Abril 2021 - Año XXXI
Decoración

Las alfombras, elementos decorativos que se volvieron protagonistas

por Gisela Sánchez

Son grandes aliadas para sumar calidez, nos ayudan a sectorizar ambientes y complementan el espacio. Además, no hay lugar donde queden mal; pero ahí es donde surgen las preguntas: ¿Cuál es el tamaño ideal, el lugar más indicado, la textura o el espesor adecuado? ¿Sabés cómo elegirlas?

Capaces de trasformar por completo el espacio, son varios los factores a tener en cuenta a la hora de elegirlas; si bien los relacionados con la estética son los más evidentes, hay otras cuestiones que habría que considerar para acertar con la elección y que no quede perdida en nuestra decoración del hogar.

El tamaño y su disposición

Más allá del espacio en el que se ubiquen o la intensidad de su uso, el tamaño de la alfombra y su colocación en el conjunto de la decoración resultan fundamentales para que luzcan en todo su esplendor.

Cuando nombramos alfombra ¿cuál es su mayor diferencia?

Moquette: es el nombre que se le da a una alfombra que cubre la superficie total de la habitación, de pared a pared. Como detalle final, lleva un zócalo o varilla de terminación.

Carpeta: las carpetas son aquellas alfombras “pequeñas“ que se colocan sobre otra clase de piso, cubriéndolo en forma parcial, ya sea para sectorizar o destacar algún espacio del ambiente.

En los espacios como el living hay que tener en cuenta que coincidirán con los sofás o sillones individuales. Es importante que las patas delanteras de éstos pisen o queden muy pegados a la alfombra; en la zona del comedor ésta tiene que tener una medida suficiente para que, cuando nos sentemos, las cuatro patas de la silla permanezcan dentro de la alfombra. Tengamos en cuenta que una alfombra carpeta no es una alfombra moquette, por lo tanto, es buena idea que se vea algo de suelo. Teniendo esto en cuenta, cuanto más grande sea , mejor.

Por otra parte, conviene pensar si se quiere un único espacio o varios ambientes en un salón; en este caso, hacer uso de alfombras distintas ayudará a reforzar la distinción.

TIP: Una regla que usamos al elegirla es que los muebles la cubran al menos un 30%. Es importante medir bien el espacio que queremos cubrir utilizando un metro –nunca haciéndolo a ojo–. Si es necesario, delimitarlo con cinta de papel; es un recurso que se puede usar para dar una mejor idea. Tener en cuenta que no haya ninguna puerta cerca que pueda chocar contra la alfombra, impidiendo su apertura total.

Bien integrada

El argumento que, en última instancia, va a decidir la compra de un tipo de alfombra u otro, es sin duda el estético.

En este punto es donde decidimos a qué espacio le queremos dar protagonismo, para que se integre con toda la decoración; que sea la vedette del espacio o que simplemente nos ayude a delimitar y dar textura y color, a fin de que resalten otros mobiliarios o elementos.

TIP: Si tenés sofás atemporales, lisos y en colores suaves, podes optar por una pieza mucho más atrevida, que imprima personalidad. Son uno de las últimos elementos que ubicamos y, por eso, es importante que la alfombra vaya con el estilo de la decoración en general.

¿Dónde colocarla?

El espacio en el que se colocará la alfombra es otro factor decisivo en la elección de la misma, ya que según la zona se verá sometida a uno u otro uso. Si es una pieza que va a estar expuesta a mucho tránsito, conviene elegirla de buena calidad y de colores y estampados sufridos, que envejezcan bien; o de fibras fuertes y naturales.

En una casa de verano o en una zona con temperaturas templadas, las alfombras serán ligeras y frescas, como las de fibras vegetales, las planas de algodón o los kilims. Sin embargo, en zonas frías y en casas vividas todo el año, se opta por alfombras de lana gruesas, que den confort.

Usos prácticos

Además de la función decorativa, una alfombra puede cumplir otras, como transmitir sensación de calidez, proteger el suelo y aislar térmica y acústicamente un espacio. Es ahí donde cobra una mayor importancia el material con el que está confeccionada. Si querés que, además de decorar aporte confort, es conveniente elegir una de pelo de lana, aislante del ruido y las temperaturas.

Las mejores materias primas son las de origen natural. Algunas provienen del mundo animal -lana y la seda-; otras del vegetal, como el yute, el sisal o el algodón. Las fibras artificiales, derivadas del petróleo -poliamida, poliéster- o de la celulosa -viscosa, rayón, etc.-, son muy prácticas por su fácil mantenimiento, pero no aportan gran calidez a los hogares.

Materiales

La lana, el material estrella

Es la fibra natural por excelencia para confeccionar alfombras; indicada en especial para espacios de alto tránsito o moderado. De excelentes propiedades aislantes y con capacidad para mantener el nivel de humedad óptimo, no acumula electricidad estática, es antibacteriana y antialérgica.

La lana tiene algunas características desconocidas por la mayoría de la gente; por ejemplo, que puede ser utilizada tanto en verano como en invierno. Otro factor muy importante es su gran capacidad de recuperación después de un uso intenso ya que no se aplasta; ella sola vuelve a tomar su forma tras ser pisada.

Son más duraderas, elegantes y confortables; aunque hay que prestar atención a una característica negativa, y es que suelen soltar pelo al principio de adquirirlas. Ésto se soluciona pasando la aspiradora un par de veces.

Fibras vegetales

Atemporales y con una estética natural que encaja en todo tipo de decoraciones, las alfombras realizadas a partir de fibras de origen vegetal tienen también sus ventajas e inconvenientes.

Con una gran variedad de materiales, como el bambú, el yute o el cáñamo, entre otros, son alfombras frescas, muy fáciles de colocar en cualquier decoración. Suelen ser más económicas aunque, por el contrario, son menos resistentes y aislantes.

El sisal permite crear tejidos muy decorativos por su aspecto natural y son muy resistentes al uso, con el único inconveniente de su dificultad a la hora de la limpieza; una mancha líquida es posible que nos deje una marca en la superficie que no se quite nunca

La durabilidad dependerá de la fibra que se utilice y de la trama, por lo que conviene asesorarse con un profesional en el momento de la compra.

¿Pelo largo o corto? Otra de las preguntas que surgen

Ya hace un tiempo se han puesto de moda las alfombras de marcada textura, con pelo alto y mullido, tanto en materiales naturales como sintéticos; y dado que son un elemento pensado para pisarse, vamos a considerar qué aspecto conviene más:

  • El pelo largo es aislante, con lo cual da sensación de confort y es ideal para casas vividas todo el año.
  • El pelo corto es más fresco, económico y muy decorativo, ideal para cualquier sitio y para una decoración informal.

Desde una perspectiva práctica, las de pelo corto son rápidas de limpiar, aunque no es menos cierto que la suciedad se nota antes, por lo que es necesaria una limpieza frecuente.

Dicho esto, hablemos de la limpieza y mantenimiento.

Una de las principales barreras que presentan las alfombras son sus requisitos de limpieza. A primera vista, podría parecer que un suelo desnudo es más higiénico y fácil de mantener, pero lo cierto es que las alfombras también cumplen su misión en este sentido, evitando polvo en suspensión, por ejemplo.

TIP: Para conservar una alfombra en buen estado durante muchos años, el secreto es mantenerla limpia; el polvo que se deposita sobre ella hace de lija con la pisada, envejeciendo mucho más rapidamente la fibra. Es suficiente con pasar la aspiradora de forma periódica, según el uso que reciba, y una limpieza más a fondo con agua y jabón una vez al año, en verano, por ejemplo, para que se seque rápido.

Se debe cambiar el sentido de la alfombra dos o tres veces al año, para que el desgaste de toda la superficie sea idéntico y, si se derrama algún líquido, hay que eliminarlo al instante.

Tendencias

Como en todos los ámbitos del interiorismo, en las alfombras también se dan tendencias; aunque no hay que olvidar que se trata de elementos de larga duración y que, por lo tanto, no siempre están tan sujetos a las modas como otros.

Los tipos de alfombra que más se venden en la actualidad son las de tipo marroquí, las de yute o de sisal con dibujos.

Pero hoy todo vale, lo importante es que sea del gusto del usuario. Hasta las mezclas más sorprendentes resultan atractivas. Depende de los gustos de cada uno para elegir lo más adecuado, en función de si se pretende una decoración neutra y monocromática o, por el contrario, una de colores más atrevidos y llena de contrastes.

Recomendaciones finales

Si tenés elegida una alfombra, que resulta de tu agrado pero queda chica en el ambiente y no cumple con la regla del 30%, ten en cuenta que podes sumar dos juntas o bien superponer diferentes tipos de alfombras.

¿Pasillo con alfombras? ¡Totalmente aprobado! Una alfombra larga queda divina, pero no debemos olvidar dejar un mínimo a la vista de 15 cm de piso de cada lado.

¿Y si ya tengo moquette en mi piso? Igual podés sumar una carpeta. Solo ten en cuenta que la alfombra que agregues genere contraste con la que ya está colocada.


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