Julio 2020 - Año XXX
Noticias y Novedades

Crece y mejora el Museo del Ferrocarril en madrid

Con su propuesta “1878-1880”, el estudio español de arquitectura GVG se ha alzado como ganador del concurso para la rehabilitación de la antigua Estación Madrid-Delicias, sede del Museo del Ferrocarril de Madrid desde 1983.

La convocatoria apuesta al desarrollo de un Plan Director, con la ampliación del Museo, la restauración de la marquesina del antiguo edificio de Viajeros, la recuperación de fachadas y cubiertas y la rehabilitación de la zona norte para usos complementarios. El Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana asignó a la obra 14,5 millones de euros, enfocado a recuperar el “espíritu originario de la estación”.

El estudio GVG plantea recuperar el espíritu original de la estación, potenciando sus capacidades urbanísticas y sociales. El jurado ha valorado “el planteamiento respetuoso en los aspectos espaciales, constructivos y de funcionamiento, singularizando la intervención con elementos que no rompen sus cualidades arquitectónicas y dando como resultado una solución sintética, clara y ordenada”.

El edificio inaugurado en 1880 es uno de los mejores ejemplos de la arquitectura de hierro en España. El Museo se instaló en el lugar en 1983. La Estación fue proyectada por el ingeniero francés Émile Cacheliévre, quien aplicó un sistema de cuchillos armados, unidos a los pilares. La estructura metálica fue construida en Bélgica y transportada a Madrid.

El edificio principal, de un gran racionalismo, utiliza en su construcción hierro y vidrio. Los pabellones laterales, construidos de ladrillo de dos colores, tienen reminiscencias mudéjares.

La obra que se recupera es un gran ejemplo de la arquitectura e ingeniería, por su estructura de hierro, material representativo de la revolución industrial y símbolo de progreso por su versatilidad y rapidez de construcción. Es historia y arte por su contenido y por sus elementos constructivos.

Dos torres para una micro ciudad

Este desarrollo de uso mixto ha sido concebido por OMA/Chris van Duijn como una “microciudad” con 360 mil m2 para el distrito financiero de Qianhai, en Shenzhen, China.

Con oficinas, tiendas, dos hoteles y un centro cultural, el conjunto está compuesto por volúmenes apilados que conforman dos torres —unidas por un puente elevado ideado como un mirador— dando lugar a una serie de cubiertas ajardinadas en cascada.

Un grupo de bloques de menor altura responden a la escala urbana del entorno, entre ellos se destaca un edificio hotelero en forma de cubo colocado sobre el podio.

La finalización del CMG Qianhai Global Trade Center, cuya construcción ha comenzado ya, está prevista para 2021

OMA (Office for Metropolitan Architecture) es una firma internacional fundada en 1975 por el arquitecto holandés Rem Koolhaas y su colega griego Elia Zenghelis. Dispone de oficinas en Rotterdam, New York y Hong Kong

La Glass House de Philip Johnson y un pabellón con piscina

Maurice Martel Architecte completó el denominado “Pabellón A”, para acompañar a una casa existente en Saint-Bruno-de-Montarville, un suburbio de Montreal, en Canadá.

Fue diseñado aprovechando un ejemplo emblemático de la arquitectura moderna como es la Casa de Cristal que Philip Johnson completó en Connecticut en 1939. “Es un tributo a la arquitectura moderna”, dijo el estudio canadiense.

Al igual que la mítica Casa de Cristal, el pabellón comprende un techo plano y grandes extensiones de acristalamiento. Su interior contiene una gran piscina, sala de estar y baño, todos visibles desde el exterior.

Varios tragaluces rematados con una cúpula blanca están dispuestos en el techo. Las láminas de aluminio negro bordean la línea del techo y forman pilares en las caras transparentes.

Azulejos de porcelana gris cubren el piso alrededor de la piscina. Áreas de jardín con una variedad de plantas tropicales se colocan a lo largo de la periferia del edificio.

Los muebles incluyen sillas blancas, un sofá, una mesa de madera y almohadas estampadas.

El baño se encuentra dentro de un volumen cilíndrico revestido con tiras de cedro rojo. Enclavada en una esquina es un elemento funcional y escultórico del pabellón.

Dentro de la unidad, las paredes redondeadas están revestidas con puntos de mosaico blanco y el piso está cubierto con puntos negros. Una ducha abierta formada por un marco plateado se encuentra junto al lavabo y el inodoro de forma ovalada.

Frank Gehry, el genio retorcido

Escultórica y extravagante. Una manera (modesta) de definir a la torre que el arquitecto canadiense Frank Gehry diseñó como pieza central de Luma Arles, un centro de arte establecido por la suiza Maja Hoffmann.

El proyecto ha transformado un patio ferroviario abandonado, vacante desde 1986.

La fachada de la torre diseñada por Gehry fue terminada con 11.000 paneles de aluminio dispuestos irregularmente alrededor de su marco de hormigón y acero.

Descrito por el crítico de arquitectura Frank Miller como un “tornado de acero inoxidable”, el revestimiento evoca los escarpados acantilados de piedra caliza de la ciudad.

Las obra se apoya sobre una base de vidrio y piedra cilíndrica, la cual hace referencia al anfiteatro romano en Arles, sitio declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

La torre contendrá estudios de artistas, talleres, salas e instalaciones de investigación, los cuales se complementarán con espacios de exhibición dentro de seis edificios industriales.

El esquema se completará con un parque público, llamado Parc des Ateliers, desarrollado por el arquitecto paisajista belga Bureau Bas Smets.

Gehry, de 91 años de edad, es un arquitecto estadounidense-canadiense, que saltó a la fama mundial con su proyecto del Museo Guggenheim Bilbao inaugurado en 1997.

Una biblioteca dentro de una iglesia

Construir una iglesia dentro de una iglesia: esta fue la intención del estudio Wutopia Lab para una de las librerías emblemáticas de Shanghai.

La iglesia es un templo ortodoxo levantado en 1932, cuyas paredes se han mantenido intactas. Su interior despejado alojará una segunda iglesia: una catedral de libros que puede contener mil volúmenes.

Para enfatizar la continuidad entre ambos espacios ‘sagrados’, la intervención optó por la permeabilidad. La luz del día brilla desde los grandes ventanales de la iglesia original en el nuevo espacio. Los visitantes pueden admirar las eclécticas molduras y los frescos del antiguo templo. Esta permeabilidad se logra por medio de placas de acero dispuestas a la manera del esqueleto de una ballena

Dos contenedores y una cubierta

Este complejo que ocupa 95 m2 nació como un proyecto de carácter urgente y circunstancial y luego se transformó en un espacio elemental, otorgando la sensación versatilidad, flexibilidad y conexión a la naturaleza.

Casa Abierta Container, tal su nombre, puede ser utilizada como una casa o como espacio multipropósito. Está formada por dos contenedores metálicos, conectados por una cubierta que genera un espacio abierto. Esto permite que la casa se transforme en taller artístico, oficina de arquitectura, sala de yoga y hasta un box de crossfit.

El módulo habitable tiene grandes ventanas que conectan el interior con el entorno, dando la sensación de expansión y de inmediato contacto con la naturaleza.

El proyecto tiene un mínimo de impacto ambiental, ya que se utilizaron elementos dados de baja del mundo industrial y agrícola (pallets de frutas).

Las ventajas de la propuesta son el reciclaje de sus componentes, la rapidez de construcción, la reducción de costos y la optimización de materiales.

El proyecto buscaba resolver la necesidad de instalar una bodega. Para aprovechar el espacio y darle un uso más versátil se agregó un segundo contenedor para un dormitorio y un baño.

La disposición paralela separada por 6 metros generó un espacio intermedio cubierto con una estructura metálica. El revestimiento de madera aporta calidez y armonía, rompiendo con la dureza del metal. Funciona como fachada ventilada al estar separado del revestimiento metálico y abierto en sus extremos.

Una explosión de colores

Así como el posmodernismo llegó en la década del 60 para oponerse a la tranquilidad del movimiento moderno, en Londres viene ganado lugar el New London Fabulous, una propuesta explosiva de color que se opone de manera radical al minimalismo.

“La educación lleva a los estudiantes a que rechacen el color y el adorno, explica Adam Nathaniel Furman, uno de los representantes del estilo, quien destacó que un grupo de diseñadores de Londres está superando los prejuicios contra esta manera de expresarse.

Furman llamó al movimiento “New London Fabulous” y lo describió como “una búsqueda visual y cultural, altamente estética, sensual y celebradora de las culturas mixtas” y citó a los diseñadores londinenses Yinka Ilori, Camille Walala y Morag Mysercough como figuras del movimiento. Camille Walala desarrolla coloridos gráficos que aplica a interiores, arquitectura y proyectos urbanos y Morag Myerscough se caracteriza por el uso vivo del color, el patrón y la tipografía.

El diseño de Furman para un ayuntamiento, llamado Monumento Democrático, es una muestra de esta propuesta, usando colores y patrones llamativos que se mantienen en muebles e interiores.

Otra propuesta emblemática es el Templo de Ágape, de Morag Myerscough, construido en Londres en 2014.

Furman dijo que el uso del color siempre estuvo y nunca desapareció. La mítica escuela alemana Bauhaus, por ejemplo, es vista como la creadora del diseño minimalista, pero muy colorida. “Kandinsky estaba enseñando allí”.

Un disco de zinc suena en Melbourne

El estudio de arquitectura australiano Wood Marsh diseñó Towers Road House, “una escultura para vivir dentro”. Su particular propuesta es que dispuso altos muros de hormigón que se arquean bajo un techo de zinc en forma de disco.

Ubicada en el suburbio de Toorak, en Melbourne, Australia, la casa cuenta con galerías para la colección de arte del propietario y una gran sala de estar.

Curiosamente, Marsh se inspiró en la obra Running Fence, de Christo y Jeanne-Claude, una instalación artística de tela ondulada colgada entre postes, realizada en 1976. “Como una cortina, el muro de hormigón esculpe una serie de arcos ajardinados”, dijo.

La casa está coronada por un techo revestido de zinc y con forma de disco acunado entre los arcos de hormigón. “La parte superior es una línea horizontal terminada con un hemisferio tridimensional cubierto para penetrar la masa aparentemente impenetrable debajo”, agregó.

Las paredes cóncavas están en blanco y sin ventanas a la calle, como monolitos de hormigón en bruto. En la parte trasera, dos paredes curvas vidriadas dan a un jardín con un añoso plátano y una piscina ovalada.

El techo revestido de zinc sobresale de las paredes, formando puntos sombreados perforados por un óculo sobre la terraza.

Vidrio y hormigón cerca de La PLata

En City Bell, localidad vecina a La Plata, se encuentra esta residencia diseñada por Sofía Botteri. El edificio de 275 m2, organizado alrededor de un estanque central, está diseñado en busca de la 'inmaterialidad', jugando con los reflejos del agua en las superficies de vidrio translúcido y concreto.

El recinto sigue un sistema integral de perfiles acristalados autoportantes en forma de U sujetos en su lugar por elementos de aluminio y PVC. Las particiones de carga de hormigón armado se dejan sin revestimiento por dentro y por fuera.

La vivienda salió publicada en el sitio arquitecturaviva.com, de España, en el cual es poco habitual que aparezcan obras de la Argentina.

China y esa manía de copiar onumentos

Tianducheng es una pequeña comunidad construida en el 2007, cerca de Hangzhou, en China, cuya particularidad es contar con una réplica de la torre Eiffel de París. Egipto puso el grito en el cielo hace dos años al ver cómo en Shijiazhuang levantaban una réplica a tamaño natural –60 metros de alto por 20 de ancho– de la Gran Esfinge, la famosa estatua junto a las pirámides.

Del mismo modo, los últimos años, a lo largo y ancho de la geografía del gigante asiático, han florecido monumentos, edificios históricos e incluso pueblos o ciudades famosas.

En distintas ciudades se cuentan al menos diez réplicas de la Casa Blanca, tres arcos del Triunfo, dos torres Eiffel, una copia del pueblo natal de Shakespeare, otra de la villa austriaca de Hallstatt, una torre de Pisa y una versión ampliada del puente de la Torre de Londres.

Pero esta costumbre de copiar no convence a todos los profesionales chinos. Li Yingwu, de la firma de arquitectura OAD, señaló que “se carece de confianza en su propia cultura. No se entiende que la arquitectura se trata esencialmente de cultura, no de un simple objeto”.

Por eso no es de extrañar la decisión de las autoridades chinas de plantear la prohibición de construcciones que “plagien, imiten o copien” modelos extranjeros y así fomentar el diseño local. Son “versiones falsas y de mala calidad” dijo el Gobierno y anticipó que habrá “inspecciones” para verificar si hay problemas.

Apuestan así a una “nueva era” arquitectónica con la que “fortalecer la confianza cultural, exhibir el espíritu contemporáneo y mostrar las características chinas”.

Una ciudad sin espacio público es una ciudad sin sentido

En tiempos de la cuarentena, el aislamiento y el Covid, la ciudad ha quedado desierta y las herramientas virtuales pareciera que han dado una respuesta a las limitaciones al contacto físico. Sin embargo, la extensión de esta situación ha dejado en claro para muchos que nada es igual a la presencia de unos y otros.

Entre tantas opiniones sobre la cuestión, el estudio mejicano S-Ar ha dado su punto de vista sobre dos consecuencias del coronavirus: trabajar desde la casa y la importancia del espacio público. “El home office es una alternativa. Pero la producción es distinta. Extrañamos que vengan al estudio: la comunicación es más fácil y rápida cuando las charlas son de persona a persona. Hoy los procesos se han vuelto un poco más lentos y tratamos de adaptarnos a otra velocidad de trabajo, sin dejar la intensidad de las ideas detrás de estos procesos. Quizás se puede a llegar a ser muy eficiente trabajando a distancia, pero la eficiencia nunca podrá suplir las relaciones humanas. En el taller hay algo de comunicación con los sonidos que los demás hacen al hacer una maqueta, al escribir, dibujar. Un taller es eso, momentos de trabajo y momentos de reflexión. Cada día es un tanto diferente”.

En cuanto al impacto en la ciudad, la etapa de distanciamiento sugiere que nos ha afectado. “Se ha perdido el uso del espacio público, de utilizarlo como plataforma de convivencia. Estar tanto tiempo en nuestras casas se ha normalizado y puede pasar que se olvide el poder de la participación en la ciudad. La ciudad no tiene sentido sin el espacio público que nos conecta. Tratar de resumirlo a pantallas u otros medios es perder bastante. Extrañamos la ciudad, el contraste con la naturaleza, es como quitarnos bastante parte de la realidad, del espacio de transformación personal y social. Habrá que transformar esta experiencia en una oportunidad de redescubrimiento de la ciudad y revalorizar el espacio público”.

Sombreros a la distancia

La diseñadora italiana Verónica Toppino buscó ejemplos históricos de distanciamiento social en elementos de la moda para crear unos particulares sombreros de estructura, con el objetivo de ayudar a las personas a sentirse protegidas en tiempos del Covid, mientras mantienen cierta elegancia extravagante.

Los sombreros tienen como objetivo hacer que las personas reflexionen sobre la funcionalidad en la moda durante la pandemia, cómo la ropa y los accesorios pueden desempeñar un papel importante en el distanciamiento social.

La protección es una de las principales funciones del vestido dijo Toppino. “Usualmente ignoramos eso porque preferimos pensar en estilo y glamour”.

Los sombreros de estructura de distanciamiento se inspiran en los sombreros de gran tamaño y bordes anchos que estuvieron de moda durante el siglo XVIII, así como las crinolinas de jaula de acero utilizadas debajo de las faldas, populares en la época victoriana.

Con un borde ancho de 45 centímetros, el sombrero funciona para crear una “órbita protectora” alrededor de la cabeza. “Si miramos a través de la historia, la moda permitió el distanciamiento a través de las edades, para mantener la distancia social entre géneros, clases y razas era un elemento clave de la etiqueta social”.

Las crinolinas, por ejemplo, que generaba enormes vestidos para las mujeres, se usaron para mantener la distancia entre las personas en espacios públicos abarrotados y mantener alejados a los pretendientes no deseados.

Toppino diseñó dos sombreros de estructura, uno para hombres y otro para mujeres. El de mujer presenta una estructura curva y simétrica de aluminio doblado cubierto con seda rosa y terminada con una capa de tejido de malla transparente.

El de los hombres presenta la misma estructura pero con un acabado superficial más rugoso y sin tela agregada, dejando el aluminio desnudo. Se desconoce si ha vendido alguno.

Casa Badari, una propuesta en la India

Casa Badari es una vivienda diseñada en una típica trama urbana pequeña, con 223 m2. El requisito del cliente fue tener dos tipos de espacios; uno personal e íntimo y otro social, fomentando la interacción entre familiares y amigos.

La sala de estar se organizó en torno a un espacio de doble altura, convirtiéndose en el alma de la casa, conectando comedor, cocina y la cubierta exterior en un todo cohesivo.

El espacio se anima con un balcón interno y un puente para establecer la conectividad con el piso de arriba. La fluidez en este espacio proporciona un acogedor espacio interactivo para la familia. Esta área tiene una paleta de materiales ecléctica, repleta de color y textura.

La fachada se conceptualizó como un conjunto de diferentes partes para formar un todo. El dormitorio principal está esculpido y cubierto de mármol. Esta efímera pantalla de mármol, colgada estructuralmente del techo, está limitada por un marco de terracota terroso con un vacío. En este vacío podemos encontrar un jardín.

El techo de listones y la pared verde elevada proporcionan la privacidad requerida de la vista de los vecinos

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