Septiembre 2021 - Año XXXI
Al borde de la línea

Las maravillosas casas-barco en el paisaje urbano bahiense

por Ing. Mario Minervino @mrminervino1

“Cuando estén en la calle, particularmente en un sitio que conozcan ya muy bien, miren hacia arriba, a la parte superior de las casas. En las zonas con negocios en la planta baja, el resto del edificio es radicalmente distinto. Estamos acostumbrados a mirar horizontalmente: miren hacia arriba
y van a descubrir un edificio
y una ciudad totalmente diferentes”.
Juan María Solare

La ciudad contiene un abanico de estilos y lenguajes arquitectónicos. Más allá de las intervenciones que pueden ir borrando obras construidas por generaciones anteriores, recorrer sus calles permite ver ese arte público que es la arquitectura, con una mezcla de propuestas de distintas décadas
y momentos.

Se dice, con razón, que la arquitectura es “la historia escrita en piedra” –ya que siempre es un reflejo de las condiciones de la época en que se concibieron—, pero además es una suerte de diferentes estratos abiertos en la vía pública, donde se lucen y entremezclan los estilos italianizantes, los coloniales, los modernos, los eclécticos, los franceses, los art nouveau, los edificios en altura, los chalets y así una lista extensa de diseños arquitectónicos.

Entre las propuestas singulares, y que acaso pasan un tanto desapercibidas, se encuentran las denominadas “casas o edificios barco”, propuesta de diseño generada en el período de entreguerras (1919-1939), derivadas del art déco, con influencia del movimiento moderno impulsado desde la escuela alemana Bauhaus y claramente inspiradas en las líneas aerodinámicas que se desarrollaron en el diseño de automóviles y trasatlánticos, pero que también alcanzaron al mobiliario, los juguetes y todo elemento factible de ser diseñado.

ART DÉCO

  1. Nace como una reacción a los eventos mundiales y se desarrolla entre 1920 hasta 1939, con su máximo esplendor en la Exposición Internacional de Artes Decorativas de París, de 1925.
  2. Influyó a todas las artes decorativas: arquitectura, diseño interior y diseño gráfico e industrial, moda, pintura, grabado, escultura
    y cinematografía.
  3. Se caracteriza por la profusión ornamental, el lujo de los materiales y el frecuente recurso de motivos geométricos y vegetales.
  4. Se enfoca en la decoración por encima de la funcionalidad.
  5. Se basa en la geometría imperante del cubo, la esfera y la línea recta, además de los imprescindibles zigzags.
  6. Recibe influencias tan diversas como el Art Nouveau, cubismo, Bauhaus; el arte de Egipto, oriente y “África y las Américas”.

La inspiración

El art déco es claramente un estilo relacionado con la velocidad, con lo dinámico, con la electricidad y el poder del sol, con el movimiento del agua, con la energía. De esos elementos surge la mayoría de sus ornamentos y decoraciones. La arquitectura estilo barco, también llamada “streamline” nace del Art Déco, aunque en una fase tardía, con más pureza y limpieza de formas y decoración.

La irregularidad de planos, la construcción en diferentes niveles y salientes, la geometría y el hormigón armado comienzan a generar esa nueva estética cuasi industrial, sin la carga del pasado ni de la tradición, con un dominio de lo sintético y lo utilitario.

Por eso estas casas barco, además de su relación con el art déco, guardan gran afinidad con la arquitectura moderna, que mira a la máquina como modelo inspirador, que reniega de toda decoración e impulsa los muros lisos y blancos, además de los techos planos que permite el hormigón. Así impone su estética.

Las casas barco comienzan a aparecer en ciudades costeras, barcos de hormigón que parecen estar listos para lanzarse a las aguas. Con sus esquinas curvas, sus cabinas y todo el aspecto de un buque deseoso de partir.

La mirada

En términos estilísticos, Streamline Moderne representa la última fase del Art Déco. Mientras que Art Déco se ocupa del adorno de la superficie, el color y las abstracciones de formas naturales aplicadas como decoración, Streamline Moderne es esencialmente una estética de máquina centrada en la producción en masa, la eficiencia funcional y una estética abstracta, proveniente de la Bauhaus y la “ arquitectura blanca” de Europa. A medida que el mundo pasaba de la exuberancia de los “locos años veinte” a la austeridad en la era de la Gran Depresión, los arquitectos fueron apartados en favor de los diseñadores industriales.

El estilo se identifica por sus formas curvas, las líneas horizontales largas y sus elementos náuticos, como barandas y ventanas de portillo. Hay cierta influencia del futurismo italiano, que glorificaba la velocidad y estaba basado en investigaciones orientadas a lograr superficies que ofrecieran menor resistencia al avance ingenieril.

La aerodinámica se aplicó en diversos ámbitos del diseño, desde casas, hoteles, autos y hasta objetos que no requerían diseño aerodinámico como sacapuntas de lápices.

En la arquitectura, el aerodinámico fue el primero en incorporar la luz eléctrica. A pesar de que se usó principalmente en edificios comerciales, pronto fue ganando su espacio en viviendas familiares y multifamiliares, en ambientes urbanos y en numerosa propuestas de equipamiento de ciudades.

Un gran impulso al estilo lo dio Estados Unidos, que vio en este nuevo aspecto de Art Déco racionalizado, un concepto concebido por diseñadores industriales que lo despojaron de su ornamento en favor del concepto aerodinámico de movimiento y velocidad.

Los kioscos bahienses

En 1938 la municipalidad comenzó la construcción de un conjunto de kioscos a ser ubicados en distintos puntos de la ciudad, principalmente plazas y veredas. Lo particular de ese aporte al equipamiento urbano fue la elección del estilo art déco-barco para su resolución. Por entonces eran conocidos modelos similares desarrollados, por ejemplo, en las casillas de guardavidas de las playas de Miami, en los despachos de nafta y en algunas cocheras.

Muchas de las casas barco que se pueden encontrar en la ciudad parecen tener incrustadas en sus plantas altas estos barcos, dejando en claro el por qué de esa denominación.

Luego de años de estar desocupados, este año la municipalidad convocó a interesados en su explotación, con una buena respuesta de privados que, respetando la singular arquitectura, le darán vida a estas valiosas piezas que han sido, además, inventariadas como bienes patrimoniales.

Los ángulos agudos se reemplazaron por curvas aerodinámicas; las maderas exóticas y la piedra por hormigón y vidrio.

Las viviendas-barco son simples de identificar: tienen orientación horizontal, bordes redondeados, ventanas de esquina, ventanas de ojo de buey, paredes exteriores lisas, techo plano con viseras, ranuras horizontales o líneas en las paredes.

Los colores base son típicamente claros, blancos o beiges y los de recorte generalmente oscuros (o metales brillantes) para contrastar con la base de luz.

Aunque las casas Streamline Moderne son menos comunes que los edificios comerciales, existen en nuestra ciudad decenas de viviendas que grafican el estilo. En general son de dos plantas: la planta baja manifiesta sus líneas art déco en el diseño de su carpintería mientras que en la planta alta aparece la relación con los barcos, los balcones curvos, las barandas metálicas, los techos en voladizos planos. Si los edificios son en esquina, la resolución es completamente curva.

Pura energía

Las construcciones más audaces recrean una potente simbología aerodinámica. Edificios, balcones y torres se curvan, se doblan y fluyen por puro placer. Atrás queda la arquitectura estática y pesada: la arquitectura moderna, fluida y a la vez enérgica, era sinónimo del movimiento, la que reflejaba el estilo de la agitada vida moderna.

Los primeros edificios en asumir estas nuevas líneas arquitectónicas son las estaciones de servicio y de autobús, aeropuertos, clubes náuticos, cines, piscinas o salas de fiesta.

A su extraordinaria difusión contribuyó decididamente el cine, de modo que la arquitectura aerodinámica se internacionaliza en la década de 1930, impulsada por el glamour de Hollywood, el sinónimo de diversión y juegos de Miami y la modernidad de Nueva York con sus portentosos rascacielos.

Toda esa historia, esa inspiración, ese momento de la historia, esa búsqueda de un lenguaje moderno, todo eso se concentra en estas casas barco, que se aprecian cuando la ciudad se camina a otro ritmo, cuando se levanta la mirada, cuando se tiene la capacidad de perder un minuto para admirar, disfrutar y entender este maravilloso capítulo del arte y la arquitectura.


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