Noviembre - Diciembre 2019 - Año XXVII
Estilos y tendencias

Estilo mediterráneo, una tendencia que propone sol y mar

por Melisa Pietratontonio

El estilo mediterráneo se basa en una premisa muy clara: dejar que el sol inunde toda la vivienda. El color y el calor de este estilo proporcionan un ambiente de alegría y distensión. A grandes rasgos, se trata de una decoración relajada y cálida, que trasmite un poco el estilo de las vacaciones: el azul intenso del cielo y el mar, que baña las costas de los países mediterráneos.

Se trata de un tipo de decoración que tiene sus raíces en países como Grecia, Turquía, Italia, el sureste de España e, incluso, algunas regiones del norte de África; en definitiva, zonas rodeadas por el mar Mediterráneo.

Este estilo opta por una estética en la cual predominan la gama de los azules, rayas y elementos decorativos relacionados con el mar. Este tipo de decoración se suele emplear en casas cercanas a la costa, con buena iluminación durante todo el año. Además, se puede adaptar dependiendo de las características de la estación del año en la que se encuentren.

El objetivo es lograr un espacio tranquilo y confortable. El elemento principal de este estilo es la luz; los sitios deben tener buena iluminación, preferentemente natural, debido a que los materiales empleados se potencian mejor junto con las gamas de colores.

Las casas de estilo mediterráneo se definen como tales en especial por el uso de materiales puros como la madera, la piedra y la cal blanca, elementos que también determinan los colores de estas viviendas.

A continuación detallaremos las características más sobresalientes de este estilo decorativo, donde se busca combinar amplitud, rélax, luminosidad y frescor de la temática marina.

- Luz: El estilo mediterráneo busca reflejar la luz. Cuanta más luz natural entre en el espacio, mejor. Para ello hay que dejar de lado las cortinas opacas y pesadas para permitir el paso de la claridad natural a través del uso de tejidos más ligeros, vaporosos y naturales, como el lino o algodón, que permiten el paso de los rayos solares matizándolos ligeramente. Es importante tener en cuenta el no colocar muebles grandes y voluminosos en las cercanías de los ventanales, para que éstos no obstruyan la entrada de luz solar.

- Color: Los tonos básicos que se pueden encontrar en una casa de estilo mediterráneo son los cálidos colores de la naturaleza. Blancos, beige, crema, ocres y piedra se emplean normalmente como telón de fondo, ya que son los que mejor reflejan los rayos del sol y, por tanto, potencian la luz y frescura que tanto caracteriza estos ambientes. Estos tonos, junto a unos suelos oscuros en terracota, madera o cerámica, darán la calidez definitiva que caracteriza a todo espacio. Como contraste a estos colores, y para dar el toque definitivo, se utilizan acentos en la decoración con accesorios en otros colores más intensos, entre los que destacan los azules, amarillos, verde oliva y rojo intenso.

El color blanco es el protagonista por excelencia del estilo mediterráneo. Está presente en las fachadas y las paredes interiores, alternándose con tonos aguamarina, ocre o verde oliva.

- Suelos, paredes y techos: La textura es importante en este estilo, y las paredes son uno de los lugares elegidos para hacerlo, donde se aplican trabajos de estucado y recubrimientos con yeso o piedra. Todas estas técnicas realzan el aspecto rústico y natural característico de los espacios mediterráneos. Por otro lado, en los suelos se utilizan principalmente terracotas, cerámicas y maderas que aporten calidez y confort al ambiente. También es común el uso de azulejos y mosaicos, tanto en baños, cocinas y otras partes de la casa para destacar o enmarcar zonas y dar el acabado final a estas superficies. Por último, los techos se dejan con las vigas de madera y/o enrejado a la vista, que bien pueden mostrarse al natural o pintarse en colores combinados o contrastados.

- Muebles y materiales: Los más usados en el estilo mediterráneo tienen clara conexión con la naturaleza, con muebles en madera rústicos, mimbre o sisal, con detalles artesanales, vidrio, hierro forjado, latón, cerámica y terracotas. Cuanto mayor sea la mezcla de materiales en el espacio, mejor, ya que contribuirá a una mayor riqueza visual y naturalidad en el ambiente. Por otro lado, es importante elegir muebles no demasiado altos ni recargados, para que no ocupen demasiado espacio y dejen pasar la luz natural al espacio.

- Detalles y accesorios: Los complementos son muy importantes en el estilo de decoración mediterráneo y son los que permitirán darle un toque más íntimo y personal a la decoración. Empezando por hierbas secas y flores frescas en jarrones de cerámica o barro, pasando por objetos de vidrio o cristal, y terminando por detalles de forja o mimbre en lámparas, espejos o marcos. En cuanto a los textiles, es ideal utilizar estampados en cortinas, cojines, colchas y alfombras para darle aún más carácter al ambiente.

- Exteriores: El agradable clima mediterráneo da especial importancia a los exteriores, donde patios y terrazas se decoran con el mismo cuidado que los interiores, como si se tratara de una extensión de éstos.

Así, los exteriores se convierten en ejes importantes de la casa donde poder comer, recibir invitados, mantener reuniones y desarrollar cualquier actividad de ocio, sin que falten plantas, fuentes de agua y si se dispone del espacio necesario, una piscina. Las pérgolas y porches son básicas en este estilo de decoración, protegiéndonos de la elevada insolación, tan habitual en estas latitudes.

Las características de este estilo se pueden ver en las viviendas modernas y en las más clásicas. La decoración suele ser bastante despojada, sin que exista un recargo de elementos ni accesorios. El estilo mediterráneo también deberá ser bonito y cálido, buscando integrar la naturaleza en cada uno de los ambientes.


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