El sitio de la construcción del sur argentino

Noviembre/Diciembre 2015 - Año XXV
Decoración

Cada mueble con su estilo

Cada período importante en el diseño de un mueble le otorga características propias que lo distinguen de los otros ciclos. La capacidad de reconocer estos estilos hace que la decoración de interiores resulte más interesante y adquiera un mayor sentido. Existen claves determinadas que ayudan al decorador aficionado a distinguir el origen o la época de un mueble de estilo.

Normalmente, cuando hablamos de “muebles de estilo”, estamos haciendo referencia a rótulos comerciales más que a históricos, pero esto tiene raíces ciertas y pueden establecerse algunas diferencias. Tanto el mueble como la decoración están profundamente ligados a la arquitectura puesto que, en sus orígenes, no fueron más que la extensión de la misma y por eso las denominaciones recuerdan a la mencionada disciplina.

Dos países dominan el mundo de los muebles: Francia, por el liderazgo que ejercieron las modas cortesanas, e Inglaterra, que desarrolló su artesanía para servir no sólo a la aristocracia sino también a la clase media, exportando piezas al resto de Europa.

Las corrientes francesas

El estilo Luis XV (1723-1750): Las maderas más utilizadas eran las de árboles frutales (especialmente las de peral) y el ébano. Sus decoraciones incluyen figuras de la naturaleza, flores, caracoles de mar, de gran amplitud. El detalle que lo diferencia es la forma de sus patas, en forma de base enrollada, ondeada imitando patas de animal, y los apoyabrazos curvos, cortos y tapizados. Las sillas son anchas y de patas bajas y sus respaldos de forma levemente trapezoidal y curva, marcando en la decoración el eje de simetría del respaldar. Son muy comunes las mesas o muebles con tapa de mármoles y patas doradas y muy trabajadas, sobre las que se apoyan relojes en dorado a péndulo, con motivos de ángeles, o naturales.

El estilo Luis XVI (1750-1789): Se caracteriza por sus líneas sencillas y geométricas, especialmente en los asientos. Recurre al uso de las cuatro patas iguales en estípite (columna invertida) y “anillo y bolita” en el pie, con variante de capuchón o dedal de bronce. Los apoyabrazos se unena las patas.

Las corrientes inglesas

El estilo Reina Ana (1702-1714): Para la caracterización de estos muebles basta con observar una silla donde prevalece la línea curva, pero sin alardes ni estridencias. La curvatura del respaldo se adapta en esta época a la forma del cuerpo humano, en tanto que el paño central de los sillones remeda la silueta del violín o de un jarrón.

Durante este lapso, los muebles que eran ejecutados en nogal fueron reemplazados por la caoba, debido a su vulnerabilidad frente a la polilla.

El estilo Chippendale (1718-1779): Los muebles de este estilo se caracterizan por su sobriedad en la combinación de líneas sinuosas con las partes rectas. Utilizaba la pata cabriolé con pies tallados (garra y bola achatada) y en el respaldo de las sillas “cintas entrelazadas”. En las últimas épocas dio preferencia a la pata recta, acanalada y adornada. En general, los asientos son más estrechos por su parte trasera.

Los diseños coloniales del siglo XVIII (1700-1800): Sillas de patas rectas en forma de estípite redondo o cuadrado, liso o acanalado con pies destacados. Generalmente no utilizan travesaños entre las patas. Los respaldos son en forma de escudo, de rueda o de corazón, utilizando como decoración las tres plumas de avestruz del príncipe de Gales, de madera, tapizados o esterillados.

Estilo Art Nouveau (1880-1909): Se basa en formas orgánicas, orientadas a evocar la naturaleza. En lugar de líneas afiladas y ángulos rectos, el estilo cuenta con arcos, curvas suaves y alargadas de aspecto líquido en bordes que fluyen juntos.

Hay una tendencia a la “no simetría” y a desarrollar prácticamente todo en forma curva. El arte busca ser integral, es decir, tiende a un máximo de formas contenidas en un mismo mueble. Respaldos de las sillas, puertas de armarios y piernas de mesas con adornos de características, tales como azulejos incrustados o tallas de primera necesidad de los pájaros, los insectos, las plumas de pavo real y los organismos de aguas profundas.

Estilo Art Decó (1920-1939): Este período, también denominado arte moderno, mostró su apogeo entre las dos guerras mundiales.

El Art Decó introdujo elegantes esquinas redondeadas, diseños aerodinámicos y un estilo futurista. Los asientos son con frecuencia ligeramente curvados hacia adentro, lo que sugiere intimidad y sensualidad.

Los muebles modulares aparecieron por primera vez con el diseño Art Decó. Las piezas separadas con aristas curvas que se acoplan se hicieron populares. El estilo era audaz e innovador, pero también acogedor y confortable, por lo que los muebles modulares y otras influencias art decó permanecen en el mercado hoy en día.

Los Diseños Modernos (1922-actualidad): El diseño moderno es el término que se aplica a un estilo de mueble que se ha ido desarrollando desde 1922, aproximadamente. Teniendo como nota característica la sencillez, el diseño moderno debe su origen a la arquitectura moderna.

Al principio, los diseñadores alemanes y escandinavos fueron a la vanguardia de este estilo. Más tarde, los italianos desarrollaron una versión más imaginativa del mismo. Aunque carentes, como es lógico, de perspectiva histórica, muchos diseños modernos han alcanzado ya la situación de clásicos.

Una de las características que comparten los muebles de salón modernos es la simplicidad de formas en cuanto a su diseño. Se puede apreciar en varios modelos que las líneas son rectas y los acabados lisos. La consigna “menos es más”, del arquitecto Mies Van Der Rohe es la que rige este estilo. En el mercado podemos encontrar a los siguientes diseñadores: Jacobsen, Mies Van Der Rohe, Bertoia, etc.

La modernidad ha sabido combinar estructuras de estilo con telas actuales, por lo que hoy encontramos en el mercado una mezcla interesante de diseños y modelos para decorar nuestros hogares.

Los muebles de estilo son muy importantes para definir la personalidad del ambiente en los que están colocados. Si conocemos sus características, podremos saber cuáles se adecuan más a nuestros gustos y necesidades. También el cuidado y la restauración de los mismos, colaboran con su conservación y hacen que estos muebles se conviertan en verdaderos tesoros de la historia.


Home | Costos | Blog | Ediciones Anteriores