El sitio de la construcción del sur argentino

Febrero 2012 - Año XXII
Editorial

UN AÑO CON MÁS DESAFÍOS Y MENOS CRECIMIENTO

Difícil el arte de gobernar, sin dudas. La actual discusión presentada por los grandes medios de información (¿o generación de opinión?) es saber cómo afectará al bolsillo de gran parte de la población la quita de los subsidios a los servicios. Si repasáramos lo que exigían estos mismos medios, a principios del año pasado y antes también, era que el gobierno debía quitar esos subsidios, porque generaban una distorsión en el consumo. O sea, ahora presentan como gran problema lo que anteriormente exigían que se corrigiera.

Esto se da en el inicio de un año que se presenta como de los más dificultosos para la actual administración, desde el punto de vista económico, ante un probable “enfriamiento” de la economía que hará mermar el crecimiento que, practicamente a tasas chinas, venía teniendo nuestro país.

Según mencionó el propio ministro de economía Hernán Lorenzino, “este año se plantea con un panorama externo complejo, aunque somos optimistas sobre las chances que tiene la Argentina de seguir creciendo, probablemente a tasas más moderadas”. “Nuestra visión de la economía doméstica no deja de ser optimista, aunque claramente vemos que de afuera no va a venir lo que a algunos les encanta llamar ‘viento de cola’ para Argentina”.

Parece ser que el ajuste, tan reclamado por la oposición, llegó para quedarse y afectará a los usuarios según su perfil de ingresos. Solamente aquellos que puedan justificarlo tendrán derecho a seguir manteniendo el subsidio en los servicios.

El año que culminó tuvo la continuidad del crecimiento económico, un bajo nivel de desempleo y un superávit fiscal elevado. Esta realidad, acompañada por un respaldo en las urnas mayoritario, hacen que el gobierno pueda encarar con fortaleza las correcciones que considere necesario al actual modelo económico, a pesar de la desconfianza evidente de los inversores, que prefieren “desensillar hasta que aclare”. Para muchos de éstos, la recuperación de la economía está todavía lejos de ser sustentable, y en cualquier momento podría sufrir una recaída. Notan, según manifiestan, un deterioro en lo que se denomina “clima de negocios”, y plantean dudas ante la fuerte intervención del gobierno en la actividad empresaria.

Otro tema al que el gobierno está prestando especial atención es el control del gasto público, luego de su gran expansión debido al año electoral. Acomodar las cuentas fiscales parece ser una de las premisas a abordar para el corriente año. Esperemos que eso no afecte los emprendimientos habitacionales comenzados desde el estado, porque las expectativas son muchas, tanto en los trabajadores que necesitan el empleo como en las familias que esperan el techo propio.

Todo esto hace más válido lo mencionado en el título de esta nota: un año con nuevos desafíos ante el probable menor crecimiento económico. Esperemos que podamos sortear rápidamente las dificultades que se avisoran, para salir fortalecidos de ellas.

Home | Costos | Blog | Ediciones Anteriores