Julio 2022 - Año XXXII
Espacios laborales

Combatir el estrés desde la oficina

Hoy en día los trabajadores de todo el mundo se enfrentan a cambios muy importantes en la organización del trabajo; están sometidos a una mayor presión para satisfacer las exigencias de la vida laboral moderna y son víctimas frecuentes del estrés. Abordar estos nuevos desafíos a través de ámbitos laborales apropiados generará una mejor respuesta y mayor productividad en los equipos de trabajo.

El estrés es una respuesta fisiológica normal que ha evolucionado para ayudarnos combatir un entorno colmado de probables amenazas y desafíos, nos dota de una gran capacidad de adaptación y nos prepara para hacer frente a situaciones que requieren entrar en acción o defendernos. Pero, cuando este mecanismo se naturaliza en la vida diaria, estamos ante una señal de alarma.

Según la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo, el estrés laboral consiste en un patrón de reacciones emocionales, cognitivas, fisiológicas y de comportamiento frente a ciertos aspectos adversos o nocivos del contenido, la organización o el entorno de trabajo. Es un estado que se caracteriza por altos niveles de excitación y de angustia, con la frecuente sensación de no poder hacer frente a la situación.

El estrés es un término adoptado por la psicología, al denominar al conjunto de síntomas psicofisiológicos como cansancio, pérdida del apetito, bajada de peso y astenia, entre otras.

Dentro del entorno de trabajo existen factores potenciales de estrés (el ambiente físico, los horarios, las condiciones laborales, las relaciones personales, etc.) que pueden influir en la salud, el bienestar y la productividad de los trabajadores. Las causas del estrés pueden tener muchos orígenes o provenir de un solo evento, pero el proceso se desencadena cuando nuestra capacidad de respuesta se ve desbordada. En esos casos puede aparecer una reacción disfuncional que produce una serie de trastornos que deben atenderse adecuadamente (hipertensión, insomnio, ansiedad, depresión, etc.).

Las investigaciones en psicología ambiental han demostrado que cuando el entorno físico de la oficina impone exigencias excesivas a los colaboradores, éstos pueden tener dificultades con el desempeño, la motivación y las relaciones sociales. La cantidad de puestos de trabajo abiertos frente a los espacios privados, la altura de las particiones, el acceso a las salas de reuniones, el ruido, las vistas y la luz natural, la ventilación y el confort térmico, los colores, la señalización y otros detalles de diseño, transmiten un mensaje que puede afectar el bienestar de las personas.

Esto demuestra que el espacio no es neutro y que el diseño del entorno de trabajo puede influir en el comportamiento y producir estrés. Entonces, ¿cuáles son los elementos más importantes a la hora de encontrar un equilibrio entre las necesidades de las personas y su lugar de trabajo?

Diseño de espacios laborales y comportamiento de los trabajadores

Para diseñar un espacio de trabajo eficiente es crucial comprender tanto el propósito previsto para ese área como la influencia que tendrá en el comportamiento y el bienestar de sus ocupantes.

El diseño del espacio influye en la forma de actuar de las personas de diferentes maneras: estructura las relaciones entre los trabajadores, fomentando algunos patrones de comunicación y desalentando otros, establece ciertas pautas para la movilidad dentro de la oficina, proporciona determinado grado de privacidad y puede producir diferentes estados mentales y emocionales en el plantel mediante la elección de una estética en particular junto con las cualidades ambientales.

Además, el diseño del espacio también comunica qué actividades sociales son apropiadas en la oficina, así como el estatus que se asocia con el trabajo que se lleva a cabo. De esta forma el entorno actúa como una suerte de “guía” para el comportamiento de los trabajadores.

Cuando las personas entran en conflicto con los comportamientos que el medio apoya y alienta, o experimentan de-sajustes entre sus insuficiencias y las condiciones ambientales, se produce una clásica reacción de estrés: resistir o luchar. Y dado que el diseño de la oficina tiene el potencial de causar estrés y, eventualmente, afectar la salud, la satisfacción de estas necesidades contribuirá tanto a un mejor diseño del espacio de trabajo como a una mejor calidad de vida de los trabajadores.

Burnout

Una investigación realizada en 2018 por el Observatorio de Tendencias Sociales y Empresariales, con el fin de analizar diferentes indicadores de bienestar, llegó a las siguientes conclusiones en los trabajadores argentinos:

  • ❚ Siempre o casi siempre les resulta difícil relajarse luego de una jornada laboral. 38,9%
  • ❚ Señala que cada vez les cuesta más ir a trabajar. 30%
  • ❚ Se encuentran tan cansados que no pueden dedicarse a otras cosas después del trabajo.32,5%
Universidad Siglo XXI (2018). Índice de bienestar emocional y estrés en trabajadores argentinos.

Las cinco dimensiones del estrés en el espacio de trabajo

De acuerdo con una investigación de la Universidad de Cornell (Ithaca, Nueva York), existen cinco dimensiones del entorno de trabajo que potencialmente podrían afectar la salud humana al alterar los niveles de estrés:

  • Estimulación. Se refiere a la cantidad de información que proporciona el espacio. Los seres humanos funcionamos mejor con niveles moderados de estimulación. Mientras que los estímulos bajos conducen al aburrimiento, un exceso de ellos puede provocar distracción y sobrecarga, dificultando los procesos cognitivos que exigen esfuerzo o concentración. El ruido fuerte, la luz y los colores brillantes (especialmente en el extremo rojo del espectro), el hacinamiento y las distancias interpersonales demasiado cercanas aumentan la estimulación.
  • Coherencia. La ambigüedad, la desorganización y la desorientación espacial son los principales obstáculos para la lograrla. Por el contrario, la legibilidad del espacio se ve reforzada por las formas geométricas regulares, los hitos y las vistas al exterior; una buena señalización también hace su aporte. La incoherencia también puede ser causada por señales ambiguas sobre los comportamientos aceptados en un entorno. Por ejemplo, la gente debe sentir que tiene permiso para hacer uso y permanecer en las áreas de actividades informales. Sin esta aprobación implícita, el uso del espacio no prosperará.
  • Interacción. La incapacidad de discernir fácilmente las propiedades funcionales de un espacio o la función de una implementación tecnológica puede producir molestia, ansiedad y, si es sostenido en el tiempo, estrés.
  • Control. Se define como la capacidad de alterar el entorno físico y de regular la propia exposición. Los recursos espaciales insuficientes y poco flexibles, junto con la imposibilidad de ajustar las condiciones ambientales (temperatura, iluminación, etc.) impiden una interacción activa para convenir el espacio a las propias necesidades, lo cual puede producir o exacerbar el estrés. Para lograr flexibilidad, el diseño del layout debe estar basado en las actividades y ofrecer una variada gama de opciones para dar soporte a una gran diversidad de tareas y estilos de trabajo. Esta estrategia ofrece la posibilidad de colaborar, al mismo tiempo que brinda espacios de privacidad (entendida como la capacidad de regular la interacción social), un factor muy importante en la sensación de control. La permeabilidad visual o acústica de las divisiones también afecta la posibilidad de controlar la interacción social. El aumento de la conciencia de ser observado desencadena un mayor deseo de privacidad para contrarrestar la sensación de sobreexposición. En este tipo de entorno, los trabajadores necesitan sentir que tienen control sobre las intrusiones y las distracciones debidas al ruido, las cuales pueden reducir la productividad hasta en un 40% y aumentar los errores en un 27%. Finalmente, los niveles de estrés en el espacio de trabajo pueden reducirse con un recurso tan simple como brindar mayor control ambiental a los ocupantes: interruptores de luz y ajustes de mobiliario, termostatos, sistemas de oscurecimiento, etc.
  • Restauración. Los elementos de diseño también pueden reducir el estrés ayudando a los trabajadores a recuperar el equilibrio entre las demandas ambientales y los recursos personales. Las características de los elementos restaurativos incluyen la posibilidad de retiro y la exposición a la naturaleza. Los espacios o rincones de privacidad (salas de relax, siestario) pueden compensar algunos de los impactos estresantes provocados por altos niveles de estimulación tales como el hacinamiento o el ruido, mientras que los compendios propios del diseño biofílico que nos conectan con la naturaleza (vistas al exterior, vegetación, presencia de agua, uso de materiales y texturas naturales, etc.) brindan una influencia positiva sobre la fatiga mental y un valor restaurador.

Combatir el estrés desde el lugar de trabajo es posible. Cada vez que se logra que los empleados dejen atrás la incertidumbre o la carga laboral pesada, se los incentiva a crecer en sus habilidades blandas, respetar su intimidad creando espacios acordes a su desarrollo y brindar herramientas para conectar con la naturaleza. Así, los equipos ganarán en productividad y agilidad, por lo que debe ser considerado primordial a la hora de establecer objetivos empresariales.


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