Enero - Febrero 2020 - Año XXX
Estudios u Propuestas

Movilidad urbana sostenible. Plan de circulación interbarrial

El trabajo de la cátedra surge a partir de una propuesta del Instituto de Química del Sur (INQUISUR – CONICET Bahía Blanca), quien solicitó cuantificar la emisión de material particulado (PM10), producto de la circulación de vehículos por las calles no pavimentadas de la ciudad. Desde la cátedra, además de la estimación de la emisión del polvo de tierra, se proponen medidas de mitigación de dicho contaminante.

Asimismo, durante la realización de las tareas de campo se llegó a la conclusión de que la solución no consistía únicamente en intervenir las calles de tierra, sino que era necesario examinar con mayor profundidad el comportamiento de las mismas, y cómo éstas se relacionan con su entorno y con el centro de la ciudad. Es aquí que se presenta una propuesta de Circulación Interbarrial, como Movilidad Urbana Sostenible.

La movilidad urbana es uno de los grandes desafíos actuales de muchas ciudades, donde la “mancha urbana” se extiende hacia las periferias, como es el caso de Bahía Blanca, incrementando las distancias entre los lugares frecuentes a donde concurren los ciudadanos y, en consecuencia, una mayor dependencia del automóvil particular por parte de los usuarios. A partir de lo mencionado se propone un Plan de Movilidad Urbana Sostenible, que busca reorganizar el tránsito en la ciudad, logrando así una mejor circulación para todos los medios de transporte y una percepción visual de la vía pública más agradable para los peatones, contribuyendo con el medio ambiente al proponer el uso de pavimentos no tradicionales, y con la salud pública, al mitigar las emisiones de material particulado.

Bahía Blanca es una ciudad con un alto porcentaje de calles de tierra, donde el pavimento se concentra principalmente en el centro y macrocentro. Como las zonas periféricas poseen en su mayoría calles no pavimentadas y se encuentran más expuestas a corrientes de viento, en estos barrios es donde se genera la emisión de polvo de tierra debido a la circulación de automóviles.

Las propuestas que se plantean en este trabajo han sido desarrolladas teniendo en cuenta una gran variedad de aspectos propios de cada zona estudiada, con el objetivo de encontrar la solución más acorde para cada caso en particular. A su vez, proyectos finales anteriores -elaborados también por la cátedra- han sido considerados en esta propuesta para dar continuidad a los mismos, y se pretende que éste pueda ser utilizado de base para futuras planificaciones urbanas de Bahía Blanca.

Son muchas las deficiencias que presenta la movilidad urbana actual. Una de las necesidades más relevantes radica en planificar un sistema de transporte público que brinde un servicio efectivo, ya que debido a la globalidad y al alcance de éste, es uno de los instrumentos básicos para reducir los conflictos actuales. La baja participación de la bicicleta se debe, en parte, a la falta de infraestructura para la misma, y también, que en áreas con alta densidad urbana, el hecho de compartir la calzada con el automóvil representa un problema de seguridad vial para el ciclista. El peatón se encuentra con mayor desventaja aún. Su movimiento dentro de la ciudad está muy condicionado por la presencia del tráfico, y en aquellas zonas donde la movilidad peatonal es la mejor opción para desplazarse, la infraestructura existente no tiene las dimensiones ni el estado adecuado, encontrando en muchos casos interferencias que dificultan el paso del peatón.

En cuanto a la emisión del PM10 (pequeñas partículas sólidas o líquidas), el mayor riesgo para la salud radica en la capacidad del mismo de ingresar en los pulmones, alojarse allí y dañar los tejidos cuando las personas están expuestas por un largo período de tiempo. Otros efectos más frecuentes son alergias y molestias visuales, y la continua limpieza del hogar también es una consecuencia que genera malestar en la población, influyendo en su calidad de vida. En lo que respecta a la movilidad urbana, el PM10 que queda suspendido en el ambiente cuando un vehículo circula a alta velocidad o por acción de fuertes ráfagas de viento, puede reducir en ocasiones, la visibilidad del conductor.

Según mediciones que realiza el Comité Técnico Ejecutivo (CTE) la concentración de PM10 en Bahía Blanca es mucho mayor que los límites establecidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS). La emisión de estas partículas en calles no pavimentadas tiene dos agentes principales que lo ocasionan. Uno de ellos es el viento, que erosiona la superficie de los caminos, especialmente aquellos que se encuentran secos, y además contribuye a secar la superficie de los que están más húmedos. El otro agente es el tránsito vehicular, que al circular remueve el suelo de las calles provocando la suspensión de material particulado en el ambiente.

Una solución inmediata consistiría en humedecer la superficie mediante el empleo de camiones regadores; sin embargo, por el elevado costo del combustible y debido a la alta frecuencia con la que deberían ser regadas las calles, no sería la solución más viable económicamente. Otra solución de mitigación posible, muy empleada y muy solicitada por los ciudadanos, es la pavimentación mediante el empleo de mezclas asfálticas, losas de hormigón o adoquines de hormigón (pavimento intertrabado), métodos que impermeabilizan la superficie, ocasionando un problema adicional de escurrimiento, resultando ser una solución costosa y no sostenible.

Para el desarrollo del proyecto se plantearon dos etapas. La primera consistió en un diagnóstico, en el cual se identificaron los barrios con mayor número de calles sin pavimentar, posteriormente se realizó el relevamiento del tráfico vehicular de cada uno de ellos, se recolectaron muestras de suelo superficial y mediante ensayos de laboratorio se obtuvo el factor de emisión de PM10 de los barrios seleccionados.

En la segunda etapa se llevó a cabo el desarrollo de una planificación vial para cada barrio y un ordenamiento de la movilidad urbana dentro de la ciudad, para lo cual se analizó el funcionamiento de los barrios, se jerarquizaron las calles a partir de los datos obtenidos del relevamiento en la etapa anterior. Para cada categoría de calle se propuso un diseño específico según el tránsito y de acuerdo a las características del suelo, a partir de contemplar el uso de pavimentos no tradicionales, se selecciona el paquete estructural y el sistema de drenaje adecuado.

Como resultado final del proyecto se obtuvieron diferentes propuestas para la mitigación del material particulado debido al tránsito vehicular en calles no pavimentadas, cada una con su pliego de especificaciones técnicas correspondiente.

Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS)

Estos planes surgen a partir de la problemática creciente de los desplazamientos en las ciudades, con un aumento exponencial del protagonismo del vehículo particular y un uso ineficiente del mismo. Los PMUS tratan de cambiar el comportamiento en las pautas de movilidad, promoviendo la movilidad peatonal, en bicicleta y el transporte público, a través de estrategias integradas, favoreciendo al mismo tiempo la protección del medio ambiente, la cohesión social y el desarrollo económico, principios de la movilidad sostenible.

Un Plan de Movilidad Urbana Sostenible es un conjunto de actuaciones que tienen como objetivo la implantación de formas de desplazamiento más sostenibles (caminar, bicicleta y transporte público) dentro de una ciudad; es decir, de modos de transporte que hagan compatibles el crecimiento económico, la cohesión social y la defensa del medio ambiente, garantizando una mejor calidad de vida para los ciudadanos.

Soluciones propuestas para disminuir el material particulado en Bahía Blanca

Como se mencionó anteriormente, el principal objetivo de esta sección del proyecto, es plantear alternativas y/o soluciones para mitigar el polvo generado por el tránsito vehicular en calles no pavimentadas, el cual provoca efectos nocivos en el ser humano.

Muchas veces -por desconocimiento- se recurre a sistemas tradicionales, pensando que es una de las soluciones a este problema, pero no siempre es la correcta.

El factor clave en la búsqueda de métodos para eliminar o mitigar el polvo es la sostenibilidad y la efectividad de los mismos.

Por dichas razones, se proponen distintas alternativas de tratamientos superficiales permeables a aplicar en las calles no pavimentadas de la ciudad de Bahía Blanca, teniendo en cuenta diversos aspectos para su elección.

Pavimentos permeables: son superficies aptas para el paso de peatones o de tráfico rodado y, a su vez, permiten la filtración vertical del agua, abriendo la posibilidad a que ésta se infiltre en el terreno pudiendo recargar los acuíferos, o bien sea captada y retenida en capas subsuperficiales para su posterior reutilización o evacuación.

Intertrabado permeable: son bloques prefabricados de hormigón, diseñados o dispuestos de forma que la superficie final disponga de canales para la infiltración vertical del agua. Estos canales pueden rellenarse con material drenante o dejarse libres. Las juntas o espacios entre adoquines suelen ser mayores cuando van a rellenarse con material drenante, pudiendo utilizar separadores entre adoquines para facilitar su colocación. Por el contrario, cuando las juntas se dejan libres, el tamaño de las ranuras para la infiltración se minimiza.

Aditivo químico: En la actualidad el mantenimiento de las calles no pavimentadas, y la supresión de polvo en suspensión, se realiza mediante riego de agua. Para estos casos, la propuesta es utilizar supresores de polvo de aplicación por riego, que, si bien utilizan los mismos recursos, provocan un menor impacto ambiental y permiten la reducción de los costos. En el mercado hay distintas opciones, para el caso en estudio, se optó por la utilización del supresor de polvo DMS-DS altamente efectivo, el cual genera un sello supresor (el cual suprime un 95-98% del PM10 emitido) y mejora las distancias de frenado en un 35-82% en comparación a caminos humectados con agua. La forma de aplicación es disuelta en camiones cisternas cargados con agua, a través de la aplicación tópica.

Intertrabado compuesto: son elementos premoldeados de dimensiones uniformes que se colocan en yuxtaposición adosados y que, debido al contacto lateral, a través del material de llenado de las juntas, permite una transferencia de cargas por fricción desde el elemento que la recibe hacia todos sus adyacentes, trabajando solidariamente y con posibilidad de desmontaje individual. Además de flexibles, en cuanto a colocación y desmontaje se refiere, estos elementos resultan amigables con el medio ambiente permitiendo la presencia de césped en sus sectores libres.

Drenajes: Un tubo de drenaje es un tubo que permite la captación y la conducción de cierta cantidad de agua, desarrollado para resistir esfuerzos mecánicos y el ataque de sustancias infiltradas. Este tipo de tubos deben estar enterrados y cuentan con una serie de perforaciones u orificios a lo largo de su recorrido, que permiten la recogida de agua a través de éstos, expulsando el agua por la abertura final del tubo. El diseño también permite evitar retenciones, depósitos e incrustaciones. Las principales funciones de un tubo de drenaje son las de recoger el agua en exceso y de evacuarla.

Intertrabado con reciclado PET: Esta propuesta se basa fundamentalmente en presentar posibles aplicaciones a dos residuos domiciliarios cotidianos y altamente contaminantes, como lo son las botellas PET y el aceite de cocina usado. Se deben encontrar alternativas sustentables para la reutilización de estos dos residuos domiciliarios. Se propone un método para la fabricación de distintos modelos de intertrabados, remplazando la arena utilizada por material PET, picado en un 40%, aceite usado, en un 50% y poliestireno, en un 10% de la mezcla.

Movilidad urbana en Bahía Blanca. Situación actual

Las pautas de movilidad urbana en Bahía Blanca coinciden con lo que sucede en la gran mayoría de las ciudades, donde el crecimiento de la expansión urbana es exponencial. Al ser una ciudad difusa y segregada, y por las particularidades mencionadas anteriormente, la población debe trasladarse continuamente grandes distancias. El mayor flujo de desplazamientos se genera en sentido norte a sur, desde las nuevas zonas de residencia hacia las zonas con mayor captación de trabajo (parque industrial, polo petroquímico, puerto).

Desde todos los puntos de la ciudad se genera un desplazamiento hacia la zona céntrica y sus alrededores con el fin de satisfacer necesidades comerciales, de dispersión, administrativas, etc., ya que en las zonas residenciales no se cuenta con ese tipo de servicios. Otra particularidad importante que presenta Bahía Blanca es que los centros de estudios más relevantes -universidades e institutos de formación superior-, se encuentran ubicados en el área con mayor actividad urbana, por lo tanto las instituciones educativas ocasionan que la población deba trasladarse hacia ellas, causando así un aumento de la movilidad urbana.

El relevamiento realizado permitió detectar las principales carencias y necesidades a cubrir en los barrios periféricos. Los principales déficits se presentan en el transporte público, debido a los recorridos poco eficientes de las líneas de colectivos, en los centros de salud y educativos, que son escasos y en algunos barrios nulos, en los espacios verdes, que se encuentran poco consolidados y faltos de mantenimiento, y por último, en las zonas comerciales que se encuentran concentradas en ciertos sectores.

Si bien son zonas que poseen gran potencial, es necesario densificarlas para lograr un mejor aprovechamiento del suelo, proveer a los barrios de servicios, de infraestructura básica y zonas comerciales, de forma tal que se otorgue una identidad propia a los mismos. El objetivo es que los ciudadanos vuelvan a compartir el espacio público y posean una variedad de servicios básicos necesarios próximos a sus viviendas, evitando así los grandes desplazamientos que ocurren actualmente. Desde el punto de vista humano, se debe tener en cuenta la importancia de generar un sentido de pertenencia para la comunidad barrial, que se logra cuando el ciudadano siente que su entorno cubre sus necesidades y lo representa a nivel social y cultural.

Propuestas

Para lograr cambios reales y efectivos en la movilidad urbana es necesario realizar una intervención a largo plazo, que tenga como objetivo principal disminuir la infraestructura urbana para el automóvil, aumentar el espacio público para el peatón y fomentar, además, otros medios de transporte -la bicicleta y el transporte público-. En este caso, se propone para la ciudad de Bahía Blanca, tres estrategias posibles de implementar:

  • Creación de nuevas centralidades: La mayor parte de los ciudadanos se desplazan a diario grandes distancias hacia los centros urbanos, congestionándolos y deteriorándolos, y, por otra parte, abandonan los barrios por lapsos de tiempos considerables, motivo por el cuál éstos casi no cuentan con actividad urbana, otorgándoles una característica desértica. Por este motivo, y para un mejor funcionamiento de la ciudad, el mejor panorama a implementar es diagramar varias centralidades y no una sola, reduciendo así la movilidad urbana, aumentando su accesibilidad y mejorando las características ambientales. Para ello es necesario una planificación integral, que articule todos los aspectos mencionados, evitando o reduciendo los conflictos enunciados.
  • Transformación del transporte público: La introducción de sistemas como el metrobus, tren ligero o sistema de transporte rápido, puede producir importantes beneficios para una ciudad, mejorando la eficiencia de su economía al reducir costos y tiempos de viaje. Existe la posibilidad de plantear una Red Integrada de Transporte para Bahía Blanca, con cuatro tipos de líneas, cada una con una demanda distinta, es decir utilizada para diferentes fines y para magnitudes de usuarios diferentes. De esta manera se integraría toda el área urbana de la ciudad mediante un sistema de transporte público, logrando llegar a toda la sociedad y permitiéndole acceder a los servicios básicos como objetivo primordial.
  • Intervención en zona céntrica: La zona céntrica a intervenir es de aproximadamente 1,45 km2, brindándole a la ciudad un núcleo urbano donde el espacio público esté destinado a las personas. Las medidas, los proyectos y las políticas de aparcamiento propuestas son coherentes y están dirigidas hacia los mismos objetivos: la disuasión del usos del vehículo particular y mejorar los medios de transporte alternativos. Permitiría contar con más y mejor espacio público para otros usos más interesantes y eficientes, espacio para peatones y bicicletas, y prioridad al transporte público.
  • Plan de Circulación Interbarrial

    El Plan de Circulación Interbarrial, entendido como estrategia de transformación urbanística articulada con el desarrollo integral de la ciudad, contiene grandes proyectos estructurales, cuya función es servir de guía a una serie de proyectos urbanos de menor escala territorial. Además, se convierte en el soporte para la puesta en marcha de políticas, programas y acciones concretas relativas a temas como vivienda, servicios y equipamientos, vialidad y transporte público, usos especiales de espacios verdes públicos y calidad ambiental.

    En este plan se plantea un cambio de paradigma sobre el cual se han forjado los planes previos existentes, es decir, un cambio radical en la forma de planificación, hacia una movilidad urbana sostenible.

    Se elaboró un plan de acción, donde se identifican y desarrollan las estrategias a seguir en base a los resultados obtenidos en el diagnóstico previo. Estas son de carácter general, por lo cual, para alcanzar el objetivo de plan integral sostenible se requiere un plan de intervención específica para cada barrio. Por otra parte, se centró en los desplazamientos de las personas, dejando a futuras investigaciones la movilidad de las mercancías dentro de la ciudad. Las medidas adoptadas para cada plan de movilidad deben ser criteriosas, ya que una depende de la otra y viceversa, debiendo funcionar totalmente en conjunto.

    El plan aquí desarrollado es un camino hacia la sostenibilidad de la ciudad, el cual contiene las intervenciones consideradas como prioritarias. Tiene como objetivo principal dejar un modelo de la ciudad que se desea, el cual se deberá adaptar a las circunstancias que demande el contexto actual, siempre priorizando lograr una mejor calidad de vida para lo sociedad.

    El presente trabajo se realizó en el marco de la Cátedra Proyecto Final de la carrera Ingeniería Civil de la Universidad Tecnológica Nacional, Facultad Regional Bahía Blanca (UTN – FRBB). Esta asignatura tiene como objetivo integrar los conocimientos adquiridos por los estudiantes a lo largo de la carrera, con el fin de resolver las necesidades de la sociedad y, a su vez, contribuir con la sociedad mediante el aporte de soluciones de infraestructura urbana.

    Integrantes: Armeni, Florencia - Baqueiro, Juliana - Barrientos, Gonzalo - Barrios, Georgina - Cinquemani, Julián - Civerchia, Erik - Coronel, Lautaro - Corradini, Ivo - De Charras, Martín – Elía, Aldana - Gentico, Rocío - González, Raquel - Kaiser, Evelina - Langhoff Arroyat, Ornella - Luna Álvarez, Carolina - Marillán, Emanuel - Mosqueira, Cielo - Muldon, Emanuel - Olsen, Iliana - Parra Avendaño, Daliany - Pirri, Santiago -Rivero, Anabella - Salgado, Tomás - Sánchez, Martín - Sánchez, Rodrigo - Sardá, Oscar - Sosa, Jonathan - Sosa, Mauricio - Zamponi, Valentina. Cuerpo docente: Ing. Civil Horacio Varela e Ing. Civil Jorge Prolygin.

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