El sitio de la construcción del sur argentino

Septiembre 2014 - Año XXIII
Terminaciones

El auge de la tendencia escandinava

por Melisa Pietrantonio

Originario de Noruega, Suecia y Dinamarca, el Estilo Escandinavo es considerado uno de los más populares del mundo. Se caracteriza por su sencillez, funcionalidad y comodidad. La idea principal de este tipo de decoración es no llenar el espacio de piezas sin uso. A continuación un resumen de sus principales características y formas de ponerlo en práctica.

E

l estilo escandinavo o nórdico surge influenciado por el clima y la situación geográfica de la región de Escandinavia, por los colores de sus paisajes y por las tradiciones locales. Los largos inviernos y la falta de luz natural en los países nórdicos crearon la necesidad de buscar interiores claros y espaciosos, que aprovecharan al máximo la luz natural. Con elegancia, simpleza, funcionalidad y belleza inmaculada, el estilo escandinavo propone espacios ordenados, limpios y funcionales. Actualmente se combina mucho lo tradicional con perfiles modernos. Es un estilo ideal para quienes gustan de la decoración en color blanco, líneas rectas y que se vea y sienta natural.

Como primera definición, el estilo escandinavo es minimalista. En los muebles de este estilo no se van a ver muchas molduras, ni tiradores barrocos, ni diversidad de colores. Los colores básicos usados por sus seguidores son el blanco y la madera clara en varios tonos.

En el estilo escandinavo existe una concepción racional del espacio, buscando aprovechar todos los rincones sin que sobre ni un solo centímetro de superficie. Todo está aprovechado al máximo y como los muebles son minimalistas, las habitaciones no parecen mezcladas.

“El estilo escandinavo es un bol de madera lleno de leche”. Con esta metáfora, los especialistas grafican la principal característica del estilo: la combinación de los muebles de madera con los laqueados blancos, muchas veces dentro de la misma pieza decorativa. Más allá de esta definición, las claves de este tipo de decoración lo convierten en un clásico a la hora de embellecer los ambientes de una casa.

Los colores elegidos

En este estilo, la gama de colores predominantes son los neutros. Desde el crudo hasta el blanco más puro, el beige, tonos tierra, como así también diferentes tonalidades de madera natural son utilizados para los ambientes y muebles. Aunque el color predominante es el blanco, para darle a los espacios mayor luminosidad en pisos, paredes y muebles siempre se aconseja acompañarlo con elementos de colores fuertes, que logren resaltar el resto de la decoración. Para combinar, son populares los colores grises y beige. Para los que deseen un toque más oscuro, el marrón es una buena opción. Otra idea muy utilizada en este estilo son los detalles de colores vibrantes, como el naranja, verde manzana, azul mar o amarillo, siempre sobre un fondo totalmente blanco. Las notas de color de las habitaciones, con los muebles y paredes blancos, recae especialmente en el uso de textiles, aunque en cada ambiente se adecúa a su manera. El estilo escandinavo es perfecto para combinarlo con tonos fluor, pero también queda muy bonito con tonos “nude”.

Este estilo busca lograr espacios tranquilos, por lo que nunca nos encontraremos con “explosiones” de colores estridentes, recargamiento o excesos. Pero eso no significa que su interiorismo sea sobrio, aburrido y muy formal. Al contrario, el estilo escandinavo es desenfadado, con notas de color y estampados divertidos y frescos.

Elementos a considerar

La madera es el material más usado en este estilo, tanto en muebles como en los detalles más pequeños. Se suelen usar muebles en tonos oscuros para que contraste con los fondos claros de los ambientes. El cuero y las pieles son otros elementos que no pueden faltar. Su uso recae en sillones, sillas, mantas y alfombras. Las plantas, que agregan color y brindan un look natural, son otros de los componentes infaltables en estas decoraciones.

Los cuadros y portarretratos son elementos básicos en el estilo escandinavo, ya que aportan color a las paredes blancas. Se utilizan marcos de tamaño grande, combinándolos con varios más pequeños, arreglados en collage.

Al ser este estilo originario de países fríos, los textiles son una parte fundamental de la decoración. Invertir en cortinas, mantas, alfombras y otras piezas que le aporten comodidad al hogar es muy importante.

Alfombras de retazos de colores, suaves almohadas con estampados gráficos o florales, cortinas rayadas, cueros, figuras de madera o flores frescas son algunos de los accesorios decorativos que brindarán calidez y confort. 

Muebles funcionales

La decoración nórdica es en sí bastante minimalista. No necesita disponer de una gran cantidad de muebles, pero sí le otorga una función específica a cada uno de ellos. Es importante que no haya cosas en el hogar que no tengan uso o que no le aporten un significado a la decoración. Esto puede ser una ventaja, ya que se puede invertir en muebles y accesorios de mejor calidad.

Los muebles de estilo nórdico son bajos, simples y con líneas rectas. A pesar de que estos muebles pueden parecer demasiado simples, crean una decoración más actual. Los muebles son en general blancos también, salvo por uno u otro de color oscuro. Por ejemplo, es común ver mesas marrones con sillas blancas. Al usar esta combinación, el mueble color oscuro resalta y logra un papel central en la decoración.

El diseño escandinavo es, ante todo, funcional. Aprovecha todos los espacios de las habitaciones. No hay ángulo, esquina o rincón que quede sin un uso específico.

Buscando la luz

El estilo escandinavo nace en un lugar muy concreto, con una geografía y climatología específica que influye inevitablemente en el diseño. Con inviernos largos y oscuros, los interiores buscan siempre aprovechar al máximo la luz natural. De ahí que la paleta de colores sea pastel, con un claro predominio del blanco.

Con respecto a los materiales, la madera es fundamental, pero siempre claras como el abedul, el abeto y el pino. En general, el estilo escandinavo pone especial énfasis en la sostenibilidad y en los productos y la artesanía naturales. La luz juega un papel importante en la cultura escandinava, con una arquitectura que no escatima esfuerzos para captar los rayos solares. Sin embargo, hay que rendirse a la inevitable oscuridad. Más allá de la luz natural, el estilo escandinavo pretende crear ambientes cálidos con luz artificial, a través del uso de velas y lámparas, y el uso del papel en muchos modelos, que asegura una luz muy acogedora.

Claves del estilo escandinavo

  1. Uso del color blanco, como predominante en toda la casa, para aportar luz a los ambientes.
  2. Los pisos son de madera en tonos claros o blancos, siguiendo la línea de potenciar al máximo la luz con colores claros y aportando calidez a través de este material.
  3. Contrastes de color, para contrarrestar la gama cromática neutra. Dependiendo del estilo pueden ser desde tonos pastel hasta tonos fluor, reservados siempre a los elementos decorativos como cojines, cuadros o lámparas.
  4. Al igual que los “toques” de color, encontramos diseños y estampados geométricos en elementos decorativos como cojines, mantas o cuadros. 
  5. Búsqueda y aprovechamiento de la luz natural a través de grandes ventanales. La mayoría de las veces se evitan cortinas, dejando las ventanas “desnudas” para aprovechar al máximo la luz natural.
  6. Uso de materiales naturales, especialmente la madera, los textiles -lino o algodón- e incluso las pieles.
  7. Referencias a elementos de la naturaleza y animales, como cuernos, pieles en alfombras o cubriendo sillas y sofás, ramas o flores como decoración floral o como estampados suaves en las paredes.
  8. La funcionalidad del estilo hace que las líneas y diseño en decoración y muebles sean puras y sin florituras. Se evitan los espacios recargados y se busca un diseño bello y sencillo, tanto en muebles como en objetos decorativos.
  9. Se utilizan muebles de diseñadores icónicos.
  10. El estilo nórdico más purista ha dado lugar a distintas vertientes, mezclando el estilo escandinavo con toques industriales, masculinos, más actuales, etc., siempre conservando sus principios de sencillez y funcionalidad.

Por ello, si lo que se desea es transmitir en los ambientes amplitud, sensación de calidez y tranquilidad, este es el estilo perfecto. Funcional, confortable y alegre, el estilo escandinavo busca crear -tal y como dice su lema- “cosas bellas que hacen tu vida mejor”.

Home | Costos | Blog | Ediciones Anteriores