Julio 2020 - Año XXX
Espacios laborales

Volver a la oficina de forma segura

Si bien sabemos que este contexto de pandemia es pasajero, estamos seguros de que trajo consigo muchos cambios que han llegado para quedarse. A nivel laboral, se abren nuevos paradigmas, tanto en las dinámicas como en los espacios de trabajo. Sin embargo, el primer foco de atención de las compañías está puesto en el retorno seguro a los lugares de trabajo, en cuidar a sus trabajadores y en mantener el funcionamiento sus operaciones.

En estos momentos que parece que estamos superando el momento más crítico de este periodo de confinamiento causado por la pandemia, se empiezan a plantear diferentes escenarios para volver de forma gradual a la normalidad. Está claro que la estrategia para salir de la situación en que nos encontramos tiene que ofrecer las garantías sanitarias necesarias para no sufrir nuevos brotes de infección que nos obliguen a pasar por nuevos escenarios de confinamiento.

Las empresas, ante este contexto de retorno a la actividad productiva y con el fin de actuar de forma proactiva, necesitan tomar medidas para minimizar al máximo las posibilidades de contagio entre las personas trabajadoras, proveedores y/o clientes de sus empresas.

Lo primero que se tendrá que hacer es buscar el consejo de los profesionales en el tema que mejor nos puedan asesorar técnicamente para desarrollar nuestro plan de contingencia, protocolo de seguridad y salud o plan de retorno:

  • Evaluar el riesgo de exposición de forma que permita clasificar a las personas trabajadoras en los 3 niveles: exposición de riesgo, exposición de bajo riesgo y baja probabilidad de exposición.
  • Identificación de los servicios esenciales o mínimos de nuestra actividad y organizar equipos de trabajo separados para evitar una posible afectación del virus colectiva y así garantizar su disponibilidad y la continuidad de nuestra actividad.
  • Tendremos que seguir estableciendo y manteniendo sistemas de teletrabajo y trabajo a distancia siempre que sea posible y especialmente en aquellas personas trabajadoras que puedan ser más vulnerables al COVID-19.
  • Hay dos medidas principales de prevención y control de la infección que tendremos que intentar cumplir en todo momento y que serán la higiene de manos y el distanciamiento social de 2 metros entre personas.

Protocolos y seguridad

  • Establecer protocolos de seguridad, de limpieza, gestión de residuos, mantenimiento y sanitización de superficies. Capacitar al personal sobre los mismos.
  • Generar protocolos de acceso en los edificios y oficinas, incluyendo sistemas de medición de temperatura corporal de quienes ingresan.
  • Proveer a los colaboradores y a los visitantes del material de protección personal apropiado (máscaras, guantes, etc.).
  • Disponer dispensadores de alcohol en gel con sensor de movimiento en distintos puntos del edificio y oficinas.

Por qué es importante el uso de mascarilla

La tos y los estornudos, hasta el momento, eran la principal preocupación frente a un virus que se contagia mediante la saliva contaminada. Toser puede impulsar hasta 3.000 gotas respiratorias y estornudar hasta 40.000.

Nuevos estudios han ofrecido pruebas de que la transmisión también puede producirse al hablar y respirar, ya que esto produce alrededor de 1000 gotas de saliva tan pequeñas que pueden mantenerse suspendidas en el aire durante 8 a 14 minutos.

El uso de barbijos o máscaras protectoras disminuye significativamente esos números haciendo que una persona infectada, que puede ser asintomática, tenga menor probabilidad de contagiar a otra.

Distanciamiento y precauciones

  • Fijar marcas en el piso para un distanciamiento seguro en las áreas de espera y definir sentidos de circulación unidireccionales mediante marcas colocadas en el suelo.
  • Separar las áreas de envío y recepción de correspondencia o paquetería de la población en general. Desinfectar el exterior de los embalajes del material recibido.
  • Administrar el uso de ascensores: límites de pasajeros; adhesivos de piso para establecer zonas de distanciamiento; garantizar la limpieza continua de superficies de alto contacto como paneles de elevadores, botones, barandas.
  • Retirar el material promocional, superficies de apoyo y asientos en la zona de recepción.
  • Implementar tecnología “touchless” (aperturas automáticas de puertas, griferías con sensores, pedales y sistemas de apertura con el antebrazo, detectores de movimiento, activación por voz a través de dispositivos).
  • Monitorear la calidad del aire interior mediante el uso de filtros especiales y purificadores. Fomentar la ventilación natural.

Áreas de trabajo

  • Reemplazar superficies del mobiliario por materiales antimicrobianos y no porosos.
  • Evitar los puestos enfrentados y dejar más espacio entre escritorios: entre cada persona deberá haber de 1,50 a 2 metros de distancia en diagonal o a 90°.
  • Agregar entre puestos paneles de privacidad con altura ajustable o mamparas acrílicas, así como en la zona de recepción.
  • Reducir la capacidad de salas de reunión y transformar espacios como cabinas telefónicas y laboratorio de ideas en posiciones asignadas.
  • Reemplazar teclados y ratones compartidos por periféricos personales.

Nueva evolución de los espacios

Viendo el progreso de las oficinas, lo interesante puede ser una nueva forma de gestión de los espacios entre lo antigüo y lo nuevo. Recordando lo que se hacía en los años 60 en las oficinas cubículos, lo que permite separación entre personas y con barreras de metacrilato transparentes, podría ser una solución. Pero como ya se sabe, ese tipo de organización del espacio tiene otras repercusiones en la productividad y no eran muy funcionales. De ahí se pasó a todo lo contrario en los últimos años, con espacios de trabajo abiertos, de planta libre, donde se mezclan todas funciones desde el descanso, hasta las reuniones y los espacios colaborativos. Ese extremo tampoco funcionaría totalmente con este contexto. Pensando en esa necesaria distancia entre personas, se apunta a una posible solución intermedia en la que no desaparezcan las zonas comunes pero sí la idea de una planta libre total. Algo que también tiene más que ver con la productividad que con el coronavirus. Se trataría así de gestionar dos tipos de oficina dentro de una misma oficina: zonas comunes, para reuniones y actividades creativas, por ejemplo; combinadas con espacios más privados y tranquilos donde se favorezca la concentración.

Tampoco se alienta volver a la tendencia de crear despachos cerrados, sino que se van a conservar las zonas comunes, aunque se introduzcan nuevos elementos, como por ejemplo mamparas de separación. De momento son muy sencillas y con nada de diseño. Ahora mismo serán así para lo urgente, pero el cambio pasa porque ese tipo de mamparas de metacrilato improvisadas podamos crearlas con más diseño, para integrarlas de una manera más armónica en el espacio, sin que dañe la imagen de la oficina y ayuden a que no estemos todo el tiempo recordando la pandemia.

Las organizaciones comienzan a redistribuir muebles y quitar otros para ayudar a que los empleados puedan mantener el distanciamiento social. Además quitan las puertas de las bisagras o las dejan abiertas para que los empleados puedan evitar tocar las manijas. El reto de los espacios de trabajo post-cuarentena, entonces, será emular y mejorar la seguridad física de la casa propia, donde cada individuo puede tener un mayor control sobre determinadas variables.

En este contexto, los diseñadores ya piensan políticas de escritorio limpio, con elementos no esenciales almacenados en gabinetes y cajones en lugar de arriba del escritorio. Es importante que estas acciones se realicen con anticipación, de manera ordenada y sobre todo se comuniquen correctamente a todos los colaboradores para evitar confusiones y errores a la hora de desempeñar la tarea.

Resumido:

  • Distanciamiento social (mantenete a un metro de distancia de otras personas)
  • Lavate las manos frecuentemente con agua y jabón o alcohol en gel.
  • Tosé o estornudá sobre el pliegue del codo o utilizá pañuelos descartables.
  • No te lleves las manos a la cara.
  • Ventilá bien los ambientes de tu casa y de tu lugar de trabajo.
  • Desinfectá bien los objetos que se usan con frecuencia.
  • No te automediques.

Medidas de prevención para el coronavirus y otras enfermedades respiratorias

En caso de presentar síntomas, aunque sean leves, consultá inmediatamente al sistema de salud, siguiendo las recomendaciones locales, para saber cómo hacer correctamente la consulta. Ejemplo: 107 en CABA, 148 en Provincia de Buenos Aires, 120 a nivel nacional.

La mayoría de las personas que se infectan padecen una enfermedad leve y se recuperan, pero en algunos casos puede ser más grave. Cuidá tu salud y protegé a los demás a través de las siguientes medidas:

Distanciamiento social

  • Mantené una distancia de 1 metro entre vos y otras personas.
  • Evitá las multitudes y las reuniones masivas donde sea difícil mantener la distancia adecuada de los demás.
  • Evitá pequeñas reuniones en espacios cerrados, por ejemplo, celebraciones familiares
  • Evitá dar la mano, abrazar o besar a otras personas
  • No compartas el mate, vajilla y utensilios.
  • Evitá visitar a personas vulnerables, como las que se encuentran en centros de atención para personas mayores u hospitales, bebés o personas con sistemas inmunes comprometidos debido a enfermedades o tratamiento médico.

Adecuada higiene de manos

Una adecuada higiene de manos puede realizarse a través de dos acciones sencillas que requieren de un correcto conocimiento de ambas técnicas:

  • Lavado de manos con agua y jabón.
  • Higiene de manos con soluciones a base de alcohol (por ejemplo, alcohol en gel).

Es importante que te higienices las manos frecuentemente sobre todo:

  • Antes y después de manipular basura o desperdicios.
  • Antes y después de comer, manipular alimentos y/o amamantar.
  • Luego de haber tocado superficies de uso público: mostradores, pasamanos, picaportes, barandas, etc.
  • Después de manipular dinero, llaves, etc.
  • Después de ir al baño o de cambiar pañales.

Adecuada higiene respiratoria

La higiene respiratoria refiere a las medidas de prevención para evitar la diseminación de secreciones al toser o estornudar. Esto es importante, sobre todo, cuando las personas presentan signos y síntomas de una infección respiratoria como resfríos o gripe:

  • Cubrite la nariz y la boca con el pliegue interno del codo o usa un pañuelo descartable al toser o estornudar y deséchalo de inmediato.
  • Usá el cesto de basura más cercano para desechar los pañuelos utilizados.
  • Higienizate las manos después de toser o estornudar.

Ventilación de ambientes

  • Ventilá los ambientes cerrados, sobre todo en período invernal o de bajas temperaturas, con regularidad para permitir el recambio de aire.
  • En otras circunstancias y lugares, te recomendamos que asegures el recambio de aire mediante la abertura de puertas y ventanas que produzcan circulación cruzada del aire.

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