Un mueble inteligente que obedece gestos

Un grupo de estudiantes del MIT (Instituto de Tecnología de Massachusetts) desarrolló un mueble que se puede convertir en un living confortable, un comedor para seis personas o una oficina, sólo con gestos. 

A la tendencia de construir departamentos cada vez más pequeños también se suman muebles que ayudan en la tarea de vivir en espacios reducidos. ¿Es posible tener una cocina, un living, una oficina y una cama, todo en un departamento de 40 metros cuadrados? Es el momento de pensar que es posible. Un grupo de estudiantes del MIT (Instituto de Tecnología de Massachusetts) desarrolló un prototipo de casa inteligente que permite integrar en un mismo mueble todas las necesidades de equipamiento de un hogar moderno, maximizando el uso del espacio.

Se trata de CityHome, un mueble de 20 metros cuadrados que contiene una cama, espacio de guardado, dispositivos para hacer ejercicio, iluminación, y equipamiento de cocina y oficina. Todo se encuentra integrado dentro de un modelo en formato de pared inteligente y que, con sólo unos gestos de la mano, permite al usuario decidir qué es lo que quiere usar en cada momento, dejando “guardado” el resto del equipamiento.

Como si fuera magia con un simple gesto, por ejemplo, una cama sale del mueble y se va desplazando para que la persona puede descansar. A la mañana, se guarda y el lugar se convierte en oficina totalmente equipada o en un comedor para seis personas. Si se trata de una cena con amigos o familia, por ejemplo, la mesa se amplía o desaparece si se desea armar un confortable living.

La privacidad de ambiente también se maneja con gestos, que permiten ajustar la iluminación manejando su intensidad y colores, de acuerdo al clima que se desee generar. También las cortinas se puede manejar a través de gestos.

Si bien todavía es un prototipo, este está pensado para ser personalizado según las necesidades de cada casa o ambiente donde se instale.

CityHome es una mirada alternativa sobre lo que sería una casa inteligente en el futuro, ya que no apunta a automatización de procesos ni al control remoto de la temperatura; sino a un hogar inteligente que se vaya adaptando a las necesidades de cada usuario al tiempo que ataca el problema del aprovechamiento del espacio, muy actual en las viviendas urbanas.

“El uso de la robótica en la arquitectura permite un crear un espacio hiper-eficiente y dinámicamente reconfigurable que aloja una amplia gama de actividades en una pequeña área”, dicen sus creadores.

Fuente: https://arq.clarin.com

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