El sitio de la construcción del sur argentino

Noviembre/Diciembre 2015 - Año XXV
Espacios útiles

Bibliotecas multifunción

por Melisa Pietrantonio

La biblioteca ya no es sólo aquel lugar en donde archivamos y exhibimos los libros que tenemos en nuestro hogar. Más bien, se han convertido en espacios multifuncionales que albergan diferentes elementos utilizados en la vida moderna. A continuación un informe sobre cómo lograr diseñar un buen espacio de lectura.

Si la lectura ocupa un lugar importante en su vida, entonces resulta lógico que quiera un espacio adecuado para hallar la inspiración y profundizar los conocimientos con un hábitat más reflexivo e idóneo para este tipo de actividades. Pero la vorágine diaria hace que la biblioteca no sólo sea un sitio de lectura y reflexión, sino que debe combinar e integrar diversos elementos. Por esto sus usos son múltiples: estudio, relajación y decoración.

Las bibliotecas con diseño combinan belleza y funcionalidad, están pensadas para aprovechar el espacio, tener los libros ordenados e integrarse al resto de la casa. A la hora de pensar en el proyecto de este área, debe contemplarse el espacio que se dispone, la cantidad de libros que colocaremos y qué otra función querramos lograr.

Las tres características fundamentales de la biblioteca son: colección, organización y uso. Para mantener el orden es necesario conocer el tipo de biblioteca que se va a utilizar, en un formato que esté acorde a nuestras necesidades, con un presupuesto disponible e ingenio para crear.

Clases de bibliotecas

Modulares: son aquellas que se consiguen en cualquier casa de venta de muebles. Pueden ser de uno o varios módulos, especialmente diseñadas para acoplarse entre sí. Es fundamental definir previamente el lugar dónde vamos a colocarla, pues la medida del área nos indicará el tamaño del módulo. Y aunque la biblioteca es el alma de un escritorio o sala de estudios, no quiere decir que es exclusiva de esta área, pues aun teniendo una allí, podemos incluir otras tantas por el resto de la casa sin que ésto afecte el estilo.

Bajas: Ideales para recibidores y livings, pues son útiles como base de apoyo para aquellas cosas que traemos de la calle. En ambientes amplios, una biblioteca baja sirve muy bien para separar dos espacios; en ambientes reducidos, se pueden aprovechar como espacio adicional de guardado.

Empotradas: Sirven para llenar un espacio vacío o un hueco entre columnas y suelen ser muy rendidoras en espacios desperdiciados o en algunas áreas reducidas de la casa.

De estantes: Son muebles fijos empotrados o atornillados a la pared, que nos permiten diseñar sin problema una biblioteca a nuestra medida; excelentes para adaptar a cualquier espacio. Pueden ocupar todo el largo o alto de una pared, pequeñas superficies, muros o rincones de la casa, etc.

Individuales: Las más prácticas y fáciles de distribuir, pues se adaptan a diversos ambientes y espacios, sin relegar el aspecto estético ni funcional. Ideales para zonas de paso, habitaciones o livings.

Escalera: de forma escalonada, líneas simples y complementarias. Visualmente muy ordenada, generalmente estrechas y por lo tanto van muy bien en rincones y paredes pequeñas. Además de libros, se pueden disponer una enorme cantidad de objetos (papeles, cajas, adornos, etc.)

Cuando de presupuesto se habla, el material con el que construyamos o diagramemos nuestra biblioteca va a ser elemental. Una económica no tiene por qué no ser estética; por el contrario, es posible encontrar opciones originales que llamen la atención de todos con solo un par de materiales combinados.

La amplitud de la biblioteca es muy importante si se cuenta con un lugar espacioso. Optar por un diseño que resalte la profundidad y la cantidad a simple vista será elemental para mostrar de forma más clara nuestra colección de libros.

Una opción muy viable para confeccionar la biblioteca es hacerla de madera. Tiene la virtud de poder adaptarse a múltiples estilos con un toque de belleza natural. Los muebles de madera son muy sencillos de construir. Pueden, además, adecuarse al espacio disponible en el hogar si se hacen a medida y otorgan una calidez inigualable al ambiente.

Puede ser interesante, también, que la biblioteca tenga un diseño extravagante que combine a la perfección con los objetos abstractos y artísticos de la casa y le dé un toque personal a nuestro lugar de lectura.

Una biblioteca debe pensarse en función de su utilidad, sin por ello dejar de lado lo puramente estético. Debemos recordar que no necesariamente tiene que ser imponente, rebuscada o especial; bien puede ser despojada, estructural y de líneas simples.

Al pensar en una biblioteca de estantes se debe tener en cuenta tanto el ancho como el alto. Una buena distribución puede organizarse a lo largo de la pared, de extremo a extremo (ancho); otra opción es utilizar un ancho pequeño, llevando los estantes hacia el techo (alto).

Hay que tener presente que el material que mejor se adapta a todos los estilos es la madera. Los estantes soportan mejor el peso si están apoyados a una distancia no mayor de 80 cm.

Las puertas son un punto de alineación interesante para organizar repisas o bibliotecas: a un costado, entre dos puertas o por encima (esta última opción es ideal para habitaciones pequeñas).

Los diseños de bibliotecas son infinitos. Podemos llenar una pared vacía o un hueco entre columnas. Se puede disponer de un espacio debajo de la escalera para construir una, o bien rodear un hogar con estantes biblioteca o animarse a construir y diseñar variaciones propias.

Los materiales que elija para armar la biblioteca influirán decisivamente en cuanto a espacio, calidez, elegancia o informalidad. Las que tienen estantes de vidrio dan mayor amplitud. Las que tienen acabado de madera a la vista son más cálidas.

Si la biblioteca abarca toda la pared y llega hasta el cielo raso, conviene pintarla en colores claros, o dejar un lugar en el medio para ubicar un escritorio, evitando así que dé la sensación de “venirse encima”.

La iluminación es fundamental para destacar adornos o cuadros, o para ubicar el libro que desee encontrar.

A la hora de elegir una buena decoración para nuestra biblioteca, habrá que contemplar las necesidades principales que surgen y así ubicar recursos que encajen en esos huecos para que este lugar de lectura tenga todos los condimentos indispensables para el confort, el relax y la concentración.


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