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Mayo-Junio 2018 - Año XXVII
Construcción

Distintas opciones en cielorrasos

El cielorraso constituye el revestimiento superior de las habitaciones y tiene por objeto ocultar la parte rústica del techo o entrepiso visible, regularizando la forma de los ambientes. Los hay de diferentes materiales, modelos, colores y calidades. A continuación un detalle de cada una de estas opciones.

El cielorraso es un elemento muy utilizado en la construcción y refacción de viviendas y locales. Por ello es necesario conocer acerca de los distintos tipos que existen en el mercado, lo cual permitirá optar por el que mejor se adecue a cada caso. Su uso nos permite obtener nuevas decoraciones de interior, combinando, además, excelentes características de aislación acústica y térmica con distintos grados de resistencia al fuego.

En una primera clasificación de los cielorrasos podemos dividirlos en suspendidos y los independientes o armados. En cuanto a la economía, se prefieren los cielorrasos suspendidos antes que los armados, ya que ahorran material y mano de obra. En ambos casos su armadura puede ser metálica o de madera, las cuales son posibles de ejecutarse debajo de cualquier tipo de techo (chapas, losas, tejas, etc.).

Estos cielorrasos se componen básicamente en tres partes:

  1. La estructura: la cual puede ser de madera o metal, existiendo en los dos casos una gran variedad de variantes constructivas. En las estructuras de madera hay que tener en cuenta las deformaciones que la misma experimenta ante la presencia de humedad, lo que también la hace proclive a pudrirse con el paso del tiempo. Por su parte, las estructuras metálicas no presentan problemas de deformación, aunque si de corrosión, lo que se soluciona con la debida protección.
  2. El cerramiento o terminación superficial: las que pueden ser aplacadas o continuas, con una gran cantidad de variantes.
  3. Dispositivos auxiliares: los cuales complementan funcionalmente a los anteriores y cuya presencia no es imprescindible, pudiendo no estar presentes. Se trata de aislaciones, desagües de condensación, barreras de vapor, bandejas para instalaciones, soportes para tuberías, etc.

Cielorraso suspendido

La terminación de estos cielorrasos podrá ser aplacada o rígida-monolítica-continua, dependiendo del tipo de techo o estructura a la que estén vinculadas.

En caso de que la estructura principal de la cual esté colgando el cielorraso sea rígida (techo de losa), el mismo podrá tener como terminación a un revestimiento duro-rígido-monolítico, constituyendo así un “cielorraso armado a la cal”.

Si, en cambio, la estructura de la cual pende el armazón del cielorraso es flexible o elástica (cabriadas, etc.), el mismo deberá estar compuesto superficialmente por elementos yuxtapuestos como ser placas o paneles (sin importar su material) que puedan acompañar los movimientos de la estructura sin quebrarse.

Entre las opciones más utilizadas de cielorrasos podemos encontrar:

Placas de roca yeso: Este es uno de los más clásicos. Entre las ventajas que ofrece encontramos su liviandad y practicidad. La colocación de este tipo de cielorraso es realmente muy sencilla y rápida, razón por lo que también se puede quitar y volver a poner las placas para realizar, si es necesario, trabajos de reparación. Por otra parte, dentro de la placa de yeso existe la modalidad de junta tomada, en la que las placas se unen en una sola pieza. Estas son una buena alternativa para colocar artefactos de iluminación, aunque en ese caso perdería la capacidad de ser desmontable.

Ventajas

  • Racionalidad constructiva con eliminación de mezclas húmedas.
  • Resistencia al fuego.
  • Programabilidad de la aislación térmica y acústica.
  • Reducción de plazo de obra.
  • Facilidad en el pasaje de instalaciones.
  • Excelente calidad de terminación.

Fibra de vidrio: Cuando lo que se busca es aislación térmica y acústica, estas son las placas indicadas. Utilizables en teatros, cines, estudios de radio, salas de ensayo, etc., es de muy fácil armado y resistente al fuego.

PVC: tiene características técnicas parecidas a los de fibra de vidrio, en lo concerniente a la aislación termoacústica y la incombustibilidad (resistente al fuego). Sin embargo, estas características son superiores a su estética, razón por lo cual son recomendables para utilizar en aleros, espacios semi cubiertos, como galerías o recovas, y en estaciones de servicio.

Ventajas

  • 100 % resistente a la humedad.
  • Inmune a la corrosión.
  • No se mancha.
  • No se deteriora, vida útil ilimitada.
  • No necesita mantenimiento ni pintura.
  • Material liviano, de fácil colocación, no exige mano de obra especializada.
  • No propaga el fuego, llama
    autoextinguible.
  • Accesorios para desniveles
    o techos inclinados.
  • Permite la instalación de todo tipo de iluminación incluso empotrada.
  • Totalmente lavable.

Aluminio: Los cielorrasos de aluminio cuentan con diferentes ventajas. Entre ellas encontramos que no tienen estática, razón por la que no se adhiere suciedad a su superficie; son impermeables y resistentes a la luz del sol y a la lluvia, si se pintan con pintura de tipo epoxídica; y no envejecen ni se amarillean como el PVC. Como contrapartida, el aluminio no garantiza un fácil desmontaje y accesibilidad. En caso de tener que hacer una reparación, se deben romper algunos paneles, aunque luego se los puede reemplazar.

Madera: vienen en una variedad de patrones y técnicas de instalación, creando diferentes efectos de textura. Mientras que algunos son lineales, otros son cúbicos o acanalados. Una ventaja del cielorraso de madera es la capacidad de insertar elementos en el sistema de red, tales como iluminación y altavoces. Se debe tener en cuenta la seguridad cuando el aparato está suspendido.

La elección de uno u otro está directamente relacionada con el tipo de recinto en que va a ser aplicado. La gama es amplia y el mercado ofrece en estos momentos gran cantidad de opciones para elegir.


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