El sitio de la construcción del sur argentino

Agosto/Septiembre 2013 - Año XXIII
Ideas prácticas

Paredes revestidas: opciones y consejos

Al momento de elegir el revestimiento de pared más conveniente para nuestra casa, debemos decidir con visión general del conjunto, es decir, no centrarnos únicamente en el material en sí, sino conseguir que combine correctamente con los pisos, techos y muebles que lo rodean, de forma que se creé una unidad de espacio, buscando un equilibrio estético entre los diferentes paramentos.

P

or su presencia visual, las paredes adquieren un destacado protagonismo dentro de la decoración. A pesar de ello, pocas veces les damos el lugar que se merecen, dejándolas vestidas simplemente con una discreta mano de pintura. Sin embargo, existen una variedad de técnicas y materiales que se pueden aplicar en paredes, permitiéndonos incorporarlas con excelente resultado al conjunto de la decoración.

Pinturas: La pintura es un material económico, fácil de aplicar y con enormes posibilidades decorativas. Con pintura se puede renovar el aspecto y la decoración de un ambiente sin hacer grandes reformas y sin gastar mucho dinero. Las opciones van desde una pintura lisa (un color por habitación o en combinación de dos o más colores en distintas paredes) hasta las diversas técnicas de efectos decorativos (pátina, esponjeado, trapeado, etc.). La pintura lisa aporta un acabado limpio a la decoración, siempre que el color o los colores elegidos sean los correctos. Existen en el mercado una enorme cantidad de calidades y tipos de pinturas, además de una variedad infinita de colores a elección. Por eso es importante detenernos a repasar las claves para una buena elección. Los dos factores a tener en cuenta al momento de elegir la pintura son: el tipo y el color.

Empapelado: El empapelado reúne cualidades de diseño y prácticas. Es un material fácil de colocar, disimula las imperfecciones de la pared y aporta personalidad, diseño y calidez al ambiente. Conviven en el mercado una enorme variedad de papeles, estampados y texturas. Para una buena elección, conviene saber cuáles son las clases de papeles más usados y sus principales característica, por ejemplo: Vinílicos (están compuestos por una capa de vinilo -plástico- sobre una base de papel, que lo protegen de la humedad y facilita que se limpie con un trapo o esponja húmedos), Vinilizados (están compuestos por un papel de base recubierto con una capa especial de barniz que los hace lavables, aunque no tanto como el papel vinílico. Se los recomienda para habitaciones, escaleras y pasillos que no tengan excesivo tránsito), Texturados (los papeles texturados, además de las interesantes variantes de diseño, ofrecen un empapelado de calidad apto para tapar imperfecciones y con posibilidad de ser pintado. Estos papeles son de fácil limpieza), con Base Textil (están hechos a base de fibras textiles. Si bien es un material elegante y con gran aporte a la decoración, es difícil de limpiar y su colocación requiere un adhesivo especial), Autoadhesivos (vienen con pegamento incluido, ideales para principiantes, ya que la mayor complicación de colocar el papel es el pegamento) y Guardas (estas tiras de diseño permiten combinarse con el empapelado o utilizarse solas, sobre base de pintura. Son diseños que tienen vida propia, que pueden o no combinarse con el motivo general del papel. Muy útiles para generar diversos efectos o terminaciones, incluso se utilizan como unión de dos papeles en composé).

Paneles de madera: Son la solución perfecta para recuperar paredes deterioradas, cubrir imperfecciones, tapar humedades y mejorar el aislamiento acústico. Transmiten fortaleza, ligereza y flexibilidad, y recrean ambientes cálidos y elegantes, propiedades que la madera y similares transfieren por sí mismos. Se pueden encontrar de mayor o menor ancho y alto, y de tonalidades y acabados muy variados, perfectamente adaptables a cualquier línea decorativa.

Azulejos o cerámicos: Material tradicionalmente utilizado en cocinas y baños, debido a su gran resistencia y facilidad de limpieza. Por sí mismos, transmiten bastante frialdad, por lo que no debemos abusar en su uso o bien combinarlos correctamente con otros componentes o elementos que aumenten la sensación de calidez. Con el tiempo se han desarrollado diseños y técnicas de lo más novedosas, llegando a imitar ciertos materiales cuyo coste es más alto y de esta manera podemos utilizarlos. Permiten crear ambientes llenos de estilo y personalidad, invitando a ser utilizados en otras zonas como pueden ser dormitorios o salones. A la hora de elegirlos es conveniente tener en cuenta que el tamaño del azulejo debe guardar cierta relación con la dimensión de la estancia donde va a ser colocado, evitando los de mayor medida en espacios reducidos ya que visualmente disminuirá el tamaño, y los más pequeños en espacios amplios de forma que no canse la vista y cree sensación de agobio.

Mármol: Es un revestimiento ideal para crear espacios de ambientación clásica, aunque cada vez está más de moda en el diseño de espacios modernos y minimalistas, un material contemporáneo donde los haya, perfectamente adaptable a todo tipo de espacios. De gran belleza y elegancia, factores que le convierten en uno de los acabados más deseados y de difícil obtención por su valor y coste. Podemos encontrarlo con aspectos muy variados y distintas tonalidades que hacen cada pieza única e inimitable. Dentro de las piedras, podemos utilizar otras más accesibles, con acabados espectaculares, ideales para plasmar ambientes distinguidos y confortables que sólo este material puede otorgar a los espacios. Se pueden encontrar de diferentes formas, tamaños y colores, enriqueciendo con cualquiera de ellas la zona a decorar.

Metal: Muy utilizado en espacios modernos y vanguardistas, ya que su uso transmite ese tipo de sensaciones. Los acabados más destacados y comunes son el acero inoxidable cromado, sin cromar y el cromo níquel. Es un revestimiento que ofrece muchas ventajas como rigidez, ligereza, resistencia, de fácil limpieza e instalación. Reflejan perfectamente la estética industrial por lo que es normal encontrarnos con este tipo de revestimientos en espacios que reflejen esa estética como pueden ser los de estilo neoyorquino combinado con ladrillo, una composición perfecta en estos ambientes.

Vidrio: Sustituir una pared por cristal puede ser todo un acierto a la hora de dar mayor luminosidad a los espacios y conseguir la comunicación entre los mismos. Se trata de una opción perfecta en el caso de pisos que cuentan con escasa luz natural en las zonas interiores. Es un material que transmite frialdad, por lo que hay que colocarlo en zonas donde la presencia de otros materiales más calidez resten ese efecto, al mismo tiempo que debe combinarse con complementos y colores que potencien dicho efecto. Hoy en día es posible encontrar cristales de todos los colores, con diseños que le den un punto de exclusividad y modernidad como pueden ser grabados, con tratamientos especiales, o bien con la colocación de vinilos en los que representar frases, dibujos, estampados, etc. Todo aquello que se nos ocurra.

Hormigón: Esta propuesta va ganando terreno poco a poco y se trata de una base estructural más que un revestimiento en sí, pero su aspecto “desacabado” se está convirtiendo en tendencia en zonas de paso como pasillos, recibidores, distribuidores y cocinas, coordinado con madera resta frialdad y crea un espacio pensado para disfrutarlo.

El mercado ofrece cada día una opción distinta para decorar nuestras paredes, por eso es importante saber que nos conviene, no solo económicamente, sino en cuanto a su durabilidad, resistencia, limpieza y coordinación, junto con el resto de los elementos decorativos. La apariencia que queramos darle a nuestros ambientes va a determinar el tipo y técnica a utilizar en las paredes; con un poco de idea y originalidad lograremos un espacio acorde a nuestros gustos.

Home | Costos | Blog | Ediciones Anteriores