El sitio de la construcción del sur argentino

Octubre 2011 - Año XXI
Al Borde de la Línea

Londres 2012 los estadios Juegos Olímpicos

Diseño, economía y recuperación

N

o son buenos tiempos para los Juegos Olímpicos. Al menos eso parece sugerir la crisis económica que sufre por estos tiempos el mundo y que obligó a los organizadores de Londres 2012 a repensar y replantear muchos de los emprendimientos iniciados años atrás, en época de bonanza, frente a la falta de fondos e inversores.


Londres, la ciudad que será por tercera vez sede de los Juegos Olímpicos, ha construido una villa olímpica de cero para servir como sede de la competencia deportiva más importante de la humanidad, demostrando que debemos asumir qué lejos ha quedado aquella puja amateur de otrora ante estos verdaderos eventos empresariales, donde los medios de comunicación la han convertido en un negocio fenomenal que es seguido en tiempo real por millones de personas en el planeta.

En ese contexto, cada sede olímpica se esfuerza para dejar en claro su poder y modernidad, a partir de su capacidad de organización pero, también, adoptando la arquitectura aplicada a los estadios y sitios de desarrollo como imagen potente y reveladora de la gesta.

Esa megainversión ha generado verdaderas “ciudades olímpicas” que, terminada su misión fundacional, en muchos casos no han podido prestar otro servicio, con lo cual se han convertido en poco menos que lugares fantasmales, verdaderos elefantes blancos. Londres ha buscado salvar esa situación y el riesgo, promoviendo muchas obras provisionales o desmontables, y donde incluso algunos de los pocos edificios permanentes, como el Centro Acuático, tiene adosadas tribunas que se retirarán tras el evento para permitir aprovechar los espacios de otra manera.

En esta oportunidad los organizadores se han propuesto utilizar los juegos como una herramienta de regeneración urbana y territorial, localizando la mayor parte de las inversiones en el este de la ciudad, una de las zonas menos prósperas del pujante corazón metropolitano.

Hace medio siglo, en Londres sólo superaban los 100 metros de altura la catedral y el parlamento. Hoy, una docena de torres superan los 150 metros y cuando los inversores de Qatar inauguren el Shard, sus 310 metros lo harán el más alto de Europa. Ahora el este de Londres tiene su propio icono: la torre Mittal Orbit, una enredada construcción de 115 metros pagada por un magnate indio del acero y diseñada por un escultor angloindio y un ingeniero de Sri Lanka, y los emblemáticos estadios de las olimpíadas.

Juegos reciclables

De la nómina de dotaciones olímpicas repartidas en tres emplazamientos distintos de la capital británica hemos seleccionado construcciones cuya característica común es su sensibilidad medioambiental y el modo en que se enfrentarán al reciclaje tras los Juegos: el escueto Estadio Olímpico, de estructura ligera y triangulada; el Velódromo, con su cubierta tensada y peraltada; el Centro Acuático, cuya forma hidrodinámica evoca la zambullida de un saltador en una piscina; el prisma esencial del Pabellón de hándbol, atravesado por grandes lucernarios que colman de luz natural el interior; y, finalmente, el Pabellón de básquet, con su plástica piel de escamas translúcidas.

Estadio Olímpico: a cubierto del futuro

Es el principal estadio de los Juegos Olímpicos. Situado en Marshgate Lane, su construcción comenzó en 2008. Tras los juegos, pasará a tener 60.000 asientos (20 mil menos) y se convertirá en un nuevo lugar para el atletismo y será alquilado por 99 años por el West Ham United Football Club de la Premier League del fútbol inglés, combinando su uso con otros usos deportivos, comunitarios y educativos. El diseño fue lanzado bajo un concepto de un “único estadio”, pieza central de los Juegos, sede de la apertura y clausura. En 2009, la pista de atletismo fue excavada en la arcilla blanda y la pendiente natural del terreno se incorporó en el diseño, con zonas de calentamiento y vestidores que se excavaron como semisótano. Posteriormente, se construyó un plato desmontable de acero ligero y una estructura a un nivel superior de hormigón para 55.000 espectadores. Su característica más notable es su techo colgante circular, sostenido a tensión por cables de acero y fácilmente desmontable. Se hizo a partir de un cloruro de polivinilo (PVC) rígido de tela. Otra cualidad es su envoltura o cubierta exterior, hecha de un material plástico, de 20 metros de alto y de 900 metros de circunferencia. En agosto 2011, la empresa Dow Chemical Company financió una cubierta de poliéster y polietileno a cambio de publicidad. El Estadio será demolido en parte al terminar los juegos, en vista de su alto costo de mantenimiento y considerando que la ciudad ya posee al estadio nacional de Wembley para las actividades importantes.

Velódromo: ingeniería en tres dimensiones


Una de las cuatro sedes permanentes en el Parque Olímpico será el Velódromo, que con sus 21 mil metros cuadrados proporciona un lugar para las pruebas de ciclismo en pista cubierta de acuerdo a la propuesta del estudio Hopkins Architects. La bicicleta es un objeto ergonómico, perfeccionado con eficiencia y los autores buscaron reflejar en el diseño el rigor de la ingeniería para la fabricación de un vehículo de dos ruedas, generando una respuesta en tres dimensiones a las necesidades funcionales. El Velódromo contiene 6.000 asientos y las gradas superior e inferior están divididas por una explanada de circulación general que permite a los espectadores mantener contacto con la pista, a partir de una mampara acristalada. El techo, con su forma de paraboloide hiperbólico, es la estrella de la obra. Básicamente es una estructura con una doble curvatura cubierta con una lámina ultra-ligera. La pista está hecha de madera de pino de Siberia y su exterior revestido de cedro rojo. Su sistema de ventilación mantiene una temperatura adecuada, evitando el uso de aire acondicionado. El diseño aprovecha al máximo la luz natural y cuenta con un techo de cuerda que crea una singular atmósfera y reduce la cantidad de espacio a calentar y ventilar. El Velódromo fue elegido “Edificio del Año” por el premio británico AJ 100, debido a su “síntesis casi perfecta de forma y función”. El jurado resaltó la belleza del cerramiento de cedro, la ingeniosa cubierta ligera de doble entrecruzado de cables, el dominio de la luz natural y la belleza de la sección.

El Centro Acuático: el agua en movimiento


Fue diseñado por la mega estrella de la arquitectura, Zaha Hadid, inspirándose en la geometría fluida del agua en movimiento. La idea fue, además, generar una estructura que, terminados los juegos, resulte plenamente reutilizable y adaptable a otros usos.

La misma Zaha Hadid explicó que se inspiró en las formas del agua en movimiento, y por ello un techo ondulado se levanta del suelo como una ola, encapsulando la piscina y la fosa de clavados en un gesto unificado y describiendo su volumen. El techo de 160 metros de largo por 90 de ancho fue construido en acero y recubierto en aluminio (reciclado en un 50%), generando una forma exterior elegante y sobria. Después de los Juegos, el edificio perderá sus dos alas y reducirá su capacidad a 2.500 personas. Es parte de la estrategia del Olympic Delivery Authority, el ente estatal que maneja los Juegos, para evitar que quede luego sin prestar una utilidad adecuada y permanente.

La metáfora líquida del techo se constata en el interior, donde un enorme cielorraso se contornea como si fuera una superficie líquida y agitada. En el interior, las tribunas anexadas, destacadas por su color amarillo, irrumpen a través de las enormes aberturas laterales, espacios que, en el futuro, se convertirán en amplios ventanales. Seis trampolines curvos realizados en hormigón sobresalen como si fueran lenguas que emergen del agua.

En una segunda sala se ubica una piscina destinada a las prácticas. El techo posee pequeñas aberturas en forma de pétalos que proyectan luz natural, reduciendo la necesidad de iluminación artificial. Las formas sinuosas en hormigón se repiten en los espacios destinados a la circulación, aportando un aspecto futurista y novedoso.

Linternas para el Hándbol

El Estadio de Hándbol estuvo a cargo de Make Architects. Su morfología es un simple prisma rectangular revestido con paneles de cobre que le darán un color distintivo con el paso del tiempo. Al igual que el Velódromo, está rodeado de amplios ventanales para iluminar y ganar vistas al parque. Su primera planta subterránea es completamente vidriada, permitiendo a los visitantes del Parque Olímpico ver el deporte que tendrá lugar dentro, y reforzará la iluminación del espacio circundante por la noche.

El lugar también tiene un interior vibrante y multicolor, con asientos retráctiles para crear un espacio flexible y 100 tubos de luz en el techo para permitir la luz natural en el lugar.

Básquet: un cubo plástico que se hará brasileño

Fue el primer edificio terminado y el que anticipó la idea de generar estructuras reutilizables apenas terminaran los juegos. El estadio de básquet fue diseñado por los equipos Wilkinson Eyre, Sinclair Knight Merz y KSS, y también se trata de un cubo, blanco y de plástico, en este caso.

Dos tercios del estadio podrán reutilizarse tras su desmantelamiento al final de los Juegos. Los asientos se reutilizarán en diferentes instalaciones británicas y la blanca carpa de PVC viajará a los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro de 2016. El estadio ha sido de rápida ejecución por su carácter efímero y el uso de la prefabricación.

Con una altura de 35 metros y una longitud de 115 metros, el Basketball Arena cuenta con 12.000 asientos, de color negro y naranja, como los balones utilizados en este deporte. El estadio es una de las edificaciones temporales más grandes en la historia de las Olimpíadas. Tiene capacidad para albergar unas 12.000 personas bajo una estructura curva de acero, recubierta por una tela plástica blanca de 20.000 metros cuadrados que se extiende sobre tres variantes distintas de paneles arqueados. Fue construida por Envirowrap, una empresa especializada en láminas reciclables y favorables con el medio ambiente. Al ofrecer ese cerramiento cierta transparencia permitirá aplicarle distintos colores mediante iluminación leds.

Por Ing. Mario Minervino