Noviembre 2018 - Año XXVII
Patologías laborales

Mobbing, cuando el acoso se mete en el trabajo

Según la Oficina de Asesoramiento sobre Violencia Laboral (OAVL), el Mobbing es toda acción, omisión o comportamiento destinado a provocar, directa o indirectamente, daño físico, psicológico o moral a un trabajador o trabajadora, sea como amenaza o acción consumada. La misma incluye violencia de género, acoso psicológico, moral y sexual en el trabajo, y puede provenir de niveles jerárquicos superiores, del mismo rango o inferiores.

El ámbito laboral, como todo espacio social dentro del cual el individuo desarrolla sus actividades, incide de manera directa sobre todos los aspectos de su vida de relación. El concepto de dignidad en el trabajo comprende tanto los aspectos referidos al salario justo, la protección social y condiciones ambientales adecuadas para los trabajadores y trabajadoras como también incumbe a las relaciones interpersonales en el ámbito laboral.

Las conductas llevadas a cabo por los acosadores se manifiestan a través de diferentes acciones, las cuales pueden ser individuales o, como en la mayoría de los casos, un conjunto de ellas; estos comportamientos se traducen en actos de hostigamiento, aislamiento, menosprecio de las cualidades de la víctima, maltrato verbal, manifestaciones calumniosas e injuriantes respecto de ella, relacionadas con sus características físicas, profesionales, de conocimiento, raciales, familiares, de credo, etc., es decir que, de manera directa o indirecta, individual o colectivamente, se persigue el objetivo de quebrar la voluntad de tolerancia del acosado, sometiéndolo a vejámenes que por su agresividad y extensión temporal buscan generar su renuncia.

La violencia laboral atenta contra los derechos humanos, el trabajo digno y la integridad de las personas. Afecta gravemente la salud física y mental de las personas, la vida laboral y social y la organización toda.

El Ministerio de Trabajo de la Nación cuenta con la Oficina de Asesoramiento sobre Violencia Laboral (OAVL), que brinda orientación y recibe denuncias sobre casos de violencia en el trabajo. El organismo estatal clasifica distintos tipos de violencia laboral:

Agresión física: Toda conducta que, directa o indirectamente, esté dirigida a ocasionar un daño físico sobre el trabajador o trabajadora.

Acoso sexual: Toda conducta o comentario reiterado con connotación sexual basado en el poder, no consentido por quien lo recibe.

Acoso psicológico: Situación en la que una persona o grupo de personas ejercen un maltrato modal o verbal, alterno o continuado, recurrente y sostenido en el tiempo sobre un trabajador o trabajadora, buscando desestabilizarlo, aislarlo, destruir su reputación, deteriorar su autoestima y disminuir su capacidad laboral para poder degradarlo y eliminarlo progresivamente del lugar que ocupa.

Las consultas recogidas por la Oficina de Asesoramiento del Ministerio de Trabajo indican que los desencadenantes de la violencia se concentran principalmente en “motivos personales”, como celos o diferencias de opinión entre las distintas partes; “cambios en las estrategias organizacionales”, como nuevas ubicaciones jerárquicas o programas de trabajo; y “reclamos laborales”. En el caso particular de las mujeres, el embarazo se posiciona entre las principales razones que disparan la violencia dentro del ámbito laboral.

Fases del Mobbing

Este fenómeno comienza a desarrollarse lentamente, en forma progresiva, y provoca en la víctima un desgaste psicofísico importante e irreparable. Esta situación encuentra su punto de partida en la existencia de conflictos insignificantes, pero que sirven como posibles estrategias tendientes a dar comienzo a lo que se denomina “acoso laboral”.

  • Primera Etapa: Inicio del Acoso Psicológico. La víctima sufre hostigamiento psicológico, y una de las primeras reacciones es el desconcierto, ocasionando como consecuencia, en varios casos, falta de sueño e ideación recurrente.
  • Segunda Etapa: Apertura del Conflicto. La víctima experimenta un incremento en la ejecución de estrategias ejecutadas por el hostigador, dirigidas a ella, donde recibe amenazas o intimidaciones, ya sea de tipo verbal o punitiva afectando la estabilidad laboral.
  • Tercera Etapa: Intervención de otros jefes. En esta etapa la víctima debe ser auxiliada, ya que si no se actúa a tiempo, puede producirse el abandono voluntario del empleo. Generalmente aparece una nueva enfermedad que antes no había aparecido.
  • Cuarta Etapa: la despedida o huida del trabajo. La víctima tiene un estado de salud deteriorado, lo cual torna imposible el regreso a su puesto de trabajo luego de haber obtenido licencia dentro de la organización laboral, o sea que refleja claramente la pérdida de su vocación y un daño irreparable en su salud física y psíquica; produciendo en consecuencia un deterioro enorme de vínculos familiares y personales.

Consecuencias de la violencia laboral

Ninguna persona resulta indemne ante situaciones de violencia laboral. El acoso, el maltrato, el ninguneo, las agresiones constantes, acciones destinadas a someterlo y/o excluirlo de su puesto de trabajo, entre otras formas de violencia laboral, suelen afectar la salud física y psicológica y producir consecuencias negativas en las relaciones sociales en general, y familiares en particular.

Al respecto, el 94% de los trabajadores/as asistidos/as por la OAVL dio cuenta de afecciones derivadas de este tipo de situaciones. De hecho, al concurrir a la entrevista inicial, el 75% de los consultantes se encontraba bajo tratamiento médico, psicológico y/o psiquiátrico, o bien ya había realizado al menos una consulta.

Aproximadamente 8 de cada 10 consultados hicieron referencia al impacto de las situaciones de violencia laboral en su salud mental: angustia, depresión, baja autoestima, ataques de pánico, pesadillas, olvidos y desorientación son algunos de los efectos más frecuentemente mencionados. Por otra parte, 4 de cada 10 presentan afecciones en su salud física que comprenden: contracturas musculares, gastritis, mareos, entre otras. En el 77% de los casos de este conjunto, los síntomas físicos se presentan en forma simultánea con los psicológicos. De manera esquemática, los daños provocados por situaciones de violencia laboral en la salud psicofísica y en la vida social de las personas pueden analizarse desde diferentes puntos de vista:

  • Ámbito de trabajo: las personas afectadas comienzan a tener un rendimiento menor al habitual y/o a ausentarse por razones de salud. Ésto, a su vez, puede convertirse en una justificación para profundizar el sometimiento o la exclusión.
  • Ámbito personal: las actividades cotidianas y proyectos individuales, así como las relaciones familiares y sociales, pueden verse restringidas y seguramente alteradas, debido a la pérdida de confianza, sentimientos de desesperanza y de injusticia.
  • En el plano jurídico es interesante notar que, tanto en nuestro país como a nivel internacional, varios fallos que penalizan la violencia laboral reconocieron como parte de las pruebas ofrecidas las afecciones físicas y psicológicas sufridas por el denunciante.

Para finalizar interesa considerar que, así como en otros ámbitos y tipos de violencia (maltrato infantil, violencia de género, etc.), el desconocimiento puede demorar la identificación del problema. En ese sentido, a veces, la aparición de determinados síntomas físicos o psicológicos en ciertos contextos deben ser atendidos como signos a ser considerados. Dada la magnitud, gravedad y complejidad del tema es importante que médicos, psicólogos y psiquiatras conozcan y profundicen su conocimiento en el tema de modo tal de aportar a una recuperación más efectiva de la salud de los trabajadores afectados. (1)

Normativa legal aplicable a nuestro país

En Argentina, para referirnos específicamente a las normas que son aplicables para los casos de Mobbing, son: desde el Fuero Laboral, las normas de la Ley 20.744 Ley de Contrato de Trabajo en los siguientes artículos:

- Art. 62. “Las partes están obligadas activa y pasivamente no sólo a lo que resulta expresamente de los términos del contrato, sino a todos aquellos comportamientos que sean consecuencia del mismo, resulten de esta ley de los estatutos profesionales o convenciones colectivas de trabajo, apreciados con criterio de colaboración y solidaridad”.

- Art. 63. “Las partes obligadas a obrar de buena fe, ajustando su conducta a lo que es propio de un buen empleador y de un buen trabajador tanto al celebrar, ejecutar o extinguir el contrato o la relación de trabajo”.

- Art. 65. “Las facultades de dirección que asisten al empleador deberán ejercitarse con carácter funcional atendiendo a los fines de la empresa, a las exigencias de la producción, sin perjuicio de la preservación o mejora de los derechos personales y patrimoniales del trabajador”.

Art. 78. “El empleador deberá garantizar al trabajador ocupación efectiva, de acuerdo a su calificación o categoría profesional, salvo que el incumplimiento responda a motivos fundados, que impidan la satisfacción de tal deber”.

Art. 81. “El empleador debe dispensar a todos los trabajadores igual trato en identidad de situaciones”.

Art. 246. Ley Contrato de Trabajo (L.C.T): Cuando el trabajador hiciese denuncia del contrato de trabajo fundado en justa causa, tendrá derecho a las indemnizaciones previstas en los arts. 232, 233 y 245.

Es posible destacar que, tanto el trabajador como sus representantes legales pueden iniciar una acción de daños y perjuicios al empleador y a la empresa, fundándose en los arts. 75 de la L.C.T., 30 de la Ley de Riesgos de Trabajo, y las normas complementarias en el Código Civil, como ser los arts. 1072, 1074 y 1109, solicitando una indemnización para todo trabajador que haya sufrido un acoso laboral en el trabajo.

Cuando suceden este tipo de conductas u otras que podrían encuadrarse en la consideración de acoso dentro del trabajo, es importante permanecer atento y hacerlo notar cuanto antes que se está sufriendo. En esas situaciones se deberá solicitar la ayuda adecuada para cada caso.

Referencias: (1) Oficina de Asesoramiento sobre Violencia Laboral. (2018). Consecuencias para la salud y la vida social y familiar [Ebook]. Disponible en: https://www.argentina.gob.ar/sites/default/files/estadisticas_consecuencias.pdf

Soria, R. (2018). Violencia laboral. “Mobbing” El acoso moral y psicológico en el ámbito laboral. Revista Argentina De Investigación En Negocios, 1(1), 43-48. Recuperado de http://ppct.caicyt.gov.ar/index.php/rain/article/download/v1n1a06/6083

Violencia laboral, derechos y trabajo decente. (2018). Recuperado de https://www.argentina.gob.ar/oavl/derechos

EJP Panizo, P. (2018). Legal - Legal.com.ar. Recuperado de https://www.legal.com.ar/


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