Marzo 2019 - Año XXVII
Al borde de la línea

La memoria del holocausto en seis monumentos

por Ing. Mario Minervino

Seis millones de judíos fueron asesinados en la Segunda Guerra Mundial por el régimen nazi. Tres personas por minuto, durante cuatro años, todos los días, todas las horas, en uno de los hechos más horrorosos que ha sufrido la humanidad. Muchas ciudades han construido monumentos buscando una profunda reflexión sobre esos tiempos nefastos, tratando a través de su conocimiento que no se repliquen nunca más.

A esa matanza se la conoce con el nombre del Holocausto Judío y las formas y maneras en que fueron tratados y asesinados conforma una de las páginas más horrorosas de la humanidad.

Por eso evocarlas, intentar que aquel horror sirva para la meditación y la reflexión, ha llevado a muchas ciudades del mundo a erigir sus monumentos o memorial.

Este es un resumido repaso de algunas de esas obras, que buscan desde lo material generar un sentimiento que permita imaginar la angustia, la soledad y el dolor de esas víctimas.

Un bosque de piedra

Cerca de 1.500 andaluces pasaron por el campo de concentración nazi de Mauthausen. Solo un tercio salió con vida.

Ni los sobrevivientes se explican cómo lograron resistir en aquel lugar. Los montaron en un tren de ganado, casi sin oxígeno, que rodó durante días. Tras ser hechos prisioneros por los alemanes en el sur de Francia, fueron parte del plan de exterminarlos en aquellos campos de la muerte.

Antonio Muñoz Zamora fue el último superviviente almeriense y uno de los impulsores de la construcción del monumento en el Parque de las Almadrabillas, junto al antiguo carguero de mineral.

Zamora logró salir con vida con tan solo 29 kilos de peso. “Chupamos hasta las piedras los últimos días”, decía.

El monumento representa la escalera en la que muchos de los prisioneros del campo murieron transportando piedras. Alrededor se levantan 142 columnas, una por cada víctima.

Una biblioteca cerrada, la ausencia para siempre

El Memorial de Judenplatz, en Viena, conocido como la Biblioteca sin nombre, es un monumento en conmemoración de los 65.000 judíos de Austria asesinados por los nazis.

Inaugurado en 2000, sobre un zócalo de hormigón están escritos los 41 lugares en los que encontraron la muerte.

Diseñado por la artista británica Rachel Whiteread, la obra muestra el interior de una biblioteca. Las paredes de piedra están organizadas en orden y divididas en partes iguales.

El lado más largo tiene 10 partes verticales, el menor 7. Su altura está dividida en 11 partes y cada bloque representa libros.

El lomo de los libros no es legible, no se pueden ver los títulos ni su contenido. Los estantes ocupados por innumerables copias representa el número de las víctimas del Holocausto, así como el concepto de los judíos como “Pueblo del Libro”.

El monumento es de hormigón y representa la pérdida del conocimiento y de las contribuciones intelectuales que podrían haber sido hechas por quienes murieron durante el Holocausto.

Parte de la instalación es una puerta doble con los paneles al revés, imposible de abrir, cerrada para siempre, dejando inaccesible ese espacio vacío.

Una mano en Miami

Inaugurado en 1990, este Monumento en Miami Beach, Estados Unidos, está dedicado a los seis millones de judíos asesinados.

Su parte más llamativa es una mano de bronce de 13 metros de alto, por la que trepan cientos de figuras humanas atormentadas, con gestos que dan cuenta del horror que vivieron.

Tiene un túnel con los nombres de los campos de concentración grabados en las paredes, el cual busca transmitir el aislamiento que sintieron los judíos durante
su persecución.

Una losa de granito negro muestra los nombres de las personas que fallecieron durante el Holocausto.

Kenneth Treister, el arquitecto, diseñó este espacio en colaboración con un grupo de sobrevivientes. Piscinas y áreas verdes generan espacios silenciosos en los que puedes meditar sobre los horrores del Holocausto.

Al borde del Danubio

En octubre de 1944, Adolf Hitler destruyó al líder del gobierno húngaro, Miklos Horthy, y lo reemplazó por Ferenc Szálasi, su hombre de confianza.

Szálasi estableció una organización fascista y antisemita que aterrorizó a los judíos en Budapest, persiguiéndolos y enviándolos a los campos de concentración.

Cerca de 80.000 judíos fueron expulsados de Hungría. Aproximadamente 20.000 fueron asesinados a orillas del río Danubio.

Las víctimas eran obligadas a quitarse los zapatos (por ser un producto valioso), antes de que les dispararan, cayendo sobre el borde del río, para ser arrastrados por las aguas.

Es este memorial creado por el director de cine Can Togay y por el escultor Gyula Pauer, a lo largo de la orilla del Danubio se ven 60 pares de zapatos del estilo de 1940, en tamaño real, esculpidos en hierro.

Botas de trabajo; mocasines; zapatos de taco alto e incluso los de un niño fueron elegidos para ilustrar que nadie se salvó del horror.

Colocados de una manera casual, como si la gente acabara de sacárselos, son un triste recordatorio pero también crean un lugar de reflexión.

Torres de luz

Diseñado por Stanley Saitowitz en 1995 el monumento al Holocausto de Boston, en Massachusetts, consiste en seis torres de vidrio, debajo de las cuales se puede caminar. En las paredes de cada torre están grabados grupos de números representando las seis millones de judíos asesinados. En las interiores hay frases escritas por los sobrevivientes.

Cada torre simboliza un campo de exterminio (Majdanek, Chelmno, Sobibor, Treblinka, Belzec, y Auschwitz-Birkenau), también las velas de Menorá y los seis años que duró el exterminio.

“Miren a estas torres, pasen por ellas e intenten imaginar lo que realmente significan. Evocan una era de oscuridad desmedida, cuando la civilización perdió su humanidad y la humanidad su alma”, mencionó el autor de la obra.

Una alfombra de bloques

Acaso el más famoso de todos los monumentos del Holocausto. Construido en Berlín, Alemania, fue diseñado por el arquitecto Peter Eisenman y por el ingeniero Buro Happold.

Se trata de un campo inclinado de 19.000 metros cuadrados cubierto por una rejilla cuadriculada en la que están situadas 2711 bloques de hormigón de 2,38 m de largo y 0,95 m de ancho, y varían en cuanto a su altura, desde los 0,2 m a los 4,8 m.

Los pasajes entre las filas de bloques están diseñadas para producir una atmósfera confusa. El monumento representa un sistema supuestamente ordenado que ha perdido contacto con la razón humana. Fue inaugurado en mayo de 2005. El coste fue de 25 millones de euros.

Es una de las obras más visitadas de la ciudad, aunque ha generado muchas críticas porque los turistas ensayan poses diversas en los bloques –a la manera de las que se hacen en la torre Eiffel o en el campanario de Pisa— sin recordar el horror que evocan.

Una estrella, un lugar

Concebido como un entorno experiencial, compuesto por seis volúmenes triangulares de hormigón configurados para crear los puntos de una estrella como símbolo visual del Holocausto, un símbolo que millones de judíos fueron obligados a usar por los nazis para identificarlos, excluirlos y marcarlos para su exterminio.

Los espacios triangulares son representativos de las insignias que los nazis usaban para etiquetar a homosexuales, Testigos de Jehová y presos políticos y religiosos.

El monumento -obra del Estudio Libeskind- está organizado con dos planos que se diferencian: el ascendente que apunta al futuro; el descendente que lleva a los espacios dedicados a la contemplación y la memoria.

Las seis formas triangulares de hormigón proporcionan áreas específicas: de interpretación; de contemplación; uno central de reunión y orientación y el dominante Cielo Vacío que presenta la eterna Llama de la Memoria, una forma de 14 metros de altura que encierra un espacio parecido a una catedral mientras enmarca el cielo. Monocromáticos paisajes fotográficos de Edward Burtynsky están pintados con los exactos detalles sobre las paredes.

Rodeando el monumento, un paisaje rústico de coníferas emerge representa cómo los sobrevivientes y sus hijos han contribuido al desarrollo de Canadá.


Home | Costos | Blog | Ediciones Anteriores