Agosto 2020 - Año XXX
Equipamiento

Mamparas que marcan la diferencia

Cuando se desea diseñar un baño desde cero o si se piensa en remodelarlo, son cada vez más quienes optan por las mamparas para acompañar las duchas o bañeras. Algunos de los factores y características que hacen que tantos se inclinen por esta opción son las facilidades que ofrece, tanto para su limpieza como para su uso, y el aspecto que le otorga a a estos ambientes.

Así como no todos los baños son iguales, tampoco lo son las mamparas, de modo que dependiendo del espacio, del tipo de ducha y de los gustos personales se podrá optar por distintos tipos de mamparas de ducha.Para elegir la correcta es importante conocer datos claves para realizar una adecuada adquisición.

La colocación de este elemento ofrece distintas ventajas respecto a otras alternativas y dependiendo del baño con el que contemos, podremos encontrar las mamparas más adecuadas a nuestra necesidad.

Ventajas que ofrece su colocación

l Estética: cada vez existen más tipos de mamparas, ya sea por los sistemas de apertura que tienen, por el tipo de material o decoración que ofrecen. Todo ello hace que estéticamente sean mucho más adaptables al estilo de cualquier baño.

l Limpieza: gracias a los materiales que las conforman, los tratamientos para limpiarlas así como su mantenimiento se llevan a cabo con facilidad, sin tener que recurrir a maniobras especiales.

l Comodidad: niños pequeños, adultos, personas mayores e incluso personas con movilidad reducida pueden encontrar en la mampara un elemento que facilita enormemente el acceso a la ducha, con distintas puertas adaptadas a las necesidades de cada familia.

¿Qué mampara elegir? Aspectos a tener en cuenta

Los parámetros que se deben seguir para elegir la mampara de ducha o bañera que mejor se adecue a nuestras necesidades son las siguientes:

Funcionalidad: las mamparas de baño son uno de los elementos que pueden dar más comodidad, confort y seguridad. Dependiendo de las necesidades, se deberá optar por un tipo u otro de mampara. Además, otra de las características que aportan es la de conservar el calor de la ducha, por lo que es importante elegir alguna de mayor aislante dependiendo de la situación de cada baño.

Tipo de baño: dependiendo del espacio disponible y de la forma en la que esté distribuido el habitáculo, se podrá optar por un tipo de mampara u otro.

Diseño: la mampara es un elemento del baño que puede aportar un toque diferente. Dependiendo del estilo que se busque, se podrán encontrar distintas variedades.

El receptáculo de ducha: esto va a condicionar el tipo de mampara que se necesite. Si bien hay algunas mamparas que pueden adaptarse a cualquier forma de receptáculo, hay otros modelos que vienen predeterminadas a determinadas formas de receptáculos de ducha.

Las mamparas, más allá de otros aspectos como el tipo de material o su decoración, se clasifican dependiendo del tipo de apertura que tengan y de cómo sea la puerta. En este sentido, se pueden subdividir en dos grandes grupos: las de cierre total y las de cierre parcial.

Las primeras, tal y como indica su nombre, son aquellas en las que la ducha queda completamente cerrada, sin ningún espacio que de directamente al exterior. Dentro de este grupo podemos encontrar los distintos tipos de puertas:

Correderas: Este tipo de puertas están colocadas sobre unas guías que hacen que se puedan deslizar para poder abrir un espacio. Éstas pueden ser simples o dobles, es decir, pueden abrirse solo por un lado, manteniendo una estructura de la mampara fija, o abrirse en cualquier dirección. A pesar de lo que se pueda pensar, estas puertas son completamente estancas, por lo que no producen ningún tipo de goteo hacia el exterior.

Plegables: son una muy buena opción, especialmente para aquellos baños de dimensiones reducidas, puesto que cuando se abren no ocupan ningún tipo de espacio hacia el exterior. Su sistema de apertura es hacia adentro, plegándose sobre sí misma y así como las correderas, no provocan ningún tipo de goteo exterior.

Abatibles: son ideales para personas mayores o personas con movilidad reducida, puesto que dejan un espacio para entrar superior al de las mamparas plegables. El único inconveniente es que, a pesar de que el cierre sea total, a menudo es habitual que permitan que salga algo de agua al exterior.

Finalmente, también existen las mamparas con un cierre parcial, es decir, que no están completamente cerradas, sino que dejan algún tipo de espacio abierto por el que la persona pueda acceder. Los aspectos que se deberán barajar a la hora de optar por unas u otras, además de las mencionados, como la facilidad de paso y el espacio de apertura, son las medidas del baño y el hecho de que exista o no algún elemento que pueda obstaculizar su apertura, como bidet, muebles o lavabos.

En este sentido, si se cuenta con un baño pequeño o con escasas posibilidades de optar por puertas que se abran al exterior, siempre es mejor optar por mamparas correderas, plegables o las de panel fijo. Estas mamparas, de cierre parcial, solo se pueden usar en platos de ducha, suelos de obra, de piedra o azulejos que tengan una disposición rectangular. Estas mamparas simplemente constan de un panel fijo clavado en el suelo que no ocupa ningún tipo de espacio, mientas que el resto está completamente abierto.

El diseño de la mampara

Más allá de los tipos de apertura, hay otros elementos a tener en cuenta a la hora de adoptar un tipo de mampara. El diseño y la decoración es uno de ellos, así como el tipo de material y el tratamiento que haya recibido el cristal.

Se pueden encontrar mamparas para bañeras o para duchas, transparentes, traslúcidas o xerografiadas en distintos materiales y colores diferentes. Son la solución ideal para conseguir personalizar el cuarto de baño gracias a los diferentes materiales, grosores de paneles y acabados.

Las de cristal son más caras y son fabricadas de modo que no exista riesgo alguno en caso de rotura mientras, que las mamparas acrílicas se adaptan fácilmente a paredes y platos aunque sean de forma irregular; además son muy ligeras y bastante más económicas aunque su inconveniente es que se rompen o rayan con facilidad, por lo que hay que tener mayor cuidado con ellos.

Se trata, en síntesis, de un elemento que está muy de moda Son varios los motivos que generan la elección de este tipo de protectores, desde conseguir mayor higiene y seguridad en el cuarto de baño, darle un cambio de forma y diseño, así como la comodidad que ofrecen; instalar una mampara en la bañera o ducha cambiará por completo el estilo del cuarto de baño y su funcionalidad en el uso diario.


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