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Julio 2013 - Año XXIII
Iluminación

Ideas iluminadas para el hogar

Independientemente del esfuerzo que se ponga en la decoración del hogar, si una habitación no está bien iluminada los resultados se ven disminuidos. Un buen sistema de iluminación puede aportar todo aquello que el arte de la decoración no logra: brillo, color, aumentar o poner relieve, e incluso acrecentar la eficiencia en el trabajo. A continuación un resumen de cómo lograrlo.

L

a mayoría de la población vive con menos de la iluminación adecuada y necesaria. Debido a que la misma tiene un gran efecto fisiológico y emocional en los seres humanos, la calidad de la luz es, también, una consideración fundamental a tener en cuenta. El excesivo contraste provoca fatiga visual, mientras que la uniformidad absoluta resulta monótona y aburrida. La clave del éxito está en el equilibrio.

Si bien cada tipo de habitación requiere de una iluminación diferente, la mayoría incluye una combinación de los tres tipos de iluminación: ambiente o general, para tareas o puntual y decorativa.

Iluminación de ambiente: designa la iluminación general de una habitación, iluminada en todo su volumen. Es la luz principal que permite ver y desplazarse por un cuarto sin molestia de zonas menos iluminadas o sombras. Cuando se planifica una iluminación general de este tipo, hay que evitar los contrastes muy marcados entre habitación y habitación, siendo lo mejor una luz pareja para todos los ambientes, principalmente en áreas de descanso y escalera.

La luz intensa provoca energía y vitalidad: la luz suave o difusa tiende a relajar y dar sueño. Un recurso excelente para manejar ésto es colocar un regulador de intensidad junto con la llave de encendido.

Esta iluminación puede ser creada por apliques, luces de techo o halógenas. Lo más eficaz es multiplicar y diversificar los puntos de luz, colocando varias lámparas en la habitación. De esta forma, conseguiremos una sensación mucho más confortable y economizaremos energía eléctrica, ya que no siempre necesitamos la misma intensidad de luz.

Iluminación puntual o de tarea: es la que se limita a un lugar concreto. Se trata de una luz suplementaria que va dirigida hacia un punto de la habitación y que deja a otros lugares de la misma en penumbras. Generalmente para este tipo de iluminación se suelen emplear lámparas de pie o sobremesa, en aquellas zonas destinadas a la lectura y la escritura; y lámparas suspendidas o de techo para la mesa del comedor, el área de maquillaje o afeitado, zonas lúdicas o de trabajo.

Iluminación decorativa: está más orientado a la creación de un efecto escénico o teatral que a la practicidad de iluminar una habitación. En este tipo de iluminación se pueden buscar colores o temáticas para lograr ese toque especial que queremos para nuestra habitación. Es, por lo tanto, una iluminación protagonista más que funcional. Para alcanzar estos efectos se usan lámparas cálidas distribuidas por los estantes o mesas de nuestra vivienda, y si queremos utilizar recursos más atrevidos, podemos recurrir a focos que proyecten formas en movimiento, utilizando la llamada iluminación cinética, como la que proporcionan las velas o los fuegos de las chimeneas. Es una luz que al estar en movimiento, crea la ilusión de estar viva.

Otro objetivo que persigue esta iluminación es la de resaltar un objeto o un detalle determinado, como por ejemplo, un cuadro, una planta, una escultura, etc. Es decir, darle protagonismo y vida propia al elemento en cuestión, para que sea el verdadero centro de atención.

Otra cuestión importante para tener en cuenta a la hora de elegir una buena iluminación en el hogar es considerar la luz natural con la que se cuenta y tratar de complementarla con luz artificial. Esta última cuenta con la ventaja de tener la capacidad de ser regulada en función de nuestras intensiones y necesidades.

La luz natural es la que proviene del sol y la cantidad de luminosidad que entra a una habitación va a depender del tamaño del espacio por donde ingrese al ambiente. Puede regularse mediante cortinas o equivalentes.

La utilización de fuentes de luz natural debe estar dirigida para lograr una visibilidad adecuada, tanto en su totalidad como en sectores que requieran una iluminación especial, además de procurar una correcta adaptación del tipo y calidad de luz al diseño estético, la pintura, los colores, texturas y superficies del hogar.

Obviamente, el uso de luz natural va a generar un menor consumo energético, lo que no sólo ayuda y colabora con el medio ambiente, sino que también va a favorecer la economía familiar. El primer truco para aumentar la percepción de luz natural es la elección de colores claros para paredes y techos, tales como el blanco, el amarillo, maíz y crema. Las telas y tapizados también tienen mucho que ver con el aprovechamiento de la luz solar. Las cortinas deben ser de telas livianas y claras, con rusticidad suficiente como para generar sombras y proteger el interior de la habitación. Por último, se debe tratar de no entorpecer el ambiente con muebles grandes ya que minimizan la libre circulación de la luz que el ambiente pueda recibir.

La luz artificial, en cambio, será dispuesta a partir de nuestros gustos y necesidades, junto con sus combinaciones y posibilidades.

A la hora de pensar en una buena iluminación habría que plantearse los siguientes interrogatorios: dónde, por qué y cuánta luz debe proyectarse. Es importante saber qué actividades se llevarán a cabo en el ambiente a decorar y cuánta gente la ocupará. Una buena iluminación está siempre dada por un balance entre tener la suficiente luz para hacer determinada tarea y la respuesta a su gusto con relación a la estética y la decoración.

¿Cuál es la lámpara que conviene?

El mercado actual, junto con la tecnología en auge, permite tener una variedad de lámparas con las que se pueden lograr distintas sensaciones. Cada una tiene características distintivas que las hacen particulares y las ubican en la casa de acuerdo a la necesidad de luz que se tenga y a la función que vaya a ocupar dentro de la habitación. Veamos las propiedades de cada una:

  • Lámparas incandescentes: son las que tuvieron amplia difusión en el alumbrado de interiores (casas, oficinas, negocios) debido a la facilidad de su instalación y a que funcionan en cualquier posición. A partir del 31 de mayo del 2011, el gobieno Argentino decretó, mediante la Ley 24.673, la prohibición de comercialización de las lámparas incandescentes, buscando contribuir al ahorro de energía y reducir las emisiones de dióxido de carbono (CO2) al medio ambiente. Las mencionamos por haber sido parte importante en la iluminación y por existir aún una gran cantidad en uso, a pesar de la recomendación de cambiarlas por lámparas de bajo consumo.

  • Lámparas fluorescentes: requieren de un equipo complementario para su funcionamiento. La vida útil de estas lámparas es del orden de las 7500 horas, dependiendo, fundamentalmente, de las veces que se prende y se apaga. A mayor número de ciclos de arranque, menor vida útil. Por lo tanto, no deben utilizarse para servicios intermitentes. Estas lámparas proporcionan una luz más dispersa que las fuentes “puntuales”. Esta cualidad las hace especialmente apropiadas para iluminar extensas áreas, como oficinas y edificios industriales.

  • Lámparas halógenas: proporcionan una fuente compacta de luz de alta producción. Al convertir la electricidad en luz aumenta su eficiencia y permite ofrecer más luz con menos energía y con un tamaño físico más chico. Tienen una vida útil de aproximadamente 4000 horas. Este tipo de lámparas se ofrecen en diversos diseños y tamaños, lo que las hace muy populares para la iluminación puntual y decorativa.

  • Lámparas LED: son las últimas en aparecer en el mercado y sus beneficios son varios. Principalmente son de fácil instalación, ahorran más del 80% de la energía que utilizan las otras lámparas, no emiten calor y no contienen elementos contaminantes. Su duración y fiabilidad son la cualidad más importante, ya que cuentan con una vida útil de más de 50.000 horas. Debemos tener en cuenta que la intensidad de esta luz se mide en lúmenes y no en vatios, es decir, la potencia o energía que consume la lámpara se expresa en vatios (V) y lógicamente el consumo está íntimamente relacionado con la luz que desprenda (más energía, más luz). En cambio, se mide en lúmenes (lm) la cantidad de luz percibida por el ojo de una determinada fuente.
  • IncandescenteFlujo LumínicoLed
    150W2.500 lm30W
    100W1.500 lm20W
    75W1.000 lm15W
    60W800 lm9W
    40W450 lm5W
    25W250 lm3W

    La iluminación es un tema que a veces descuidamos y es importante tenerla en cuenta, no sólo por motivos estéticos o decorativos, sino también por razones de eficiencia energética y respeto del medio ambiente.

    Con una iluminación correcta y apropiada para el fin que necesitemos, podremos lograr efectos y resultados muy interesantes: acentuar determinados ambientes u objetos, resaltar colores, destacar texturas y ampliar el espacio.

    Un tema importante a considerar al momento de elaborar nuestro proyecto.

    Tipos de Bombillas para el hogar


    Fluorescentes
    Índice de reproducción cromática:60 - 95Uso recomendado:
    Es ideal para lugares en los que es necesario que la luz esté encendida por largos períodos de tiempo debido al alto consumo que tienen al encenderse.
    Vida útil aproximada (hs):8.000 - 12.000
    Eficacia luminosa:65/100
    Precio de compra:reducido
    Fluorescentes compactas
    Índice de reproducción cromática:85Uso recomendado:
    Tienen retardo al iniciar su encendido y actualmente reemplazan a las bombillas incandescentes, ya que no tienen tanto consumo como estas últimas.
    Vida útil aproximada (hs):8.000 - 12.000
    Eficacia luminosa:45/70
    Precio de compra:medio
    Halógenas
    Índice de reproducción cromática:>90Uso recomendado:
    Su bajo consumo al iniciar las ubica en un lugar de excelencia en lugares en los que se accede y abandona con frecuencia. También son utilizadas como luces ambientales a pesar de que generan calor en el entorno que se coloca.
    Vida útil aproximada (hs):2.000 - 3.000
    Eficacia luminosa:45/70
    Precio de compra:medio
    Led
    Índice de reproducción cromática:70 - 100Uso recomendado:
    Su vida útil no se ve afectada si se encienden y apagan frecuentemente; tampoco si se las mantienen encendidas por largo tiempo su rendimiento disminuye. Si bien son de precio elevado, su eficiencia se rentabiliza a largo plazo. Son ideales para lugares en los que se evite la elevada temperatura, ya que generan poco calor ambiental.
    Vida útil aproximada (hs):30.000 - 50.000
    Eficacia luminosa:70/115
    Precio de compra:alto
    El Índice de Reproducción Cromática (IRC) es una medida de la capacidad que una fuente luminosa tiene para reproducir fielmente los colores de varios objetos en comparación con una fuente de luz natural o ideal.

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