Abril 2019 - Año XXVII
Decoración

Playroom o salas de juegos un lugar de entretenimiento

por Melisa Pietrantonio

Las salas de juego o playrooms son espacios diseñados exclusivamente para que los más pequeños -y por que no, los mayores- jueguen y se diviertan. También pueden ser utilizados como sala de lectura y/o estudio, al menos en ciertos horarios. Es importante que prestemos destacada atención a la decoración para lograr que sean realmente atractivos.

Hay varias razones que llevan a pensar en la idea de crear un espacio de sala de juegos para los chicos. Una de ellas son días fríos, que prácticamente impiden que los más pequeños puedan salir a jugar fuera de casa, haciendo que sea realmente un desafío entretenerlos. Otra es la necesidad de conservar nuestros valiosos muebles, accesorios y demás objetos por largo tiempo, lo más lejos posible de travesuras infantiles.

Si pensamos estos espacios para los chicos y éstos son pequeños, se deberá dejar espacio libre para que puedan hacer todo el despliegue corporal que necesiten y planear sitios de guardado para que, después de jugar, todo quede relativamente ordenado. También es importante que sea un lugar fácil de limpiar y que no se convierta en el desván donde van a parar todas las cosas que no sabemos donde guardar.

Las salas de juego deben ser lugares seguros, así que es fundamental que las instalaciones eléctricas y de gas estén en buenas condiciones, que sea un lugar ventilado y sin obstáculos ni muebles con puntas filosas.

Si los chicos son más grandes o el espacio está pensado para que también lo usen los adultos, hay que tener en cuenta que para el televisor, el reproductor de dvd, el equipo de audio y los juegos tipo playstation, lo más estético y práctico es elegir un mueble con ruedas que tenga el espacio justo para colocar esas cosas, en el que no sobre lugar que luego no vaya a ser utilizado.

No se recomienda poner la televisión colgada de la pared, porque si bien permite ganar espacio, estéticamente no queda bien y provoca dolores de cuello al tener que mirar hacia arriba. Por otro lado, al estar colgada significa un peligro potencial si no está bien colocada.

Con respecto a los muebles, todo depende de las actividades que allí se vayan a realizar: si es para chicos, conviene privilegiar el espacio libre; si es para grandes, habrá que ver si desean alguna mesa de juego (para cartas, ping-pong, metegol, pool, etc.) o si prefieren priorizar las consolas de juegos electrónicos, armar un hometheatre, etc. Tal vez a los dueños de casa les gusta pintar –y pueden tener un caballete- o hacer manualidades. Pensando en ésto habrá que elegir asientos cómodos y mesas altas o bajas según se necesite.

Si el piso es de cerámica se puede cubrir con una carpeta que sea fácil de lavar; no es conveniente colocar alfombras ya que es muy difícil de limpiar y siempre conservan el polvo.

Es común que estos ambientes se amueblen con cosas viejas, con rejuntes de muebles que no se usan. En ese caso hay que tratar de unificar con telas o pinturas, pensando que se trata de un ambiente de recreo que no hace falta decorar como el living de la casa: ahí la imaginación puede volar, puede ser el lugar de transgresión donde nos animemos a usar colores fuertes, tapizados audaces y lámparas raras.

El playroom debería estar en una habitación con amplias ventanas para que pueda ser iluminado naturalmente durante el día, ya que se caracterizan por ser espacios luminosos. Para lograr ésto se podrá colocar cerca de la fuente de luz un amplio y cómodo escritorio, si es posible de un color.

En el escritorio podemos ubicar juegos didácticos, la computadora personal, juguetes y libros. Los demás muebles tales como estanterías, armarios y demás deberían ser elegidos acorde al estilo decorativo del espacio. Podeos encontrar propuestas de lo más variadas en cuanto a formas, colores, tamaños y diseños de muebles para las salas de juegos.

La importancia de los colores

Los colores vivos y alegres son los más utilizados a la hora de decorar las habitaciones de los más pequeños. Y el playroom no debe ser distinto. Lo cierto es que hoy en día hay multitud de propuestas para llevarlo a cabo: desde tonalidades muy saturadas en estancias más amplias al uso de blancos y tonos más suaves en las playroom más pequeñas. Lo importante es tener en cuenta que la pintura sea lavable, de manera que no suponga un problema si en alguno de los juegos se mancha. Para evitar estos accidentes se puede optar también por el uso de papeles decorativos para tapar las paredes.

Una de las tendencias de los últimos años es la de colocar, al menos una de las paredes, con una pizarra que ocupe toda la superficie; de manera que si se sienten tentados de pintar en la pared lo puedan hacer con total libertad. De esta manera, pueden dar rienda suelta a su creatividad sin ocasionar ningún problema.

Por otro lado, entre los profesionales son muchos los que consideran adecuado que la sala disponga de sillones o pufs; así como que en el proceso de decoración participen los niños. De esta manera sentirán suya la sala de juegos, lo que les permitirá sentirse cómodos y tener una estancia propia dentro de la casa.

El orden es fundamental

Otro factor a tener en cuenta es el de la organización de la sala. Es conveniente que los más pequeños sean conscientes de que la sala necesita un orden. Se pueden colocar los juguetes en las partes más altas de las estanterías para que no tengan la tentación de tomarlos y distraerse cuando no deben. Debe tenerse en cuenta que no es solo la disposición de una sala en la que los niños puedan desarrollar sus juegos, sino que es una manera de enseñarles la necesidad de ubicar sus cosas para usarlas en el momento requerido.

Además, la sala de juegos debe ser un lugar seguro en el que el niño pueda seguir siendo niño y en el que jugar no suponga un peligro. Para ello lo más recomendable sería colocar una protección en las ventanas para así evitar cualquier tipo de accidente con los cristales. En la misma línea y para prevenir que los niños caigan enfermos, lo mejor sería colocar una alfombra en alguna zona de la sala y recurrir a un tipo de suelo que aisle del frío.

De igual manera, insonorizar la sala podría ser recomendable si está destinada a ser usada por muchos niños. En ese caso, conviene que haya algún adulto que esté pendiente de las necesidades de los menores.

¿Y si la casa es pequeña?

No son muchos los hogares que pueden destinar una sala amplia como cuarto de juegos de sus hijos. Pero no hay que preocuparse: si se cuenta con una casa de menor tamaño también puede organizarse una sala de juegos. En ese caso se deberá delimitar muy bien en el dormitorio del pequeño qué zona es la que se usa exclusivamente para jugar y en la que no se pueden hacer el resto de cosas. Sin embargo, es imprescindible poder establecer zonas de almacenamiento de los juguetes para que se la pueda considerar un playroom.

En el caso de que pueda permitirse una sala exclusiva para los juegos de sus hijos solo tendrá que seguir algunos de los consejos que hemos mencionado más arriba. En definitiva, es en estos ambientes que los niños pueden comportarse como niños y pueden expresarse en un entorno cómodo y seguro. Por ello es importante recordar que es muy importante contar con la opinión de los más pequeños en la organización de las salas de juego que serán, en definitiva, “sus espacios”.


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