de apertura abatible. La mejor opción es colocarlo en una zona retirada de la ropa para evitar malos olores y utilizar sus cajas originales para resguardarlo del polvo.

Otro elemento que no debe faltar en los vestidores son los espejos. Uno de dimensiones generosas permitirá que nos podamos mirar, al probarnos las prendas. Los ideales son aquellos de cuerpo entero, con iluminación integrada. Si no se dispone de mucho espacio, se lo puede colocar en la puerta de algún armario. Los espejos aportan mucha luz y dan una mayor sensación de amplitud en los espacios.

Los espejos son un accesorio muy útil en un hogar, ya que no sólo pueden usarse en el vestidor o en el dormitorio sino que también pueden colocarse en otras zonas más visibles de la casa, como la entrada, donde la gente suele mirar su reflejo antes de salir de la misma para asegurarse de que su apariencia es la adecuada. No significa que porque el espejo se encuentre del lado de adentro del vestidor y nadie lo vea tenga que ser “feo” o no tener formas, Es bueno que siempre tratemos de tener cosas agradables en cuanto a la decoración de nuestras respectivas casas, para sentirnos a gusto con lo que nos rodea y hacer más feliz nuestra vida.

Un lugar especial para cambiarse, acomodar nuestras prendas y disfrutar de un poco de orden y comodidad en nuestra habitación es indispensable para cualquier familia. Por este motivo, considerar un espacio para un vestidor es esencial a la hora de proyectar un hogar. No solo aporta utilidad, sino que ofrece al ambiente un diseño decorativo y distintivo. Sólo restará ponerlo en práctica.

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ReciclARTE con diseño

La regla de “las tres R” es una propuesta sobre hábitos de consumo que busca concientizar sobre el uso responsable de residuos. Su significado es: Reducir, Reciclar y Reutilizar. Esta misma regla podemos aplicarla al diseño y crear nuevos objetos decorativos, en base a desechos o elementos que ya no se utilizan.

Desde la década del ‘50, muchas compañías están tratando de convencer al público a través de estrategias de venta sobre la necesidad de comprar cosas nuevas y, sistemáticamente, tratan de inculcar que no importa lo que dure el producto ya que de todas formas pasará de moda, debiendo comprarse uno más moderno. Este fenómeno se debe a varios factores y se conoce como la transición del consumo al consumismo.

Debido a esta problemática, se inventó la regla de “las tres R” como una propuesta para fomentar hábitos de consumo más sustentables y así disminuir el impacto sobre el medio ambiente.

Reducir es fundamental, ya que su efecto es amplio y directo en la reducción de los daños al medio ambiente.

Reutilizar significa alargar duración de cada producto, desde que se compra hasta su descarte. La mayoría de los bienes pueden tener más de una vida útil, sea reparándolos o utilizando la imaginación para darles otro uso.

Por último, Reciclar, que es la R más común y la menos utilizada. Se trata de rescatar lo posible de un material que parece ya no servir para nada (comúnmente llamado basura) y convertirlo en un producto nuevo.

Llevando esta regla al terreno del diseño, también podemos lograr aprovechar elementos que dejamos de lado porque pasan de moda o ya no tienen la utilidad que tenían. Sólo es necesario conocer algunas técnicas de reciclaje y reutilización para generar muebles u objetos nuevos de unos que ya parecían que ganaban espacio en la basura.

Con un poco de imaginación, los muebles viejos y objetos antiguos, abandonados en un rincón o que estamos pensando en tirar, pueden utilizarse para hacer bricolaje y darles una nueva cara.

A continuación seleccionamos algunas ideas de muebles reciclados con cajas y maderas, así como también con vidrio, cristal, porcelana, libros e incluso papel y cartón:

  1. Velador confeccionado con casetes
  2. Especieros naturales hechos con frascos
  3. Sillones rústicos de pallets
  4. Silla con tapizado de tapitas plásticas
  5. Caja con papel trenzado
  6. Alfombra de corchos
  7. Mueble con cajones plásticos
  8. Lámpara realizada con botellas de vidrio
  9. Juego de living con barriles de madera
  10. Cama de cartón.
Dos R más: Renovar y Restaurar

Si se necesita muebles nuevos y se quiere aprovechar los que ya se tienen o los que están olvidados, la renovación es la opción adecuada. Restaurar es devolverle al mueble su vida anterior, respetando en lo posible sus características originales. Es compatible con reutilizar, porque a menudo encuentran una finalidad diferente para las que fueron diseñados en un principio. 

Existe una forma de recuperar muebles antiguos y de transformarlos en una opción interesante para nuestro hogar: el proceso de envejecimiento. Esta técnica permite otorgarle un toque rústico a nuestros ambientes, combinando la distinción y la elegancia del estilo que lo suele caracterizar. El gran problema que encontramos, a la hora de realizar esta reparación, es que este tipo de muebles no suelen estar en un estado óptimo de conservación y, muchas veces, los costos de recuperación suelen ser elevados. 

Para concretar el envejecimiento es preciso aplicar barnices y tintas oscuras, teniendo siempre en cuenta el lugar en que irá colocado, para darle el color definitivo acorde al ambiente. Las tintas se aplican mediante una brocha plana, en dos manos, y esperando que se seque completamente la primera para aplicarle la segunda. Posteriormente se utiliza barniz crema mate (una mano), especialmente indicado por su gran viscosidad. Una vez seco deberá aplicarse una capa de betún para oscurecer la pieza. Mientras la capa se va secando, lo ideal es fritarle un paño para evitar un acabado muy oscuro. Por último, ya completados los pasos anteriores, se deberá frotar el mueble con un paño con el fin de lograr un brillo máximo. Esto permitirá renovarlo por completo, obteniendo un aspecto de «estilo antiguo”.

Otra técnica que puede utilizarse es la de Decapé o Decapado, que significa quitar parte de la capa de pintura o barniz existente las capas de pintura o barniz mediante el uso de lijas, pistolas de calor o productos químicos como el gel decapante. Lo especial de este método es que sólo se aplica en las zonas a las que quiere dársele ese aspecto “gastado” por el paso del tiempo.

Esta práctica suele utilizarse para lograr los siguientes efectos:

  • Para disimular pintura vieja y descascarada de un mueble o defectos de la madera. Cuanto más lastimada esté, en estos casos, mejor queda el trabajo.
  • Para darle un estilo distinta a un simple mueble de pino.
  • Para resaltar tallas y molduras de un mueble pintado.

Para realizar este trabajo lo primero que hay que hacer es pasar una lija suave al mueble, retirar el polvillo y aplicar una mano de barniz para sellar la superficie. Luego, pasar una mano de látex del color elegido. Si lo que se busca es que se vea más madera que pintura, con una sola mano bastará, de lo contrario, habrá que aplicar dos. Una vez que la pintura esté seca al tacto, pasar una lija de grano más grande en aquellas zonas que sufren más desgaste tal como molduras y bordes. La forma correcta de pasar la lija es siempre en el mismo sentido, evitando la ralladura. Luego retirar el polvillo con una aspiradora o paño humedecido. Finalmente, aplicar una mano de barniz y, cuando seque, pasar cera para sellar y proteger la madera. Por último, esperar unas horas y lustrar con un paño que no deje pelusa.

El Decoupage es una de las técnicas más populares para renovar muebles.  Consiste en pegar figuras de papel, tela u otro material, como trozos de maderas, con el fin de cambiarle el aspecto. Esta técnica puede realizarse sobre cualquier soporte y es muy sencilla y económica. Lo primero que debe hacerse es lijar el objeto o mueble a decorar y pintar con el color deseado de base. Luego, recortar el papel en piezas, de manera que encaje en la superficie donde se va a pegar.  Aplicar la primera mano de cola blanca o cola de decoupage y, con cuidado y ayudándose con un pincel o brocha, comenzar a poner el papel encima de las zonas encoladas. A continuación se procede a cubrir el papel con una nueva capa de cola y, una vez seco, se termina con un barniz incoloro para fijar.

El Craquelado constituye una técnica de falso acabado que puede dar a un mueble de madera el aspecto de añejo en un abrir y cerrar de ojos. Se reproducen las finas grietas que se forman a menudo en la superficie de viejas pinturas al óleo, losas antiguas y muebles ajados por el tiempo. El acabado craquelado se ha convertido en un  clásico dentro de los artículos de decoración. La palabra deriva del francés “craquelure”, y quiere decir simplemente agrietado. Es una técnica decorativa que encontramos con frecuencia en objetos como jarrones, marcos, encimeras de pequeñas mesas o pintura sobre muebles, candelabros, etc. Para llevar a cabo un craquelado, sólo es necesario contar con los materiales adecuados y respetar sus normas de utilización. 

Este proceso se produce naturalmente por la contracción gradual y despareja de las distintas capas de pintura. Colocando una capa de pintura de base sintética (secado lento) y otra capa encima de pintura de base acuosa (secado rápido) obtendremos este efecto. La capa de pintura sintética seca lentamente generando tensiones superficiales durante un espacio de tiempo mayor; por esto, la capa de pintura superior que es acrílica y secó rápidamente se resquebraja, siguiendo los movimientos de las tensiones de la pintura de base. La diferencia entre los tiempos de secado entre una capa de pintura o barniz superior y la superficie inferior es lo que provoca la aparición de las grietas. Esta pintura, al tener un secante rápido hace el cuarteo del craquelado. Lo mejor es usar colores que contrasten, para que se note bien el efecto buscado.

Publicado en Obras & Protagonistas nº 230. Febrero 2015.

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Diseño sin barreras

El Plan Nacional de Accesibilidad, promovido por la Comisión Nacional Asesora para la Integración de Personas Discapacitadas (CONADIS), busca concientizar a la población de la importancia de la construcción sin trabas para aquellos que sufren problemas en su movilidad, visión o audición. El fin es suprimir barreras y fomentar el diseño universal.

Dentro de un marco estratégico para promover  y dar coherencia  a las acciones que conjuntamente emprenden gestiones gubernamentales, administraciones y entidades públicas, el Plan de Accesibilidad tiene como principal objetivo suprimir barreras e implementar el denominado Diseño Universal. Se entiende por ésto a la actividad por la que cualquier bien o servicio es concebido o proyectado desde su origen para ser utilizado por todas las personas o el mayor número de ellas posible.

El plan ha sido desarrollado por la CONADIS, como entidad responsable de promover la equiparación de oportunidades y la mejora de la calidad de vida de los más afectados por las barreras: personas con movilidad y/o comunicación reducida. Si bien es la entidad la que velará por su cumplimiento y desarrollo, no sólo ellos deberán ser los encargados de hacer cumplir las normas sino que es la sociedad en conjunto quien debe tomar conciencia de la integración de estas personas a las actividades cotidianas.

Pensando en el Diseño Universal

Este término fue utilizado por primera vez en EE.UU. en 1985 por el arquitecto Ronald Mace, quien además de ser un prestigioso profesional en la materia, diseñador y profesor, es también usuario de silla de ruedas. Su trabajo fue pionero en el diseño accesible, participó en la Ley  de Americanos con Discapacidad (ADA), fundó el Centro de Diseño Universal en 1989 y celebró la primera Conferencia Internacional de Diseño para Todos con el lema “Diseñando para el Siglo XXI”.

Entendemos por Diseño Universal a aquella actividad humana que concibe, proyecta y construye el entorno físico, de manera tal que ninguna persona, sea cual sea su condición, quede excluida de su uso y disfrute. Es decir, que las soluciones que aportaría esta metodología no solo beneficiarían a las personas con movilidad y/o comunicación reducida sino a toda la comunidad.  

Se busca, pues, diseñar sin excluir, reforzando las capacidades del ser  humano, sin discriminar, con diseños y proyectos encaminados a favorecer la vida independiente y la autonomía personal de las personas, siendo éste el pilar sobre el que se asienta la Accesibilidad Universal o Diseño para Todos.

La urbanización deberá examinar las siguientes medidas y normativas:

Senderos y veredas: para que sean accesibles deben contemplar un ancho mínimo en todo su recorrido de 1,50 m que permita el paso de dos personas, una de ellas en silla de ruedas. Los solados deben ser antideslizantes, sin resaltos. La pendiente transversal de los senderos y veredas deben tener un valor máximo de 2% y un mínimo de 1%. La pendiente longitudinal debe ser inferior al 4%. Si se supera este valor, se debe tratar como rampa. Los árboles que se sitúen en estos itinerarios no interrumpirán la circulación y tendrán cubiertos los canteros con rejas o elementos perforados, enrasados con el pavimento circundante. En senderos parquizados se instalarán pasamanos que sirvan de apoyo para las personas con movilidad reducida.

Desniveles: Los vados se forman con la unión de tres superficies planas con pendiente que identifican en forma continua la diferencia de nivel entre el rebaje de cordón realizado en el borde de la acera. La superficie que enfrenta el rebaje del cordón, perpendicularmente al eje longitudinal de la acera, llevará una pendiente que se extenderá de acuerdo con la altura del cordón de la acera y con la pendiente transversal de la misma. Las superficies laterales de acordamiento con la pendiente longitudinal, tendrán una pendiente de identificación, según la que se establezca en la superficie central, tratando que la transición sea suave y nunca con una pendiente mayor que la del tramo central, salvo condiciones existentes, que así lo determinen pudiendo alcanzar el valor máximo de 1:8 (12,50%).

Los vados llevarán en la zona central una superficie texturada en relieve de espina de pez de 0,60 m de ancho, inmediatamente después del rebaje de cordón. Toda la superficie del vado, incluida la zona texturada para prevención de los ciegos, se pintará o realizará con materiales coloreados en amarillo, que ofrezca suficiente contraste con el del solado de la acera para los disminuidos visuales.

Señales verticales y mobiliario urbano: Si las aceras no tienen el ancho adecuado, limitan la circulación de personas en silla de ruedas. Si a ello se suma una mala distribución del mobiliario urbano, directamente se les obstruiría completamente el paso.

Las señales de tránsito, semáforos, postes de iluminación y cualquier otro elemento vertical de señalización o de mobiliario urbano (buzones, papeleros, teléfonos públicos, etc.) se deben disponer, en senderos y/o veredas, en forma que no constituyan obstáculos para los ciegos y para las personas que se desplacen en sillas de ruedas. Para que se cumpla ese requisito habrá que tomar en cuenta un “volumen libre de riesgo” de 1,20 m de ancho, por 2,00 m de alto, el cual no debe ser invadido por ningún tipo de elemento perturbador para la circulación.

Obras en la vía pública: son las llamadas también barreras temporales y son las provocadas por obras en la vía pública o las derivadas del mal e irresponsable uso del entorno urbano por falta de cultura de civilidad.

Respecto a las mencionadas en primer término, cuando las mismas reduzcan el volumen libre de riesgo de la acera se deberá construir un itinerario peatonal alternativo de 0,90 m de ancho, considerando que cualquier desnivel será salvado mediante una rampa.

S

Con relación a las nombradas en segundo orden deben reconocerse los siguientes obstáculos: materiales de obras, bolsas de basura, motos y coches en las aceras, coches en esquinas o vados, cajones de verduras, toldos a baja altura, etc.

Escaleras: No tendrán más de (12) doce alzadas corridas entre rellanos y descansos. No se admitirán escaleras principales con compensación de escalones y tampoco deberán presentar pedadas de anchos variables ni alzadas de distintas alturas. Las dimensiones de los escalones, con o sin interposición de descansos, serán iguales entre sí y de acuerdo con la siguiente fórmula: 2a + p = 0,60 a 0,63, donde, a (alzada) superficie o paramento vertical de un escalón no será menor que 0,14 m ni mayor que 0,16 m y p (pedada) superficie o paramento horizontal de un escalón no será menor que 0,28 m ni mayor que 0,30 m, medidos desde la proyección de la nariz del escalón inmediato superior, hasta el borde del escalón.

La nariz de los escalones no podrá sobresalir más de 0,035 m sobre el ancho de la pedada y la parte inferior de la nariz se unificará con la alzada con un ángulo no menor de 60º con respecto a la horizontal.

El ancho mínimo para escaleras principales será de 1,20 m y se medirá entre zócalos.

Cuando la escalera tenga derrame lateral libre en uno o en ambos lados de la misma, llevará zócalos. La altura de los mismos será de 0,10 m medidos desde la línea que une las narices de los escalones.

Pasamanos: Se colocarán pasamanos a ambos lados de la escalera a 0,90 m de altura medidos desde la nariz del escalón hasta el plano superior del pasamano.

La forma de fijación no interrumpirá la continuidad, se sujetará por la parte inferior y su anclaje será firme.

La sección transversal será circular o anatómica; la sección tendrá un diámetro mínimo de 0,04 m y máximo de 0,05 m y estará separado de todo obstáculo o filo de paramento a una distancia mínima de 0,04 m.

Se extenderán horizontalmente a la misma altura del tramo oblicuo, antes de comenzar y después de finalizar el mismo, a una longitud mínima de 0,15 m y máxima de 0,40 m. No se exigirá continuar los pasamanos, salvo las prolongaciones anteriormente indicadas en los descansos y en el tramo central de las escaleras con giro. Al finalizar los tramos horizontales los pasamanos se curvarán sobre la pared o hacia abajo, o se prolongarán hasta el piso.

Las prolongaciones horizontales de los pasamanos no invadirán las circulaciones.

Cuando el ancho de la escalera supere los 2,40 m, se colocará un pasamano intermedio con separación de 1,00 m con respecto a uno de los pasamanos laterales.

Iluminación artificial: La iluminación artificial será de buena calidad aún en pasillos y escaleras -mínimo 300 lúmenes-.

Puertas: Las puertas deben tener las siguientes características:

  • Todas las puertas deberán tener un mínimo de 80 cm de ancho, con apertura de 90 grados. Se excluyen las puertas de closets.
  • Las puertas giratorias no serán el único acceso disponible; se proveerá de una puerta accesible adyacente.
  • En el caso de las puertas de doble hoja, al menos una será de 81,50 cm de ancho, de forma activa.
  • La agarradera, de tipo barra o aldaba, seguros y otros dispositivos serán de fácil manipulación con una mano y se instalará a una altura entre 86,40 cm y 122 cm.
  • En caso de que la distancia con la acera no permita su apertura exterior, deberán tener un retiro del tamaño de las hojas de la puerta más un metro. Podrá eximirse este retiro a las puertas corredizas accionables manualmente desde una silla de ruedas.
  • Las puertas de acceso deberán llevar indicaciones de luz y sonido, para uso de las personas con deficiencia auditiva y visual.

Pasillos: Los pasillos generales, sean exteriores o interiores, y los de uso común en edificios públicos, deberán tener un ancho mínimo de 152,40 cm, en viviendas 91,40 cm, y en centros de educación 182,90 cm, debiendo estar libres de obstáculos.

Cerraduras: Las cerraduras de ventanas y puertas se instalarán a una altura entre 86,40 cm y 122 cm, y se evitarán aquellas que necesiten la utilización de ambas manos, de giro o con fuerza para funcionar.

Entradas a edificios: Del total de las entradas utilizadas por el público en cualquier edificio, al menos una de ellas estará a nivel de la calle o el cambio de nivel será salvado por ascensor o rampa con las condiciones establecidas.

Sillas de evacuación: Los edificios que tengan más de un nivel deberán, como mínimo, disponer de una silla de ruedas especial de evacuación cercano a las gradas en cada uno de sus niveles. Deberá existir personal entrenado para asistir a las personas con discapacidad física, visual, adulto mayor, etc.

Ascensores: Los ascensores deberán tener las siguientes características:

  • Una separación máxima de 2 cm entre la cabina y el piso, y una exactitud en la parada de 2 cm máximo entre el piso del edificio y el piso del ascensor.
  • El ancho mínimo de la puerta será de 81,30 cm y las dimensiones interiores mínimas de 106,70 cm de ancho por 137,20 cm de profundidad.
  • Deberán contar con señalización auditiva y en Braille.
  • La puerta será preferiblemente corrediza.
  • La altura de los botones de servicio (exteriores e interiores) estarán entre 88,90 cm y 122 cm de altura.
  • La velocidad de cierre de las puertas debe permitir el ingreso y egreso sin riesgo para el usuario.
  • En el caso de edificios con elevadores, éstos tendrán parada en todos los pisos, incluyendo sótanos.

Las limitaciones que ofrecen los espacios son un problema común a enfrentar al momento de la construcción. La accesibilidad universal supone un beneficio para todos, no sólo para las personas con discapacidad física. Por eso, a la hora de construir y diagramar un espacio, conviene pensar en términos de igualdad. La meta de la arquitectura debe ser el diseño universal: diseñar para todos.


Fuentes: Plan de Accesibilidad – Comisión Nacional Asesora para la integración de personas discapacitadas | Diseño Universal – Wikipedia | Decreto 914/97 – Ley Nacional 24.314
Publicado en Obras & Protagonistas nº 224. Mayo 2014.

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Aires renovados en el hogar

La aireación y la ventilación de una casa son muy importantes, ya que renovar el aire de los espacios coopera de forma directa con la salud y confort de las personas que viven en ella. Existen varios métodos para evitar la condensación del aire y la eliminación de olores cuando las condiciones del ambiente no son adecuadas. La cocina y el baño son los lugares elegidos para la colocación de los extractores.

Los extractores de aire son equipos electromecánicos que cumplen una función importante en el hogar y en diversos comercios, ya que permiten que se extraigan los gases y vapores que provocan acumulación de olores en cocinas y baños, principalmente, pero también en bares, restaurantes y otros tipos de comercios.

Calcular el equipo de extracción conveniente para cada ambiente dependerá de la finalidad que se quiera obtener con el mismo. No se requiere el mismo sistema para la cocina que para el baño, ya que ambos espacios tienen necesidades diferentes.

El tamaño de los extractores de aire varía dependiendo del lugar donde se van a instalar, así como de la capacidad necesaria de extracción, habiendo una gran cantidad de modelos, diseños y marcas, pero todos ellos en base a un ventilador que es activado por un motor, con la función de extraer el aire en los interiores hacia el exterior de las habitaciones.?

La cocina: eliminación de olores y humos

Los requerimientos principales que deben cumplir los extractores en las cocina son la eliminación de humos, olores y grasas, y la renovación del aire. Las nuevas campanas extractores representan una adecuada solución para resolver los olores de la cocina. Según las características del espacio, pueden ser instaladas en su versión filtrante (sin salida al exterior) o aspirante (con salida al exterior). Hay también distintos modelos, como los que se fijan a la pared, los de isla y los empotrables, que se embuten dentro de la alacena y que, por lo general, tienen tres medidas estándar: 0,60; 0,90 y 1,20 m. Su material también presenta distintas opciones, ya que las campanas pueden ser de acero inoxidable, pintadas en colores o combinadas con cristal y acero. Todas ellas cuentan con una línea de accesorios para dar el toque final a la decoración de la cocina.

Los motores son un motivo importante a considerar: el grupo aislante de una campana debe contar con dos turbinas y con una cámara de presión donde el aire absorbido se acelera para ser orientado hacia un conducto de salida. Si no hay balance entre el aire que se absorbe y el aire que se desprende de la cocción, indefectiblemente este último permanecerá en el ambiente. Cuando no se está limitado por muebles o paredes, el ancho ideal de la campana no debe exceder los 15 cm del artefacto cocina. Estos equipos son de fácil mantenimiento. Lo más importante es mantener el filtro metálico siempre limpio. Una segunda alternativa dentro de este grupo de extractores son los equipos de pared, que consisten en simples ventiladores similares a los que suelen ubicarse en baños y toilettes. Hay otro grupo de extractores (menos efectivos) que se utiliza cuando  no hay forma de enviar el aire hacia el exterior. Son los que realizan la limpieza del aire mediante filtros de carbón activo y luego lo devuelven purificado al ambiente. Estos filtros deben reemplazarse una o dos veces al año y son ideales para monoambientes donde la cocina dista del exterior.

Consejos a seguir para una buena extracción

En las cocinas que cuentan con una salida al exterior, lo ideal es colocar un extractor que expulse el 100% del aire. El caudal a extraer por hora debe ser 8 veces el que contiene la cocina, siempre dependiendo del uso. Una ecuación sencilla es multiplicar el largo del ambiente por el ancho y la altura, luego restarle un 30% (que es lo que ocupan -en promedio- los muebles y otros elementos), y por último multiplicarlo por 8 para saber los m3 a extraer por hora.

No hay que usar un conducto corrugado ni flexible, ni aplastarlo en la instalación.Es importante que la campana tenga motores blindados de hierro y no de plástico, para evitar que la grasa entre y se adhiera. Es especialmente relevante que tenga varias velocidades y una válvula antiretorno, que impida el regreso de los olores y humos a la cocina una vez apagado el aparato.

Cómo lograr un buen funcionamiento

Es mejor poner en marcha el motor previo a cocinar. para evitar que se sobrecaliente y elimine más fácilmente los olores.

No hay que dejar los fuegos encendidos con la campana apagada. Para su limpieza es recomendable evitar los productos abrasivos y estropajos que puedan rayar la superficie.

Para mantener el sistema limpio, sin olor y en buen funcionamiento, hay que limpiar los filtros. En términos generales, los metálicos requieren una higiene semanal, mientras que los descartables de guata hay que reemplazarlos una vez al mes, o lavarlos a mano con cuidado para que no se deformen.

El baño: reducción de humedad

Un extractor de baño mueve el aire del mismo, lo cual reduce los niveles de humedad después que alguien toma una ducha o un baño. La humedad en un cuarto de baño puede conducir al surgimiento del moho, que puede ser perjudicial para la salud de las personas y, asimismo, dañar las superficies donde crece.

En aquellas áreas en donde no existe la ventilación, el aire caliente generado se dirige hacia las superficies frías, como  son las paredes y vidrios, donde se condensa  y luego se transforma en agua, razones por lo cual se llega a deteriorar rápidamente el papel pintado y la pintura de aquellas superficies donde se llega  a asentar la humedad, dando paso a la producción de hongos y de moho.

Este mecanismo se encarga de sacar ese aire húmedo generado en el interior y que se condensa en las paredes hacia el exterior de la vivienda, haciendo uso de unos conductos instalados en el techo o en las paredes. Estos conductos se instalan de dos formas distintas, ya sea haciendo uso del cielorraso o por medio del techo; sin embargo, la más efectiva es la que realiza  la salida directamente por la pared.

Básicamente podemos distinguir los siguientes tipos de extractores de baño:

Axiales: se colocan en el techo, en una ventana o la pared, y están indicados para instalaciones de conductos reducidos. Los helicoidales, que se instalan en una ventana o muro exterior sin ningún conducto  de evacuación, se integran en este grupo.

Centrífugos: más potentes que los anteriores, están indicados para aquellas instalaciones en la que los conductos de evacuación cubren grandes longitudes hasta la salida, de hasta 50 m.

Atendiendo a su funcionamiento, podemos clasificarlos en:

  • Manuales: requieren activación manual mediante un interruptor.
  • Presenciales: se activan cuando detec-tan presencia por infrarrojos en el espacio que cubren.     
  • De humedad: incluyen sensores que ponen en funcionamiento el extractor en función de la humedad del ambiente.
  • Temporizador: se mantiene activo durante el tiempo necesario  para renovar el aire y se apaga una vez pasado ese tiempo.

En conclusión, podría decirse que hay variadas formas de ventilación del aire, por lo que se aconseja que en esta selección se acuda a un profesional para el asesoramiento o consultar en el propio lugar de compra las utilidades y funcionalidades de cada tipo de sistema. Es muy importante conocer el fin que se busca para dar con la opción correcta.