El sitio de la construcción del sur argentino

Agosto/Septiembre 2013 - Año XXIII
Decoración

La luz y el color: claves para espacios chicos

por Melisa Pietrantonio

Una buena iluminación y colores bien seleccionados permiten llevar a cabo diferentes actividades con eficiencia y comodidad. Ayudan, además, a delimitar los contornos de los ambientes, incluyendo la capacidad de generar amplitud y disipar toda sensación de encierro.

C

uando la vivienda es pequeña, se debe optimizar cada uno de los recursos disponibles para lograr amplitud y transformar los espacios reducidos. Un papel importante en esta tarea es la que desempeñan la luz y los colores. A continuación compartiremos algunos consejos sobre iluminación y color que pondrán a disposición del lector las opciones más acertadas para lograrlo.

Un toque de color

La combinación de colores entre paredes y mobiliario cobra especial importancia en espacios reducidos. Entre ambos no debería haber un contraste exagerado: lo único que conseguiríamos con eso sería acentuar la presencia de los muebles y potenciar la escasez de espacio. En principio, los colores suaves y fríos son íntimos amigos de los lugares chicos, ya que tienen el poder de iluminar y aportar sensación de amplitud. En un ambiente chico, por lo general, no se emplean colores oscuros o cálidos: su efecto sería precisamente el contrario. Anaranjados, azulados o pastel son los más recomendados para ampliar visualmente el espacio. Se deberá intentar, además, que los muebles coincidan con el colorido de la pared donde se encuentran, para lograr armonizar el espacio.

También se puede pintar una de las paredes con un color más intenso, como por ejemplo un verde o rojo. Además, a esta pared se le puede dar textura con alguna de las técnicas que han ganado popularidad, como el estucado o el craquelado.

El cielorraso debe acompañar al resto de la decoración, por eso es importante que se pinte con colores que se acoplen bien con el resto y alcancen la visual y objetivo buscado. Una opción tradicional es colorear el cielorraso de azul, principalmente en zonas que cuentan con climas cálidos, buscando así que el ambiente tenga una apariencia de frescura. Si optamos por pintar el cielorraso de este color, lo mejor es que las paredes tengan un color blanco, siempre que los elementos arquitectónicos marquen un contraste con dicha terminación. Para una correcta selección de la combinación de colores para el cielorraso y las paredes, es fundamental que antes se hayan tomado en cuenta las distintas maneras en que la luz se vea reflejada, tanto en las superficies verticales como horizontales, ya que dependiendo de éso se sabrá cómo es que la luz se verá refractada en la habitación, sin que afecte el colorido. En el caso de los dormitorios, es muy importante tener en cuenta que ni el techo ni el cielorraso pueden llevar colores que alteren la paz, ya que éste es un lugar destinado para el descanso. Por tal motivo, debemos elegir aquellos colores suaves y relajantes, como los pasteles, en especial si se trata de un dormitorio infantil.

Por último, si lo que se pretende es darle un acabado rústico, el trabajo será bastante sencillo. Sólo alcanza con colocar falsas vigas en el techo para que éste se vea más bajo y nos otorgue una sensación de calidez. Por otro lado, también se puede optar por ponerle madera al techo, para lo cual debemos tener cuidado de no revestir el interior del cielorraso.

Un manto de luz en el hogar

Existen técnicas y consejos para ampliar los espacios pequeños con luces. Lámparas de pie, luces decorativas de pared y lámparas de techo ayudan a darle un estilo cómodo al interior de la casa, buscando que las habitaciones logren la sensación de amplitud y modernidad. La selección de las lámparas complementa el diseño de los ambientes interiores y su amplitud. Por este motivo presentamos algunos consejos para la elección de la iluminación adecuada.

En el caso del dormitorio, para el espacio donde se ubique la cama es imprescindible reservar un artefacto que provea una iluminación suave, que invite al descanso y la relajación. Y tanto en la habitación como en el living, si el lugar no es muy grande, se puede prescindir de la luz general, sustituyéndola por varias ambientales. Para el caso de las luces puntuales, una opción práctica es usar lámparas de pinza directamente sobre los estantes.

La luz de trabajo debe estar a la altura de los ojos. Para este tipo de iluminación, las lámparas favoritas son las ajustables, ya que pueden dirigirse exactamente hacia el lugar donde se requiere la luz.

Siempre es importante atraer la luz del exterior para integrarla al interior. Si la habitación cuenta con mucha luz natural, puede aprovecharse ésto al máximo, evitando utilizar cortinas muy gruesas.  Los muebles que no tienen fondo, como por ejemplo las bibliotecas que dividen una habitación o las mesas de luz, hacen que la luz natural fluya sin ser bloqueada por ningún objeto.

Los espejos son ideales para crear una ilusión de espacio en una habitación. Reflejan la luz natural y la luz artificial, y crean una sensación de profundidad. Una idea para decorar el cuarto es colgar un espejo mirando hacia la ventana, para reflejar la luz solar.

Crear espacios de luces y sombras también ayudará a ver más amplio el ambiente. Dirigir los focos hacia paredes y el techo baña los muros de luz, dando también una ilusión de mayor amplitud. En cuanto a los cuadros, una iluminación bien pensada puede hacer que incluso un departamento chico pase a la categoría de los “medianos”.

La iluminación es fundamental para generar una sensación de espacio. Los colores oscuros o estridentes suelen producir entornos más opresivos, mientras que los colores claros ayudan a fomentar la sensación de amplitud y liviandad. Por eso, en la medida que sea posible, es importante aprovechar la luz natural y evitar a toda costa obstaculizarla. Si utilizamos divisores para la habitación, es preferible que sean traslúcidos o que no lleguen hasta el techo.

La utilización de luz artificial será dispuesta a partir de nuestras necesidades y gustos, y de distintas combinaciones y posibilidades. Nos ayuda a generar espacios más armoniosos y agradables a partir de sus diferentes aplicaciones, y de la cantidad y tipo de luz que reciba un ambiente.

Por medio de diferentes puntos de luz en una misma habitación podemos crear ambientes diferentes. En un salón, por ejemplo, puede haber tres ambientes diferentes con sólo modificar la potencia o color de la iluminación. Podemos crear un ambiente cálido y hogareño con una tenue luz en color, que resalte el tipo de muebles y tapicería -un lugar para descansar y relajarse-; al lado puede estar la zona de comer, con una luz mucho más potente y blanca y, por último, delimitar una zona para estudio o trabajo con una luz directa.

Conseguir espacios más iluminados y generar la sensación de amplitud puede ser más fácil si se siguen estos consejos de diseño. Contar con una casa más amplia y llena de luz no solo influye en la comodidad de la familia, también ayuda a mantener un mejor ánimo y multiplica las posibilidades decorativas.

Home | Costos | Blog | Ediciones Anteriores