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Marzo/Abril 2014 - Año XXIII
Construcción

Vidrios para vivir seguros

Para evitar accidentes y optimizar las medidas de seguridad es necesario conocer la clase de cristales a aplicar en cada zona de riesgo de la casa. Para ello resulta importante un correcto asesoramiento que permita elegir el vidrio correcto según la ubicación del mismo, teniendo en cuenta las características que tienen este tipo de materiales.


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oda superficie vidriada constituye un área de riesgo. Por su posición relativa en un edificio puede ser susceptible de recibir el impacto accidental de personas y/o elementos, llegando a producir roturas que impliquen un riesgo físico a las primeras. A los efectos de la legislación y normas sobre el particular, las áreas de riesgo se dividen en verticales e inclinadas. Se considera como vidrio vertical aquel cuyo ángulo de colocación es menor de 15° respecto de la vertical, e inclinado cuando el ángulo de colocación es mayor de 15°.

Las áreas vidriadas verticales consideradas de riesgo son:

  • Puertas y los paños vidriados adyacentes, que puedan confundirse con un acceso.
  • Áreas vidriadas con circulación a uno o ambos lados del vidrio.
  • Vidrios adyacentes a zonas resbaladizas.
  • Vidrios colocados a baja altura respecto del piso (0,80 m o menos).

Las principales áreas vidriadas inclinadas de riesgo son aquellas que están por encima de lugares de circulación o permanencia de personas, siendo sus principales aplicaciones en techos y cúpulas vidriadas, marquesinas que incluyen vidrio, fachadas inclinadas, etc. En todas las áreas vidriadas de riesgo debe emplearse cristal de seguridad y/o modificar dicha situación mediante otros recursos de diseño o barreras de protección.

Los accidentes más usuales se producen en viviendas y en todo tipo de construcciones, siendo más probable su ocurrencia cuando se trata de:

  • Viviendas habitadas por niños y adolescentes.
  • Centros comerciales y lugares de gran concentración de público.
  • Puntos de recepción y/o encuentros.
  • Salas de guardia de hospitales.
  • Jardines de infantes y escuelas.

¿Qué es un vidrio de seguridad?

Se nombra así a un cristal cuando se rompe en forma segura para las personas y evita accidentes mortales, a la vez que por su resistencia a la rotura protege de los peligros externos en lugares donde la seguridad de los bienes y de las personas corren un alto riesgo. Se deben utilizar en áreas de riesgo de impacto humano. La seguridad extraordinaria que proporcionan es la razón por la cual actualmente es un requerimiento legal para la construcción.

La norma IRAM 12559 clasifica a los vidrios según las clases A-B-C, adoptando los mismos criterios utilizados por las normas europeas, siendo la clase A la más resistente y la clase C la de menor resistencia. La clase de vidrio requerida para una aplicación está dada por un criterio normativo basado en la experiencia, la función del paño de vidrio y en su posición respecto a la trayectoria probable de una persona respecto de un paño de vidrio en posición vertical. La magnitud del impacto de una persona no es el mismo si se trata de un vidrio colocado al pie de una escalera que si se trata de una puerta vidriada en un pasillo. Las normas vigentes establecen, por ejemplo, que un tabique liviano vidriado se considera “zona de riesgo” hasta un metro de altura, lo que aumenta hasta un metro y medio en puertas vidriadas y sus adyacentes acristalados hasta 30 cm de los laterales de la abertura.


Existen tres tipos de cristales de seguridad:

Templado: según los expertos en construcción, estos tipos de vidrios son los más adecuados contra los accidentes, ya que no forman astillas filosas al romperse. Es fabricado mediante una técnica de calentado y enfriado rápido. Dado que este material se caracteriza principalmente por su resistencia (de 4 a 5 veces más fuerte que un vidrio común) es recomendable para frentes, puertas y para evitar vandalismos. Además, porque al quebrarse se rompe en pequeños vidrios no cortantes ni punzantes, se lo considera un cristal seguro para hogares donde hay niños y mascotas. Su ventaja en cuanto al vidrio laminado es que no pierde transparencia y con respecto al vidrio común es mucho más resistente al choque térmico. El vidrio templado es manufacturado a medida y una vez templado no se puede cortar ni agujerear. El tamaño máximo de vidrio templado obtenible en Argentina es del orden de 2400 x 3600 mm.

Armado: se fabrica introduciendo un alambre dentro del vidrio. A pesar de que se rompe como el vidrio común, generalmente el alambre tiende a mantener unidos los pedazos rotos. Sin embargo, no es adecuado para áreas donde existe un riesgo de impacto violento. Su mayor ventaja radica en que permite detener la propagación del fuego hasta una hora, motivo por el cual es empleado en puertas y ventanas contra incendios. Dado que el grado de seguridad es menor, debe ser utilizado en paños de menores dimensiones que el vidrio templado y laminado.

Laminado: proyectando grandes ventanales, estos tipos de cristales suelen ser los utilizados, ya que aportan las siguientes soluciones: brindan seguridad contra robos sin necesidad de rejas y protegen de desprendimientos por roturas. También ofrecen aislación acústicas y filtración de rayos solares UV. Este vidrio es fabricado a partir del vidrio común. El vidrio laminar o laminado consiste en la unión de varias láminas de vidrio mediante una película intermedia realizada con butiral de polivinilo (PVB), etil-vinil-acetato (EVA) y con resinas activadas por luz ultravioleta o simplemente por la mezcla de sus ingredientes. Para elaborarlo se utilizan dos láminas de cristal común, entre las que se intercala una lámina de plástico especial (generalmente PVB). El resultado es un cristal de alta resistencia, adaptable y de gran rendimiento, apto para una suma importante de soluciones arquitectónicas. El uso de este vidrio resulta ventajoso en caso de accidentes domésticos, porque no es necesario reemplazarlo con urgencia, ya que se mantiene fijo tras una rajadura. El vidrio laminado presenta varias ventajas:

  • Ayuda a mantener ilesas a las personas si se producen de roturas, pues en estos casos los fragmentos quedan adheridos a la capa de PVB, evitando lesiones.
  • Los vidrios laminados ofrecen protección contra daños de las radiaciones UV, impidiendo la decoloración de telas y mobiliario.
  • Actúan como una barrera acústica y térmica, debido a que la onda de sonido se debilita al atravesar el vidrio y las capas intercaladas de PVB. Se reducen así las necesidades de refrigeración de edificios comerciales, oficinas y viviendas.
  • Protegen contra peligros externos: a un intruso le toma 10 veces más tiempo atravesar un vidrio laminado en comparación con un vidrio templado estándar.

¿Qué vidrio laminado elegir?

El vidrio laminado con PVB de 0,38 milímetros de espesor sólo satisface las clases de vidrios de seguridad C y B. Para cubrir la clase A, debe emplearse vidrio laminado con PVB de 0,76 milímetros de espesor o mayor. De acuerdo a lo especificado en la norma IRAM mencionada al principio de esta nota, se considera que un vidrio laminado rompe en forma segura si, como consecuencia de un impacto, no se produce un agujero igual o menor a 75 milímetros de diámetro.

Los vidrios colocados en puertas son estadísticamente los más propensos a recibir el impacto de una persona. Más del 80% de los accidentes con vidrios se producen en situaciones donde las personas entran o salen de un ámbito a través de una puerta vidriada. Dentro de esta categoría también se incluyen los paños de vidrio adyacentes a un acceso, cuya puerta puede o no ser acristalada. En estos casos debe utilizarse la clase C o B de vidrios de seguridad.

En el caso de puertas ventanas es aplicable la norma anterior, aunque con el agravante de que, a menudo, el vidrio de este tipo de instalaciones no es percibida desde el interior y, además, porque frecuentemente son vidrios de mayores dimensiones. Por su posición relativa, los de baja altura son más susceptibles de ser golpeados por una persona, siendo las aplicaciones más frecuentes los vidrios de antepecho. Debe emplearse, también, la clase C o B en barandas de balcones y escaleras, considerándose como un caso particular de vidrio a baja altura que, en caso de rotura, por su ubicación o función, debe brindar un grado mayor de seguridad manteniendo la integridad del paño. Las aplicaciones más frecuentes son los vidrios bajo baranda de balcones, de circulaciones y de escaleras. Si la trayectoria libre de una persona es menor a 1500 milímetros, debe emplearse vidrio clase B y si es mayor clase A.

En techos y fachadas inclinadas debe emplearse exclusivamente vidrio clase A.

En la mayoría de los casos de accidentes que están involucrados los vidrios, es por descuidos y falta de prevención. Es importante destacar que todos los accidentes pueden evitarse si se usan los cristales de seguridad correctos.

El vidrio ofrece muchos beneficios que otros materiales no aportan, sólo es necesario conocer su utilidad, variedad y cuidados.

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