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Junio 2017 - Año XXVII
Decoración y climatización

Chimeneas: Al calor del fuego

por Melisa Pietrantonio

Desde que el hombre fue sorprendido por las chispas de las piedras, reunirse en torno al fuego se ha convertido en un ritual. Hoy, esa religiosidad de la historia se mete en los hogares a través de las chimeneas, las cuales remontan a la vida campestre, donde éstas y las salamandras se utilizan para reunirse al calor del fuego, cocinar y decorar los ambientes.

Se conoce con el nombre de chimenea u hogar, a una abertura de ciertas dimensiones y conformación, generalmente rectangular, que se practica en el interior de una vivienda, destinada a recibir fuego mediante la combustión de madera u otro elemento. Se han establecido como elementos de calefacción y también, como objetos de decoración. Debido a que su practicidad para calefaccionar no es muy elevada (un hogar tradicional, a leña y hecho en obra, otorga al ambiente el 15% del calor que genera), son elegidas para sumarlas a una mejor calidad de vida. Sin embargo, hay quienes se han ocupado de aportar diferentes métodos para mejorar notablemente el rendimiento del hogar. Por ejemplo, mediante conductos que suelen utilizar artefactos eléctricos (forzadores), se distribuye el aire caliente por todos los ambientes de la casa.

Los materiales con los que se construye un hogar y se lo reviste, tienen que ver con el estilo de la casa, la decoración del ambiente y la intención de darle protagonismo. Además, el mismo puede tener diferentes presentaciones y, la forma en que se lo trabaje, dará el aspecto final: piedra, mármol, revoque, ladrillo, madera, cerámica y metal son las variantes más comunes hoy en día.

Por eso, al pensarlas es importante armonizar sus materiales con los del ambiente donde se encuentran. Es conveniente encargar su construcción a personal especializado, no sólo para lograr una calefacción adecuada sino también para no tener molestas emanaciones de humo en el interior. Para evitarlas, es fundamental que exista una perfecta relación entre el conducto de tiraje y el ancho, el alto y la profundidad de la boca del hogar.

Funcionamiento: Una chimenea funciona mediante la recopilación de aire del exterior al interior de la misma y la salida del gas y el humo hacia la atmósfera. Se utiliza para calentar de manera natural utilizando trozos de madera, lo cual ahorra en los costos de la utilización de electricidad o gas para la calefacción de la casa. La forma en que funciona una chimenea es un proceso complejo relacionado con la física. Sus elementos funcionales son:

Aire: Dentro de la chimenea el aire debe estar más caliente que el exterior, lo que permite que se levante y salga con mayor facilidad. Este proceso, también conocido como un sistema de presión negativa, no sucede si la casa en la que se encuentra la chimenea es demasiado hermética. Ésto pasa debido a que no entra aire suficiente en el ambiente para compensar el aire que sale por la chimenea. Como resultado, el aire de la misma tiende a volver a bajar a la parte posterior y fluir en la casa, creando así problemas de exceso de humo.

Cuando se utiliza una chimenea, también hay que evitar mantener las ventanas del hogar abiertas debido a que se crea una corriente de aire que compite con el funcionamiento del hogar. Como resultado, ésto produce que al aire de la chimenea fluya de nuevo en la casa para reemplazar el exceso de aire que sale de ésta a través de las ventanas.

Cañón: Es la parte que recubre el hogar y que esencialmente elimina los gases y el humo de la casa, lo que se obtiene de la operación no sólo de las chimeneas, sino también de las estufas de leña y de los hornos. Un cañón grande emite más humo que uno pequeño y debe ser de color claro. Por esta razón, uno cubierto con capas de hollín evita que la chimenea opere de manera eficiente. Las pertenecientes a los hornos y a las estufas de leña en general cuentan con una puerta de limpieza, a través de la cual uno puede deshacerse de los residuos y del hollín. La eliminación de este tizne es algo sencillo en una chimenea normal y consiste en el acceso al cañón a través de la abertura de la misma.

Parte superior: Otra parte de una chimenea, que juega un papel elemental en la función de la misma, es la corona o parte superior. Este tramo de mampostería permite que el agua de lluvia fluya lejos debido a su leve inclinación. Los conductos del cañón deben subir un mínimo de 2 pulgadas (5,08 cm) por encima de la corona de la chimenea. La misma normalmente está cubierta con una tapa de malla que evita que los residuos, tales como ramas y hojas, entren en ésta, produciendo así un riesgo de incendio. Además, la tapa evita que los animales y los pájaros hagan nidos en la chimenea y previene que las chispas alcancen el techo de tu casa.

Tipos de chimeneas

Chimenea de leña: Es el modelo más tradicional de chimenea y el preferido de las casas rurales. Funciona con carbón o leña y ofrece una buena distribución del calor por todos los ambientes del hogar. Para instalar este tipo de hogar es necesario contar con una licencia de obras, siendo esencial que tenga una salida de humo habilitada. Éstas son ecológicas y no contaminan.

Chimeneas con fuego cerrado: Esta alternativa es más segura que la anterior y posee un mejor rendimiento térmico. Suele tener una puerta de vidrio, a través de la cual se ve el fuego encendido, que impide la salida del calor. También incluye un regulador de llama para controlar la intensidad del fuego. Se debe tener en cuenta que mientras está encendido no se puede tocar la puerta de vidrio, dado que tiene una elevada temperatura. Si en la vivienda hay niños, quizás no sea la mejor opción de chimenea a colocar.

Calefactores de doble combustión: Están provistos de una entrada de aire secundario, que es precalentado a elevada temperatura. El aire caliente se mezcla con el humo que no es quemado totalmente en la primera combustión, quema los gases que se encuentra en ella, aprovechando todo la energía y reduce la contaminación ambiental. En este proceso se aprovecha el 95% de la energía que tiene la leña. Sólidos, herméticos, seguros y con la característica de funcionar con muy bajo consumo, son algunas de las múltiples cualidades que posee cada equipo de fuego cerrado.

Chimeneas eléctricas símil hogar: Son hogares eléctricos para montar en la pared, con efecto de fuego real a través de una llama LED con diferentes opciones de color. El efecto de la llama se puede utilizar independientemente de la emisión de calor. Se manejan a control remoto, incluyendo encendido, apagado, ajuste de calor y dimmer. Cuentan con un dispositivo de corte térmico de seguridad. Se recomienda el uso de este producto para ambientes cerrados, contribuyendo al ahorro de energía, ya que permite calefaccionar áreas que estén en uso con equipos individuales.

Materiales para su construcción

Antiguamente no existían muchos materiales para el acabado de una chimenea, recurriendose a los naturales. Con la llegada de los nuevos métodos y las nuevas materias primas surgieron diferentes revestimientos y formas con las que acabarlas o decorarlas. La actualidad mezcla tendencias tradicionales y modernas para adaptarlas al espacio que se dispone y conviven de forma práctica para crear ambientes agradables.

Quizá el material por excelencia utilizado para la construcción de chimeneas ha sido el ladrillo refractario, debido a su gran capacidad de soporte de altas temperaturas sin ablandarse ni descomponerse, su baja conductividad térmica y su costo no excesivamente alto. Otro material usado es la piedra, ya fuera de cantera en sus distintos acabados o mampostería. También piedras ornamentales normalmente talladas, como el mármol o el onix, aunque tienen un costo superior a las mencionadas anteriormente. También la madera se ha puesto en uso en los remates de las chimeneas, aunque suelen llevar algún otro material, de ser posible de poca conductividad, que lo separe del fuego para que no incida directamente sobre ella.

En la actualidad se han empezado a usar materiales más modernos, con los que antes era impensado el acabado de una chimenea. Uno de ellos es el acero, un elemento muy presente en las casas construidas recientemente, que se muestra de muchas maneras para conseguir efectos distintos: acero inoxidable (acabado mate, espejo, etc.), acero corten oxidado (el acero corten tiene una oxidación que actúa de capa protectora frente a la corrosión atmosférica evitando que el material pierda sus características mecánicas), acero pintado a lacado en diferentes colores utilizando pinturas de alta resistencia al calor, con efectos de otros metales como el latón, cobre, etc.

Otro material muy presente en los hogares actuales es el pladur, el cual consiste en dos planchas prefabricadas formadas por dos placas de yeso entre las que se intercala un relleno aislante, que suele ser de celulosa. Resultan de mucha utilidad si lo que se desea es realizar reformas sin necesitar de obras. Su ligereza y resistencia lo convierten en una solución perfecta para realizar librerías, estantes, chimeneas o muebles de pared de gran tamaño. El acabado final del pladur se camufla perfectamente con las paredes de la casa, y una vez pintado en el mismo tono se integra de tal manera en el ambiente que lo que produce es una sensación de amplitud. Otros materiales utilizados son: hormigón, piedra sintética (con muchas posibilidades de colores), vidrio, vinilos, mármoles y granitos, papeles.

En la actualidad existe variedad de materiales con los cuales diseñar y confeccionar una chimenea en función del aspecto que se le quiera dar a la misma, llegando a combinarse unos con otros sin que nada nos limite más que nuestra propia originalidad.


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