El sitio de la construcción del sur argentino

Febrero 2012 - Año XXII
Noticias y Novedades

Redes calientes en ciudades heladas

Si alguien se pregunta donde se almacena toda la información que el mundo entero vuelca en las redes sociales de Internet, el Aurorum Science Park quizá de una respuesta aproximada a esa inquietud. Se trata de una red de servicios que contempla tres edificios que se ubicarán en la ciudad sueca de Luleá, a unos 100 kilómetros del Circulo Polar Ártico. El Aurorum Science tendrá un tamaño equivalente a 11 estadios de fútbol y almacenará los servidores que mantendrá Facebook de toda Europa.

Es la primera vez que la red social deja parte de sus instalaciones fuera de los Estados Unidos. La decisión de elegir a Suecia se debió principalmente a su nivel de desarrollo, su buena conexión de cableado y las condiciones climáticas. Luleá presenta temperaturas bajo cero la mayor parte del año, lo cual permitirá a Facebook ahorrar en enfriamiento.

La ciudad -de 50.000 habitantes- tiene un excedente energético, lo que permitiría a la compañía desarrollarse con una mirada más amigable con el medio ambiente. El primero de los tres edificios estará terminado en 2012.

Se han conocido otros casos de compañías similares que han localizado sus servidores en lugares de climas fríos. Google, por caso, tiene parte de sus instalaciones en Helsinki, Finlandia, donde un proveedor utiliza el calor que generan los servidores para alimentar la calefacción de la ciudad.


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Una memoria con peso propio

El estudio PAAAR Arquitectura presentó un singular proyecto para el concurso de crear un espacio para la memoria en el edificio de la ex Escuela de la Armada (ESMA), uno de los centros de detención clandestinos del último gobierno militar en la Argentina (1976-1983).

Se trata de un gran bloque de hormigón armado que, según explican sus autores: “si se construye un piso cuadrado de hormigón de 9,27 metros de lado, al que se le superpone 7 días después otro similar y se repite el procedimiento durante 483 semanas, se obtiene, en el tiempo real que duró la última dictadura militar, un cubo de 796,597 m3, el cual multiplicado por el peso especifico del hormigón nos da un peso equivalente al de 30.000 personas, la cantidad de desaparecidos registrada durante el proceso”.

Los autores aseguran que “el relato fijado y la experiencia viva se desafían mutuamente en los campos de la memoria” y que los monumentos que pretenden encerrar la memoria en palabras e imágenes para no olvidarlas terminan por no exigir a la gente que deba recordarlas. “Pensamos a la memoria como una experiencia viva, la deseamos como un vacío, que por ser mudo demanda ser llenado con palabras nuevas, que nazcan y mueran a cada instante, con cada mirada”, indican.

Su propuesta para la ESMA será un bloque de hormigón agrietado que ocupará un lugar en el espacio. “Quien entre a la ESMA sabrá que allí se torturó y se mató. Que allí funcionó una maternidad clandestina. Se encontrará, también, frente a una gran masa de hormigón que no le dice qué pensar ni qué recordar, que quizá lo inquiete, lo llame a acercarse, le despierte el deseo de tocar, de preguntar, de buscar un cartel explicativo. Quizá con suerte, será conmovido. El Memorial pretende ocupar un lugar en el ejercicio de memoria, pero no el lugar de la memoria”, comentan los autores.


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Post-it City: el singular mundo de las ciudades ocasionales

Post-it –ese papel que tanto se utiliza en casas y oficinas– es el nombre elegido para definir un concepto de ocupación del espacio público de manera temporal, a través de distintas actividades. El concepto fue acuñado por Giovanni La Varra en su libro Mutations (2001) para designar actividades en calles, plazas y veredas que generan una nueva forma de urbanismo, estética y arquitectura. Son pequeñas ciudades que “aparecen y desaparecen” sin dejar un rastro visible pero sí una huella ideológica o sociológica. Por definición, su función estructural es efímera, aunque su existencia permite reflexionar sobre el espacio público. El estudio investiga los modos en que la subjetividad se apropia de lo urbano diseñando microciudades temporales “líquidas”, capaces de fluir de la misma manera que el agua, que van y vienen por el mundo, con capacidad de solidificarse en determinados lugares y tener repercusiones políticas, económicas y sociales. Aparecen, así, nuevos códigos de exclusión social, nuevas necesidades, capacidades y formas de vivir, que se repiten, cada cual con sus propias características, en Los Ángeles, Nueva York, Hanoi, Santiago de Chile, San Pablo, Cádiz, Buenos Aires, Viena, Berlín, El Cairo, Nairobi o Tijuana.

Border Suburbios, por caso, se forma como consecuencia de los movimientos en Tijuana (México) de sur a norte, ya que en la frontera entre ambos “polos” hay un suburbio con basura y desechos del “Primer Mundo” que muchos mexicanos recogen para utilizarlos en la construcción de sus casas. Hay muchas otras ciudades efímeras para reflexionar. Desde un gimnasio debajo de una autopista en San Pablo, pasando por cementerios de “angelitos” –alegres y coloridos– en Santiago de Chile, o llegando a las tiendas exteriores que se forman en “La Salada” porteña.


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Faena Arts Center: molino cultural

Recientemente abrió sus puertas el Faena Arts Center, que más allá de su nombre en inglés se ubica en el porteño barrio de Puerto Madero. Este Centro de Artes se ubica en la antigua sala de máquinas de uno de los grandes molinos del país, recuperado mediante un diseño del estudio McCormack Asociados.

Para transformarlo, se recuperó su arquitectura portuaria, industrial y de servicios, preservando las construcciones originales, y se crearon espacios exteriores que en conjunto permiten una comunicación abierta con los transeúntes. El plan edilicio y la fachada resolvieron la adaptación de un espacio definido por estas particularidades arquitectónicas, para albergar las expresiones del arte contemporáneo.

El “Faena Arts Center” ocupa 1.300 metros cuadrados dedicados al arte, la moda y el diseño contemporáneos, y demandó u$s 14 millones. Forma parte del Faena Art District, integrado por edificios de residencias y el Faena Hotel + Universe. En el edificio completo existen 91 viviendas, nueve locales comerciales y 1.200 m2 de oficinas y espacios públicos. Estas viviendas son de las más caras del país, con una oferta de u$s 5.000 el metro cuadrado. Alan Faena, el propietario, construye además en la zona el complejo de viviendas “El Aleph”, diseñado por el arquitecto inglés Norman Foster, que será inaugurado en marzo del 2012. De ese conjunto ya se vendió casi el 80%, a razón de u$s 7.000 el m2.


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El nuevo museo de Tel Aviv, una luz de arquitectura

Un nuevo museo, un nuevo hito. Al menos eso señalan los especialistas con el edificio diseñado como sede del Museo del Arte de Tel Aviv, el cual genera más expectativas que las obras que exhibe en sus galerías. A poco de su inauguración, el segundo museo más visitado de Israel provoca interés en el mundo del arte y de la arquitectura.

Se trata del primer edificio público proyectado por el arquitecto norteamericano Preston Scott Cohen, el cual es presentado “como un punto de inflexión en la arquitectura del siglo XXI” por los administradores del lugar. En un área de 18 mil m2, el nuevo centro cultural convive con el “viejo” edificio de similar superficie.

“El espacio servirá para exhibir y promover los trabajos de autores israelíes del presente y pasado, nos acompaña a un punto que combina misterio, calma y simetría: la esquina donde un rayo de luz parte el blanco hormigón del Museo”, indicó uno de los administradores del lugar.

Otros críticos, en cambio, aseguran que la obra es la aportación de Tel Aviv “a la segunda oleada de la arquitectura-espectáculo tras el Guggenheim de Frank Gehry, en Bilbao”. La obra demandó alrededor de 50 millones de dólares, dos tercios de los cuales proceden de donaciones privadas y el resto aportado por el Ayuntamiento, que confía convertir al lugar en un imán de turismo, ocio y cultura.


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Primer premio para la Universidad de Chubut

Los arquitectos Ignacio Caron, Carlos Dinapoli, Andrés Francesconi, Germán Müller y Manuel Mur integran el estudio ganador del primer premio para un edificio para la universidad de Chubut, en Rawson. El área en la que se inserta el proyecto está caracterizada por un fuerte potencial de desarrollo, entre la avenida Antártida Argentina y el Río Chubut, fuera del ejido histórico de la ciudad. El edificio forma parte de una estrategia urbana que busca desarrollar un nuevo frente urbano hacia el río. Para eso plantea, a través de la valorización del espacio público, ser articulador del paisaje urbano y natural. El paisaje vegetal es tratado a partir de árboles de la región tales como el álamo, lapacho, tamarisco, por un lado, y plantas de las suculentas y cactáceas por el otro.

A partir de esos elementos vegetales se proyecta acentuar el trabajo de escala y servir como barreras contra el viento. El mobiliario en el espacio público parte de líneas simples y

de materiales nobles, como la madera y la piedra pórfido.

Los elementos programáticos comunes y públicos se ubican en planta baja, logrando una relación fluida con el vacío central propuesto y con la calle, reservando la planta alta para los espacios pedagógicos. La resolución estructural adoptada de columnas y vigas en el perímetro con losas premoldeadas pretensadas permiten lograr plantas libres. Se trabaja con muros o vidrio según las relaciones espaciales entre el interior y el exterior.


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La Tate Modern Gallery crece en tanques

Si la recuperación de la ex central eléctrica a orillas del río Támesis, en Londres, para ubicar en ella una galería de arte moderno -la Tate Modern-, resultó una obra atrapante, su ampliación, recurriendo a otros sectores de ese complejo industrial, sigue siendo motivo de admiración.

A fines de 2011 se anunció la terminación de la primera fase de diseño de los arquitectos suizos Herzog & de Meuron –autores también de la primera recuperación del lugar- para los nuevos desarrollos de la Tate Modern, los cuales se abrirán en el verano de 2012. La expansión incluye la apertura de los tanques de petróleo de la antigua central eléctrica, enormes espacios circulares de treinta metros de ancho y siete metros de altura que han permanecido sin usar desde que la central eléctrica fue dado de baja. Ahora se están transformando en lo que prometen ser los espacios más interesantes para el arte. Una nueva serie de galerías ofrecerá espacios para las obras de la colección, entre ellas dos construidas de hormigón en bruto y una de acero. Los tanques de petróleo actuarán como innovadores espacios sociales y de aprendizaje.

En total, el proyecto creará un 70% más de espacio para exhibir la Colección Tate, la cual ha crecido para reflejar los más amplios cambios en el arte contemporáneo donde cine, fotografía y actuación se han convertido en líneas esenciales de la práctica artística. Al mismo tiempo, la colección ha tenido una perspectiva más global, abarcando trabajos de América Latina, el Medio Oriente, Asia y África.


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El puente de Moisés divide las aguas

Los puentes se han convertido en los últimos años en obras que permiten conjugar el aporte de escultores, arquitectos e ingenieros. En este caso se trata de un impresionante puente hundido diseñado por los arquitectos de RO & AD en Holanda, el cual permite un singular acceso único a una fortaleza del siglo XVII. Bautizado el “Puente de Moisés”, la construcción divide literalmente las aguas que rodean el edificio, permitiendo el paso de los peatones.

Una serie de fosos y fortificaciones se construyeron en West Brabant Water Line, en Holanda, con el fin de dar protección frente a las invasiones de Francia y España. La Fortaleza estaba rodeada de un foso bajo para cruzarlo con embarcaciones pero hondo para caminar sobre él. Ese foso es el que hubo que salvar ahora para el turismo. Desde lejos, el puente no se ve y el flujo de agua alrededor de la fosa parece continuo, reflejando el follaje circundante. Cuando los visitantes se acercan, el puente se visualiza como una ruptura que divide el curso de agua, creando un fenómeno visual único.

Primero se encuentra a ras de tierra y luego desciende más profundamente, hasta quedar bajo el agua. Para lograr ésto la estructura se ancló al suelo mediante pilotes de acero y aparece forrada con madera de accoya, material que, con un tratamiento especial, permite impermeabilizar el puente, protegiéndolo de hongos y aumentando su durabilidad. El puente ha sido reconocido por el Colegio de Arquitectos holandés como la mejor estructura del 2011. No es una obra de Dios, como puede sugerir su nombre, sino producto de la creatividad humana.


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Cidade Nova: estación de Metro y Pasarela

La estación de metro Cidade Nova y la pasarela de acceso se ubican en la Avenida Presidente Vargas, en el centro de Río de Janeiro. Ya en construcción, Cidade Nova permitirá integrar las dos líneas existentes, pensando en la Copa Mundial FIFA 2014.

En un intento por conectar Gamboa con los edificios importantes del lado opuesto, se construyó una pasarela cubierta de 207 metros de largo, que permite tanto el paso de peatones como la integración del sistema de ómnibus con el metro. Con el apoyo de sólo tres tramos largos, los arcos de acero se entrelazan con las bases. Una iluminación adecuada garantiza los tonos del metal de la estructura por la noche, mientras que durante el día la luz del sol anima la pintura metalizada y los colores. La elección de los mismos fue hecha por Amelio Toledo, conocido artista brasileño, invitado por los arquitectos a participar buscando acercar el arte a los usuarios.

El techo dentado fue diseñado para proporcionar un área de publicidad, que será una fuente de ingresos para el Metro. Las ventanas de la pasarela permiten una clara visión del paisaje y una gran variedad de estímulos visuales a lo largo del recorrido.

La pasarela cuenta con un área de negocios y es el único acceso a la estación. Abierta al entorno, la estación hará uso de la ventilación natural, en tanto que el agua de lluvia será recogida por canales y se almacenará en un depósito subterráneo.


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Estadios efímeros: obras reutilizables

Mientras en Bahía Blanca la construcción de un estadio multipropósito es centro de repetidos debates, discusiones, postergaciones y cancelaciones, en otros países esos tipos de obras se construyen sin demasiados cuestionamientos, convencidos de que pueden servir para atender determinados acontecimientos pero también ser adaptables a otros fines, de modo que su costo sea amortizado en el tiempo. Es el caso de este edificio que servirá para el desarrollo del básquet en las olimpíadas de Londres de 2012 y ya terminada esa competencia se procederá al reciclaje de sus instalaciones. Dos tercios del estadio podrán readaptarse para los Juegos Paraolímpicos. Los asientos se reubicarán en diferentes instalaciones británicas y la blanca carpa de PVC que cubre la obra viajará a los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro de 2016. Esta obra ha sido la de más rápida ejecución de los cuatro construidos hasta el momento para los juegos de Londres de 2012, ayudado por su carácter efímero y el uso de elementos prefabricados. Su ajuste a plazos y presupuestos sirvió como modelo de cómo afrontar las exigencias de estas competencias a los países con menos recursos, ya que la inversión se resuelve con otros criterios de uso.


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Aeropuerto de Kuwait: una obra de tres hojas

El arquitecto británico Norman Foster ha dado una muestra más de su talento con su diseño del Aeropuerto Internacional de Kuwait, obra que pretende establecer un centro aéreo regional en el Golfo. Su diseño se basa en la percepción del lugar, dando respuesta al clima e inspirado en las formas y materiales locales. La terminal tiene su planta en forma de trébol, compuesta por tres alas de embarque simétricas. Cada fachada tiene 1,20 kilómetro de longitud y se extiende desde un espacio central de 25 metros de altura. A pesar de su espacialidad, el lugar respeta la escala humana, utilizando pocos cambios de nivel y favoreciendo su facilidad de uso.

La cubierta muestra una forma orgánica fluida, inspirada en el contraste entre la piedra, la forma y el movimiento de las embarcaciones tradicionales de Kuwait. Apoyándose en columnas de hormigón, se extiende a una amplia plaza de entrada.

El proyecto se pensó como la primera terminal de pasajeros del mundo en alcanzar el nivel LEED oro de certificación ambiental. La estructura de hormigón proporciona masa térmica mientras que el techo incorpora paneles fotovoltaicos para captar energía solar.

Foster planteó, además, un masterplan que permitirá una expansión a futuro, con flexibilidad para aumentar de 13 millones de pasajeros anuales a 50 millones.


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Buenas ideas para promover a Chascomús

A fines de noviembre de 2011, el Secretario de Turismo y Producción de Chascomús, ingeniero Jorge Brucetta, concurrió a la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Nacional de La Plata para ser parte de la jura del concurso “Chascomús: Mucho + que una laguna”, el cual estipulaba la realización de propuestas en base a un programa arquitectónico de un Centro de Interpretación del Ecosistema + Información Turística: los CIE + IT, que tienen como propósito que la información turística y ecológica esté físicamente presentes en lugares estratégicos de la ciudad y llegue con efectividad a los turistas. El jurado evaluó los doce proyectos presentados y a su vez se contabilizó el voto realizado por los vecinos de Chascomús, que tuvieron oportunidad de disfrutar de la exposición de trabajos y seleccionar su favorito en una exposición montada al efecto.

Del análisis se concluyó por unanimidad otorgar el primer Premio al trabajo “Ser tres”, de los estudiantes de arquitectura Luciano Minervino, Eduardo Nievas y José Manuel González Rouco, con la tutoría del Arq. Mauro Sbarra.

El trabajo ganador plantea un stand organizado a partir de tres módulos, cada uno de los cuales cumple una función específica y representa un elemento representativo de Chascomús: El campo por el módulo translucido amarillo, relacionado con las actividades al aire libre y el contacto con la naturaleza. La historia, tradición y cultura se representó en el módulo verde, opaco, y el último módulo –azul, transparente- hace referencia a la laguna del lugar, centro de práctica de deportes náuticos y pesca.

El cerramiento se materializó mediante placas de paneles de T-plack, material ecológico obtenido a partir de envases de tetrabrick, policarbonato y madera de pino.

Buscando optimizar recursos, los autores adoptaron un módulo de 1,20 m x 1,20 m, de modo de posibilitar diversos armados funcionales, delimitando espacios interiores y generando un recorrido lineal que atraviesa cada uno de los ambientes.


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Escultura horizontal habitable

Esta particular escultura, obra del estudio ARQUINOMA, de Sebastián Serrani y Nicolás Guerra, recibió el primer premio del concurso desarrollado para una plaza de 700 m2 ubicada en Mendoza, con una superficie de intervención de 260 m2 .La obra fue pensada como función del espacio y de la plaza. De allí que sus autores invirtieron los cánones de la escultura tradicional -pedestal y la verticalidad- dándole contemporaneidad. “Se trata de un elemento horizontal sobre el paisaje que, como un mapa, permite moverse, orientarse, ingresar desde diferentes lugares, experimentar y, también, perderse y desencontrarse, volverse agente en la creación y transformación de los límites de la escultura”, explican los autores. La escultura, conectable y recorrible desde plurales direcciones, puede adaptarse a distintos montajes –teatrales, circenses, escénicos, rituales, académicos- requeridos por un paseante. La obra se compone de dos líneas: una referida a la UNCuyo y otra al Bicentenario, la cuales contienen sentidos y funciones particulares. La primera es una serie sistemática, de crecimiento seriado y función simbólica. La Bicentenario propone un movimiento imprevisible e indeterminable, crecimiento aleatorio y uso mobiliario urbano banco.


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Un “rascasuelos” en el corazón de México

Mientras el mundo discute la densificación de los centros urbanos a través de su crecimiento en altura, en México aparecen alternativas para una ciudad cada vez más poblada y contaminada.

En este caso se trata de una gran torre cónica con capacidad para alojar 100.000 personas, la cual se hunde unos 300 metros en el suelo, bajo la plancha de 240 x 240 metros, formando una ciudad con cientos de elevadores, apartamentos, jardines, centros comerciales, oficinas y museos.

Las diez primeras plantas estarán destinadas al subterráneo, museos y un centro cultural que concentre hallazgos arqueológicos. Tras una primera zona destinada a la entrada al subte, hay un centro comercial y una zona residencial con departamentos.

El edificio generará su propia atmósfera, recibe luz natural mediante fibra óptica y no tiene planteados estacionamientos.

La idea de materializar una pirámide invertida responde a establecer un sistema de construcción donde los muros laterales sean de contención para sujetar el empuje lateral de miles de toneladas de carga. Por otra parte, el “rascasuelos” –según se lo denomina- optimiza el consumo y los gastos al disponer de plantas de tratamiento de agua y residuos y jardines que harán de pulmones para renovar el aire del edificio.

El proyecto costaría unos 750 millones de dólares y enfrenta reticencias por el hecho de tocar el corazón del mexicano antes que por los problemas técnicos que implica.


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Niemeyer también se baila

La reconocida bailadora flamenca María Pagés vuelve a hacer del diálogo interdisciplinario el “leit motiv” de su creación, sorprendida ahora al representar un espectáculo inspirado en la arquitectura de Óscar Niemeyer, el arquitecto carioca autor de los principales edificios de Brasilia. Así nació “Utopía”, estrenado el 8 de octubre de 2011 en el Centro Niemeyer de Avilés (Asturias, España). En la obra confluyen el baile flamenco, una escenografía de trazo curvilíneo y música original, incluyendo la pieza “Tranquilo com a vida”, compuesta hace un par de años por el propio Niemeyer.

“Utopía” se presenta como “una indagación artística y ética sobre inconformismo y anhelo”. Aborda conceptos como “la solidaridad, el compromiso, el exilio, la fugacidad de la vida” y traduce a danza y a música “la pequeñez de los hombres en un cosmos indiferente a sus miserias y grandezas, y la necesidad de la imaginación y el idealismo como motores necesarios para el cambio”.

Según Pagés, el motivo proviene de la arquitectura de Niemeyer (Brasil, 1907): “Me recordó que en la humanidad no hay jerarquías, que todos estamos en una misma y única dimensión. Me recordó que en esta igualdad reverdece la esperanza de cambiar el mundo. Porque todos reímos y lloramos”. Así lo sintetizó el centenario artista al escribir acerca de la inmortalidad: “Me dicen que después de que yo muera otras personas verán mi obra. Pero esas personas también morirán. Y vendrán otras, que también se irán. La inmortalidad es una fantasía, una manera de olvidar la realidad. Lo que importa, mientras estamos aquí, es la vida, la gente. Abrazar a los amigos, vivir feliz. Cambiar el mundo”.

El baile se envuelve de una escenografía inspirada en el trazo curvilíneo de Niemeyer.


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Clorindo Testa cuida la lengua

“Me dijo (Julio) De Vido (arquitecto, ministro de Planificación de la nación) que este edificio es un Testa auténtico”. De esta manera se refirió la presidente de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner a los coloridos volúmenes creados por el arquitecto Clorindo Testa para alojar el Museo del Libro y de la Lengua, creado bajo la órbita de la Biblioteca Nacional e inaugurado el pasado 29 de septiembre.

El Museo recorre ciertos tramos fundamentales de la cultura argentina, mediante una serie de dispositivos explicativos, lúdicos, artísticos y tecnológicos. Su objeto central es el libro y la lengua hablada por los argentinos, en su heterogeneidad regional, sus transformaciones producidas por la coexistencia con otras lenguas y por la recreación que realizan los “hablantes”.

Este nuevo espacio de tres plantas se levanta en la manzana donde existiera la mansión Álzaga Unzué, que fuera en su época expropiada y se convirtiera en la residencia presidencial de Juan Domingo Perón y Eva Duarte. En los tres pisos se distribuirán los contenidos de la lengua, el libro y las exposiciones temporales. La mayor riqueza artística seguramente estará en los cuatro murales del Taller de Arte Mural que en los años ‘40 fueran realizados por Juan Carlos Castagnino, Lino Spilimbergo, Manuel Guimaraes y Demetrio Urruchúa para decorar las Galerías Pacífico.


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