Abril 2019 - Año XXVII
Empresas y servicios

Watertec Tecnología de vanguardia contra la humedad

El paso de la humedad en los muros de una vivienda es poco menos que una catástrofe para la construcción. De allí la necesidad de detectar las fallas que permiten la ascensión líquida y recurrir a sistemas que permitan, de la manera menos traumática, solucionar estos problemas.

Los problemas de humedad se manifiestan cuando nos encontramos con los siguientes síntomas: hay olor a humedad, paredes húmedas, revoque deteriorado, manchas de color oscuro (hongos/moho), revoque con ampollas y agrietado.

Se trata de un problema muy difundido y de difícil solución, y es uno de los agentes más perjudiciales para la conservación y el mantenimiento de la estructura de los edificios y para el bienestar de las personas que las habitan. En estos casos la solución tiene que ser un Sistema Antihumedad para las paredes.

Watertec® ofrece la solución definitiva, erradicando la humedad de cimientos de cualquier tipo de muros.

Los materiales de construcción absorben agua proveniente de la lluvia, de filtraciones, de instalaciones sanitarias rotas, de condensación de humedad ambiente o de la producida por el terreno que asciende por zonas sin impermeabilizar o con impermeabilización deficiente. La captación de humedad en estos materiales produce alteración de sus características que pueden llegar a su destrucción.

Las sales disueltas y vehiculizadas por el agua se depositan a distintas alturas en la superficie de las paredes y los productos salinos resultantes quedan atrapados en la porosidad de la mampostería cristalizándose y produciendo altas presiones internas.

Como consecuencia de lo anterior, se produce un cambio en la superficie de la pared, un empobrecimiento de la mezcla que liga los ladrillos, un englobamiento y separación del revoque y una degradación de las características mecánicas de los materiales.

Principios físicos de la humedad

El ascenso de la humedad en las paredes se origina por una vinculación directa entre la tierra y la mampostería. Las piedras naturales, los ladrillos o los bloques de construcción fabricados con métodos industriales poseen, a similitud con una esponja, poros en los cuales la humedad puede ascender por un proceso llamado capilaridad.

La naturaleza siempre trata de equilibrar los distintos potenciales (conocido como el fenómeno de ósmosis), pero solamente puede hacerlo cuando existe contacto entre la tierra y la pared, ya sea por falta de aislación o por defectos de construcción. También ocurre cuando, con el correr de los años, las capas impermeabilizantes existentes se vuelven porosas por el envejecimiento de su material, o por roturas debido a diversos factores. La humedad que penetra desde la tierra posee la capacidad de disolver una multiplicidad de diferentes sales (carbonatos, sulfatos, nitratos y cloruros); por lo tanto cuando una pared absorbe humedad, esta humedad también contendrá sales.

Después de años de actividad de la humedad ascendente, grandes cantidades de estas sales se acumularán en la mampostería y en la superficie de la pared formando la llamada banda de sal. Si además el aire del ambiente está cargado de humedad (por ej. vapor de la ducha, cocina, estufas de combustión, muchas macetas con plantas, etc.) se agrega humedad adicional a la pared por la actividad higroscópica de las sales cristalizadas, lo que provoca daños que se superponen a los ya existentes.

Las altas concentraciones de sales en la superficie de la pared hacen que la humedad migre desde el interior al exterior de la misma. Esto explica la rápida aparición de manchas de humedad, frecuentemente más oscuras, después de una obra de restauración, si las sales no fueron eliminadas con suficiente prolijidad de los revoques o de la superficie de
la mampostería.

Cuando se construye un edificio se lo aisla de la tierra por medio de capas impermeables horizontales y verticales. De esta manera, la construcción tiene un potencial positivo propio con respecto a tierra. Con el transcurso del tiempo, tanto las capas impermeables verticales como las horizontales se deterioran por la acción combinada de las condiciones climáticas, los movimientos de suelo y la acumulación de sales. La humedad de la tierra tiene ahora la posibilidad de migrar a la mampostería, arrastrando las sales que se acumularán en ella. Si por algún método conocido podemos invertir esa tendencia migratoria capilar ascendente o neutralizar esa diferencia de potencial, se resuelve el problema de la humedad de cimientos. Ese método se basa en la electroósmosis.

El fenómeno de la electroósmosis se define como el movimiento de un líquido, a través de una pared porosa, bajo la influencia de un campo eléctrico. Esto se produce en forma natural dentro de las paredes húmedas donde la mampostería representa el diafragma poroso y el agua, cargada de sales disueltas, constituye el electrolito de la pila. La diferencia de potencial existente entre suelo y paredes de un centenar de milivoltios es suficiente para mantener en funcionamiento esta pila.

Watertec® Solución definitiva

El sistema Watertec® se basa en una tecnología alemana, fabricado ahora totalmente en la Argentina que, mediante la aplicación de un principio electromagnético, logra que el agua y las sales contenidas en los capilares de la mampostería vuelvan al suelo y a evaporarse. El sistema neutraliza la diferencia de potencial o de carga eléctrica que se produce entre la mampostería y el terreno generando una onda electromagnética de baja frecuencia. La onda generada actúa sobre los dipolos -pequeños imanes del agua-, invirtiendo su polaridad, bloqueando definitivamente la humedad ascendente y logrando como objetivo final la deshumidificación de paredes de forma definitiva.

El radio de acción es esférico, y todos los muros que se encuentran en el interior de esa esfera se deshumidifican: paredes externas, internas, pisos, sótanos y fundaciones.

La tecnología Watertec® es definitiva porque:

  • Actúa directamente sobre las causas sin afectar la estructura del edificio, no se rompen paredes ni pisos.
  • Posee un radio de acción amplio, independiente del tipo de edificación y el espesor de las paredes.
  • Es ecológico, no tiene aditivos ni sustancias químicas.
  • Es adecuado para refacciones y recuperación estructural de edificios antiguos y/o de grandes superficies.
  • El proceso de evaporación y secado se puede monitorear permanentemente.
  • Es de fácil instalación y mínimo gasto de energía eléctrica.

Etapas de intervención

  1. Visita técnica: Un técnico especializado diagnostica con precisión si estamos frente a un problema de humedad de cimientos. Esta inspección se realiza utilizando instrumentos no invasivos que no producen ningún daño en las paredes.
    También puede hacer el diagnóstico diferencial sobre la presencia de agua proveniente de otras fuentes: perdidas de cañerías, fenómenos de condensación, infiltraciones varias, napas, etc. Estos problemas necesitan soluciones de otra índole.
  2. Presentación del presupuesto: El mismo tiene en cuenta: las dimensiones del edificio a sanear, el lugar de instalación, el modelo de Watertec® que se va a utilizar, las garantías correspondientes y su instalación.
    El modelo más pequeño tiene un radio de acción r = 6 m (que equivale a una superficie de 100 m2) y el más grande puede cubrir un área de 2800 m2 (con un radio de acción r = 30 m.)
  3. Instalación y puesta en marcha: La instalación del Sistema Watertec® consiste en fijar a la pared elegida el equipo electrónico principal con tarugos y tornillos de 8 mm, que va conectado a la energía eléctrica, a la antena emisora embutida dentro de la pared y a la jabalina equipotencial colocada en el piso.
  4. Monitoreo: Se realiza un control periódico del descenso de la humedad de cimientos con mediciones de humedad tomadas en la mampostería en distintos lugares de la casa. Estos intervalos de tiempo son variables pero consecutivos para poder determinar la curva de descenso de humedad en función del tiempo: cada casa se comporta en forma distinta.
  5. Mediciones. Deben tomarse, como mínimo, en 5 (cinco) lugares de la casa -si ésta tiene 100 m2-, en forma conductimétrica, colocando el mismo día de la instalación unos “testigos” o electrodos de medición. El día de la puesta en marcha se toma la primera medición que servirá como referente. También se toman mediciones por el método CM y/o mediciones con cámara termográfica.
  6. Reconstrucción de los revoques: De acuerdo al estado inicial de la patología se asesora acerca de qué tipo y de qué forma se pueden restablecer los revoques, así como el eventual uso del revoque macroporoso. Una vez que la humedad dentro de la mampostería ha alcanzado el equilibrio higrométrico, es suficiente, en adelante, con mantener en funcionamiento el sistema Watertec®.

Luciano López dejará la representación de Watertec® luego de más de 10 años en la zona de Bahía Blanca y alrededores, tarea que será continuada por Rubén Buttan y Damián Alonso.

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