El sitio de la construcción del sur argentino

Junio 2017 - Año XXVII
Noticias y Novedades

Treepedia, los árboles y las ciudades del mundo

Los beneficios de tener áreas verdes en las ciudades son numerosos, tanto para sus habitantes como para el medio ambiente. Es posible mencionar su capacidad para controlar la temperatura ambiental, mitigar la contaminación acústica y atmosférica, reducir los niveles de ansiedad y estrés, e incluso disminuir la delincuencia.

La importancia de las áreas verdes cada vez se está extendiendo más en ciudades de todo el mundo, pero aún es necesario aumentar su alcance. Por ésto, un equipo de investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), en colaboración con el Foro Económico Mundial, desarrolló el proyecto Treepedia, que permite a ciudadanos, investigadores, planificadores y a cualquier interesado conocer la cantidad de árboles y la vegetación que hay en ciudades del mundo.

Inicialmente la plataforma tenía 10 ciudades, ahora cuenta con 17: Ams-terdam, Boston, Frankfurt, Ginebra, Londres, Los Ángeles, Miami, Nueva York, París, Sacramento, Seattle, Singapur, Sidney, Tel Aviv, Toronto, Turín y Vancouver. Los niveles de verde de cada una se obtuvieron usando imágenes de Google Street View y métricas, como la densidad de población que sirvieron para crear el Índice Verde. Éste muestra los resultados de cada urbe y refleja cuáles son las ciudades con más áreas verdes: Singapur (29,3%), Sidney (25,9%), Vancouver (25,9%), Sacramento (23,6%), Frankfurt (21,5%), Ginebra (21,4%), Amsterdam (20,6%), Seattle (20,0%), Toronto (19,5%), Miami (19,4%), Boston (18,2%), Tel Aviv (17,5%), Turín (16,2%), Los Ángeles (15,2%) , Nueva York (13,5%), Londres (12,7%), París (8,8%).

El verde que representa a los árboles y la vegetación no solo varía por su distribución, sino también por su concentración, acorde a la cantidad dentro de un mismo lugar.

Acerca de este índice, el Director del Senseable City Lab del MIT, Carlo Ratti, dijo que “lo desarrollan para comparar ciudades y alentar a las comunidades a tomar acción en el cuidado y la promoción de las áreas verdes”.

Los Estudiantes con la mejor vista.

Esta residencia universitaria se ha construido en el centro del Campus La Salle, en Barcelona. Está ubicada entre dos largos edificios: el aulario –que presenta una fachada de células fotovoltaicas– y el de la Administración y Parque Empresarial. Desde la fachada Sureste se disfruta de vistas extraordinarias de la ciudad, del mar y de la montaña de Montjuïc.

Se trataba de un edificio compacto, con una geometría muy precisa: 32 x 32 metros en planta y 24 m de altura, exactamente ¾ de un cubo.

El disponer de una fachada con excelentes vistas sugirió dar preferencia a la comunicación entre los estudiantes –mediante la creación de un lugar de encuentro– en lugar de presentar una fachada convencional con las ventanas de las habitaciones. Así, unas amplias galerías –cuyas dimensiones permitieron ubicar áreas de estar– posibilitan no sólo la circulación para acceder a las habitaciones sino que invitan al diálogo entre los residentes.

El benigno clima de Barcelona permitió diseñar galerías abiertas, sin vidrieras, solo tamizadas por una chapa metálica plegada y microperforada que protege del sol y la lluvia. La chapa conforma el cubo, pues se presenta de día como una extensa superficie opaca; sin embargo, al ser microperforada permite las vistas desde el interior de las galerías y desaparece de noche al iluminar artificialmente cada una de ellas, que se manifiestan como extensos miradores.

Con la luz del sol, el edificio de la residencia es un cuerpo geométrico compacto, blanco y opaco. De noche se evidencian los elementos horizontales que constituyen los forjados y los muros de fondo coloreados.

La residencia contiene 228 habitaciones individuales y 12 dobles. La superficie interior libre es de 17 metros cuadrados y dispone de cocina y baño. En la planta baja se encuentran los servicios de restauración y cocinas, así como una gran sala de estar y de estudio, el gimnasio y la lavandería.

La silla que crece como hongos

Originalmente creado para una iniciativa de arte público a gran escala, el diseño original de esta silla no era ni mueble ni escultura, sino algo intermedio. La versión actualizada utiliza diferentes materiales y técnicas de fabricación que redefinen la correlación entre su tamaño, el formato y la adaptabilidad.

Influenciado por las formas lisas y contorneadas de los hongos, los arquitectos MAD, autores del diseño, han concebido la silla como un grupo que se puede agregar de manera ilimitada. En otras palabras, el 'mogu', tal su nombre, se puede agrupar en zonas sociales y esparcirse a través de espacios públicos como los casquillos de hongo, apoyando las necesidades de los usuarios. Esto crea lecturas alternativas de su forma y una subdivisión de espacios. Formada por una topografía suave pero ambigua, ofrece una interpretación liberal del uso.

La forma parece crecer naturalmente de la tierra, adaptándose a diversas configuraciones espaciales. Su superficie forma un paisaje orgánico que permite a las personas responder con sus cuerpos y fomentar una variedad de interacciones sociales.

Los curiosos rascacielos de eVolo 2017

La revista eVolo ha anunciado los ganadores de su Concurso de Rascacielos 2017, práctica que viene desarrollando hace años. El jurado seleccionó 3 ganadores y otorgó 22 menciones honoríficas, sobre 444 proyectos recibidos.

El premio anual, establecido en 2006, reconoce ideas visionarias para proyectos que, a través de la exposición de tecnología, materiales, programas, estética y organizaciones espaciales desafían la arquitectura vertical y su relación con los entornos.

El primer premio fue concedido a Pawel Lipinski y Mateusz Frankowski, de Polonia, por el “proyecto v”, un rascacielos modular y escalable, concebido como un centro educativo y mercado para comunidades agrícolas en el África subsahariana. La propuesta busca aumentar las oportunidades de cultivo y reducir el hambre.

Fábricas verticales en Megaciudades, diseñadas por Tianshu Liu y Linshen Xie de los Estados Unidos, recibió el segundo premio. La propuesta requiere una serie de capas arquitectónicas alternas: fábricas y áreas recreativas apiladas para crear una estructura vertical. Cada capa se alimentaría de los residuos y recursos de estas fábricas.

El tercer premio fue para Javier López-Menchero Ortiz de Salazar, de España, con Espiral 3500. El proyecto introduce calles y la complejidad del plano horizontal en una estructura en espiral.

Las 22 menciones honoríficas incluyen rascacielos dentro de secuoyas gigantes, pueblos incrustados y colgando de montañas, ciudades automatizadas, rascacielos de iceberg que invierten el calentamiento global y estructuras de cosecha de viento, entre otros.

Una fachada a puro Emoticon

En el centro de la ciudad de Vathorst, en Holanda, un nuevo desarrollo suburbano se ha creado a lo largo de una escénica cinta existente, caracterizado por una animada mezcla de funciones. Junto con una biblioteca, un teatro y una escuela, tiendas y apartamentos forman una plaza alrededor de un roble de 150 años.

El proyecto consta de dos edificios relacionados en arquitectura, que difieren debido a sus condiciones específicas. Uno tiene una fachada alargada a lo largo de la plaza, el otro es visible desde lejos, atrayendo la vista con su reloj.

La arquitectura tiene una cuadrícula continua de pilares de ladrillo y vigas de hormigón blanco. Las intersecciones están decoradas, y en el caso del edificio con reloj las intersecciones constan de 22 emoticones, una particular propuesta de los autores para este tipo de gráfica global.

Attika Architekten, autor del proyecto, ha trabajado en Vathorst desde que diseñó su Plan Maestro, en 2004. La Fase 1 se completó en 2008. Actualmente se está construyendo la Fase 3.

Juegos múltiples

En Estambul, Turquía, una ciudad con pocos espacios verdes, studio DROR propuso algo radical: un parque lleno de intervenciones para fomentar la experiencia y el encuentro. Pensado como una “historia de amor entre las personas y la naturaleza”, el parque Parkorman creará una experiencia única entre visitantes y el bosque.

La solución fue preservar la vida existente y complementarlo con estructuras para jugar.

“Planteamos un parque que disuelva la ansiedad y el miedo que a menudo acompaña un ambiente no familiar, a través de una red de condiciones que contiene amor incondicional”, explican los arquitectos. “Nos imaginamos una experiencia muy profunda a través del más ligero toque; un esfuerzo que preserva el frondoso bosque y deja cada árbol en su lugar”.

El master plan se dividió en cinco zonas, cada una para provocar su propia emoción. En la entrada del parque, “The Plaza” introduce a los visitantes a la naturaleza y ofrece un espacio abierto para juntarse y socializar. En “The Loop” cuelgan hamacas y columpios sobre el suelo. Grandes piscinas de pelotas gigantes inspirados en la energía del mercado de especies turco conforman “The Pool” y en “The Chords” los aventureros tendrán la oportunidad de ascender a las copas de los árboles en unas pasarelas y rebotar en gigantes trampolines.

Para una experiencia más reflexiva, “The Grove” ofrece un escultórico laberinto que serpentea a través del paisaje. “The Fountain of Clarity” -un marco con forma de cubo desde el cual aparecen duchas- utiliza un sensor y pistones hidráulicos que se activan con el movimiento para sumergir a los visitantes en un espacio de agua. De todo para todos.

Una casa mariposa

Esta particular casa de líneas modernas está situada en un parque residencial en Heusden-Zolder, en Bélgica. De volúmenes claros y pocos materiales -una de las condiciones era una superficie máxima de 250 m2- en esta zona boscosa. Dado que el cliente es un coleccionista de mariposas, la planta se basa en la morfología de ese insecto. El cuerpo y las dos alas se traducen en una zona para cocinar y comer, una de relax o de estar y un área de oficina en el nivel del suelo. Las fachadas que se enfrentan a la calle son relativamente cerradas, en contraste con las que dan al jardín, que son acristaladas.

El primer piso, que alberga las áreas de dormir, está envuelto en acristalamiento reflectante para reflejar los árboles y las nubes. Detrás del cristal se utiliza una laca de color rojo oscuro que se revela dependiendo de la posición del sol. Este detalle tiene un efecto sorprendente y es una referencia a la corteza de los pinos de la zona.

El proyecto está basado en un tamaño de grilla de 1,20 m. Todas las baldosas de pared y suelo en piedra natural, así como toda la carpintería exterior, están alineadas con esa grilla.

En la línea de las obras de Mies van de Rohe, la propuesta marca la vigencia de un lenguaje que en algún momento se pensó como caduco.

Atlanta BeltLine: otra vez en la vía

Atlanta BeltLine es un nuevo parque urbano de más de 50 kilómetros, materializado sobre una antigua línea de trenes que conecta 45 barrios. El primer tramo se abrió en 2008 y desde entonces se han inaugurado nuevos sectores con espacios públicos, senderos peatonales, huertos y lugares para realizar intervenciones.

El proyecto es del planificador urbano Ryan Gravel, de Atlanta. A mediados de los ‘90 viajó a estudiar a París y cambió algunos hábitos, por lo que empezó a caminar más.

De regreso a su ciudad natal se dio cuenta que los barrios estaban desconectados para los peatones y así surgió esta idea que en 1999 fue presentada como tesis de Magister de Arquitectura y Planificación Urbana en el Instituto de Tecnología de Georgia y que ahora está cambiando la ciudad.

Su investigación ganó el apoyo ciudadano y logró que se arme la organización Amigos del BeltLine, iniciativa presentada a las autoridades.

El proyecto del parque urbano lineal busca conectar 45 barrios dispersos de Atlanta para que se puedan recorrer a pie o en bicicleta, 2.000 hectáreas de áreas verdes, 35 km de senderos peatonales y 53 km de senderos multiuso.

En 2008 se abrió el primer sendero y desde entonces cada año se han abierto nuevos tramos, previéndose que el parque esté listo en 2030.

La idea es que con los años se incorporen nuevos desarrollos de transporte y viviendas en el entorno para regenerar lo que por décadas estuvo abandonado. Por el momento ya hay sectores que se destinan a la instalación de obras de arte, actividades comunitarias y rutas de senderismo.

Un complejo depurado

La Estación Depuradora de Aguas Residuales de Villapérez, al noreste de la ciudad de Oviedo, en España, ocupa 21 hectáreas. Fue realizada a comienzos de los años ’90 y se compone de diversas edificaciones realizadas en bloques de hormigón visto y cubiertas a dos aguas de chapa metálica roja, con escasa atención por el entorno.

Ahora se ha decidido “dar una nueva cara” a las edificaciones, con una limitación de presupuesto tan fuerte que sólo es posible lograrlo pintando los edificios, sin variar sus volumetrías ni la disposición.

Por eso se aplicaron colores que se diluyan en el plomizo cielo del entorno. Empleados en caras contiguas de cada edificio, se pretende romper la anodina y gran volumetría de las edificaciones y relacionarlos entre sí. Esta gama de colores se complementa con una familia de colores más intensos, que permite identificar en cada edificio los elementos singulares de uso.

Todo ello se completa con una potente señalética que ayuda a identificar cada edificio desde las grandes distancias que los separan.

Por el aumento de la población, es preciso construir tres nuevas edificaciones que han de ser realizadas en prefabricado de hormigón y cuya posición y volumetría no pueden ser alteradas. De nuevo la tarea se centra en el tratamiento de las envolventes, proponiendo su tamaño y uso de diferentes tonalidades en la pigmentación de los prefabricados.

Los zócalos de chapa de acero que aglutinan los accesos se pintan en amarillo intenso relacionándose así con los edificios existentes. Una intervención simple, creativa y con buenos resultados.

Puertas giratorias: una vuelta cuidadosa

La puerta giratoria es una invención que permite resolver un hueco con una puerta que siempre está abierta y siempre está cerrada. Existen dos patentes de invención de esta propuesta, con ligeros matices entre ellas. La del alemán H. Bockhacker, quien en 1881 patenta la “puerta sin corrientes de aire”, y la americana, más conocida, de Theophilus Van Kannel, patentada en 1888 en Filadelfia como “Storm-Door Structure”.

Ambas persiguen los mismos objetivos: minimizar las fugas de aire en edificios climatizados, de forma que no se produzcan corrientes ni descensos de temperatura. Otra propiedad es que no permite la acumulación de personas en el paso, por lo que la entrada y salida se produce de manera ordenada, consiguiendo evitar actos vandálicos o irrupciones no deseadas (algunos periódicos de la época señalaban que estas puertas garantizaban la seguridad de bancos frente a atracos o asaltos). Además las personas pueden entrar y salir a la vez, sin entorpecerse.

Van Kannel señaló, además, que su invención era una solución al problema tener que abrir puertas por cortesía, especialmente a las mujeres, práctica a la que tenía fobia.

La giratoria se compone de tres o cuatro planos, contenidos dentro de un cilindro, que giran en torno a un eje central, por accionamiento manual o automático. La puerta de Van Kannel tenía tres hojas, la de Bockhacker cuatro. Comenzaron fabricándose en madera con herrajes de acero, pasando pronto a ser de acero o aluminio.

La primera puerta giratoria fue instalada en 1889 en el Franklin Institute de Filadelfia. Diez años después se instaló la primera de madera en el Rector’s, restaurante de Times Square, en Manhattan.

Azul, te pinto de azul

La Sala Studio Azzurro es una sala renacentista de los Museos Vaticanos, recientemente rebautizada en honor de la videoinstalación interactiva In Principio (e poi), de Studio Azzurro. Para llevar a cabo la obra, los artistas usaron losas de gran formato MaxFine, de gres porcelánico, de FMG Fabbrica Marmi e Graniti, que se convierten en parte de una obra de arte en uno de los lugares más simbólicos de la cultura mundial.

Con una instalación del arquitecto Roberto Pulitani, la obra In Principio (e poi) [En el principio (y después)] es una auténtica consagración, si se piensa que este trabajo, que busca evocar el toque divino de “la Creación de Adán” de Miguel Ángel, está a pocos pasos de la Capilla Sixtina y en una de las más importantes colecciones de arte del mundo.

In Principio (e poi) es una videoinstalación interactiva, realizada en 2013 en la 55ª Bienal Internacional de Arte de Venecia. Está formada por cuatro tablas que representan la creación, en una relectura y el estudio de numerosas fuentes iconográficas. “In principio” es la primera losa, colocada horizontalmente sobre el suelo, mientras que, en las paredes, las otras tres tablas, realizadas sobre losas cerámicas, representan los “e poi”. Los artistas decidieron usar cuatro losas de gres porcelánico, de color Dark Depth y formato 320 cm x 160 cm como pantallas para las proyecciones, que se convierten así en parte de una obra de arte. Un reconocimiento a las posibilidades expresivas y de empleo de estos materiales.

Una granja solar con 55.000 paneles

La empresa Tesla ha finalizado la construcción de una granja solar con 55.000 paneles, en la isla hawaiana de Kauai. EL proyecto le permitirá experimentar como depósito de energía a mediano plazo, para su comercialización. Junto a la granja se instalaron 272 Powerpacks, con una capacidad combinada de 52 megavatios-hora (MWh).

El proyecto es el más grande de su tipo instalado por Tesla desde que adquirió la compañía SolarCity Corp por 2.000 millones de dólares, en noviembre pasado. Que Hawái haya sido elegida como locación no es mera coincidencia, pues el estado cuenta con el costo de energía más caro de Estados Unidos y ha establecido 2045 como meta para eliminar todas las fuentes de energía no renovables.

Se estima que el proyecto reducirá el consumo de diésel y petróleo en 6,06 millones de litros al año. Como resultado, cerca del 44% del consumo energético de la isla provendrá de energías renovables. El sistema de Powerpacks será la primera operación de energía solar confiable las 24 horas del día.

El sistema es similar a un almacenaje energético de 396 baterías, instalado por la misma compañía en California en enero pasado. El CEO de Tesla, Elon Musk, ha planteado que todo Estados Unidos podría ser abastecido con 160 de estas plantas.

Benedetta Tagliabue y la primera piedra

En abril tuvo lugar en Barcelona la colocación de la primera piedra de la construcción de Kálida Sant Pau, un centro que formará parte de la red de Maggie, diseñado por la arquitecta Benedetta Tagliabue.

El proyecto ha tardado más de una década en llegar a Barcelona y pertenece a una red de centros muy extendida en el Reino Unido para atender a las personas con cáncer. Bajo un mismo techo, ofrecen apoyo práctico, emocional y social. El programa complementa el tratamiento médico convencional y es gratuito, en un espacio accesible y construido para que sea cálido y acogedor.

La relación de los centros Maggie con la arquitectura viene de lejos: diferentes arquitectos han desarrollado centros por el mundo. El estudio OMA para el Maggie-Gartnavel, en Manchester por Norman Foster, el de Frank Gehry en Hong Kong y en el Hospital St Bartholomew, por Steven Holl Architects.

El proyecto contempló la generación de áreas abiertas y otras más protegidas y privadas. En todas la luz solar tiene gran protagonismo. El énfasis está en crear un ambiente hogareño y doméstico, en contraste con el de los hospitales y clínicas.

La arquitecta, que apoyó a su esposo Enric Miralles (1955-2000) en el diagnóstico de un tumor cerebral, está bien posicionada para entender el valor curativo de los edificios bien diseñados.

Kálida, de apenas 400 m2 de superficie cubierta estará distribuido en dos plantas, con una amplia
zona ajardinada. La planta baja será un espacio abierto y flexible, concebido como una secuencia de jardines y patios. La zona de cocina será el corazón del edificio, habrá una biblioteca y una sala de usos múltiples.

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