El sitio de la construcción del sur argentino

Mayo 2014 - Año XXIII
Noticias y Novedades

Intervención Urbana: Siempre Fiesta (Beti Jai)

El Instituto Goethe organiza, cada año, un concurso de ideas llamado “We traders”, premiando proyectos de espacios públicos que estimulen el uso colectivo en los centros urbanos. La última versión ganadora fue “Siempre Fiesta (Beti Jai)”, de Andrés Carretero y Carolina Klocker, la cual consiste en darle un nuevo uso a una calle de Madrid, ocupada por vegetación y escombros; calle ahora cerrada y llena de arena.

De acuerdo a los autores, la arquitectura se puede entender como un acto vital en el ordenamiento de un ambiente para que la gente se encuentre a gusto en él. Como los niños, los autores relacionan el jugar con el hacer y con el libre movimiento del cuerpo en el espacio.

Se eligió un lugar muy especial: la calle interior del Frontón Beti Jai (Siempre fiesta, en euskera), hoy un “espacio entre” al que no se puede acceder: extremadamente estrecho y largo, delimitado por una pared curva y otra recta. Una calle secreta ocupada por la vegetación y los escombros.

Se llevó a cabo una acción fácil, primitiva y radical: abrir, con la llegada del buen tiempo, esta arteria y llenarla de arena, una construcción no-objetual mediante su conversión en una atmósfera alegre y festiva. Se buscó generar así las condiciones para que los niños puedan jugar, de manera que el Beti Jai vuelva a ser, al menos estacionalmente, un espacio de juego.

Reapertura del centro acuático de Londres

Cumpliendo el requerimiento de flexibilidad para responder al uso de más de 17.500 espectadores durante los Juegos Olímpicos y paraolímpicos de Londres 2012, y terminado esos eventos el de tan sólo 2.500 para encuentros deportivos de menor envergadura, el centro acuático de Stratford, en Londres, construido por Zaha Hadid, ha reabierto sus puertas. De los dos cuerpos de graderío superpuestos –destinado a más de 15.000 espectadores, y que se manifestaba al exterior como dos alas simétricas en la cubierta– ha sido desmantelado y sustituido por muros acristalados. La cubierta se orienta según el eje principal que contiene tres piscinas –para entrenamiento, competición y buceo–, variando su inclinación y altura hasta transformarse, en su extremo noroeste, en un voladizo que cubre la entrada al edificio. De esta manera, se logró quebrar el triste destino de otros edificios que han sido diseñados para mega eventos pero que luego no logran adecuarse a un uso continuo por parte de la comunidad.

Estación TGB Porta Susa / Silvio D´Ascia

El diseño de la nueva estación de ferrocarril de alta velocidad Porta Susa, de Turín, de 30 mil metros cuadrados y una inversión de 65 millones de Euros, considera el espacio urbano como zona pública, donde el edificio se convierte en una galería de vidrio que actúa como un pasaje, el sitio de una nueva urbanidad.

El volumen principal mide 385 metros (el largo de un tren TGV) y 30 de ancho, variando en altura con respecto a la calle externa. La galería acristalada sirve como una interpretación moderna de las galerías urbanas y de los grandes salones de estaciones ferroviarias históricas. El edificio es un símbolo del movimiento y habla de la importancia de las infraestructuras de transporte inspiradas en la ciudad contemporánea.

La estación tiene una importancia estratégica ya que es la primera parada de la línea entre París y Roma, y es considerada un “puerto de entrada” para los trenes que vienen del norte de Europa. Los diferentes modos de transporte incorporados incluyen la alta velocidad y redes ferroviarias regionales, sistemas de metro, autobuses, tranvías, estacionamientos y dos rotondas de vehículos. El complejo forma parte de la iniciativa urbana a gran escala de Turín, la cual considera la zona de la estación como la segunda de las tres “espinas urbanas” para la mejora de la infraestructura. Como resultado, la obra fue concebida como una nueva zona comercial y residencial que propone dos torres, una de las cuales está en construcción, diseñada por Renzo Piano. El diseño de la segunda torre, de Silvio D’Ascia Arquitectura, se encuentra en la fase de elaboración del proyecto y su objetivo es incluir el espacio de oficinas, condominios, el hotel y los servicios públicos.

Las funciones de la estación están divididas en cinco plantas subterráneas, con la más baja que consta de plataformas de metro y la superior que proporciona el acceso a nivel de la calle. Las plataformas del tren se encuentran en el medio (nivel 3), y son atendidas por zonas comerciales y las salas de espera en el nivel intermedio. Los pisos más bajos permanecen a temperatura ambiente gracias a sus ubicaciones subterráneas, lo que ayuda pasivamente a ventilar las habitaciones mecánicas situadas en estos niveles, además de proporcionar aire más frío en las zonas de espera y vías interiores en los meses de verano.

Una propuesta notable se presenta en un dispositivo de sombreado brise-soleil, que incorpora células fotovoltaicas en la piel del edificio. Estas células generan energía eléctrica para la estructura y la red eléctrica de la ciudad y protegen a los usuarios de la luz solar directa. Las células tienen como objetivo producir 680.000 kWh al año.

Renovación urbana del área centro de San Isidro

La renovación de distintos centros urbanos sigue siendo hoy una preocupación de las ciudades que buscan generar sitios donde el peatón recupere su protagonismo y el automóvil sea menos agresivo.

Es el caso de San Isidro, donde se organizó un Concurso Nacional con el objetivo de revalorizar el área central, promoviendo su actividad comercial turística y resolviendo problemas crónicos, desde el ordenamiento urbano de cien manzanas hasta el diseño del equipamiento.

El equipo ganador, el Estudio Lacalle Martínez Vallerga, presentó una propuesta enfocada en la identidad, calidad ambiental, “prioridad peatón”, accesibilidad y sustentabilidad. Las principales calles comerciales se convertirán en peatonales o semipeatonales, devolviéndole el protagonismo al paseante. La propuesta busca resolver los déficit encontrados en áreas de mayor densidad, por caso la escasa presencia vegetal.

Para reforzar la identidad “verde” se proyectó la incorporación de vegetación en los frentes, la cual funcionará combinada a una normativa publicitaria, definiendo incentivos y premios para direccionar la iniciativa privada, evitando la invasión del espacio público.

Los canteros contienen pastos autóctonos típicos, reforzando la identidad. Estas islas vegetales contienen espacios de descanso con bancos o mesas de café.

Lo primero que se observó es que el centro de mayor densidad carece de plaza, por lo que se propone la creación de una plaza lineal, funcionando como distribuidor de las conexiones entre los medios de transporte, junto a los servicios comerciales y gastronómicos.

En los cruces de la peatonal se producen ensanchamientos de vereda, circunscribiendo al automotor a un carril único, flanqueado por bolardos. Allí terminan las bicisendas y se concentra el equipamiento para bicicletas, cestos y kioscos.

Casa MIL / A+D Proyectos

Emplazada en plena precordillera de los Andes, a minutos del centro de Santiago y bien conectada a la vida silvestre, el proyecto saca provecho y genera vistas a los bosques nativos de una quebrada natural de montaña.

El terreno contempla tres plataformas que modifican la pendiente natural hacia la quebrada. La ubicación de los espacios se resolvió de la siguiente manera: en la plataforma 1: acceso espacio público; en la 2: privada; y en la 3: quincho y piscina. Esta intervención permite obtener distintas instancias de uso con independencia, que se articulan con el paisajismo que logra unificar el espacio habitable.

La casa tiene su concepción en la optimización y el rendimiento de materiales comunes utilizados de manera racional. Posee un revestimiento metálico de aspecto industrial, que contrasta con la calidez de un espacio armónico en su interior, con revestimientos de madera y la contemplación del paisaje. Una estructura de acero con losas de hormigón se complementa con paneles bien aislados para el desarrollo del “lay out” interno. La piel exterior es un quadroline de Hunter Douglas que protege y da terminación a la envolvente. El conjunto retoma los preceptos de la arquitectura moderna, en un fuerte diálogo con un entorno al cual es imposible ser indiferente.

Sanatorio Finochietto / Estudio AFS

El nuevo Sanatorio Finochietto de Buenos Aires está en marcha, renovando una propuesta de avanzada en el campo de la Salud, la Tecnología y el respeto por el Medio Ambiente.

Su silueta edilicia, de diez pisos de altura, colaborará en la conformación de un paisaje urbano respetuoso de las orientaciones, a través del tratamiento de sus fachadas, con la adopción de sistemas de protección solar como aleros, parasoles y aventanamientos con doble vidriado hermético. Un objetivo primordial fue disminuir el impacto de un Centro de Salud ubicado en el área urbana, logrando, al mismo tiempo, una clara y segura funcionalidad.

La disposición del terreno permitió diferenciar los ingresos de público al edificio principal y al de consultorios externos, de los accesos de ambulancias, personal y proveedores por las calles laterales. Una doble trama circulatoria público–técnica recorre los 16.700 m2, garantizando la eficiencia en la atención.

Entre las novedades se destacan un sistema de control centralizado y automatizado para las instalaciones termomecánicas, la iluminación, el abastecimiento de energía, de bombeo y los ascensores.

Un sistema de aire acondicionado condensado por agua está mejorado mediante el uso de intercambio geotérmico, que aprovecha las bajas temperaturas del subsuelo para refrigerar mientras que uno de recuperación de energía colabora para reducir hasta un 80% las pérdidas producidas a través de las ventilaciones mecánicas.

También se hizo uso de cubiertas verdes para reducir el efecto de calor, ralentizar el efluente pluvial y optimizar la aislación térmica. Es así que se tiende a un edificio seguro, amigable con el usuario y responsable con el medio ambiente.

Aires Mateus gana concurso para la Universidad de Arquitectura de Tournai

Se conocieron los resultados del concurso para la nueva sede de la Universidad de Arquitectura de Tournai en Bélgica, ganado por el estudio portugués de Manuel y Francisco Aires Mateus.

Con una primera fase de trabajos estimada en 4 millones de Euros, la obra pretende traspasar a los estudiantes la importancia de conceptos como el intercambio y la distribución, centrándose en la creación de espacios públicos. Se buscó, asimismo, eliminar pasillos y salas para forzar a la gente a moverse dentro de las áreas interiores de trabajo y, yendo aún más lejos, hacer de la escuela un acceso entre dos ciudades.

“La estrategia del proyecto tiene que ver con la respuesta a esta idea de urbanidad”, explica Manuel Aires Mateus. En el complejo hay un antiguo hospital del siglo XVIII y dos naves industriales de principios del siglo XX. El proyecto prevé la demolición del edificio más pequeño y la rehabilitación de los más grandes.

El antiguo hospital recibirá los servicios administrativos y las dos naves industriales -estructuras metálicas y de grandes espacios- las aulas y bibliotecas. El edificio que se construirá funcionará como un amplio hall de entrada, un gran espacio de representación de la escuela, con auditorios y salas de exposición.

“Lo que hicimos fue unir todos los niveles garantizando las circulaciones verticales y horizontales, tanto dentro de la universidad y como entre las plazas”, explica Mateus. El edificio funciona así, “tanto como espacio interior como el eje del rediseño de toda la envolvente exterior.”

“Estamos interesados en la idea de la memoria y queremos trabajar la arquitectura no sólo como un medio, sino principalmente como espacio”, mencionan los autores. Ésta es otra de las lecciones de esta obra: aprovechar lo que ya existe, funcionalizar los edificios y rediseñar el espacio público.

Escuela de Música Berklee

William Rawn Associates ha desarrollado en Boston, Massachussetts, Estados Unidos, una nueva residencia multiuso para la Escuela de Música de Berklee que fortalece sus conexiones múltiples.

La fachada transparente revela la existencia del edificio, activando la vida urbana de la calle. El edificio cuenta con viviendas con capacidad para 400 personas, estudios de tecnología musical y espacios de reunión para los estudiantes, entre otros.

Una herida profunda en el paisaje

El sueco Jonas Dahlberg fue elegido para realizar el Memorial de las víctimas de la masacre de Utoya y Oslo, seleccionado por unanimidad entre 300 artistas internacionales de 45 países. El artista realizará tres obras que estarán interconectadas, en los lugares en los que Anders Behring Breivik desató el terror y sembró la muerte en julio de 2011. Dahlberg abrirá físicamente unos 100 metros cúbicos de roca y tierra en el cabo de Sørbråtan (Noruega), el mismo lugar en el que Breivik mató a 69 personas. Esa zanja, que medirá unos tres metros y medio de altura, abrirá una brecha en la tierra que representa la herida dejada en la sociedad noruega, y dejará dos paredes de piedra divididas por el agua del lago Tyrifjorden. Los nombres de las víctimas serán inscritos en una de las caras de la brecha. Por la otra, los visitantes podrán pasear pero nunca tocar los nombres, pues el agua de lago impedirá acercarse lo suficiente. “El vacío físico que creará, escribió el jurado, y la impotencia de tocar los nombres de las víctimas, evoca la sensación de pérdida repentina de la sociedad noruega, además de reavivar la memoria de los que perecieron.”

La piedra y la tierra sacadas de la Isla de Utoya serán llevadas a Oslo, para realizar un monumento a las ocho personas que perdieron la vida en la capital noruega dos horas antes de la masacre, después de que Breivik hiciera estallar bombas en edificios ministeriales.

Las obras de Dahlberg en Oslo serán un paseo y una especie de anfiteatro con árboles y plantas traídas de Sørbråtan. Un lugar en el que, según expresara el propio Dahlberg ”se nos recordará que la vida debe seguir adelante”.

Estas tres obras concentradas en un solo memorial llevará el nombre de Paisaje Herido, costará al gobierno de Oslo unos 2,7 millones de euros y se espera que dos de ellas -la brecha de Sørbråtan y el paseo de Oslo- estén terminadas en 2015, cuarto aniversario de los ataques.

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