Agosto 2019 - Año XXVII
Decoración

La importancia de los muebles en la decoración

por Melisa Pietrantonio

Los muebles nos ayudan a crear el estilo y organizar el espacio, permitiéndonos una vida más confortable y acompañándonos en las actividades cotidianas. En esta nota trataremos sobre todo lo relacionado con ellos: desde cómo decorar utilizándolos adecuadamente hasta los aspectos más comprometidos de su elección y distribución en el espacio.

En todo proceso de decoración, ya sea un proyecto nuevo o una reforma, se necesita elegir los muebles que se van a utilizar. Éstos son el alma de la habitación, nos ayudan a crear el estilo, organizar el espacio, nos permiten una vida confortable, forman parte en nuestras actividades cotidianas e intervienen en nuestra relación con otras personas.

Un mueble inadecuado puede perjudicar una buena decoración. Por el contrario, uno bien elegido realza la decoración y define el estilo.

Cuando se trata de una reforma surge la cuestión de decidir qué muebles de los existentes vamos a utilizar, y cuáles otros habrá que sustituir o renovar. Debemos tener en cuenta que los muebles se pueden reciclar, retapizar o actualizar con un poco de inversión, sin necesidad de comprar otros nuevos.

A continuación analizaremos los diferentes factores que influyen en su elección, que pueden ser prácticos o técnicos. Estos datos servirán tanto para la elección de muebles nuevos como de referencia para decidir cuáles de los existentes se podrán conservar.

1) Función que cumplen

El primer factor para elegir un mueble o para decidir si conservamos uno existente es la función que cumple. La pregunta que debemos hacernos es: ¿qué muebles necesito? Las diferentes actividades que se realizan en una habitación en particular, por ejemplo un dormitorio, requieren de muebles específicos. Incluso cada familia tiene necesidades diferentes, porque son disímiles sus actividades y las personas que las realizan.

Es importante detenernos a pensar cuáles son realmente nuestras necesidades y cómo serían los muebles para hacer nuestra vida más cómoda.

Los muebles básicos para cada ambiente

Cada ambiente de la casa se organiza de acuerdo a sus actividades: el comedor se utiliza para comer, el living es el área común de descanso o lugar de encuentro, el dormitorio sirve para dormir, etc. Para estas actividades necesitamos de unos muebles específicos.

Si estamos empezando a confeccionar un listado de muebles a colocar en una vivienda, empecemos decidiendo cuáles necesitamos según su uso para cada habitación. Por ejemplo: un dormitorio requiere, sin duda, de una cama y una mesa de noche o mesa de luz, un comedor una mesa con sus sillas, etc.

Definir necesidades personales

Un ambiente, por ejemplo un dormitorio, tendrá diferentes necesidades de acuerdo a quién lo utilice. Una persona sola necesitará una cama de una plaza y una mesa de luz. Un cuarto infantil para dos hermanos demandará dos camas de una plaza. Un cuarto matrimonial requiere de una cama de dos plazas y dos mesas de noche.

Además, cada caso puede incluir necesidades más específicas: un cuarto para una sola persona también podría estar formado por una cama de dos plazas si lo que se busca es comodidad, o si algunas noches se comparte el cuarto con la pareja. El cuarto infantil para los hermanos podría requerir de dos mesas de luz si lo que se necesita es mayor superficie de apoyo.

De este modo se puede personalizar el listado de muebles que se necesitan para nuestro proyecto.

Los muebles complementarios

Son necesarios para poder llevar a cabo nuestras actividades dentro del hogar. A los muebles de guardado, que son fundamentales para el orden de una habitación, se los denomina complementarios.

Una habitación podría necesitar una amplia biblioteca si tenemos una buena colección de libros, o quizá un escritorio, una mesa para la computadora o un mueble para la TV, dependiendo de las actividades que allí se realicen. En un dormitorio, por ejemplo, se necesita espacio para guardar ropa y otros objetos. En un comedor se puede necesitar un bahiut para ordenar la vajilla que no se alcanza a guardar en la cocina.

2) El Tamaño (dimensiones y forma)

El segundo factor que tendremos en cuenta, una vez definido qué muebles vamos a necesitar, será el tamaño y la forma que éstos tendrán. Tanto sus dimensiones como su forma pueden estar dadas por cuestiones prácticas, cuestiones plásticas (estéticas) o cuestiones de espacio.

Las cuestiones prácticas se relacionan directamente con su función, aunque aquí se deberá definir especificaciones de cada mueble. Por ejemplo, cuántos cajones tendrá una cajonera, de cuántos módulos debe ser la biblioteca o cuántos comensales debe tener la mesa.

Las cuestiones plásticas se relacionan con el diseño integrado al espacio. Por ejemplo, si los muebles serán de líneas rectas o curvas, si el espacio requiere de muebles altos o bajos, etc. La fluidez y el ritmo de las masas en el espacio son consideraciones plásticas acerca de la forma y dimensión de los objetos. Esta relación será tanto con los objetos entre sí, como con el espacio.

Como es obvio, el espacio condiciona el tamaño de los muebles y también la distribución de los mismos (cuestiones de espacio). Debemos relacionar siempre los objetos con el espacio antes de comprarlos. Observemos si su tamaño es adecuado al diseño general (ni demasiado grandes, ni demasiado pequeños), el espacio físico real de la habitación, el espacio que quedará alrededor del mueble (espacio vacío y áreas de circulación) y su relación con respecto a elementos estructurales (la altura de una ventana o el tamaño de una puerta).

3) La importancia del Estilo

El siguiente punto de referencia en la elección de muebles tiene que ver con lo que más nos gusta: lo estético. Qué estilo tendrán, de qué color, serán modernos o clásicos, etc.

Estas consideraciones se harán teniendo en cuenta el estilo general del proyecto. Los muebles, así como los demás elementos de la decoración, tendrán que estar integrados al estilo elegido para la habitación, brindando un aporte significativo para lograr el impacto visual que buscamos en el proyecto.

4) Los Materiales

Finalmente habrá que definir en qué materiales estarán hechos los muebles, ya que ésto será fundamental para su vida útil y para su correcta integración al estilo decorativo.

El material se adapta al uso

El mueble debe estar elaborado de un material que se adapte al uso o las actividades en las cuales se utilizará. Hay materiales más duros, ya sea maderas o tapizados, y hay materiales más delicados. Una mesa laqueada es un lujo no apto para un comedor diario en una familia con chicos. En este caso, una madera dura o un laminado son las mejores opciones.

Con las telas ocurre algo similar. Un cuero ecológico es apto para un sillón de mucho uso y que permite el lavado, mientras un chenille es siempre más delicado y sufre más el desgaste y las manchas.

El material se integra al estilo decorativo

Los materiales también se relacionan directamente con el estilo decorativo. La calidez de la madera, la modernidad de un laqueado o la frialdad del mármol deben estar integrados al concepto de estilo general del proyecto. Los materiales y sus texturas nos hablan por sí mismos. La integración y combinación de los diversos materiales (incluyendo pisos, paredes, telas, cortinas, etc.) serán tenidas en cuenta en la planificación del proyecto.

Generalmente elegir los muebles es algo sencillo. Tal vez, optar por uno que nos guste puede ser fácil, pero eso no nos garantiza que esa elección sea la que necesitamos. Por tal razón, deberemos tomarnos el tiempo necesario para pensar qué muebles necesitamos, en que dimensiones, estilo y material, antes de hacer cualquier inversión. Tratar de ser objetivos, observar el lugar a decorar y evaluar el mobiliario existente, estableciendo lo que tendrá que sustituirse o renovarse, para luego decidir qué muebles adquirir, teniendo presente los puntos de este informe y, por supuesto, contando con un presupuesto realista adaptado a las posibilidades económicas.

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