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Septiembre 2014 - Año XXIII
Decoración

Recibidores, amor a primera vista

El hall de entrada y recepción a un hogar es el espacio que muestra a quien nos visita un pantallazo de lo que encontrará dentro de nuestra casa: personalidad, comodidad y características de los moradores. Por eso es esencial tener sumo cuidado a la hora de decorar y acondicionar este sector.

C

ada ambiente de la casa es especial y único, y debe considerarse de esta manera cuando se piensa en cómo decorarlo, qué colores utilizar, qué muebles colocar y dónde ubicarlos. El recibidor o hall de entrada es la carta de presentación, es el espacio que más gente verá y es la manera inequívoca de mostrar nuestros gustos. Debido a ésto es que en su proyecto y decoración deberán dedicarse el tiempo y los recursos económicos que sean necesarios.

Existen varios tipos de recibidores, según su morfología:

  • Entrada cerrada: son espacios pequeños, de menos de 4 metros cuadrados, que incluso disponen de puertas para acceder a los ambientes aledaños.
  • Entradas semi-abiertas: son aquellas que están delimitadas por elementos ciegos, como muros, estanterías, etc. No tienen ninguna puerta que lo separe de los otros sitios.
  • Entradas pasillos: este tipo de entrada-recibidor se caracteriza por formar parte del propio pasillo o distribuidor de la casa. Tiene el mismo ancho (o unos centímetros más) y no existe ninguna diferencia entre el espacio de entrada y el espacio de distribución de la casa.
  • Entradas totalmente abiertas: son de grandes dimensiones, con carácter propio. No necesitan puertas ni muros divisorios, aunque a veces disponen de ellos para acceder a otras estancias. Son espacios tan grandes que deben ser tratados con los mismos criterios que el resto de las áreas de la vivienda. Suelen disponer de entradas de luz propias.

El color del hall de entrada

Debido a que la recepción es la introducción al resto de la decoración de la casa, los colores utilizados deben armonizarse con los de las habitaciones que se verán más tarde.

Para un espacio de paso, los colores vivos o pasteles se acomodan bien. Se puede optar por tonos pastel en las paredes -como el azul o el verde- con unos “toques” con tonos vivos, a través de ciertos objetos decorativos, como el rosa, el rojo o el amarillo. Estos colores aportan calor y dinamismo al interior de la casa.

Entre otros consejos para decorar el hall, está el de pintar el techo de blanco para dar la impresión de un espacio mayor. Por ésto, si el recibidor de su casa es más bien pequeño, conviene jugar con colores en tonos claros como el beige, el blanco o el gris. Estos colores reflejan mejor la luz y dan la impresión de un área mayor.

En cambio, si es espacioso y está bien iluminado, podemos utilizar una gama de colores más amplia, incluyendo tonos cálidos y oscuros, e incluso atrevernos a resaltar una pared en especial con otro tono dentro de la misma gama cromática, siguiendo un esquema armónico.

Los infaltables del recibidor

Los espejos son un elemento esencial, ya que aportan una gran solución para agrandar visualmente el espacio y brindar luminosidad al ambiente. Colocados estratégicamente, pueden ser de gran utilidad, aparte de embellecer los espacios del hogar. Con ellos se solucionan los problemas espaciales que se requiera visualmente. Si se utilizan los tips del Feng Shui con respecto a dónde deberían y no utilizarse los espejos, se estaría haciendo una fusión perfecta, de manera que nos beneficie al 100% para aprovechar al máximo las bondades que ellos ofrecen a nivel decorativo. En el mercado existe una extensa variedad de espejos en diversos tamaños, formas y con o sin marcos; ésto nos permite adaptarlos al tipo de decoración de nuestra preferencia. Los que se montan en marco tipo antiguo nos dan un carácter formal y pueden conjugarse con cualquier estilo clásico. En los ambientes modernos, están de moda los espejos enmarcados con madera en tonos oscuros y lisos, como también con chapas, o tiras metálicas. La tendencia actualmente es de no colgarlos, sino simplemente apoyarlos a la pared, por lo que se sugiere asegurarlo a ella, respetando el efecto inclinado solo de apoyo.

Contar con una cajonera o mueble de soporte ayudará a que la entrada al hogar sea de utilidad, ya que no solo ganaremos estilo en la decoración sino que conseguiremos un lugar para el guardado de elementos.

Un banco o banqueta en el hall hará un buen servicio decorativo y servirá para dejar la ropa que no entre en los percheros. Si se cuenta con espacio, se puede reemplazar esta silla por un sillón pequeño o puff, lo que dará un toque elegante y vistoso.

Los escritorios también son muebles que se acoplan bien con los halls. Los mismos deben ser útiles y cómodos, ya que si son extremadamente grandes no cumplirían con su función y estorbarían la entrada. Una silla del mismo estilo debe acompañar este mueble y lo ideal es que no tenga brazos, así se puede guardar debajo de la mesa.

Los percheros darán la bienvenida a nuestros huéspedes, ya que serán de suma utilidad a la hora de ubicar abrigos, carteras y accesorios. Éstos pueden ser de madera, hierro o algún material reutilizable. Los hay de pie o de pared y en distintos tamaños y modelos. Lo ideal es conseguir un perchero que se amolde al resto de la recepción y que cumpla su función sin entorpecer el paso; por ésto hay que ubicarlo estratégicamente, en rincones o laterales alejados al paso. Un perchero bien colgado agrega contenido a una pared vacía y reduce el desorden de los abrigos esparcidos por toda la casa. Al elegir la altura para colgarlo, se debe tener en cuenta quienes lo van a utilizar. Si será usado por los niños, se debe instalar lo suficientemente bajo como para que puedan acceder, pero a la vez lo suficientemente alto para que los abrigos no toquen el suelo. Se pueden montar en cualquier superficie, incluyendo ladrillos y yeso. Más allá de esta circunstancia, la altura promedio para colgar un perchero de pared es a 1,80 metros, ésto es, un poco más alto que el nivel de los ojos para la mayoría de la gente, lo que significa que en lugar de ver la parte superior del perchero, se verá el medio de los abrigos al pararse de frente. Es lo óptimo para encontrar el abrigo o el bolso rápidamente.

Las lámparas aportarán luminosidad y elegancia a estos ambientes. En el mercado se pueden conseguir de diversos materiales y formas. Dentro de las opciones podremos elegir entre las fijas o movibles, de pie o de pared. Al igual que el resto de los muebles, deberán pensarse en función del estilo decorativo que se tenga.

Los cuadros y las alfombras también son protagonistas en las entradas o recibidores. Una variedad de cuadros bien colocados pueden darle a nuestro hall una distinción única. Lo mismo sucede con las alfombras. Existen gran variedad de colores y texturas para colocar sobre nuestros pisos, sólo habrá que encontrar aquellos adecuados a las necesidades que necesitemos cubrir.

Plantas para decorar

En general, para una entrada o recepción se utilizan plantas resistentes, que puedan soportar las bajas condiciones de luz y los roces, y que tengan un porte elevado y no demasiado ancho, ya que muchas veces no se dispone del espacio suficiente. Hay que evitar plantas que dispongan de pinchos u hojas puntiagudas que puedan causar daños al paso.

Si no se cuenta con luz adecuada, hay que contemplar la necesidad de trasladarlas cada dos semanas a un lugar más iluminado por unos días para que logren “recuperarse” y aceptar las condiciones de baja luz. En todo caso, para cualquier condición de luz, hay que tener presente la posibilidad de llevarlas al exterior durante los meses de primavera para que “tomen fuerzas”, siempre y cuando dispongamos de un espacio al aire libre que no sea excesivamente luminoso (sol directo) y tenga los medios de ventilación adecuados.

Las macetas utilizadas deben estar en sintonía con el estilo decorativo y cumplir con las funciones principales de contención de la planta. Si colocamos macetas colgantes, hay que considerar la altura y evitar que quede al paso. Si están sobre el piso, hay que contemplar las características de la ubicación en cuanto a la luz solar y al aire y, sobre todo, a que el agua que pueda caer no estropée el piso.

El toque del Feng Shui

El recibidor marca la transición entre el estado de conciencia de “afuera de casa” y el de “adentro”. De un lugar de movimiento, tránsito y calle a un espacio privado, estable y personalizado. Dar la bienvenida a nuestro hogar debe contemplar los siguientes tips que nos brinda el Feng Shui:

  • La puerta debe abrirse a 180°, en un amplio gesto de bienvenida, sin obstáculos y sin ruido de bisagras.
  • Los percheros deben estar colocados a la derecha de la entrada. La tendencia natural de las personas diestras, e incluso de las que no lo son, es buscar un punto de apoyo sobre ese lado al entrar en un lugar.
  • Los mobiliarios no deben tener aristas rectas que apunten hacia la puerta. Los bordes deben ser redondeados.
  • Es importante entrar y salir de la casa en un estado óptimo, por esto es elemental buscar imágenes positivas que decoren ese espacio (paisajes, retratos de niños, etc.).
  • Nunca poner en la recepción imágenes de seres fallecidos, facturas impagas o a pagar y carpetas o elementos de trabajo.

Con apuestas arriesgadas, ideas innovadoras, combinadas con piezas clásicas y los toques personales de cada individuo que con encanto visten un lugar, es posible crear un recibidor que enamore e invite a entrar al hogar.

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