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Febrero 2015 - Año XXV
Decoración

ReciclARTE con diseño

por Melisa Pietrantonio

La regla de “las tres R” es una propuesta sobre hábitos de consumo que busca concientizar sobre el uso responsable de residuos. Su significado es: Reducir, Reciclar y Reutilizar. Esta misma regla podemos aplicarla al diseño y crear nuevos objetos decorativos, en base a desechos o elementos que ya no se utilizan.

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Desde la década del ‘50, muchas compañías están tratando de convencer al público a través de estrategias de venta sobre la necesidad de comprar cosas nuevas y, sistemáticamente, tratan de inculcar que no importa lo que dure el producto ya que de todas formas pasará de moda, debiendo comprarse uno más moderno. Este fenómeno se debe a varios factores y se conoce como la transición del consumo al consumismo.

Debido a esta problemática, se inventó la regla de “las tres R” como una propuesta para fomentar hábitos de consumo más sustentables y así disminuir el impacto sobre el medio ambiente.

Reducir es la más importante, ya que tiene el efecto más directo y amplio en la reducción de los daños al medio ambiente.

Reutilizar significa alargar la vida de cada producto, desde cuando se compra hasta cuando se elimina. La mayoría de los bienes pueden tener más de una vida útil, sea reparándolos o utilizando la imaginación para darles otro uso.

Por último, Reciclar, que es la R más común y la menos utilizada. Se trata de rescatar lo posible de un material que parece ya no servir para nada (comúnmente llamado basura) y convertirlo en un producto nuevo.

Llevando esta regla al terreno del diseño, también podemos lograr aprovechar elementos que dejamos de lado porque pasan de moda o ya no tienen la utilidad que tenían. Sólo es necesario conocer algunas técnicas de reciclaje y reutilización para generar muebles u objetos nuevos de unos que ya parecían que ganaban espacio en la basura.

Los muebles viejos y objetos antiguos pueden utilizarse para reciclar y, al mismo tiempo, hacer bricolaje en la casa. Alcanza con tener un poco de imaginación, para darle una nueva cara a esos muebles que están arrinconados o esos objetos que estamos pensando en tirar.

A continuación seleccionamos algunas ideas de muebles reciclados con cajas y maderas, así como también otros objetos como vidrio, cristal, porcelana, libros e incluso papel y cartón:

  1. Velador confeccionado con casetes
  2. Especieros naturales hechos
  3. con frascos
  4. Sillones rústicos de pallets
  5. Silla con tapizado de tapitas plásticas
  6. Caja con papel trenzado
  7. Alfombra de corchos
  8. Mueble con cajones plásticos
  9. Lámpara realizada con botellas de vidrio
  10. Juego de living con barriles de madera
  11. Cama de cartón.

Dos R más: Renovar y Restaurar

Trabajar con muebles nos permite obtener diferentes soluciones. Si se necesita muebles nuevos y se quiere aprovechar los que ya se tienen o los que están olvidados, la renovación es la opción adecuada. Restaurar es devolverle al mueble su vida anterior, respetando en lo posible sus características originales. Restaurar es compatible con reutilizar, porque a menudo muchos de esos muebles añejos encuentran una finalidad diferente para las que fueron diseñados en un principio.

Existe una forma de recuperar muebles antiguos y de transformarlos en una opción interesante para nuestro hogar: el proceso de envejecimiento. Esta técnica permite otorgarle un toque rústico a nuestros ambientes, combinando la distinción y la elegancia del estilo que lo suele caracterizar al mueble antiguo. El gran problema que encontramos, a la hora de realizar esta reparación, es que este tipo de muebles no suelen estar en un estado óptimo de conservación y, muchas veces, los costos de recuperación suelen ser elevados.

Para concretar el envejecimiento del mueble es preciso aplicar barnices y tintas oscuras, teniendo siempre en cuenta el lugar en que irá colocado, para darle el color definitivo acorde al ambiente. Las tintas se aplican mediante una brocha plana, en dos manos, y esperando que se seque completamente la primera para aplicarle la segunda. Posteriormente se utiliza barniz crema mate (una mano), especialmente indicado por su gran viscosidad. Una vez seco el mueble deberá aplicarse una capa de betún para oscurecer la pieza. Mientras la capa se va secando, lo más indicado es fritarle un paño para evitar un acabado muy oscuro. Por último, ya completados los pasos anteriores, se deberá frotar el mueble con un paño con el fin de lograr un brillo máximo. Ésto permitirá renovar el mueble por completo, obteniendo un aspecto de “mueble de estilo antiguo”.

Otra técnica que puede utilizarse es la de Decapé, lo que significa decapar o lavar totalmente las capas de pintura o barniz mediante el uso de lijas, pistolas de calor o productos químicos como el gel decapante. Lo especial de esta técnica es que sólo se aplica en las zonas a las que quiere dársele ese aspecto “gastado” por el paso del tiempo.

Esta práctica suele utilizarse para lograr los siguientes efectos:

  • Para disimular pintura vieja y descascarada de un mueble o defectos de la madera, porque cuanto más lastimada esté la madera, en estos casos, mejor queda el trabajo.
  • Para darle una onda distinta a un simple mueble de pino.
  • Para resaltar tallas y molduras de un mueble pintado.

Para realizar este trabajo lo primero que hay que hacer es pasar una lija suave al mueble, retirar el polvillo y aplicar una mano de barniz para sellar la superficie. Luego, pasar una mano de látex del color elegido. Si lo que se busca es que se vea más madera que pintura, con una sola mano bastará, de lo contrario, habrá que aplicar dos. Una vez que la pintura esté seca al tacto, pasar una lija de grano más grande en aquellas zonas que sufren más desgaste tal como molduras y bordes. La forma correcta de pasar la lija es siempre en el mismo sentido, evitando la ralladura. Luego retirar el polvillo con una aspiradora o paño humedecido. Finalmente, aplicar una mano de barniz y, cuando seque, pasar cera para sellar y proteger la madera. Por último, esperar unas horas y lustrar con un paño que no deje pelusa.

El Decoupage es una de las técnicas más populares para renovar muebles. Consiste en pegar figuras de papel, tela u otro material, como trozos de maderas, con el fin de cambiarle el aspecto. Esta técnica puede realizarse sobre cualquier soporte y es muy sencilla y económica. Lo primero que debe hacerse es lijar el objeto o mueble a decorar y pintar con el color deseado de base. Luego, recortar el papel en piezas, de manera que encaje en la superficie donde se va a pegar. Aplicar la primera mano de cola blanca o cola de decoupage y, con cuidado y ayudándose con un pincel o brocha, comenzar a poner el papel encima de las zonas encoladas. A continuación se procede a cubrir el papel con una nueva capa de cola y, una vez seco, se termina con un barniz incoloro para fijar.

El Craquelado constituye una técnica de falso acabado que puede dar a un mueble de madera el aspecto de añejo en un abrir y cerrar de ojos. Se reproducen las finas grietas que se forman a menudo en la superficie de viejas pinturas al óleo, losas antiguas y muebles ajados por el tiempo. El acabado craquelado se ha convertido en un clásico dentro de los artículos de decoración. La palabra deriva del francés “craquelure”, y quiere decir simplemente agrietado. Es una técnica decorativa que encontramos con frecuencia en objetos como jarrones, marcos, encimeras de pequeñas mesas o pintura sobre muebles, candelabros, etc. Para llevar a cabo un craquelado, sólo es necesario contar con los materiales adecuados y respetar sus normas de utilización.

Este proceso se produce naturalmente por la contracción gradual y despareja de las distintas capas de pintura. Colocando una capa de pintura de base sintética (secado lento) y otra capa encima de pintura de base acuosa (secado rápido) obtendremos este efecto. La capa de pintura sintética seca lentamente generando tensiones superficiales durante un espacio de tiempo mayor; por ésto, la capa de pintura superior que es acrílica y secó rápidamente se resquebraja, siguiendo los movimientos de las tensiones de la pintura de base. La diferencia entre los tiempos de secado entre una capa de pintura o barniz superior y la superficie inferior es lo que provoca la aparición de las grietas. Esta pintura, al tener un secante rápido hace el cuarteo del craquelado. Lo mejor es usar colores que contrasten, para que se note bien el efecto buscado.

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