El sitio de la construcción del sur argentino

Julio 2011 - Año XXI
Panorama Inmobiliario

Construcciones multifamiliares: más allá de Bahia Blanca

E

l barrio Napostá, de Bahía Blanca, fue afectado por el fuerte avance de las construcciones del tipo multifamiliar que se desarrollaron durante los últimos años. Por tal motivo, la Sociedad de Fomento de dicho barrio presentó en la justicia una acción judicial para que se modificara la normativa vigente. Hoy podemos contar con reglas más claras en el Código de Planeamiento Urbano, sin dejar de lado que los servicios públicos tienen que adecuarse a las demandas del sector. Pero esta dificultad -inadecuada provisión de servicios- va mas allá de nuestro barrio y de nuestra ciudad.

Para hallar una similitud entre la problemática surgida por el advenimiento de las construcciones multifamiliares de nuestro barrio y otros lugares del país, podemos mencionar el ejemplo producido en el pasaje Guillermo Granville de la Capital Federal, una pequeña calle de Villa Santa Margarita. El pasaje mide 3 metros de ancho por 60 de largo. “Vivo acá desde 1956, cuando el pasaje era de tierra”, recuerda Poplinato Pascual. “Los vecinos y la municipalidad lo arreglamos, le pusimos las baldosas y hasta los canteros”, completa José Bartuli. Las 14 familias que viven allí se conocen desde siempre, se juntan cuando hay que hacer algún arreglo, como si el Granville fuera un PH a cielo abierto. Es una más de las callecitas de Villa Santa Margarita, barrio que tiene un 60 por ciento de pasajes o cortadas.

¿Por qué al Granville lo llaman la apuñalada? Algunos dicen que es por su diseño, que corta la manzana. Otros, más románticos, aseguran que fue escenario de varios duelos de malevos en la antigua Buenos Aires. Lo cierto es que la paz de este pasaje empezó a verse amenazada a fines del año pasado. ”En Álvarez Jonte 3286 había una casa fúnebre pero en noviembre del año pasado el dueño la vendió. Y en el 3222 también cerró un garaje, que llega casi a media cuadra de atrás, hasta el pasaje Dantas. Al principio no sabíamos qué iba a pasar, pero en febrero empezaron las obras”, comenta una vecina del lugar.

En la parcela 3286 comenzó la construcción de un edificio de nueve pisos. Y en el ex lavadero se iba a levantar un complejo de dos torres de 33 metros de altura, con pileta y locales comerciales, obra que no llegó a comenzar. Así, el Granville quedaba encerrado entre dos moles que le sacarían luz, y sus patios y terrazas iban a quedan invadidos por los edificios. Los vecinos consiguieron que algunos legisladores porteños se interesaran por el reclamo, y presentaron un recurso de amparo, con el que obtuvieron una medida precautelar. También fueron recibidos por el ejecutivo de la ciudad, tal como aconteció con habitantes de otros barrios, y lograron que se les diera cabida a sus reclamos.

Héctor Lostri, Subsecretario de Planeamiento de la ciudad de Buenos Aires le explicó a Clarín: “en el 2000 se reformó el CPU y se autorizó a construir más metros en los distritos de la categoría C3, que es la de la zona del pasaje Granville. Hasta ahora no había pasado nada porque no había interés por construir allí. Cuando aparecieron estos proyectos se les dio autorización porque la ley los avalaba. Pero la situación del pasaje es un caso particular, es una manzana atípica en la que las torres romperían el trazado urbano. Como en este caso sí se justifica, paralizamos las obras, y les dimos la chance a las constructoras de que modifiquen los respectivos proyectos. La idea es que construyan no más de cinco pisos en el sector”.

Los vecinos quedaron satisfechos con la fuerte limitación de la cantidad de pisos de las nuevas obras.

Me pareció oportuno citar este conflicto urbanístico, ya que luego de la reforma del CPU de Bahía Blanca en la jurisdicción del barrio Napostá se podrán construir planta baja y dos pisos, un avance que direcciona las inversiones privadas a sectores mas céntricos o a nuevos espacios urbanísticos (Av. Parchape, Av. Napostá, etc).

La Sociedad de Fomento presentó un proyecto para que las cortadas en el barrio tengan un tratamiento diferencial, limitando en ellas al máximo cualquier proyecto de viviendas multifamiliares, tratando de lograr un punto de equilibrio en entre todos los sectores intervinientes (estado, empresas, vecinos e inversores).

Fuente: Diario Clarín, edición 26-05-2011

por Cr. Pablo Pietracatella
El autor de esta nota es Presidente Sociedad Vecinal de Fomento Barrio Napostá, y Tesorero de la Federación de Sociedades de Fomento y Afines de Bahía Blanca.
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